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Full text of "Raul Sendic 1990 Sendic Vive Clandestino En El Corazon Del Pueblo"

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Sendic vive 
clandestino 
en el (¡^ del pueblo 



© Túpac Amara Editorial 
Gaboto 1346 

Queda hecho el depósito legal 
que ordena la ley. 

Impreso en Uruguay - 1990 


2 



1440 t el pío del eñylo nos tW n los pedtop. lop eas\lñom 
coda vep hyíj aeclcrxdcp y el f/tvrü yue enc/ersan tzrpfar?7é 
ioc/erTo. Cambloj en ovej/ro paijl/o pero rnucboj> /y\á¿ ¿n /*7 er\ 
w;Aíf Uitirtc&nérícG y en et mundo enTerv. 

en el tapete /nudeaj de tap copas y ve Aeree t°o dú 
añop oteen t#n dari/ap como el ¿uyv¿t. &<rd erj earp/ídj <d 
¿occalif/nO; ¡a verdadero de/nocstrcín f et poder y c¿A\o /teja? 
a d. &j~á esi cuepfioJj et Ao/nbrc suevo; peneoepi'dad' / jv ¿cse&t- 
diBr\. Tan ¡de*] je pene ¿si CuejAbb et Comfremipo <&S7 ta UzJror 
pe? la ¡j¿e*zi¿c&r] f et de toda} tc¿ dt*p. eje t’an c&7Cre/iia¿ eJ 
red, e! ave no tiene verdad^ alrpotaMp y pena ¿¡earpre.. / 
poe d ave tanTop fon dado 5 ^ toda. ' 

f m j \a* . / ^ ^ í / . y _ . 


¿fvt en cateen {/Oj ya eyve motos no ¿iyn¡ pican nada / biclénm ¿de 
v<daj> {/o peda do ey&npto ole lo'maj cdpdt y perecido: ¿ot 
coherencia antee d decís y et kaceSj eofié la teoría y la prde- 
tica. dvwtrrCj y mujeres ate /veron a la reeditad ¿//\ epyvcnn^s 
pero can fdeale$ f aoambf’arét y a Ga/nldarss . /f- e^rndr ya 
aprendes. pj&nprC can d pueédo ¡ Jjemfre can elpx/ebóo / ¿desde 
lh ¿tenté j/ende oyi jyuai itr/reí judies. 

¡toa ai adío pe nos fie Acutí, cara /tojo /% aut de ley de 
ejfa especie. &l dvps> jventtkra o{ pendíc rehén ( d &etoe de aborta 
yto/n¿s jen tpcUp y cade ono ¿te ítup el a*/p/na t^adf Jwnd/c ai 
¿pe te yoéresHO) ‘dar ejfa especie de homenaje . d¿> <T pana ¿yoe 
¿pío yi hd^e <amo m nuevo recetado partí aprendérmela de 


dád crítica, p fr/erj/p y Jo pr'Sncpo pora metes prora adetmís 
va ccial¿p/¡er jtbcúcidj por lo pe '¿/no pt'enja y per la ponte t ¿yae 
¿j U> di/j/no.. 

£pté Piso ¿jid deseado a /<?j bofa)ade/em f a t*Spdre$ / 
a laj ave va^ yenessdwej a fado d 'pacido. T?CnS como 
to/nctido rebordar la yGrdadra y profunda ropón de pv ¿ocUo^ 
Ove fve V ep la nvej/ra, ' ' y 

* * *'A - -/.« tt / - .. _ _/.y 


dd y nade an nadie lo dodeyam. 
peadíe: I a bandera niyve en alto- 


Atril; 1*40. 


3 




Raúl Sendic 
Poema desde la cárcel 

Siempre hubo un alba tras el ocaso 

Hoy me perturba la madre luna 
no le hago caso 

hay vendavales, rayos y brumas 
pero mi nave sale al encuentro 
su vuelo es raudo, más que el del viento 
me envuelve en sombras la magra noche 
no le hago caso, 

siempre hubo un alba tras el ocaso 

luces me hieren con sus destellos desde el abismo 

algo me pasa 

¿serán cometas o un espejismo? 

¿por qué no alumbra la hermana estrella? 

Madre, estoy ciego no veo más que penumbras 

voces que llaman en las tinieblas, 

sigo adelante, no le hago caso, no le hago caso 

un grito helado desde el planeta para que vuelva 

madre, no puedo, soy solo un preso como mi padre 

solo un cautivo de mis proyectos de navegante por el espacio. 




T E ivr 



8toepT\(/\)i07iaCT8({>Y'n<f>KX C^Z®P 
vpeQEPT'FYIOriAEAOrHflKAp 
Z5X<;BNMa5e\|/iiv8 , Dop4 07t ^YV 





Dos años de diálogo desmovilizador 


Tres son las graneles fuerzas políticas, 
pero solo dos las sociales 


Cuando en Nicaragua el Frente Sandinista se dio cuenta que no podía obtener, ni le interesaba, una 
victoria rotunda sobre los rebeldes indios misquitos, inventó un diálogo para desmovilizarlos. Este 
diálogo, que ya lleva más de dos años, tiene un efecto sorprendente: la región donde se desarrolla es la más 
pacificada de Nicaragua, y en ella pasan meses sin que se dispare un tiro. Mientras tanto, el gobierno puede 
llevar adelante sus planes en la región con relativa tranquilidad. Un segundo objetivo ha logrado el 
gobierno con este persistente diálogo: la división de las fuerzas misquitas entre los que son partidarios del 
diálogo y los que no (“Kisán por la paz” y “Kisán por la guerra”). 

En Uruguay se ha dado un fenómeno similar desde la instalación del gobierno Sanguinetti: una 
continua propuesta de diálogo, de acuerdos parciales, de concertación sobre varios puntos o sobre uno. Y 
el resultado ha sido el mismo que en la conflictuada región centroamericana. Con la sola arma de diálogo 
se ha logrado desmovilizar y dividir a la oposición. Mientras tanto, el partido de gobierno, esa minoría 
mayor, ha logrado llevar adelante su nefasta política económica impidiendo toda modificación importante 
a la instaurada por la dictadura. 

Y así fue, que de hecho, en todos esos meses en que estuvo enfrascada en diálogos y concertaciones 
una fuerza populosa y militante como el Frente Amplio, fue desmovilizada por aquella actitud resumida 
pÓT Seregni en un reportaje en Italia cóñ estas palabras: “En Uruguay no hay oposición sino 
concertación". Fue en ese período que se vaciaron los comités de base. El gobierno disfrutó de una 
pacificación política para nada acorde con la miseria que descargó sobre el pueblo, mientras que para la 
propaganda manejaba datos eufóricos sobre el avance de la economía. 

También fue de una concertación gobierno-dirigencia del Partido Nacional que sancionó la Ley de 
Caducidad, donde surgió la división en ese Partido, más tajante que la que había anteriormente. 

Conclusión: hoy por hoy el diálogo y la concertación son instrumentos del gobierno para desmovilizar 
y dividir a la oposición; y por lo tanto, el pueblo no debe entrar en esta trampa. 


Organizar lo que el hegemonlsmo tira a la basura 

En estos días estamos presenciando una puja en el Partido Nacional por dos puestos en el directorio 
que perdería el Movimiento de Rocha, justo cuando las encuestas de opinión dan un crecimiento de este 
sector. En Montevideo, entre los candidatos presidenciales, C. J. Pereyra en agosto ’86 obtuvo el 16 por 
ciento y en febrero ’87 el 33 por ciento. 

Por cierto que este no es el único caso de intento de copar, de hegemonizar aparatos, y dejo confiado 
a la memoria del lector cuántos han sucedido en los últimos afios y en los últimos meses. Es esa estrategia 
de copar y copar aparatos pensando que con eso se progresa. Pero la historia de medio siglo para acá nos 
dice una cosa muy diferente: se puede copar indefinidamente sindicatos, centrales, comités de base, 
frentes, etcétera, sin que eso signifique avanzar un milímetro. A la hora de la verdad se ve cuántos obreros 
han votado con los pies, retirándose de la militancia y después son arrastrados por los partidos de derecha 
en las elecciones. El militante del Comité deBasesevaparasucasay otro tanto hace el del Partido Nac ¡onal 
cuando los que se apoderan de las direcciones les cambian las promesas. Y los hegemonistas se quedan 
con sus amados aparatos que no son más que una cáscara vacía. 

La lucha contra el hegemonismo, contra ese intento de copar frentes y aparatos, merece una teoría, 
como ya se tiene por ejemplo en Nicaragua y en El Salvador: formar al militante en la idea de que todo 
intento de copar determina una división, una exclusión, un debilitamiento de la fuerza real por acaparar 
lo formal. 

Mientras tanto, los parias decretados por el hegemonismo en todos los aparatos y frentes tenemos el 
deber de organizamos y luchar. La pobreza, el salario, la desocupación, la tierra que va pasando al 
extranjero (ahora también en forma de Zonas Francas) son problemas de hoy y que necesitan de nuestra 
lucha hoy. 

Apoyar lo que ya está organizado pero a la vez organizar lo que todavía no lo está, y agregarlo como 

9 



tropas frescas, a la enorme trinchera de la lucha contra la pobreza, por el cambio, es la gran tarea de hoy. 


Un “no estoy " para los cobradores de la deuda 

Los que sostienen que el factor económico no determina la conducta de la gente, han sufrido un rotundo 
mentís en los últimos días. Después que las despiadadas cifras de la realidad dicen que la balanza comercial 
ha arrojado déficit en los cuatro primeros meses del año, en lugar de dar un holgado superávit como en 
el año anterior, los políticos del gobierno y del sector cogobemante del PN, se han puesto a pensar cómo 
hacer en este arto ’87 para pagar la cuota de la deuda externa. Entonces aparece como si se les hubiera 
subido a la cara una oleada de sonrojo nacionalista y han declarado solemnemente, unos a través de Tarigo, 
que ahora van a abandonar el discurso de los dos artos anteriores de negociarán bilateral de la deuda (de 
“potencia” a potencia, león y ratón) para ingresar a los que postulan una negociación multilateral de los 
países de América Latina por un lado y la banca acreedora por otro. Wilson, por su parte, viró también su 
posición: ahora dice que hay que adoptar una fórmula como la de Brasil (pagar hasta el 2 por ciento del 
producto bruto interno) o como la de Perú (hasta el 10 por ciento de las exportaciones), inclinándose por 
la última. 

Pero la verdad es más lastimosa y mucho menos digna. Es que de todas maneras, este arto, al no haber 
un saldo en la balanza comercial como en el anterior, sencillamente no pueden pagar salvo que consigan 
un nuevo préstamo (que a su vez debe ser forzado por estas medidas de presión). Como parte de estas, se 
suben al carro de otros que decretaron moratorias o negociaciones multilaterales y así se suman a 
soluciones que antes sabotearon. 

Pero con impulso o no es un primer, vacilante, paso. Un pinino hacia la independencia. Ya sabemos 
que esto del no pago no descansa en el idealismo de los gobiernos conservadores sino en su conveniencia 
económica, en el factor económico que ios mueve como si fueran una díscola marioneta. 

Mientras tanto anotemos a propósito de este tema, otro detalle ilustrativo en aquel desfasaje que 
anotábamos antes entre el pueblo y los aparatos políticos que dicen representarlo. En una reciente encuesta, 
también hecha en Montevideo por Equipos Consultores y publicada en Búsqueda , sólo un 34 por ciento 
de los consulados se pronunció por una “renegociación ventajosa de la deuda” que era la solución que 
sostenían hasta ahora los tres partidos mayoritarios. Y un 61 por ciento lo hizo por el no pago, la moratoria 
unilateral o el pago limitado a un porcentaje de las exportaciones... 


Un programa, una dirección neutra y pa'adelante 

Puede haber los partidos que se quieran, pero sólo hay dos clases sociales: la oligárquica y la oprimida. 

La primera tiene, tal vez como nunca antes, a sus representantes directos en el gobierno: abogados de 
empresas, integrantes de directorios, empresarios ellos mismos. Ellos dominan el Ejecutivo y los medios 
masivos de prensa. 

Por otro lado, los oprimidos: explotados por los salarios, por los impuestos, por las jubilaciones. Los 
que no pueden vender lo que producen o simplemente son desocupados. 

Nuestra responsabilidad hoy es buscar las salidas y tratar de ir todos tras ellas; sin hegemonismos, sin 
exclusiones, sin claudicar banderas. 

No importa que lo de la deuda baje al fondo de la plataforma de los aparatos y desaparezca de los 
editoriales, tenemos que agitarlo todos los días porque volverá como un bumerán, una y otra vez. 

Lo mismo lo de la tierra. Ayer se puso al rojo vivo por el proyecto contra la extranjerización, anteayer 
por la venta en remate de tierras del Banco Central, pero ¿no había desaparecido de la agenda antes y por 
muchos meses?. Perseverancia y convicción también en la 1 ucha por la estatización de la banca sin esperar 
que nos despierte un campanazo como el del Banco Comercial. 

Y la lucha por el salario y por el trabajo .| 

Y buscar ese gran frente, con una dirección que nos dé garantía a todos, para ir tras estas conquistas, 
unánimes. 

Los organizados de hoy y los organizados de mañana: como vanguardia, en el medio, o como 
retaguardia, pero sabiendo quién es el enemigo y qué es lo que le reclamamos. 


17 de junio de 1987. 


10 



Onda: oportunidad para la cirugía 


Un gran frente para una solución global 


Muchas veces hemos dicho que en esta economía tan particular de los ’80, estamos viendo cosas que 
nunca antes se habían dado. La situación es progresiva o regresiva según se salga de ella metiendo primera 
o dando marchaatrás. Nos referimos por ejemplo a esos latifundistas sobrcndcudados que deben a la banca 
una suma mayor que la que valen sus campos. Después de desgañitamos durante años por la expropiación 
de los latifundios, nos encontramos con que vienen unos bancos, les hacen firmar a sus propietarios unos 
conformes en dólares, y al cabo de unas maniobras con esta moneda se les quedan con los campos. Lo más 
difícil y doloroso de la reforma agraria, la expropiación, ya está así hecha y muchas veces por bancos 
oficiales. De aquí podemos salir dando marcha atrás, como hizo el Banco Central hace poco cuando remató 
unos campos embargados en Tacuarembó, devolviéndoselos de esa forma a los latifundistas. Pero si nos 
esclarecemos y nos movilizamos unánimemente, tal vez podamos también meter la primera y salir para 
adelante, llevando esos campos a los tantos aspirantes a colonos que forman una fila de varias cuadras 
frente al Instituto de Colonización. 

Traemos esto a colación, porque ahora es ONDA -aquella empresa que exhibía triunfal sus raudas 
saetas blancas a la vera de esos mismos campos, y por más de medio siglo- la que ha caído en la trampa 
de la deuda. Más de 15 millones de dólares adeuda a la banca, y ahora pretende incumplir con los 
trabajadores para cumplir con los banqueros. No muy distinto a lo que hace el gobierno: pagar a la banca 
a costa del hambre del pueblo. 

Todos conocen nuestra opinión sobre la deuda extema: una descomunal estafa, billetes impresos alegre 
e irresponsablemente por Estados Unidos, largados al exterior para que los bancos pudieran embargar a 
esas “despreciables republiquetas”, que aun sumadas no hacen más que un mundo de tercera. 

No mejor opinión tenemos sobre la legitimidad de la deuda intema, esa que recae sobre casi todas las 
empresas y permite a la banca llevarse una cuota prioritaria y privilegiada de lo que produce el trabajo. 
Los billetes tienen el mismo origen; muchas veces los bancos no son sino sucursales de aquellos que 
pretenden cobrar al país la deuda externa. Y merecen el mismo trato. Está, además, el negociado de la 
“ruptura de la tablita” que permitió a la banca multiplicar por tres lo que tenía para cobrar a cada deudor 
en un mes (noviembre de 1982), y por muchas veces tres en los meses posteriores. 

No tomamos en serio, pues, la deuda intema tampoco, y menos ahora que no ha quedado en plaza más 
que la crapulosa banca extranjera que bastante riqueza ha extraído del país. 

Pero, como en el caso de los campos, podemos salir para atrás, por ejemplo permitiendo que el Banco 
República pague por ONDA. O podemos meter el cambio de fuerza y arrancar para adelante tomando el 
control de la empresa y, porque el problema no es sólo ONDA, tomando el control de todo el transporte 
carretero. 

Veamos: el Estado, o sea nosotros, ha construido las carreteras. Por otro lado, financia al ferrocarril. 
Desde las mismas carreteras construidas por el Estado, las empresas particulares que las usufructúan le 
hacen competencia al ferrocarril del Estado. Hoy día, no son sólo las deudas de ONDA las que se nos 
pretende hacer pagar, también las del ferrocarril. Y a estas ya las estamos pagando. 

El transporte para el Interior está pidiendo a gritos una racionalización. Que lo que sea más económico 
transportar por AFE vaya por AFE. Que ómnibus y camiones se distribuyan los pasajes y fletes evitando 
la compra de vehículos que cuestan divisas, y que muchas veces van o vienen vacíos por falta de una 
planificación general. Que no jueguen a arruinarse mutuamente, porque al que están arruinando 
irresponsablemente es al país, al pueblo que paga impuestos, pasajes y fletes; y después, incluso el déficit 
de las empresas. 

Para todo esto se necesita coraje, y se puede empezar por la intervención de ONDA que es lo que pide 
el sindicato de sus trabajadores. 

Pero tengamos bien claro que cuesta lo mismo, y tal vez menos, hacerle un préstamo incobrable por 
parte del Estado a una empresa que ya debe 15 millones de dólares que expropiarla. De todas formas, una 
vez hecho eso, hay que seguir para adelante con el control de todo este tipo de transporte, porque el 
problema está en el sistema y no sólo en una u otra empresa. 


11 



Se agotó la solución “no hacer nada” 


Casi todos los problemas del país se han resuelto en los últimos tiempos con esa mágica fórmula 
destinada a conservar lo que está. Y lo que está es lo que dejó la dictadura, ese recreo de doce años que 
se les dio a lo capitalistas y especuladores para hacer lo que quisieran. Hoy mismo existe la amenaza de 
despachar con la solución “no hacer nada” a la Rendición deCuentas, de la cual depende un ingreso menos 
miserable para decenas de miles de funcionarios públicos. 

Pero cuando se trata de empresas capitalistas sobrendeudadas o al borde de la quiebra, “no hacer nada” 
va contra los capitalistas, no ya a su favor. Entonces sí el gobierno se sensibiliza y llama a la oposición 
a conciliábulos como lo hizo en estos días por la posible quiebra de La Caja Obrera. 

Muchas veces lo hemos comentado en estos artículos: el capital bancario avanzó sobre el sector 
productivo, lo explotó, lo exprimió, lo llevó a la insolvencia; y cuando los préstamos se hacen incobrables, 
el propio banco ya deja de ser un instrumento redituable. Entonces los capitales se retiran sigilosamente 
del mismo y se le vende al Estado una cáscara exprimida. El Estado, en última instancia, compra carteras 
incobrables envueltas en un banco (durante la dictadura compró carteras incobrables sin envase). 

Lo cierto es que esos deudores que han caído en la insolvencia, ahora están en manos de la banca, 
acogotados por la banca; de hecho, expropiados por la banca. A veces, como ONDA, empiezan a despedir 
obreros para reducirse y así tirar un tiempo más. A veces, como Comargen (y estamos hablando de 
empresas que están trabajando, que tienen mercado para sus productos y servicios), plantean lisa y 
llanamente el cierre. 


Un gran frente para arrancar hacia adelante 

Que nadie eluda sus responsabilidades. Hay una gran parte de la economía que ha quedado 
insolublemente trabada. El “no hacer nada” es imposible cuando el banco no puede cobrar y la empresa 
no puede pagar. Sjjj^r las contradicciones del capitalismo que no puede resolver el capitalismo. Tampoco 
lo puede resolver eí gobierno. La salida de este es lograr un apoyo de algún sector de la oposición para ir 
con una ambulancia a levantar a empresas o bancos y, una vez revividos con la plata del pueblo, 
devolvérselos a los capitalistas. Entre otras cosas desalentadoras, esto demuestra una cosa estimulante: 
también hay utopías de derecha: las crisis de la falta de mercados son momentáneas, países y empresas 
podrán pagar sus deudas no bien salgan de este soponcio pasajero... Toda una rosada fantasía. 

La responsabilidad de los opositores auténticos, de los que quieren un cambio en el país, es grande en 
esta hora. Tomar este sector de la economía que ha quedado trabado, tomar las empresas ya “expropiadas” 
por la banca -ya que le deben un monto mayor que su capital- y arrancar para adelante. Congelar los 
grandes depósitos bancarios y simultáneamente tomar el control de las empresas sobrendeudadas. Al no 
tener que pagar a los grandes depositantes, también se puede aliviar por el tiempo que se quiera -del pago 
de servicios bancarios- a las empresas que ahora podrían ser cooperativas. O de otra forma, que asegure 
al pueblo que se está haciendo revivir un dinero que va a redituar para él y no para otros capitalistas. 

Tampoco los opositores, los que quieren un cambio, pueden escudarse hoy en el “no hacer nada”. Si 
no hay un frente para salir para adelante, ellos mismos serán responsables de que se entre definitivamente 
en la marcha atrás. 

1 de julio de 1987. 


12 



Cuán lejos quedé el Obelisco 


Dividir para reinar (I) 


La dictadura militar trató, antes de irse, de armar un sistema de partidos políticos que asegurara la 
perpetuación de su línea político-social y la impunidad para sus crímenes. El hecho que las salidas para 
las dictaduras de Chile y de Paraguay sean preparadas con las mismas maniobras, hace pensar que esta 
estrategia fue fraguada más cerca del gobierno de Reagan que en estas latitudes. 

El primer intento fue el de largar y legalizar solo a los dos viejos partidos tradicionales, blanco y 
colorado; y para obligar a toda la ciudadanía a encuadrarse dentro de ellos, para poder gravitar en política, 
se organizó una elección intemaen los mismos (1982). Pero estajugada tuvo una consecuencia impensada: 
para competir en la captación del nada despreciable caudal de votos frenteamplistas y de la izquierda en 
general, los partidos tradicionales alentaron a sus fracciones progresistas como la CBI de entonces, o 
lanzaron sus programas progresistas como “Nuestro Compromiso con Ud." del Partido Nacional, con su 
enfática propuesta de estatización de la banca y su programa agrario. Además, el desafío frontal del líder 
de este último partido a la dictadura creó la evidencia para ésta, que de las elecciones podía surgir un 
gobierno adverso al sistema económico-financiero implantado, y nada complaciente con sus inconfesa¬ 
bles fechorías (torturas, desapariciones, asesinatos...). 

Entonces, para que esta oposición amenazante dividiera sus votos, se largó la tercera fuerza política: 
el Frente Amplio. Pero no se legalizaron todos los partidos dentro de este frente sino solo una parte de ellos, 
los suficientes para restarle votos al Nacional. Y así, como era calculable -ya que desde que hay encuestas 
no hay sorpresas en las elecciones-, triunfó la “minoría mayor”, la oposición tolerante con las fechorías 
económicas y criminales de la dictadura. 

Todo esto para contrarrestar una formidable unidad popular cuyas manifestaciones más estridentes 
fueron la del I o de Mayo de 1983 y la del acto del Obelisco. Aquel pueblo unido en esas manifestaciones 
multitudinarias fue dividido en tajadas, como una torta, por las manipulaciones políticas de una dictadura 
que se batía en retirada frente a su empuje. Legalizando o proscribiendo partidos o candidatos, se digitó 
en las elecciones de 1984 quién iba a ser presidente. A esto se le dio y, lo que es más lamentable, se le sigue 
dando, el ampuloso nombre de “elección democrática”, celebrada en momentos en que los dos principales 
contendores de Sanguinetti estaban proscriptos y uno de ellos, además, preso. 


Dividir para reinar (II) 

Ahora que acabo de escribirlo, me doy cuenta que hace tiempo nadie lo menciona: una elección donde 
dos de los principales candidatos están proscriptos y otro tanto sucede con algunas organizaciones dentro 
de un frente opositor, es una elección ilegal y el gobierno que salió de ella, es entonces ilegítimo. Uno se 
siente tan solitario en esta afirmación como aquel niño español del Rey Desnudo: mientras todos los 
cortesanos del extravagante monarca nudista, que lo veían pavonearse por el palacio, lanzaban exclama¬ 
ciones sobre la belleza de las imaginarias vestiduras, el inoportuno galleguito no pudo reprimir un “pero 
si el rey no tiene vestido alguno.. Lo mismo se puede decir de Sanguinetti respecto a sus investiduras. 
Una repartición dentro de un ministerio, como lo son las Fuerzas Armadas, no puede proscribir a dos 
candidatos a presidentes y mantener secuestrado a uno de ellos hasta una semana después de los comicios 
en ninguna elección legítima del mundo. 

Este gobierno salido de elecciones digitadas por los militares, empezó a su vez a digitar divisiones en 
la oposición a través de sucesivas propuestas de diálogos y conccrtacioncs donde siempre había un “niño 
malo” que quedaba excluido. Primero fueron la central sindical y los grupos revolucionarios, de una 
concertación que fue una estafa y que nunca se cumplió en los párrafos que beneficiaban al pueblo. Luego, 
la hábil maniobra que permitió dividir a la oposición a través de la Ley de Caducidad. Hoy día, hasta hay 
funcionarios ministeriales que dividen a los sindicalistas en “buenos” y “malos”. Lo importante es dividir 
y provocar enfrentamientos. 

En fin, de aquella unidad del Obelisco hoy no quedan más que retazos. Tal vez la campaña pío 
referéndum sea el intento más serio que se ha hecho para recomponerla. 

Para ver cuánto apuesta a la división este gobierno nacido de elecciones apócrifas, hay que leer (o 
escuchar-ver) cómo ese aparato descomunal que tiene en sus manos, que son los medios-masivos-de- 

13 



comunicación vuelven, una y otra vez en estos días, sobre las discrepancias en el Frente Amplio. 
Ofreciéndoles a sus dirigentes para expresarlas, espacios que antes les negaron para dar su posición sobre 
problemas que convulsionaron al país, como el del Banco Comercial. 

Simultáneamente, ante la posibilidad de que el Frente Amplio sea reforzado por el ingreso del MLN, 
esta “gran prensa” inicia una campaña furibunda contra él. Para expresarlo en la jerga de los conciliábulos 
políticos, le están diciendo al FA: "Si le dan el ingreso al MLN se lo vamos a cobrar ". Así también, esta 
violaciónala“unidad sin exclusiones” con laque se creóel FA, se convierteen una estrategia de la derecha. 

Sería bueno que alguien se pusiera a hacer una compulsa del espacio que El Día y otros medios que 
responden al gobierno dedican a dividir y del que dedican a responder o analizar las propuestas de las 
organizaciones populares. El resultado seguramente sería que, ante la inoperancia para gobernar, la 
estrategia es: dividir para reinar. 


Sistema político trabado, Jauja del gran capital 

Desde 1985 al ’89, lo que tenemos es un sistema político trabado, atascado. El gobierno no tiene 
mayoría parlamentaria para sacar sus proyectos. Y la oposición, que sí la tiene, ha sufrido una y otra vez 
el veto del Ejecutivo en los pocos proyectos en que se ha puesto de acuerdo, veto que con su actual mayoría 
parlamentaria no puede levantar. Esto durará hasta el ’89, pero ¿qué pasará desde el ’89 al ’94?. 
Exactamente lo mismo, según todo parece indicarlo. Las encuestas de opinión no muestran un cambio en 
la orientación del electorado que pueda alterar, en forma trascendente, la actual correlación de fuerzas. 

Y que el sistema político esté trabado, no significa que al sistema financiero le pase lo mismo; al 
contrario, libre de todo control gubernamental o legislativo, el capital especulador, en su mayor parte 
extranjero, se ha adueñado del país. Inútil proponer un coto a la extranjerización del territorio: aunque 
hubiera mayoría parlamentaria para fijarlo, un simple veto del Ejecutivo le permitiría seguir vendiendo 
campos en Bélgica, Estados Unidos o Francia, nada menos que a través de sus embajadas en esos países. 

Tampoco es posible una ley para impedir que los bancos que se beneficiaron con el salvataje del Estado 
se reprivaticen: será vetada por el Ejecutivo. Y los capitalistas que los desvalijaron, tendrán de vuelta sus 
bancos (Comercial, Pan de Azúcar, etcétera), convenientemente saneados con el dinero del pueblo. 


Reforma constitucional, ¿puede destrabar el sistema político? 

Cada día estamos más lejos de la unidad del Obelisco. Se podría decir que era una unidad ficticia, 
equívoca, hecha sobre supuestos falsos... Pudo ser así respecto a algunos dirigentes, pero no para el 
pueblo. Para él no había equívocos ni ambigüedades. Aquella unidad estaba basada en un repudio frontal 
a los mismos militares golpistas y a sus crímenes; en ideas comunes sobre la banca y sobre la tierra (y ya 
estamos hablando de más de la mitad de los problemas básicos del país). Esa unidad todavía se da en el 
pensamiento del pueblo, y no es utópica en esta hora. Hay en ella elementos para un programa mínimo que 
abarque a la enorme mayoría de uruguayos. El problema es la duplicidad, el cambio que pueden hacer los 
dirigentes políticos por cálculos partidistas. 

Esto vienea cuento al discutirse los proyectos de reforma de la Constitución que se manejan hoy dentro 
del Frente Amplio y otras fuerzas. Estos proyectos, en lo sustancial, parecen destinados a implantar un 
sistema parlamentario. Se necesita un respaldo parlamentario para los ministros, y en el panorama actual, 
esto puede ser logrado por un bloque de los dos grandes partidos opositores, o por uno de ellos ligado al 
de gobierno. 

En realidad, los proyectos parecen efectivos para destrabar el sistema. Bajan el porcentaje de votos 
necesarios para levantar los vetos del Ejecutivo en el Parlamento, permiten la destitución del presidente 
si, después que éste disolviera las Cámaras, sufriera otro revés en la ratificación de un levantamiento de 
veto. 

Lo malo es no saber para quién, en favor de quién y de cuál programa, va a funcionar este sistema. Por 
eso es que rememoramos la unidad y el programa del Obelisco. 

19 de agosto de 1987 


14 




Alianzas policlasistas y alianzas polipartidistas 


Frente grande: ¿De qué nos espantamos? 


Cada vez que uno evoca la unidad del Obelisco y cosas así y llama a constituir un frente grande que 
vaya más allá del Frente Amplio, aparece la confusión entre polipartidismo y policlasismo y se tropieza 
con objeciones como esta: “No estamos dispuestos a cambiar un frente clasista por uno policlasista". 

Creo que con las declaraciones de Seregni a Carlos María Gutiérrez publicadas recientemente en 
Brecha (21 de agosto), muchos de estos escrúpulos deben trasladarse al seno mismo del FA. Dice el 
general Seregni: “Necesitamos imperiosamente el concurso no solo de las masas trabajadoras, de los 
intelectuales, de los estudiantes; necesitamos también el concurso de los empresarios del campo y la 
ciudad, de los empresarios que son auténticamente nacionales. No quiero hacer teoría fácil, pero el 
Uruguay no ha transitado aún la etapa de la revolución democrático-burguesa" .Y cuando el periodista 
le cuestiona la existencia de una burguesía nacional no dependiente, añade: “Tenemos que despertarla y 
tiene que haberla. Personalmente, creo que la hay. Su magnitud no la conozco, porque no la hemos 
incentivado lo suficiente. Es un juego que se retroalimenta en la medida en que las propuestas del Frente 
sean viables y contemplen los intereses de todas las capas sociales. El Frente, como fuerza política, es 
policlasista. Tenemos que asumir esa realidad". Todo esto porque "la lucha ahora es por romper las 
cadenas de la dependencia. Para realizar la sociedad que queremos, lo primero es reasumir la plenitud 
de nuestra soberanía, lo que nos lleva a una primera definición, o sea al antimperialismo. Para alcanzar 
esos objetivos, necesitamos el concurso de los empresarios progresistas, que los hay". 

Sin embargo, de estos conceptos, el mismo presidente del FA prioriza una alianza con los trabajadores 
que aún votan a los partidos tradicionales. Pero no dice cuales serían los mecanismos para provocar la 
fusión de esos sectores con el frente de izquierda. 


¿Entonar cantos de sirena o tender puentes? 

Si un trabajador, digamos del interiondcl país, tiene un rechazo hacia el Frente Amplio, puede hacerse 

15 




una propaganda sobre él y se obtendrá un lento avance en ese sector. Tan lento que el porcentaje de votos 
del FA en el Interior no varió entre 1971 y 1984 (en ambas elecciones alrededor del 10 por ciento del total 
de votos) e, incluso, en algunos departamentos retrocedió. 

Se diría que la estrategia para obtener ingresos masivos, no es hoy diferente de la que se ensayó con 
éx ito cuando la creación del propio FA. Entonces había un FIdeL y un conjunto de partidos y de fracciones 
desprendidas de los partidos tradicionales que en total no sobrepasan el 5 por ciento del electorado. 

Fue con el abandono de aquel frente para fusionarse con las otras organizaciones en el FA, lo que trajo, 
ya en 1971, ese salto de la izquierda que llegó al 20 por ciento del electorado. O sea, que se creó un nuevo 
instrumento, dejando de lado al FIdeL, y con él se tendió un puente transitable a aquellas fracciones 
desprendidas de los partidos tradicionales. No se les exigió pasar por las horcas caudinas del ingreso a un 
Frente que hasta entonces habían estado combatiendo. Y el resultado fue que cruzaron este puente creado 
para ellos que se llamó Frente Amplio. El cual fue mucho más que la suma aritmética de las fuerzas 
políticas que lo integraron. 

Buena parte del pueblo no encuadrado en esas organizaciones vio en este instrumento una alternativa 
y se añadió a él. 

Visión estática y visión dinámica de los frentes 

¿Se puede decir que este Frente polipartidista fue en su composición más policlasista que los partidos 
de izquierda anteriores por el ingreso de los contingentes de los partidos tradicionales? Evidentemente no, 
los trabajadores están distribuidos equitativamente entre los primeros y los segundos. 

¿Se puede decir que los dirigentes políticos que se le agregaron por estos sucesivos desprendimientos 
de los partidos tradicionales (Rodríguez Camusso, Alba Roballo, Erro, Michelini) le dieron una tónica 
policlasista al frente de izquierda? No, al cabo de un tiempo de su tránsito por el Frente no vemos 
diferencias sustanciales entre ellos y los dirigentes de la izquierda tradicional. Pero en todo caso, no hay 
que ver a estos dirigentes, y sobre todo a esta masa venida de esos partidos, como algo estático, congelado 
en el tiempo, sino como algo dinámico. El camino cambia a los caminantes. 

Estas alianzas polipartidistas se levantan como puentes, pero el proceso de las fuerzas que ingresan 
no culmina al atravesarlo sino que comienza allí. 

Luego, como en el Frente Sandinista y tantos otros, algunos quedarán al costado del camino, pero el 
grueso seguirá adelante en continua evolución hacia un auténtico frente de liberación nacional. 


Los mil vericuetos de una reforma constitucional 

La recolección de firmas por el referéndum obligó a tender un transitorio puente de emergencia que 
unió en esta empresa a sectores bastante alejados del panorama político nacional. Lo mismo pudiera pasar 
con el proyecto de reforma constitucional sobre el que parece haber un principio de acuerdo en el FA. Para 
que eso no sea una alianza transitoria que termine con la aprobación de unos artículos en la Constitución 
(como la del referéndum puede terminar con la derogación de la Ley de Caducidad), habría que llenarla 
de contenido programático. 

Por eso no somos partidarios de una reforma simplemente en las formas de la Constitución 
(eliminación de la Ley de Lemas, etcétera), sino de agregarle normas de tipo social: limitación de los 
latifundios, no pago de deuda externa contraída por la dictadura, estatización de la banca, presupuesto de 
enseñanza y salud que vuelva al porcentaje histórico, etcétera. Así, el que se compromete para una reforma, 
se compromete también por un programa social mínimo para paliar la pobreza. 

Las reformas propuestas por un sector (al parecer mayoritario) del FA no contienen cambios sociales 
de este tipo: son solo formales. Pero se las podría llenar de contenido si se hiciera un programa de gobierno 
progresista por un acuerdo de las fuerzas que las impulsan. 

Así, por ejemplo, se abate el número de votos para levantar los abusivos vetos del Ejecutivo. ¿Pero 
cuáles proyectos de leyes se impulsarán una vez zanjada esta traba que ha impedido llevar adelante tantas 
iniciativas en favor del pueblo, como la reciente de aumento a los jubilados? 

Se habla de un bloque parlamentario que respalde a un gabinete ministerial, pero ¿a qué programa se 
compromete ese Ministerio? 

O sea que la reforma puede o no ser un puente algo más que transitorio según se le añada o no un 
programa de cambios sociales. 


16 



En este proyecto se ha incluido también el “voto cruzado”: se puede votar simultáneamente la lista 
Parlamento de un lema y la fórmula presidencial de otro. Esta propuesta ha desconcertado aun a algún 
políticos veteranos; tomaron una posición inicial en contra de la misma y después se inclinaron a favc 
Es que aumenta la capacidad de maniobra del votante. Por ejemplo, los votos frenteamplistas podría 
definir el pleito por la presidencia dentro del Partido Nacional. A su vez, al proclamar candidatos para ell 
cada una de las grandes fuerzas deberá optar, entre los postulantes, por aquellos capaces de captar voti 
de otras fuerzas. 

Todo esto juega en favor del progreso, juega en contra del hambre creciente de un sector de nuesu 
pueblo, juega contra los acaparadores de la tierra y otras riquezas, si a las reformas formales se le añao 
un compromiso de usarlas para llevar adelante un programa de cambios sociales común, acordadas pi¬ 
las fuerzas que las impulsan. Un programa común que sea el prolegómeno de un frente grande qu 
aparezca como alternativa de poder. 

Si no se llega a esto, las reformas formales aun podrían jugar en favor del fascismo que ya est. 
resurgiendo también como alternativa. 

2 de setiembre de 198 


La larga marcha hacia el frente grande 


Bueno, ya pasó, ya pasó... 


Después de un Congreso del Frente Amplio que fue histórico en varios sentidos, entre ellos porque 
se leyó El Día en el discurso inaugural como fuente fidedigna, ha quedado confirmado que en materia de 
frente grande, todos estamos hablando de lo mismo en cuanto a composición. 

Los lectores de estos mis aburridos artículos saben bien que siempre hemos estado hablando en ello. 1 
de un frente compuesto por el Frente Amplio y fuerzas progresistas de los partidos tradicionales. Come 
conclusión final, en el punto diez de la Declaración del FA, su Congreso expresa la misma idea (desde 
luego extraída de otras fuentes ideológicas pero obligada por la misma realidad): el FA “está dispueste 
a desarrollar alianzas con los sectores y fuerzas sociales y acuerdos con aquellos sectores políticos coi 
los cuales podemos alcanzar coincidencias programáticas". 

Luego de nerviosas acusaciones y presurosas aclaraciones ha quedado bien establecido que todos 
estamos hablando de lo mismo, por lo menos en materia de composición de ese frente que se podría llamar 
Grande, Opositor, Popular, de Alternativa, etcétera, no importa con tal que tenga una buena cuota de todo 
esto. Ahora queda la inquietud: ¿unidad para transar o unidad para cambiar? 

A pesar que en el discurso oficial hubo alguna alusión nostálgica al programa de la CoNaPro, el 
Congreso fue rotundo en su intención al referirse al referéndum: “El FA impulsará con todas susfuerzas 
y a través de todos los cambios legales, el cumplimiento del veredicto popular sobre el referéndum, el cual 
será inapelable”. Un número significativo de delegados expresó su preocupación porque no fuera 
desvirtuado por ninguna " negociación política". 

La nueva estrategia del Partido Nacional 

Mientras se discute todo esto, hay cosas que están cambiando sigilosamente en el submundo político, 
que no son promisorias precisamente,para que el frente grande sea una realidad a corto plazo. 

No solamente el oficialismo ha realizado una campaña permanente contra esta idea, en la cual se 
inscriben las falsedades de El Día respecto a la misma: menos estentórea, pero tal vez más eficiente, es 
la estrategia que está diseñando la mayoría del directorio del Partido Nacional para evitar cualquier otro 
desgajamiento en su partido que pudiera enriquecer el frente popular. 

Las grandes líneas de esa estrategia pueden resumirse así: 

1) Elaboración de un programa mínimo aceptable para las distintas tendencias que hoy lo integran; 2) 
hacer alarde de fuerza plural, que no solo acepta las tendencias disidentes con su directorio sino que abre 
el lema a cualquier otro grupo político que acepte el programa mínimo con tal que no sea “marxista 


17 



leninista”, con lo que espera, por lo menos, captar a algún sector cristiano; 3) apostar a la polarización de 
los votos, como se dio en la Argentina entre el partido de gobierno y el principal partido de oposición. 

Este planteo se hace atrayente para sectores como el de Carlos Julio Pereyra, que tiene algunas 
expectativas de ser la “minoría mayor” dentro del PN, si los otros sectores votan divididos; y seguramente 
dificultará el acuerdo con sectores progresistas de los partidos tradicionales, recién aprobado por el 
Congreso del FA. 

En resumen, esta estrategia de la mayoría del directorio del PN busca recolectar votos tanto de la 
derecha (Lacalle, Ortiz) como de los sectores que están por el cambio en distinto grado (Movimiento de 
Rocha, Unión Blanca Popular) ocupando todos los espacios. 

El anzuelo es tentador: Carlos Julio Pereyra, por ejemplo, puede pensar que no importa tener que 
permanecer aliado a los que votaron la ley de impunidad, las zonas francas y que están por la 
extranjerización de la fieira y del sistema financiero, si tiene una chance de ser mayoría relativa dentro de 
su partido. Incluso, ya que hay sendos proyectos de reforma constitucional, uno del FA y otro del PN, que 
establecen el “voto cruzado” (facultad del votante de votar una lista de un lema para el Parlamento y otra 
de otro para la Presidencia), si la reforma fuera aprobada puede especular con votos que vengan de otros 
partidos y que decidan el pleito interno en el PN a su favor. 

Todos estos son cálculos realistas. Lo que no es realista es el cálculo del país que viene después. Un 
país donde esta estrategia busca mantener el 80 por ciento de votos que tuvieron en la última elección los 
partidos tradicionales. Donde una “minoría mayor” dentro de un partido que a su vez sería la “minoría 
mayor”, no podría gobernar frente a representantes que tienen el 60 por ciento del Parlamento y están 
contra el cambio. 

Un frente por el cambio, por el contrario, sería mucho más que la suma aritmética de las fuerzas que 
lo componen. No lo fue, por ejemplo, el FA respecto al poderío anterior de las fuerzas que lo integraron. 
Es esa suma y mucho más. Tendría un “efecto avalancha” porque le mostraría al pueblo -que también es 
estratega- no solo un programa definido sino un aparato lo bastante poderoso para llevarlo a la práctica. 
Además, la polarización de votos, ese “voto urgente” calculado para sacar a los entreguistas del poder - 
como se dio recientemente en la Argentina- y que se vuelca masivamente al segundo partido en fuerzas, 
aunque no sea el que el votante considera mejor en muchos casos bien operaría en favor del frente grande 
y no del Partido Nacional. 


Lunes negro, Jueves negro, país " rosado” 

Son como relámpagos en la cándida y plácida noche uruguaya. De repente aparece el titular perdido 
entre artículos de fútbol ode menudencias políücas, que a visa que hubo un “lunes negro” al abrir la semana 
en la Bolsa de Nueva York. Las acciones y las obligaciones emitidas por el Estado norteamericano se 
vinieron a pique en una jomada en la cual los inversionistas perdieron la friolera de quinientos m il millones 
de dólares. No hay país del mundo que tenga una ganancia así en un año, y he aquí que un grupo de 
tenedores de papeles de Bolsa la pierden en un día. A la caída de los valores de Bolsa, que se dio en todos 
los centros capitalistas y no solo en Estados Unidos, siguió la también abrupta de la cotización del dólar 
respecto a las monedas firmes de Europa y Japón. Y aquí los economistas que han dolarizado nuestra 
economía, los que suprimieron el “curso forzoso” de la moneda nacional en favor del dólar, silban y miran 
hacia otro lado para hacer creer que no pasa nada. Incluso aumentaron, a través del Banco Central, el ritmo 
de devaluación del peso uruguayo -del 3 al 4 por ciento mensual desde octubre-, para hacer creer que el 
dólar, en vez de estar en peligro, se está valorizando. Así, aun en esta situación de alarma, es imposible 
hacer depósitos en otras monedas más estables: todo el sistema está organizado para respaldar, en forma 
servil, al dólar. 

Pues bien, en la semana pasada otro relámpago, esta vez más intenso, perturbó la paz de los noticieros 
“rosados”: se produjo en las metrópolis capitalistas el “jueves negro” que simultáneamente afectó a las 
bolsas y al dólar, los cuales sufrieron un violento empujón hacia abajo. ¿Causas? Se conoció el déficit en 
la balanza comercial de EEUU en el mes anterior, que superó otro récord: en más de 17.000 millones de 
dólares las importaciones superaron a las exportaciones. 

No es difícil predecir las consecuencias de todos estos acontecimientos. Las grandes pérdidas de 
extensos sectores de la población de EEUU, como las que mencionábamos se dieron en el “lunes negro”, 
reducen abruptamente el poder de compra de los consumidores de ese país, lo que significa menos 
importaciones. Por otro lado, la necesidad de equilibrar la balanza comercial de EEUU significa que este 
país tendrá que bajar sus importaciones por lo menos en 17.000 millones de dólares anuales, que bajará 


18 



en general el comercio mundial y que habrá menos divisas en el mundo para comprar productos uruguayos. 

Esas cifras de las exportaciones hacia Argentina y Brasil se verán acentuadas y a nivel mundial. Y está 
lo del dólar. Prácticamente muy pocos uruguayos se han enterado que vendiendo al mismo precio en 
dólares nuestras carnes y otros productos, ya hemos perdido un 15 por ciento en este año por la 
desvalorización equivalente que ha sufrido esta moneda. Quien no quiera creer, quien piense que el dólar 
se sigue valorizando, que intente comprar, por ejemplo, una radio japonesa y compare su precio con el que 
tenía a principios de año. Estamos cobrando nuestros productos y estamos ahorrando con una moneda que 
todos los días pierde poder adquisitivo y en cualquier momento puede ir al derrumbe total. 

Hacemos toda esta digresión por si algún político está haciendo sus cálculos en la creencia que el ’88 
y el ’89 serán años apacibles, prósperos, en los cuales aquellos que apostaron a la entrega y se aliaron a 
ese sistema financiero que hoy se está cayendo a pedazos, verán confirmada su apuesta y serán personajes 
confiables aun como compinches electorales. 

Habrá que tomar medidas de emergencia, de cambio; habrá que sustituir ese mercado externo en 
decadencia por un mercado interno incentivado a través del aumento general de los salarios. Que la gente 
compre más. Y eso no lo vemos orquestado por este equipo de gobierno y quienes han sido sus cómplices; 
incluso, recientemente, en esa nueva, infame entrega de soberanía que fue la aprobación de la ley de zonas 
francas. 


Que no nos roben la mística 

Hay que hacer cumplir el veredicto del referéndum. Ahí está la valentía, el desafío audaz ante la 
prepotencia de un vasto sector de nuestro pueblo, y que no se puede negociar. 

— Hay que aumentar los salarios para devolver al pueblo trabajador uruguayo por lo menos el nivel 
adquisitivo que le quitó la dictadura. Esto no se puede transar. 

No hay que pagar un dólar más por la deuda externa. Esta configura una estafa descomunal y no se 
les puede seguir quitando el alimento, la salud y la enseñanza a los uruguayos para darle más capital al gran 
capitalismo. Esto tampoco admite transacciones ni fórmulas intermedias. 

Las empresas sobrendeudadas, que deben a la banca estatal más de su capital, deben pasar a poder del 
Estado, y a través de este a los trabajadores. Esto, que también ha sido tema constante de estos artículos, 
recién se está impulsando, pero no a través de los políticos sino por una marcha del pueblo de Las Piedras 
que exige ese pasaje para la empresa Comargen, la cual debe más de 24 millones de dólares a los bancos 
del Estado. Hay muchas empresas en las mismas condiciones; concretamente, 900 de ellas han sido 
calificadas por el propio Estado como insolventes para pagar su deuda con esos bancos, y no hay una acción 
conjunta de los sectores progresistas para dar el paso hacia su control popular. 

Y tenemos el agro, cada vez más olvidado a medida que se va despoblando; y en consecuencia, 
perdiendo votantes... 

Nada de esto se puede negociar. Ha habido demasiado diálogo con los entreguistas, ha habido 
demasiado diálogo con los militares fascistas. Y ha habido demasiada poca concertación para el cambio. 

16 de diciembre de 1987. 


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Ante la disidencia en la oposición y en el Frente Amplio 


Pluralismo y definición 


En el número anterior resaltábamos los fracasos económicos de este gobierno, tales como el de no haber 
podido elevar el nivel de vida del pueblo, a pesar de que se jacta de un crecimiento de la economía. El 
Producto Bruto Interno es mayor que en 1972, pero el salario real promedio es todavía, en más de un 30 
por ciento, inferior al de ese arto. 

De allí se derivan los otros fracasos. Es que, mirada globalmente, la economía, cuando la riqueza se 
encuentra en pocas manos y la mayoría del pueblo es relegada al infraconsumo, muestra varias reacciones 
en cadena. Al haber menos consumo, menos mercado intemo, se desalienta y reduce la inversión 
productiva (y la del actual período es de las más bajas de los últimos decenios: 8 por ciento del PBI frente 
a un 17 pór ciento en 1979). Lo mismo a nivel internacional: al haber tantos países en “vías de 
subdesanollo” creciente, hay menos posibilidades que estos importen, o sea que en definitiva hay menos 
demanda. 

Pero como simultáneamente hay mucha riqueza ociosa en pocas manos, ese capital que rehuye la 
inversión se refugia en la especulación o en el consumo suntuario. Y tenemos ese panorama doméstico 
y mundial de estos días: por un lado una extrema pobreza, y por otro un enorme capital parásito 
embargándolo todo (consumidores, empresas, países). Al final todo el mundo insolvente y... ¡crac!. Pero 
dejemos este tema para Emest Mandel, quien estará estos días en Uruguay y hablará precisamente sobre 
esta crisis. 

Decíamos en la nota anterior que ante estos fracasos del gobierno urgen, más que nunca, las respuestas. 
Y, ¿las tenemos en la oposición, en el Frente Amplio actual en primer lugar? 


Moneado o aprendendo 

Es imperdonable ignorarlo porque ya pasó miles de veces. En cada ocasión que se copa una estructura 
-sea política o sindical- mientras los triunfadores festejan, los perdedores se retiran discretamente. Copar 
es dividir. Para citar un caso notorio: en el penúltimo congreso del PIT-CNT, una mayoría bien coordinada 
de militantes del PCU quiso imponer su criterio sobre cuántos votos debían tener determinados gremios 
que aparecían con padrones de afiliados al parecer exagerados y también sobre otros problemas (la 
exclusión de UTAA entre ellos). La respuesta fue el retiró masivo de varios cientos de delegadosfEl 
copamiento trajo la división. Y la salida fue dar una dirección plural al PIT-CNT, lo que recompuso 
precariamente la unidad perdida. 

Hoy pasa lo mismo en el Frente Amplio, donde la batalla copamiento versus pluralismo se da en cada 
comité de base. A la estrategia de copamiento, la militancia mayoritaria respondió también votando con 
los pies. 

Además, muy dolorida, se niega a volver. Así, es conmovedor ver a Bruschera (que de tan brusco que 
se puso, se olvidó del estilo profesoral en sus artículos al hablar de “tupamaros y bocamaros” entre otras 
cosas) tratando ahora de convencer a un diputado de la 99 de la vigencia del FA con argumentos teóricos 
y racionales. Y no comprende que si el F A se resquebraja, es por razones emocionales ante todo. Es la gente 
de abajo que ya no siente el compañerismo de antaño dentro de él. Tal vez la salida para esta situación no 
esté muy lejos de aquella que devolvió la unidad al PIT-CNT. 

Que los que son realmente mayoría en la calle tengan por lo menos una representación igualitaria 
dentro de estos comités de base. Que aun los que son minoría en la calle tengan una representación 
igualitaria en ellos. Porque el objetivo de todo frente popular es el pluralismo; todo lo que tenga imagen 
de pluralismo atrae más gente, todo lo que trasunte embanderamiento sectario aleja a la gente. 

Muchas veces pienso que así como muchos van a Suecia a aprender cómo se hace una cooperativa, 
debería haber también becas para ir a Ccntroamcrica a aprender cómo se construye un frente. Allí, tanto 
en el Frente Sandinista como en el Frente Farabundo Martí de El Salvador, lo primero que se combate en 
la cabeza de los militantes es el afán de “hegemonismo”, como le llaman en esos países al afán de copar. 
Se le da tanta o más importancia a la teoría de cómo hacer un frente auténticamente plural que a la de cómo 
hacer un partido. Sobre esos pilares ideológicos de tolerancia, búsqueda del pluralismo y combate contra 
el afán de hegemonizar, construyen esos frente sólidos que hoy están haciendo revoluciones. 


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Urge una definición sobre los problemas básicos 


Muchos piensan que cuanto más plural es un frente, más difícil es sacar en él posiciones sobre los 
problemas del país. En realidad no es así: toda vez que se elimina la suspicacia sobre intentos de copar o 
hegemonizar a través de un auténtico pluralismo, hay más propensión a aceptar las resoluciones tomadas 
por mayoría. Los frentes de Nicaragua y El Salvador son un buen ejemplo de esto. Dirigen la guerra 
tomando resoluciones trascendentales todos los días, manejan una diplomacia con una sutileza que en nada 
envidia a las grandes cancillerías de la historia y, sin embargo, son frentes heterogéneos, de hombres 
provenientes de las más diversas canteras ideológicas. Eliminada la desconfianza interna, las definiciones 
externas se hacen más fluidas. 

Hoy, en nuestro país la oposición no tiene una propuesta para contraponer a la jdel gobierno -bien 
entendido que la de este, no consiste más que en facilitar al capital privado, con preferencia al extranjero, 
que haga su propuesta y la realice sin tropiezos. Frente a esto, la oposición solo tiene ideas documentadas 
pero no ideas-fuerza. Si se le reclama posición sobre el agro, la banca o la deuda externa, a uno se le rem ite 
a tal o cual documento elaborado por unos técnicos. Para que esas ideas-documento se transformen en 
ideas-fuerza es necesario un profundo debate intemo de modo que cada militante pueda sentir esas ideas 
y se motive para llevarlas adelante. 


La reforma constitucional 

Un caso típico se da ahora con la reforma constitucional. Prácticamente toda la oposición se ha 
pronunciado a favor, pero la mayoría se expresa tan solo con un “sí” desganado. Cuando un sector planteó 
un proyecto al respecto en el Frente Amplio, enseguida otro elaboró, prácticamente en una noche, uno más 
y lo contrapuso al presentado por primera vez. Esto indica la mentalidad que predomina en todo: 
contraponer propuestas antes que sacar cosas. Y así, incluso, se han salvado de la censura parlamentaria 
varios ministros: la oposición ha presentado dos mociones contrapuestas que, al no sumar los votos, no 
lograron la mayoría necesaria. 

En el caso de la reforma constitucional, los proyectos contrapuestos en el FA se fusionaron finalmente 
(cambio de secretario y cabildeos mediante), pero cuando la iniciativa se presentó a otro sector de la 
oposición, se planteó nuevamente la situación del proyecto contrapuesto. Ahora, la disputa es sobre cuál 
se toma como base. Lo triste es que la pugna es solo por el prestigio de quienes lo presentan, porque los 
proyectos son casi iguales. 

Haría falta que la oposición organizara foros lo más plurales posibles para debatir acerca de lo que debe 
hacerse con la Constitución, con la banca, con la deuda, con el agro, con AFE, etcétera. Que las ideas 
documentadas se transformen en ideas-fuerza. Y que las ideas-fuerza, una vez lograda esa compenetración 
popular, movilicen a la gente, como lo hizo la del referéndum, y rescatar los problemas del continuo y 
cansador tironeo de las cúpulas políticas. 


Tierra, banca, deuda y salarlo 

Otra cosa que conspira contra la posibilidad de respuesta en estos y otros problemas básicos, es 
quedarse en las posiciones de las plataformas partidarias, sin adaptarlas a los hechos nuevos. Por ejemplo, 
en estos días se hace cada vez más evidente que la estrategia de renegociar la deuda extema para mantener 
el prestigio frente a la banca internacional, fue nefasta para los países que la practicaron. La deuda de los 
que en determinado momento se plantaron firmes ante esta banca, en una posición de no-pago total o 
parcial, se ha desvalorizado al punto de que hay países como Perú que pueden comprar toda su deuda 
pagando solamente un 8 por ciento de su valor nominal. 

Nuestro país tiene una de las deudas mejor cotizadas -o sea más difíciles de rescatar- de América 
Latina. Y en ello, también debe influir que la oposición no tiene siquiera una propuesta de no-pago. 

Se diría que es hora de rediscutir las plataformas para adaptarlas a las respuestas que exige la coyuntura. 
Ver qué pasa con las fábricas sobrendeudadas, como Comargen y otras, o con los latifundistas que deben 
más de lo que valen sus tierras. 

Grandes foros plurales que actualicen la formulación de estos problemas y que le den a las propuestas 
de cambio lo que les ha faltado hasta ahora: las ganas de impulsarlas. 

17 de marzo de 1988 


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Tender puentes para unir al pueblo 


Que el Frente Amplio ha crecido en Montevideo a despecho de los problemas entre sus dirigentes, ya 
lo habíamos destacado en artículos anteriores, basándose en las grandes multitudes que logró reunir este 
año: actos del 19 de abril y 9 de julio. 

Ahora se han difundido encuestas que parecen indicar que el FA tendría más del 40 por ciento de los 
proyectos de voto en la capital, frente a un 33 por ciento de votos efectivos que logró en la última elección. 
Digamos que en este vuelco de voluntades hacia la izquierda, mucho han aportado los dirigentes de los 
partidos tradicionales con sus errores, sin desmerecer algunos aciertos de los propios dirigentes frenteam- 
plistas. Y han tenido una parte importante aquellos que en lugar de enfrascarse en polémicas internas, han 
salido para afuera: lucha por el referéndum, nuevos proyectos periodísticos, organizaciones juveniles que 
buscan activamente sacar a la juventud de su escepticismo, etcétera, etcétera. 


Unica o doble candidatura: ¿personalismo o dos estrategias? 

Sin embargo quisiera reivindicar algún mérito que tiene la interminable controversia entre los 
dirigentes del FA en contribuir a esta posibilidad de expansión. La polarización también puede traer un 
crecimiento. 

Para explicar mejor este controvertible concepto, podemos traer a colación lo que se está dando hoy 
dentro del Partido Colorado. No sé si deliberadamente, pero el enfrentamiento entre Batlle y Tarigo hace 
que alguna gente seencuadre en una u otra tendencia en perjuicio de los que no intervienen en la contienda: 
en este caso Pacheco. Polarizándose, crecen. 

De hecho, la última encuesta de Equipos Consultores -que se transcribe en los recuadros- da un 
aumento simultáneo de Batlle y Tarigo (y no de uno a costa del otro) y una disminución de Pacheco. Mala 
comparación, es como un truco propagandístico que usó hace años “Mejoral”. La empresa que elabora este 
producto fingió una controversia furibunda entre “Mejoral rojo” y “Mejoral azul” y el público empezó a 
consumir menos... aspirinas. 

En realidad los antropólogos le dan un sentido ancestral a esta tendencia de los hombres a agruparse 
en bandos iguales, contrapuestos y competitivos, y eso se ve aún hoy tanto en los torneos amigables de 
las tribus del Congo o del Amazonas como en las no tan amistosas entre Peñarol y Nacional. Pero volviendo 
a los enfrentamientos en el FA, por cierto más racionales, honestamente no creemos que haya ambiciones 
personales en los que impulsan otra candidatura, aparte de la tradicional, para la Presidencia. Hoy la 
Presidencia no parece ser el puesto más codiciable para alguien que quiera realmente acceder a un cargo 
desde el FA. En cambio la Intendencia de Montevideo, sí puede ser un puesto alcanzable si se mantiene 
la actual correlación de fuerzas. 

La estrategia de la doble candidatura tiende a ofrecer a los descontentos del Partido Colorado o del 
Partido Nacional una opción de voto dentro del FA que no sea la de votar a Seregni, candidato contra el 
cual generalmente están vacunados los que vienen de los partidos tradicionales, aunque más no sea por 
haber sido el personero visible de un partido por mucho tiempo rival. (Como decíamos en un artículo 
anterior, es común que los ciudadanos sean a la vez “pro” algo y “anti” algo; el hecho que un día dejan 
de ser “pro”, por ejemplo “pro” PN, no necesariamente quiere decir que hayan superado su “anti” y éste 
sigue jugando). 

Las encuestas recientemente publicadas parecen dar una cuantificación aproximada de cuánto 
rendirían estas estrategias entre los votantes montevideanos: con la candidatura única de Seregni el FA 
llevaría el 33 por ciento de las intenciones de voto, o sea exactamente el que sacó en la última elección; 
con la doble candidatura (Seregni-Batalla) o con la del segundo solo, alcanzaría al 44 por ciento. El sondeo 
parece demostrar que la imagen de Batalla, realzada a los ojos de un votante blanco o colorado por los 
ataques que ha sufrido últimamente de fuerzas frenteamplistas contra las cuales estos ciudadanos tienen 
un poderoso “anti”, decidiría un voto al FA de un 7 por ciento de colorados, un 12 por ciento de 
nacionalistas y un 27 por ciento de votos de los que se habían refugiado en el “no sabe/no contesta”. Todo 
lo cual, unido al voto que ya era frenteamplista, daría ese 44 por ciento de votos para el Frente en la capital, 
que decíamos. Y otra vez la polarización parece traer un crecimiento. 

Desde luego, en la cuestión de si hay una o dos candidaturas y de quiénes las integran, juegan otros 
factores -confianza política, no usar los mecanismos de una ley de lemas que hemos repudiado (aunque 
ya los estamos usando para acumular votos para el Parlamento) y otros. No vamos a entrar a examinar 


22 



porqué no nos estamos pronunciando sobre el problema, sino simplemente tratando de sacarlo del clima 
apasionado y lleno de suspicacias en que se viene debatiendo. 


¿Es que hay otra opción que el FA para Batalla? 

Más que las discrepancias de los dirigentes, tememos que las campañas intemas dentro de la masa 
frenteamplista hayan dejado heridas difíciles de cicatrizar. 

Es entonces que uno se pone a imaginar qué alternativa tiene el sector de Batalla en caso de no votar 
dentro del FA. Como decíamos en artículos anteriores, los acuerdos suprapartidarios que se habían 
iniciado entre fuerzas del FA y del PN o con sectores de éste, sufrieron sendos contrastes: el primero, 
cuando la votación de la ley de impunidad; el segundo, cuando la muerte de Wilson. A partir de esta, el 
sector de Carlos Julio Pereyra se replegó hacia su partido para absorber una posible herencia del electorado 
de Por la Patria. La situación hoy parece que no aconseja al Movimiento de Rocha modificar esta 
estrategia, porque también las encuestas de opinión dan dentro del electorado nacionalista, un lento pero 
firme crecimiento de CJPereyra como candidato a la Presidencia; y hoy ya ha superado a Lajalle y a 
Zumarán en las compulsas de la capital. Esto le hace concebir una esperanza nada alocada: serel tercio 
mayor en un partido que puede ser el tercio mayor en el país. Pero entonces, ganando la elección, es que 
empezarían las peripecias para C J Pereyra y su sector: tendría que gobernar con la oposición de todo el 
Partido Colorado y con la de los otros dos sectores del Partido Nacional, con los cuales Pereyra no ha 
coincidido en los últimos tiempos prácticamente en ninguno de los grandes problemas del país. Y es aquí 
que la alianza que no se pudo hacer por razones de cálculo electoral, tal vez tenga que hacerse por la 
necesidad para gobernar. 

Mientras tanto, esforzando mucho la imaginación para buscar qué opción tiene el sector de Batalla si 
se desprendiera del FA, solo podemos ver una posible aceptación a esa oferta que hizo en un momento el 
PN: abrir su lema a fuerzas cristianas y moderadas del FA. Desde luego que esto, tal vez permitiría que 
ese lema fuera el “tercio mayor del país", pero para acceder al “tercio mayor del partido”, solo lo vemos 
si hiciera lista común con el Movimiento de Rocha y la Unión Blanca Popular... 

Todo muy difícil y arriesgado. Pao no tanto como largarse solo con un lema propio, que no haría más 
que facilitar la votación fraccionada del movimiento popular, con el consiguiente debilitamiento del 
mismo y el fortalecimiento de la derecha. 


Por lo menos en el Interior el FA necesita un puente 

Volviendo al escenario más realista de que por lo menos todas las fuerzas actuales se mantienen en 
el FA, su aspiración a la Intendencia de Montevideo aparece como muy posible de alcanzar, sobre todo 
si en definitiva, fuera Batalla el candidato a ese cargo. 

Más difícil es un progreso sensible en el Interior, donde el FA apenas llegó al 10 por ciento del 
electorado en los años ‘71 y ‘84, y no parece se esté dando un auge especial a esta altura de 1988. 

Siempre contraponemos dos estrategias para haca grandes partidos o frentes populares: quedarse en 
las estructuras actuales entonando cantos de sirenas para que los grandes sectores del pueblo vengan a ella 
abandonando sus actuales partidos, o tenderles puentes a esos sectores para que puedan hacer ese tránsi to 
con menos violencia. El mismo FA fue un puente: ya había un frente que se llamaba FIdeL pero hubo que 
construir un puente con otro nombre para que las fuezas que encabezaban políticos de los partidos 
tradicionales -Erro, Michelini, Alba Roballo, etcétera- pudieran hacer el tránsito a 1a izquierda sin 
menoscabo. 

Ya vimos cómo -en Montevideo, al menos- la candidatura de Batalla puede servir en pequeña escala 
de puente para votos al FA, de gente que aún hoy se identifica como de partidos tradicionales. En el Interior 
hay incluso más disconformidad que en Montevideo, pero no están montados los mecanismos para que 
esa barrera del 10 por ciento sea rebasada. 

16 de noviembre de 1988 


23 



Evolución de la Intención de voto para presidente 


(En esta encuesta elaborada por Equipos Consultores se pregunta a simpatizantes de cada 
partido, a quién votaría dentro de los candidatos de su grupo político) 


“Presidenciables” de los tres lemas mayores: 
Montevideo, agosto a octubre de 1988 



Agosto 

Setiembre 

Octubre 

Partido Colorado 

Pacheco 

39 

44 

40 

Tarigo 

24 

23 

25 

Batlle 

21 

18 

22 

Partido Nacional 

Zumarán 

34 

33 

30 

Pcreyra 

30 

33 

37 

Lacal le 

30 

27 

28 

Frente Amplio 

Seregni 

50 

51 

52 

Batalla 

47 

46 

44 


Montevideo: distribución de lo que votaría el encuestado por la cual se ve la mayoría del 
FA sobre los otros partidos; y ante una segunda pregunta con respecto a las tres fórmulas 
posibles dentro del FA que se manejan, cómo se comportan los encuestados (también 
elaborado por Equipos Consultores en octubre de 1988). 


Cuadro 1: Intención de voto según distintos escenarios electorales. 1/ 

Voto en caso de.. 



Simpatía 

FA con 

FA con dos 

FA con 


política (*) 

Seregni 

candidaturas 

Batalla 

P.Colorado 

20 

19 

16 

15 

P.Nacional 

23 

23 

17 

16 

F. Amplio 

36 

33 

44 

44 

(Seregni) 



(20) 


(Batalla) 



(24) 


Otros 

1 

1 

2 

1 

No sabe/No contesta 20 

24 

21 

24 

TOTAL 

100 

100 

100 

100 


1/ Porcentajes sobre el total de entrevistados en condiciones de votar. 

(*) En esta columna aparecen los de la pregunta habitual sobre intención de voto. 


24 





Sin cejar los esfuerzos por fórmulas electorales comunes 


Buscar los acuerdos amplios que aseguren 

un cambio ya 


En estos días se han publicado unas encuestas de opinión pública que, entre otras cosas,marcan una 
tendencia muy significativa enlos partidos tradicionales al aumento del apoyo a los candidatos que han 
tomado una posición rebelde anteel oficialismo y un descenso consiguiente de los que siguen atados a este. 
Jorge Batlle, que hasta ha escandalizado a la prensa del oficialismo jugando a la posibilidad de una alianza 
con el FA si gana la elección, parece haber aumentado hasta superar por sí solo a Pacheco que antes casi 
amenazaba a la suma de los otros dos candidatos colorados. 

Por su lado, Carlos Julio Pereyra también ha subido verticalmente, de modo que supera ahora 
holgadamente a los otros dos candidatos, conservadores y de a ratos pro oficialistas ellos, del Partido 
Nacional. 


Parece que la gente quiere un cambio 

Muchos subestiman estos cambios dentro de partidos que no son progresistas pero nosotros valoramos 
las variaciones que a su nivel -y es bueno que nos acostumbremos a tener distintas exigencias para distintos 
niveles- se han dado entre los votantes encuestados. Ellas expresan ese sordo y creciente descontento que 
ha ganado a la enorme mayoría de los uruguayos, sean del partido que sean en esta etapa de triste 
culminación de un gobierno que despertó tanta expectativa en sus inicios. 

En estos días se han hecho públicas las cifras que los sacrificados uruguayos, que ya casi mayoritaria- 
mente trabajan más de ocho horas por día, han pagado para reflotar los bancos vaciados por los 
especuladores y de los que se hizo cargo “generosamente” el Banco de la República: 406 millones de 
dólares. Lo bastante como para comprarle un tractor a cada pequeño productor rural se tiró en el barril sin 
fondo de esta banca irrecuperable. Y aún ahora se habla de conseguir un préstamo en el Banco Mundial 
de otros 100 millones de dólares, no para reflotar a los productores víctimas de la sequía, sino para tirarles 
otro salvavidas a esos mismos bancos fundidos por los especuladores. Es paradojal: los depositantes 
prefieren la banca del Estado y no quieren saber de nada con estos frágiles bancos que ya han demostrado 
su insolvencia. Y los representantes de ese Estado¡(por ser|partidarios y|partícipes de la empresa privada) 
luchan por reflotarlos y devolverlos a sus antiguos dueños. Todo esto sería hasta cómico si no fuera porque 
somos nosotros los que pagamos este porfiado empeño, en el doble sentido de la palabra. 


El Referéndum, pero también algo más, nos une 

Generalizando, es la lucha contra ese sistema financiero que ha obligado al país, a cada empresa dentro 
de él y a cada trabajador a pagarle un tributo en forma de crecientes intereses, lo que nos une a todos los 
uruguayos por encima de los partidos. Y, como culminación de esa misma explotación, el pago de los 
intereses de la deuda extema, que ahora han subido porque se les antojó a los acreedores. Nuestro país ha 
perdido miles de millones de dólares, respecto a otros países, por el torpe manejo de la deuda extema que 
hizo su actual gobierno. Si la hubiera discutido o aun hubiera decretado una moratoria unilateral, como 
lo hizo hasta Brasil, su deuda se habría desvalorizado y hoy la podríamos comprar y cancelar con el monto 
que pagamos en un año por sus intereses. 

Y también nos une a los uruguayos esa lucha contra los latifundios, cada día más en manos extran jeras. 
Y por el salario que también se mantiene deprimido por una imposición extranjera: la del FMI. Y por las 
oportunidades de trabajo para nuestros jóvenes, que cada día en mayor proporción emigran del país... 


25 



Proyecto de programa del Frente Amplio 


Las pautas políticas aprobadas por la Comisión de Programa del FA, que serán 
consideradas en su próximo Congreso, son de una amplitud tal que podrían ser suscritas 
por muchos sectores de los partidos tradicionales. No nos parece mal si fuera un 
programa para un frente mayor con esos sectores, en la medida en que se haga un 
esfuerzo, simultáneamente, de unificación con los mismos. En lo que se refiere a la deuda 
externa y a la tierra en manos de extranjeros, incluso algunos de estos sectores tienen 
posiciones radicales. Veamos algunos puntos del proyecto. 

•En el capítulo dedicado a los actores del proceso económico se mencionan como 
tales a las empresas estatales, el sector privado de pequeñas y medianas empresas y el 
sector privado de gestión colectiva. Para las grandes empresas privadas se propone 
buscar acuerdos para asegurar su eficiencia, productividad y competitividad. Esos 
acuerdos "deberán asegurar que estas empresas no realicen fugas de capitales, no 
evadan impuestos y no realicen acciones especulativas" . Criterios similares al de las 
grandes empresas se seguirán para la inversión extranjera. 

•Programa agrario 

La “reforma agraria" es definida como “un instrumento” para la mejora de la 
producción y la calidad de vida y trabajo para la población. Las bases hablan de la 
“resignación” de propiedades y se menciona expropiar extensiones mayores de 2500 
há que se encuentran subutilizadas o con baja productividad, así como las de extranjeros 
no residentes “que no desarrollen integralmente las potencialidades de los recursos 
naturales”. 

•Deuda externa 

Se analiza la problemática de la deuda externa y propone impulsar negociaciones 
colectivas con los demás países latinoamericanos. Se aboga por garantizar una política 
económica de corto plazo que no acepte “condiciones" del Fondo Monetario Interna¬ 
cional. La negociación debería lograr menores intereses y asegurar que no haya 
transferencia neta de recursos al exterior. 

•Sistema financiero 

Para alcanzar los “objetivos nacionales" se menciona en primer lugar “¡a naciona¬ 
lización de la banca" (y ya no su estatización, que se proponía en el viejo programa), 
que implica “que el conjunto de agentes financieros públicos y privados atiendan los 
objetivos nacionales explicitados enlos programas económicos y financieros" , evitando 
la usura, la fuga de capitales y las practicas atentatorias contra la producción. 

Para la banca estatal con patrimonio exclusivo del Estado y para los bancos mixtos 
con hegemonía estatal se propone crear un nuevo estatuto legal y capitalizar las 
instituciones que lo requieran "buscando que los costos sean equitativamente reparti¬ 
dos" . 

Las filiales de bancos extranjeros funcionarán como bancos agentes en la medida en 
que su accionar estará determinado por la programación financiera. Tendrán limitacio¬ 
nes para la captación de depósitos y no podrán actuar como bancos de inversión ni 
realizar operaciones en régimen off shore (operaciones con no residentes en el país). 

En el documento se advierte que “no se descarta la utilización de todos los 
instrumentos, inclusive su estatización, para asegurar su funcionamiento en función de 
objetivos nacionales”. 


26 




Una meta: la Presidencia, varias Intendencias y la mayoría del 
Parlamento para los que apoyaron el Referéndum 


El FA, en su proyecto de programa, por cierto más moderado que el que tuvo en su fundación, ha 
lanzado propuestas progresistas sobre esos problemas que nos duelen a todos los urugayos por igual. 

También lo han hecho otras fuerzas que han apoyado el referéndum y en muchos casos (deuda, 
extranjerización de la tierra), con proyectos más radicales. No se ha logrado un frente electoral entre estas 
fuerzas tan afines en sus plataformas por razones, creo, más bien de táctica política. Pero eso no quiere 
decir que tengan que enfrentarse entre ellas como si fueran fuerzas enemigas (por aquello de que los más 
afines son los que más votos nos pueden quitar). Hay que elevar la puntería porque hay un pueblo, y unos 
problemas cada día más dramáticos de ese pueblo, de por medio. 

Queremos un gobierno que detenga la sangría hacia el extranjero y la injusticia en el acaparamiento 
de bienes y privilegios. Y que haga responder por igual de sus delitos a militares y civiles. Si eso pasa por 
una unidad electoral de todos los que se unieron para el referéndum, bien. Pero si no se logra, que haya 
la mayor unidad posible. Que si hay desgajamiento, como el que se baraja,el PDC dclFA, que éste no sirva 
para restar votos por igual a unos y a otros de los que están por el cambio, sino que se sumen a otras de 
esas fuerzas. Que la meta de lograr los puestos claves del poder civil no es imposible en el actual mapa 
político. 

Y que los uruguayos que luchamos, necesitamos entrar en la década de los ‘90 haciendo algo más 
constructivo que protestar. 


1 de marzo de 1989 


N. de R. La columna de Raúl Sendic de nuestro número anterior se publicó con dos errores de origen técnico. La 
frase "Para comprobar si GarganoyAlvarez se rectifican" que apareció como subtítulo de toda una nota, tendría que 
haber sido título de una segunda. En cuanto a la primera, cuyo título es “¿Cuántos de ustedes condenaron el asesinato 
de prisioneros? ” , debió haber terminado en un párrafo que se omitió componer y que decía: "Que los que vieron y 
ocultaron el asesinato de prisioneros en La Tablada no nos vengan a decir que nunca participaron de la violencia. 
Ellos tendieron la cortina de humo de su terrorismo verbal sobre los prisioneros para justificar, ante el pueblo, esos 
asesinatos. Ellos colaboraron y encubrieron la violencia en su forma más cobarde". 


27 




TEMA 

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POLITICA 

NACIONAL 



Después de la estampida de diciembre 


Políticos que corren para un lado; 
pueblo que se ubica en otro 


Hay gente “habilísima” que gana todas las polémicas y copa todos los aparatos. Hay políticos que 
acaparan también los otros aparatos, los de radio y TV, y no consiguen reflotarse. 

Hay algunos tan pasados de “astutos” que en cada voltereta dejan un tendal de votos. 

Frente a todo esto, uno casi empieza a felicitarse por no haber podido ganar nunca una batalla. Y a pesar 
que en el Uruguay hay dos países que aparecen cada día como más divorciados: uno, ése que vemos en 
la levé y transitada por todos los medios masivos de difusión; y otro, el país real. 

Es como si fuera un enorme teatro donde el público, incómodo y afligido por la tragedia de la pobreza, 
tuviera que soportar, además, una frívola comedia intrascendente en el escenario. 


La Incógnita 

Desde luego que hubo tiempos en que estas comedias penetraban en el pueblo, pero ¿por qué ahora? 
Aquí está la incógnita. 

Es que no es el actor el que ha cambiado sino el espectador, mejor dicho la situación del espectador. 
Es distinto aquel que vivía con cierto desahogo, digamos hace 15 o 20 años, a este actual que tiene un 
ingreso real de casi la mitad de entonces. 

Se le puede hablar las mismas cosas, pero ante cada cobrador que golpea en su puerta con facturas de 
luz o de alquiler -que a veces son la mitad de un sueldo- el “espectador” va cambiando. Cuando llega la 
noche y se sienta -o se pasea nervioso- frente al televisor, ya es un hombre transformado. 

Y entonces vienen las sorpresas. De repente se entera a través del aparato, que le están por 
contrabandear una ley de impunidad para los militares -una cosa que normalmente tenía que haber pasado 
desapercibida en medio de la algarabía de las fiestas navideñas donde fue deliberadamente ubicada (otra 
vez los “astutos” incorregibles). No era de esperar una reacción. Pero el tipo deja de pasearse, se acuerda 
de los cobradores, se acuerda del alquiler, piensa que ya no puede ir al café como antes, se acuerda de la 
mesa desolada tantas noches allí frente a sus hijos, se acuerda del amigo muerto o torturado y salta como 
un resorte y sale desorbitado a gritar frente al Palacio Legislativo. 

No, evidentemente no es el espectáculo lo que ha cambiado sino el espectador. 


Te hundo con esta maniobra y... glu, glu, glu 

La votación de la Ley de Caducidad no solo desprestigió al sector mayoritario de Por la Patria sino que 
le hizo perder credibilidad, lo cual es más grave. Hasta unos días antes había estado en tratativas con un 
sector del Frente Amplio para presentar, por el mecanismo de los 2/5 de la Asamblea General, un proyecto 
de reforma constitucional que estableciera el sistema parlamentario dejando al presidente como figura 
decorativa. Esto significa que habría un primer ministro o un ministerio propuesto por el presidente, pero 
que deberá contar con un bloque parlamentario que lo apoye. Suponiendo que esto se pudiera refiotar con 
los mismos protagonistas, ¿qué garantiza que después de hecha la reforma, Wilson Ferreira no la use para 
hacer un bloque parlamentario con el Partido Colorado, en vez de hacerlo con el Frente Amplio que lo 
ayudó a llevar adelante el proyecto? Es ahí, en la credibilidad de su palabra, donde ha dejado de ser un 
interlocutor válido. 

Pasados los primeros soponcios por el repudio popular que creó esta actitud, ese sector del PN pareció, 
por un momento, repuntar como ganador cuando se empezaron a dar las bajas en la bancada parlamentaria 
del Movimiento de Rocha, convenientemente promocionadas en TV y demás. Pero ¡ay!, otra vez el falso 
país de la pantalla chica que nos engaña. Unas oportunas encuestas de popularidad nos devolvieron la 
imagen real, el frío dictamen de lo que piensa el hombre de la calle. 


31 




Agosto 86/% 

Febrero 87/% 

Carlos J. Pereyra 

16 

33 

Wilson Ferreira 

39 

25 

Alberto Zumarán 

17 

7 

Dardo Ortiz 

3 

1 

Luis A. Lacalle 

17 

14 


Se trata de una encuesta montevideana, entre electores blancos; y hay que recordar que en la capital 
Wilson Ferreira tenía una ventaja de más de 30.000 votos en 1984 sobre Carlos J. Pereyra. 

Con todo, la “viveza”, la “astucia” política, no salía tan mal parada de este episodio de la Ley de 
Caducidad. La administración de los que valoran en algo estas artimañas se volvía ahora hacia Sanguinetli. 
“¡Qué hábil, cómo lo hizo entrar al Wilson!”, se decían mientras éste confesaba que lo habían llamado 
como bombero para apagar un incendio que no existía. 

Sin embargo, otra vez el país real, con esa, seguramente no muy exacta, palabra de las encuestas, nos 
está diciendo que es todo el bloque oficialista lo que está cayendo en descrédito. He aquí esta encuesta 
publicada, como la anterior, en Búsqueda, respecto a la gestión del presidente: 


Febrero 86 
Febrero 87 


Aprueban Neutro Desaprueban 

24% 28% 43% 

24% 19% 52% 


Aun dentro de los votantes colorados la aprobación de la gestión presidencial bajó de un 43 por ciento 
en febrero del 86 a un 32 por ciento en el mismo mes de 87, según esta publicación. 

Tal parece que los “ganadores” en el país que nos entrega la televisión son los perdedores en el país 
real. 


Recomponer fuerzas y avanzar 

Tenemos enfrente un gobierno debilitado ante la opinión pública pero ensoberbecido. Que va a 
defender con uñas y dientes el liberalismo para el capital bancario y demás empresas, independientemente 
de cuántas estafas salgan a luz. Que va a defender el pago de la deuda no importa a costa de qué, y el salario 
comprimido al nivel que lo dejó la dictadura. Y la sustitución de un gran mercado interno posible, por un 
utópico comercio exterior en continua expansión que ignora que lo que está pasando en el mundo es 
exactamente lo contrario. 

Por otra parte tenemos a las desorientadas fuerzas de la mayoría del Partido Nacional remolineando 
en busca de una ubicación donde todos los espacios de derecha están ocupados y con muy poca chance 
de ser admitidos en los espacios progresistas que un día parecieron ocupar. Y, tenemos alrededor de la 
juntada de firmas para el referéndum, a una serie de fuerzas que tienen una contra: no ser homogéneamente 
progresistas y un pro: constituir, tomadas globalmente, una verdadera fuerza nacional. ' 

Tal vez esto sea lo más trascendente que se ha ganado: que extendidos por todo el país, desde 
Montevideo a Artigas, desde Cerro Largo a Colonia, hay ahora sectores masivos de la población en abierto 
desafío contra el gobierno y contra los que están detrás del gobierno. 

Sabemos que la recolección de firmas para el referéndum va a tener éxito, ya siga en forma lenta o se 
reciba alguna “ayuda” del gobierno a través de esas actitudes que hacen, como describíamos al principio, 
que el apacible pero inquieto espectador levante presión y pase a ser protagonista. 

Sabemos que las firmas que ya hay, sobrarían para llevar también a referéndum el problema de la tierra 
-limitarla para los latifundistas y extranjeros, en beneficio de los colonos-, de la deuda contraída por la 
dictadura, de la banca. Sabemos que toda elección adelantada no haría más que beneficiar a este sector del 
país que se mueve alrededor del referéndum, como lo indican las encuestas de opinión citadas. 

No es poco para empezar de nuevo. Que no nos falte imaginación ni amplitud a la hora de hacer una 
nueva propuesta para el país. Que no abandonemos la iniciativa que recuperamos en esta hora. 

1 de abril de 1987 


32 



Marginados del mundo: unámosnos 


Un “ejem” en nombre de los ignorados 


Comensales “clase B" 

Vivimos una década durante la cual la humanidad parece haberle vuelto la espalda definitivamente al 
drama de los genocidios. En contraste con la postura, por lo menos afligida, de las décadas de los ’60 y 
’70, un enorme “sálvese quien pueda” parece presidir el estrado de la actual. No vamos a hablar de Sudán 
o Bangladesh donde los niños y adultos mueren de hambre por cientos de miles o millones cada año. No 
es necesario ir tan lejos. No menos implacable y despiadada es la actitud de la oligarquía en el Uruguay, 
que aprovechó la dictadura para reducir el salario real a la mitad y para multiplicar por cuatro la ganancia 
de los grandes depositantes de los bancos y de los bancos mismos. 

El saldo está ahí: esos reclamos por salario que se reprimen con saña, esos reclamantes por los despidos 
que son tratados como delincuentes. También la consecuencia está ahí: según la UNICEF, el 33 por ciento 
de los niños uruguayos están subalimentados; e incluso el mismo Ministerio de Trabajo, que se muestra 
tan duro e implacable en estos días con los que reclaman por los despidos, publicó hace poco que uno de 
cada seis uruguayos vive en “extrema pobreza" (El Día, 8/2/87). Según la misma fuente, y por cálculos 
tomados de una encuesta hecha en Montevideo, 300.000 personas en la capital y 730.000 en todo el país 
viven en extrema pobreza, y 350.000 más en indigencia total. 

A falta de un crecimiento en el nivel de vida, algo ha aumentado, sin embargo, en el Uruguay durante 
los últimos años: los cantegriles. Según la misma fuente, en 1959 sólo existían 20, en 1980 habían subido 
a 57, en 1982 ya eran 63, y en 1985, luego de una nueva oleada de miseria descargada sobre el pueblo, 
alcanzaron a 116. 


La Juventud, una generación “clase B" 

Tampoco la marginación paulatina de los jóvenes, que ha culminado en esta década, es un problema 
exclusivamente local. Se los margina de los empleos aun en los países más desarrollados, con el 
consiguiente aumento de los que han sido empujados a la delincuencia. Francia, por ejemplo, que tiene 
la preocupante tasa de desocupación del 10 por ciento, es más alta aún en los jóvenes de 15 a 24 años (26 
por ciento). Italia, también con una tasa general de desocupación general del 10 por ciento, en jóvenes de 
la edad mencionada alcanza a un 36 por ciento. Inglaterra tiene un 11 por ciento de desocupados en general 
y un 20 por ciento entre los jóvenes. Estados Unidos, desocupación general: 7 por ciento; jóvenes: 13 por 
ciento. Entre 1973 y 1985, las detenciones de jóvenes de 18 a 24 años por delitos comunes en Francia, 
aumentó de 18 a 30 por cada 10.000. En el mismo período, los robos domiciliarios, típico producto de la 
pequeña delincuencia no experimentada, se multiplicaron por tres. 

En nuestro país, donde la desocupación general fluctúa alrededor del 10 por ciento, algunos 
encuestadores estiman la juvenil en un 17 por ciento. La falta de perspectivas (aun los que hacen largos 
estudios saben que están condenados a un prolongado período de desocupación después de recibir el título) 
ha traído la desmoralización, manifestada de diferentes formas: por un lado, y también aquí, con el 
aumento de la delincuencia juvenil; por otro, con el poco rendimiento en los estudios, el consumo de 
drogas, la emigración.JJóvenes delj Interior que emigran a la capital, jóvenes de todo el país que se van 
al exterior. El censo de 1985 registró este dato sorprendente: había 33 por ciento menos de jóvenes de 20 
a 25 años que de 15 a 20. A esa juventud le falta un tercio de sus componentes: un tercio de jóvenes 
desesperanzados que se fueron del país. 


33 



Proletarios "clase B” 

Otra vez tenemos que analizar lo que sucede en los países más desarrollados para ver lo que pasará acá 
a medida que venga el desarrollo. La tendencia en esos países, es que tanto el proletariado manufacturero 
como el rural disminuyen lenta pero inexorablemente. En Inglaterra, el primero bajó en un 23 por ciento 
entre 1973y 1984; en EEUU, en 1986, el mismo proletariado industrial está disminuido en un 19por ciento 
de la mano de obra total, o sea en un porcentaje inferior a la mitad del que había hace 30 años, mientras 
que los trabajadores agrícolas no llegan al 3 por ciento. 

¿Qué pasa con los desocupados expelidos por las nuevas formas de producción industrial y agrarias?. 
¿Se puede seguir tomando a esa desocupación como un fenómeno transitorio, superable no bien se 
atraviese esta etapa de recesión?. La respuesta parece ser no. Inglaterra, por ejemplo, ha tenido un 
crecimiento sostenido durante la misma etapa en que su proletariado industrial bajó en más de un 20 por 
ciento. 

No sólo se puede marginar conscientemente al sector proletario que queda cesante por cierre de 
empresas anticuadas o automatización de las mismas, también se puede marginarlo inconscientemente por 
no adecuar nuestras doctrinas a los nuevos tiempos. 

En Uruguay hay también un creciente sector radiado de la industria, comercio y agro que se ha 
insertado en la economía informal. En 1968, era el 10 por ciento de la mano de obra total; en 1984, ya era 
el 24 por ciento, o sea, el mismo porcentaje queel proletariado de industria manufacturera. También creció 
el sector propiamente desocupado, y los asalariados, en ese mismo período, bajaron del 79 al 71 por ciento 
del total de la mano de obra disponible. 

La composición del sector informal, de ese sector marginado por el capitalismo, es distinto aquí que 
en Europa o Estados Unidos. En Uruguay, como en el resto del Tercer Mundo, hay un antiguo sector 
marginado que nunca fue absorbido por el capitalismo, especialmente en pueblos o ciudades del Interior, 
al cual se le vienen a agregar por oleadas los despedidos de hoy y los jóvenes que no lograron nunca un 
lugar en el mercado de trabajo. 

En la medida que tengamos conciencia de que hay un sector no transitorio sino definitivamente 
marginado por el capitalismo, en la medida que despachemos el asunto -como antaño- con exigirle a ese 
capitalismo sólo una “apertura de nuevas fuentes de trabajo” -como lo han hecho en Europa los partidos 
de izquierda-, en la medida que solo tengamos mensajes para los desocupados, seguiremos la suerte de 
aquellos partidos, y nos estaremos separando de los sectores más empobrecidos y marginados dentro de 
los trabajadores. 

Las nuevas fuentes de trabajo que puede abrir el capitalismo, esas que el gobierno de Sanguinetti quiere 
atraer incluso entregando una parte de territorio en forma de “zonas francas”, serán fábricas automatizadas 
que ocupan muy poco personal. Fábricas capaces de competir ventajosamente con nuestras viejas 
industrias, quitándoles mercado, por lo cual éstas están haciendo oír su protesta a través de la Cámara que 
las agrupa. Tendremos así unas empresas que con un tercio del personal producirán el doble que, por 
ejemplo, Funsa o Conaprole, y que provocarán nuevas oleadas de marginados. Y también tendremos 
partidos y movimientos de izquierda tan decadentes como los de Europa Occidental de hoy. 


Luchadores sociales "clase B" 

Mientras no podamos fusionar en una misma organización a ocupados y desocupados, con reivindi¬ 
caciones y programas para ambos, mientras persista el afán de copar, de hegemonizar gremios y partidos 
y no haya lugar en sus direcciones para el pluralismo que hay en sus bases, mientras en los frentes 
permanentes, o en los circunstanciales para una lucha determinada del pueblo, no se le dé cabida por igual 
a todos los que están por esa lucha, mientras todo esto siga así: seremos parias económicos y sociales. 
Quienes también tenemos el deber de organizamos para salir adelante. 


15 de julio de 1987 


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Feliz sí, ¿pero próspero? 

Otra vez tuvimos un eufórico mensaje presidencial de fin de aflo que nos habló de crecimiento de 
economía, de aumentos de salarios, etcétera, etcétera. Y otra vez, como se hizo cuando “las fiestas” del 
’86 con la ley de impunidad para los militares, se aprovecharon las del ’87 para intentar pasar de 
contrabando un intempestivo decreto de suspensión de los servicios de AFE, esperando sorprender 
distraído a un pueblo presuntamente enfrascado en festejos navideños. 

La verdad es que una y otra cosa están bastante relacionadas: si los ingresos de los trabajadores 
uruguayos hubieran sido aumentados tan generosamente como pintó el presidente, por cierto que el 
decreto sobre AFE, tal vez hubiera pasado algo desapercibido en medio de unas orgiásticas fiestas 
navideñas celebradas por miles de eufóricos uruguayos. Pero en la vida real hubo tanto de imaginario en 
estos aumentos como en las fiestas, que tomaron un mustio cariz de festejo más simbólico que real. Y 
ningún exceso de nada enturbió la visión de lo que se quería ocultar. 


Astuto el oriental 

Ya tenemos un pueblo movilizado contra laartimaña navideña de AFE, comoel año pasado lo tuvimos 
contra la ley de impunidad. 

En cuando a los aumentos de salarios, por si alguno no lo ha notado en sus bolsillos, vamos a decir que 
Sanguinetti estuvo hábil pero no puede resistir un cotejo de sus dichos con las cifras reales, ni contestar 
estas preguntas: 

- El ingreso total, lo que se llama el Producto Bruto Interno, es bastante superior al de 1972, ¿por qué 
entonces el salario es todavía en un alto porcentaje inferior al de 1972? 

- Si el gobierno es el que ha “dado” esos aumentos de salarios de los cuales se vanagloria, ¿cómo 
explica por un lado que los que fija el propio Poder Ejecutivo por decreto, o sea los de los trabajadores 
rurales y el Salario Mínimo Nacional, no hayan aumentado, en términos reales, en estos tres años de 
gobierno civil? La misma pregunta cabe para las jubilaciones. 

Por otro lado, los salarios de los empleados públicos, que dependen directamente del gobierno, en lo 
que va del régimen civil llevan un retraso en sus aumentos del 10.8% respecto a los de los privados. Por 
ejemplo en 1987, si bien los salarios privados tuvieron un aumento del 9%, los públicos, los que dependen 
directamente del gobierno Sanguinetti, apenas tuvieron un insignificante 0.1 % y han bajado con respecto 
a lo que eran a principios de 1986. 

La triquiñuela de Sanguinetti consistió en hacer aparecer como una concesión de su gobierno unos 
aumentos que no dependieron de él porque fueron arrancados por la lucha sindical a las empresas privadas, 
y ocultar que donde su gobierno pudo decidir no hubo aumento, e incluso los salarios bajaron. 


BSm As. (Urgente) - Impunidad no trae pacificación 

Otra buena parte de las hábiles declaraciones presidenciales de fin de año estuvieron dedicadas a 
justificar, no solo la Ley de impunidad para los delitos de los militares, sino también su propia participación 
en la campaña por su derogación. El argumento es pintoresco: como es una Ley, él, presidente, tiene la 
obligación de defenderla. 

Otra vez Sanguinetti se pasó de listo. Porque párrafos después del mismo reportaje, al hablar de los 
alquileres criticó las leyes benévolas para los inquilinos que habían impedido la libre contratación en este 
rubro. Así que al parecer el presidente no siempre está “obligado” a defender las leyes aprobadas. Por si 
a alguno le hubiera “cabido” este argumento por el cual un presidente, que dispone discrecionalmente de 
todos los medios masivos de difusión, puede intervenir en la campaña del referéndum, hay que remarcar 
que a partir de que se consiguieron las firmas para reconsiderar la Ley de impunidad (ahora al nivel más 
alto, el del cuerpo electoral), vuelve al estado de discusión. 

Pero ya que el presidente insiste en participar en esta campaña, convendría que nos explicara mejor 
su tesis de que la impunidad asegura la pacificación, ahora a la luz de los sucesos argenünos. Allí también 
hubo una ley de impunidad igual que acá (¿casualmente, o respondiendo a una misma sugerencia venida 
del “Norte”?), la cual allá tomó el nombre de ley de Obediencia Debida. Pero, al contrario del Uruguay, 
esa ley no fue apelada por el pueblo a través de la recolección de firmas. Una vez asegurada la impunidad 


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se pensaba que estaba asegurada la pacificación. Pero no, los golpistas, los torturadores y asesinos, los 
responsables del mayor y más sádico genocidio de los últimos tiempos, tomaron su triunfo al conseguir 
la impunidad solo como el primer paso en una nueva escalada hacia el poder. 

Que tome nota Sanguinetti: mientras haya golpistas en los mandos habrá continua amenaza de golpe 
militar. Y que tome nota Sanguinetti de la experiencia de los que apañaron a los militares golpistas en el 
pasado (Pacheco, Bordaberry): el golpe militar puede ser contra los sindicatos o contra las fuerzas políticas 
que están contra la oligarquía, pero los que pierden el poder son los políticos de la oligarquía. 

Por lo pronto a la pregunta “si se deroga la Ley de impunidad ¿qué?” podemos contraponer la de “si 
se da la impunidad, ¿qué?”, y la respuesta la podemos ir a buscar ahí enfrente nomás. 

Para entrar en este año ’88 con un panorama más prolijo sobre este problema: las fuerzas armadas de 
estos países no son intrínsecamente golpistas, torturadoras o asesinas. Las fuerzas armadas son en más del 
90 por ciento soldados de familias pobres que no tienen un interés de clase ligado a la oligarquía ni a otros 
sectores privilegiados. Pero dentro del otro 10 por ciento hay grupos de oficiales, minuciosamente 
aleccionados en Panamá, dispuestos a transformarlas en “escuadrones de la muerte” al servicio del sistema 
oligárquico, hacerle “el trabajo sucio” al sector privilegiado que ve amenazados sus intereses. Por eso es 
imposible disociar a un Videla, jefe de ese escuadrón anónimo de Martínez de Hoz, el ministro que pasó 
toda la riqueza argentina en pocos meses a manos del gran capital especulador local y extranjero. Y estos 
escuadrones, muchas veces después de terminado el “trabajo sucio” (Uruguay, 1972), al verse con tanto 
poder en las manos no resisten la tentación de ocupar ellos mismos el gobierno desalojando a los políticos 
que también servían a la oligarquía o compartiéndolo con ellos (Uruguay, 1973). 

Ya podemos trazamos algunas metas para este año *88: depurar a las FFAA de los más notorios 
integrantes de los “escuadrones de la muerte” (juicio y castigo), pero dentro de una lucha de fondo por su 
democratización real. Y aquí llegamos al verdadero fundamento de las discrepancias: la meta para EEUU 
y para algunos políticos de derecha es mantener unas FFAA que no estén dispuestas a “entregar el poder 
a los marxistas” (para decirlo con los términos que se han usado en alguna reunión de oficiales que se ha 
hecho pública). Están ahí como último bastión del sistema, para el caso de que la marea popular en ascenso 
rebase el primer bastión de los políticos oligárquicos, aunque sea a través de un triunfo electoral. 

He aquí, pues, un primer frente de lucha para este año 1988: democratización a fondo de las FFAA, 
empezando por el triunfo del referéndum. 


No dejamos absorber por un solo frente 

El referéndum es un frente privilegiado, pero no el único. Incluso para resolver el problema de la 
democratización de las FFAA no es más que el primer paso, como decíamos. La deuda, el salario, el control 
del sistema financiero, la cuestión agraria, son otros tantos frentes prioritarios. La política de extranjeri- 
zación de nuestras riquezas y de privatización del patrimonio público que está llevando a cabo este 
gobierno, nos plantea otros tantos frentes que se hacen prioritarios todos los días, destinados a evitar la 
entrega. Ayer fue DLPE, hoy es AFE, mañana puede ser el Puerto. O es el traslado de ese “crecimiento de 
la economía” al extranjero en forma de fuga de capitales o de pago de la deuda externa. O cuando se 
permite, a la par de Chile, el cobro de esa deuda en bienes del país en lo que se llama capitalización de 
la deuda externa. 

Es esa suicida ruptura por nuestro gobierno del frente latinoamericano para actuar conjuntamente en 
el problema de la deuda, que ha permitido que las tentativas de rebelarse contra esa estafa, como la que 
ensayó Brasil en 1986, fracasara entre otras cosas por falta de solidaridad de los otros países. 

Podemos probar que Uruguay, y más particularmente los productores agrícolas uruguayos, sufrieron 
grandes pérdidas por este vacío que se le hizo a Brasil cuando intentó resistir la deuda. En efecto, todo lo 
que ese país ahorró en divisas cuando decretó el no-pago de los intereses en 1986, se volcó a importaciones 
desde otros países de la región, el Uruguay entre ellos. Pero al fracasar y tener que pagar los intereses, en 
1987 nos compró mucho menos. Nuestro comercio con Brasil, tomando los nueve primeros meses del año, 
dio un excedente en nuestro favor de 58 millones de dólares en 1986 y un déficit contra Uruguay de 51 
millones de dólares en igual período de 1987. 

Nuestro déficit general con todos los países de América Latina, que están pagando esa deuda y en la 
misma medida restringen sus importaciones, fue de 16 millones de dólares en esos meses del ’86 y alcanzó 
a 130 millones en el mismo período de 1987. 

La política de nuestro gobierno de saboteo de un frente latinoamericano para una acción conjunta 
contra el pago de la deuda, incluso con medidas como la de permitir su cobro aquí con bienes del país, ha 


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resultado ruinosa para nuestros productores y para el país. 

Y ahí tenemos otro gran frente para este aflo '88: por el no-pago de la deuda externa. 


Las perspectivas económicas para este año 1988 

Hacemos hincapié en esta reducción de importaciones uruguayas en el comercio regional, porque tal 
vez sea este, precisamente, el que nos sirva de tabla de salvación. Ya lo hemos desarrollado más 
explícitamente en otros artículos: es muy posible una abrupta reducción de importaciones por parte de los 
grandes países desarrollados en los próximos meses. Esto es así, porque EEUU, que no ha conseguido 
estabilizar su Bolsa de Valores, la cual ha seguido sufriendo bajas bruscas aun en los primeros días de este 
aflo, se ha comprometido a reducir sus déficit en el Presupuesto y en la Balanza Comercial. Ha sido el 
déficit en esta última, precisamente, de más de 15.000 millones de dólares por mes en los últimos tiempos, 
el que cada vez que se anuncia provoca una gran caída de los valores de la Bolsa y del dólar. 

Agotados todos los expedientes para que Estados Unidos viva a costa del resto del mundo, y ante el 
recelo del capital golondrinaqueen 1987 casi no ingresó en ese país, no le queda otro recurso que restringir 
sus importaciones. Esto significa, en un mercado que es casi un cuarto del mundial, una reacción en cadena, 
porque los otros países, al tener menos divisas, también restringen sus importaciones a las mínimas 
posibles. 

Por otro lado, la caída libre del dólar con respecto a las monedas estables de Europa y Japón (en 1987 
cayó un 18 por ciento respecto al marco alemán y un 23 por ciento respecto al yen) hace que nuestros 
productos, cobrados en dólares, pierdan poder adquisitivo cuando se van a intercambiar con productos de 
Europa y Japón. Por ejemplo nuestro comercio, que con el Mercado Común Europeo es el 30 por ciento 
de nuestro comercio total, sufre por este concepto una pérdida en los términos de intercambio de alrededor 
de un 20 por ciento. Esto que se precipitó en los últimos tres meses del ’ 87, puede ser un factor de deterioro 
importante y creciente para 1988. Como ya hemos explicado en anteriores artículos, el dólar puede caer 
indefinidamente en la medida que los bancos centrales dejen de sostenerlo, porque se ha emitido 
irresponsablemente para el exterior, donde está girando una suma de divisas 25 veces mayor que la 
necesaria para el comercio mundial. 

Nuestra obsecuencia frente al dólar, única moneda extranjera admitida como ahorro aun en nuestros 
bancos estatales después que se suprimió en otra entrega de la soberanía el curso forzoso del peso, puede 
costamos cara. 

Nuestra lucha debe ser por el aumento de los salarios para sustituir con un mercado intemo potente 
el mercado externo en zozobra, por el retomo del curso forzoso del peso que suprimió la dictadura, y por 
el control del sistema financiero local. 

La tormenta que se avizora en el sistema financiero mundial hará más perentoria la necesidad de estas 
salidas. 


20 de enero de 1988 


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Ya el horizonte no es tan oscuro 


"La historia se repite la primera vez como tragedia, la segunda como comedia." A fines de 
diciembre de 1986, una enardecida y enorme multitud rodeó el Palacio Legislativo. En él se estaba 
aprobando una ley que establecía la renuncia a la potestad del Estado para castigar los crímenes más 
alevosos y sádicos cometidos en toda la historia del país, renuncia fundada solo en el hecho de ser 
perpetrados por militares. La gran manifestación popular sorprendió in fraganti a los legisladores del 
gobierno y a los que los apoyaron,quienes, reaccionando con ira, encontraron rápidamente un “culpable” 
colocándolo en el banquillo de los acusados, dispararon sobre él discursos atroces y lo sacaron de la banca 
que le había otorgado el pueblo. Convertido sin más trámite en el Cristo que debía ser crucificado para 
expiar la protesta popular (a despecho de la poca vocación del inculpado para cumplir ese papel), 
expulsaron a Germán Araújo del Parlamento sin reparar en su escasa participación en aquella reacción 
popular, que no tenía otro origen que la propia actitud de los que ahora se erigían en jueces. Fue tal vez, 
el acto más ilegítimo y antidemocrático cometido por el Partido de gobierno y los que lo apoyaron. La 
expulsión de Araújo podría ceder ese lugar solo a aquella actitud de admitir como legítima y democrática 
una elección en la cual los principales candidatos de dos de los tres grandes partidos estaban proscriptos, 
y uno de ellos preso. 

A raíz del acto del Frente Amplio del 19 de abril se repitió la misma historia. Demasiada gente 
manifestando en la calle en confrontación total con el gobierno: acusaciones atroces contra el orador, quien 
debió pasar desde lo alto de una tribuna en 18 de Julio al banquillo de los acusados y... su expulsión de 
la mesa de negociaciones sobre reforma constitucional intentada por el Partido Nacional. 

Los que hemos sufrido por afios el terrorismo verbal sabemos que las andanadas de palabras feroces 
no van tanto dirigidas al blanco de las diatribas sino a los terceros. Es gracioso -y a veces triste- ver cómo 
estos se apartan despavoridos, no sea que los alcance alguna de esas ráfagas de palabras. (A propósito: ¿en 
esa postergación del ingreso al FA de algunos grupos que lo han solicitado, no estará gravitando ese temor 
en algunas de las fuerzas que lo integran?). 

En la expulsión de Araújo, algunos legisladores, quienes después acompañaron el referéndum, 
entraron en la histeria colectiva creada por ese terrorismo verbal, y la votaron. Y los mismos y otros aun 
más progresistas reclaman hoy la expulsión de Seregni de la Mesa pro Reforma Constitucional, lo cual 
demuestra que el terrorismo verbal desatado alrededor de su discurso, logró cumplidamente su propósito. 

Por eso, para el caso habría que corregir de esta forma aquella frase del principio: en la política 
uruguaya, la historia se repite, pero una y otra vez como comedia. 


Se aleja el fantasma de la división en el FA 

Más que las palabras que se dijeron en él, la magnitud del acto del 19 de abril fue un hecho político 
que gravitó no solo en la histeria de la derecha. También gravitó en hacer ver que el Frente Amplio sigue 


Ley de caducidad 

Resolución de la Suprema Corte de Justicia sobre un recurso de inconstitucionalidad 
presentado contra la Ley de Caducidad (tal vez en este mes de mayo). 

* Si se la declara inconstitucional, permite llevar adelante denuncia contra los militares, y 
cuando ellos invoquen en su favor esa Ley, se recurre ante la Suprema Corte, que,ya habría 
sentado el precedente de que no admite la validez de la Ley. 

* Con todo, la declaración de la Suprema Corte no la deroga y, por lo tanto, habría que realizar 
de todas maneras el plebiscito, aunque la Ley ya sería indefendible en la campaña que se haga 
para el mismo. 

* El conteo de las firmas se terminaría en setiembre, con lo cual el plebiscito se realizaría 
cerca de fin de año. 


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siendo una herramienta válida para los que desean los cambios en el país. Tanto más, y aquí sí tuvo 
importancia el discurso de Seregni, si no se le quita el filo y se dirige contra el enemigo principal. 

Para ser justos, tenemos que decir que ese distanciamiento de los dos grandes partidos de oposición, 
y aun con las fracciones progresistas del Partido Nacional, ya estaba decretado por acontecimientos 
anteriores al discurso del acto. Es que la muerte de Wilson dejó decapitado al sector hasta atiora 
mayoritario. No confundir el control del aparato Por la Patria con el del electorado de este sector. F.sic 
apoyó a un Wilson de fines de 1984, quien decía cosas muy distintas a las de fines de 1987, y a las que 
sostiene su actual dirección. La verdad es que el electorado de Por la Patria puede transformar a una de 
las otras fracciones del PN en mayoritaria, si esta se mueve adecuadamente. Y moverse adecuadamente 
para captar parte de ese electorado significa para un Carlos Julio Pereyra, para poner solo un ejemplo, no 
arriesgar haciendo alianzas con el FA o sectores del mismo, sino afirmar el perfil de su partido, por lo 
menos en este momento y hasta que las posiciones se consoliden. De hecho, algunas frases pasibles de 
doble interpretación del discurso de Seregni fueron aprovechadas por estos sectores para marcar distanc ia 
política con la izquierda. 

Después del viraje político que se dio en el acto del FA, al parecer quedó definitivamente cerrada la 
etapa de las concertaciones con el gobierno, entrándose en una de oposición nítida y neta. En un FA así, 
las deserciones son impensables sin pagar un alto costo político. La ventilación pública de los problemas 
fue saludable, como también lo fueron las declaraciones de algunos dirigentes de la 99 de que en ningún 
momento piensan abandonar el Frente. 

La imagen que hoy tenemos del FA, se parece más a la que nos hacemos del frente grande que a la del 
FA que se planteó en eT71: muy plural, con dirigentes muy conscientes de tener una real herramienta de 
poder y, por lo tanto, con una firme voluntad de mantener la unidad a pesar de las discrepancias. 

Pero nada nos asustan esas discrepancias y tal vez en el mediano plazo ello facilite el contacto con otros 
sectores. Y tengamos realmente un frente grande y no solo una muestra de él; un frente que sea grande en 
el país y no solo en Montevideo. 


Difícil opción del PN 

El pasaje abrupto del FA a una oposición nítida, pasaje que fue convenientemente subrayado por las 
quejas del oficialismo (y podríamos agregar por los aplausos de los sufridos frenteamplislas), dejó muy 
descolocada a la mayoría del PN, que cada vez con menos entusiasmo, pero todavía atrapada por 
Sanguinetti, sigue fiel a la inefable doctrina de asegurar la “gobemabilidad” a esa minoría mayor que 
detenta la Presidencia quien, a su tumo, no aplica esa doctrina en favor de la mayoría real cuando esta 
aprueba algunas leyes que le disgustan, y las veta implacablemente. O sea, que reclama el derecho a 
gobernar, pero no deja al Parlamento hacerlo. 

El hecho de que al parecer el FA se decidió a ocupar sin cortapisas el enorme espacio opositor, que 
hoy día no solo abarca a los asalariados descontentos sino también a los pequeños agricultores, inquilinos 
y también clase media en gran parte, obligaría a ese sector del PN a revisar esa doctrina, aguantable cuando 
las maniobras envolventes de Sanguinetti podrían llevar también al FA a alguna concertación, pero no 
ahora que se ha dado una ruptura tan drástica y pública de este con el gobierno. 

Hay que esperar una reubicación de esos dirigentes, si no quieren perder el tren y abandonar un cspac io 
que el creciente descontento popular hace cada día mayor al FA. 


La ley de impunidad 

Sobre todo después que se lograron las firmas, la mayoría del Partido Nacional ha quedado 
descolocada frente a esa obcecada voluntad popular. El plebiscito puede colocar al PN en una situación 
muy incómoda, y por eso desde ya ha declarado que no quiere que se haga simultáneamente con las 
elecciones nacionales. Incluso hay un hecho que puede dejar muy mal parados a los que votaron la ley de 
impunidad: un presumible fallo de la Suprema Corte -que probablemente se expida en este mes de mayo- 
declarando su inconstitucionalidad. Y aunque la Corte puede resolver solamente la inconstitucionalidad 
de los casos que se le presenten pero no su derogación, por lo cual en el caso de la Ley de Caducidad tendrá 
que realizarse de todos modos el plebiscito, ese fallo podría hacer aun más absurda la posición de aquellos 
que la aprobaron. 


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La reforma 


Junto con el tema del plebiscito, la reforma constitucional puede ser otro punto de encuentro con 
sectores de los partidos tradicionales que quieren realmente el cambio. El sistema está trabado, y eso 
beneficia a los que se están llevando la riqueza del pueblo. La reforma de la Constitución se presenta como 
un desbloqueo del sistema, al dar más peso al Parlamento. Este debe dar su visto bueno al designarse el 
Consejo de Ministros, propuesto por el Ejecutivo; o sea, que este cuerpo debe contar con un apoyo 
parlamentario y cae cuando no lo tiene. También se abate el número de votos necesarios para levantar los 
vetos (del 60 por ciento de la Asamblea General baja al 50 por ciento de sus miembros). Los gobiernos 
departamentales tendrían más autonomía y serían elegidos en fecha distinta a la de la elección nacional. 

El proyecto de reforma, que para ser llevado a plebiscito en la próxima elección solo necesita ser 
votado por un 40 por ciento de integrantes de ambas cámaras, puede dar lugar a un frente de las fuerzas 
progresistas. Los votos que estas obtengan en la próxima elección, pueden ser bastante más que los de la 
anterior. Y entonces, al compromiso por el cambio de la Constitución para obtener el gobierno para una 
mayoría en el Parlamento, cabría que se le agregara otro para los cambios que el país está reclamando. Un 
acuerdo sobre los problemas fundamentales, como el de cese de enajenación del patrimonio nacional que 
implica medidas sobre la banca, la deuda externa, la tierra y el salario, entre otros. 


4 de mayo de 1988 


Proyectos de reforma 


Parlamentarismo: Consejo de Ministros que cuente con apoyo expreso del Parlamento, 
y caída de los ministros por el mecanismo de censura. 

* Bajar de 3/5 a mayoría absoluta los votos necesarios para levantar los vetos del 
Ejecutivo. 

* Elecciones municipales aparte de las nacionales. 

* Poner en lista aparte de la de los lemas para el Parlamento, la de la fórmula presidencial 
(presidente y vicepresidente), que así irían sin lema y pueden ser metidos en el sobre junto 
a la lista al Parlamento de otro partido. 

* Permitir la acumulación por sublema también bajo lemas que no sean permanentes. Con 
el régimen actual, el Frente Amplio, por ejemplo, no puede presentarse como lema 
permanente porque no participó en la última elección. Para acumular los votos de todos los 
sublemas, los frenteamplistas tendrían que votar dentro de lemas que participaron en la última 
elección, como el del PDC y PGP. Lema permanente es solo aquel que se presentó en la 
elección anterior y sacó representación parlamentaria. 

* Medidas de seguridad se levantan automáticamente a los tres días de decretadas si la 
Asamblea General no las ratifica expresamente. 

* Hay muchas modificaciones en materia de derechos individuales y ampliación del 
sistema de consulta popular (referéndum) y de iniciativa popular. 

* Supresión de la justicia militar. 


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El “conflicto de baja intensidad" de la delincuencia 


¿Por qué construir un mundo cada día 

más feo? 


Las grandes aglomeraciones de población en una sola ciudad y la extrema pobreza de una parte de el la, 
ha logrado milagros. Por ejemplo, que hasta Río de Janeiro, antaño la más atractiva y pintoresca ciudad 
del continente, hoy sea un lugar poco grato de visitar por la contaminación ambiental y la violencia que 
ha ganado sus calles. Miles de niños y adultos hambrientos recorren la ciudad, como lobos, asaltando a 
los transeúntes. O como en Lima, con sus siete millones de habitantes, donde los ricos se han atrincherado 
en sus mansiones enrejadas y custodiadas por guardias particulares armados y los que no son ricos, también 
viven en continua zozobra. Podemos decir que la fórmula “exceso de población en una ciudad 
(megalópolis) acompañada de pobreza de parte de ella” siempre ha dado “violencia” en todos los países. 

Por otra parte está el contraste entre grandiosidad de edificios, monumentos y plazas, con la pobreza 
mortificante de los tugurios o sórdidos apartamentos en los cuales vive la mayoría de la población, que 
comparte los ruidos y la contaminación creada por aquella grandeza, pero no la opulencia. 

Se trate de San Pablo, Buenos Aires, Caracas o México, el panorama no varía. En estas dos últimas, 
capitales de países petroleros, la proliferación de automóviles ha llegado a los niveles de las capitales 
europeas. Pero toda esta ostentación convive con la pobreza, muy latinoamericana, de la mayoría de su 
población. En esas ciudades la contaminación del aire y el ruido llegan a niveles insoportables. Un estudio 
científico ha revelado que México tiene una media de ruidos de muchos decibeles por encima de lo que 
puede soportar un organismo humano. Y gran parte de su población sufre una disminución de su capacidad 
auditiva y otros trastornos causados por esta agresión sonora. 

En Europa la irracionalidad de las grandes ciudades está llegando al paroxismo. A cambio de la cada 
día más dudosa comodidad del automóvil -embotellamientos interminables, dificultad para aparcar-, el 
ruido y la contaminación es tremenda. Si no hubiera pequeñas ciudades europeas que han demostrado que 
1a bicicleta unida a los medios colectivos de transporte es lo más saludable para las ciudades, se podría 
aducir que no hay opción... 


¡Ah, ¿conque te escapastes de la pastilla?l 

En el continente europeo, los “abuelos sin nietos” deben ser mayoría sobre los otros: gente de la tercera 
generación cuya menguada descendencia no cumplió, a su tumo, con el deber de procrear. 

En un continente que ha visto disminuir año tras año su tasa de natalidad a extremos nunca antes 
conocidos, y a pesar de que la longevidad de los europeos ha aumentado continuamente, sobrepasando 
largamente el promedio de 70 años de vida, la baja tasa de nacimientos impide que la población crezca. 
Los gobiernos tratan de estimular la maternidad con premios, por ejemplo en las dos Alemanias donde el 
crecimiento de la población es, en ambas, cero. Allí las heroicas mujeres que aún tienen hijos, reciben el 
bizarro calificativo de “paridoras de la patria”. 

En esta sociedad donde predominan las generaciones de segunda y tercera edad, aquel niño que todav ía 
nace, burlando también bizarramente toda una batería de anticonceptivos y prejuicios, no aparece como 
que sea bienvenido. Es frecuente verlo cuando bebé, olvidado sobre un sillón, como un convidado de 
piedra, entre pura gente mayor que tiene cosas más importantes que hacer que ocuparse de él. Y, una vez 
niño o adolescente, se encuentra en un ambiente de gente joven, mucho más raleado y disperso que el que 
puede tener uno del Tercer Mundo. 

Hay que ver cuánto “subdesarrollo humano” -cuanta fealdad, para decirlo crudamente- hay en una 
sociedad que tiene un componente juvenil tan bajo como el que tiene hoy la “supcrdesarrollada” sociedad 
europea, en la cual el desarrollo trajo un desmejoramiento ya no solo del ambiente sino de la especie 
humana misma que habita ese ambiente. 

Además, al observar los índices demográficos de los países desarrollados, hay que tener en cuenta que, 
a pesar de su lento crecimiento, no dan la pauta de cuánto ha descendido la tasa de natalidad en su población 
originaria. Es que los inmigrantes, todos ellos con una alta tasa de procreación, tienden a elevar el 
porcentaje. Y así los viajeros a la Europa de hoy se quedan sorprendidos, por ejemplo, cuando ven que en 


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el metro de París a la hora de salida del trabajo, suelen ser mayoría unos pasajeros jóvenes con rasgos 
asiáticos, árabes, hindúes o de raza negra. Son los hijos de los inmigrantes de Argelia, de las colonias 
francesas de Africa negra, de los vietnamitas y camboyanos, etcétera, llegados en las décadas de los ’50 
y ’60. Lo mismo pasa en Inglaterra, donde ya hay barrios y pueblos donde los negros (de Africa pero 
también de las Antillas) y otros inmigrantes, son mayoría. Igual se da en Alemania, que tuvo una alta 
inmigración de turcos. En estos países es tarde para hacer racismo: los hijos de aquellos inmigrantes son 
ciudadanos alemanes, franceses o ingleses, no conocen otro idioma ni otro país y, merced a esa natalidad 
diferencial, cada año ganan terreno en la composición global de la población. 


Hombres buscando el mar, pero como los lemmings 

Las nuevas generaciones, que llegaron tarde al reparto de empleos y profesiones, encuentran además 
un mundo deteriorado tanto en el ambiente como, en lo humano, respecto a aquel en el que amanecieron 
otras generaciones. 

Los síntomas de la falta de integración masiva de esta juventud a la sociedad se ven por todos lados. 
Aumento de la delincuencia juvenil en todos los países (en Uruguay ha dado excusa para aprobar una ley 
de disminución de la edad de imputabilidad; en Francia las detenciones de jóvenes de 18 a 24 aflos 
aumentaron, de 18 cada 10.000 habitantes en 1973 a 26 en 1985). Y tenemos ese auge cada día mayor de 
la violencia en el deporte, otro síntoma de una generación que se margina. Y el aumento de suicidios de 
jóvenes aun en tos países más desarrollados. Y la proliferación de ese otro suicidio larvado que es el 
escapismo a través del consumo consuetudinario de drogas que destruyen el cerebro. 

Esto nos hace acordar a esos pequeños animales que se encuentran en los países nórdicos, los 
lemmings. Se da en ellos que de pronto una generación inicia, sin motivo aparente, una lenta pero segura 
marcha hacia el océano, y una vez llegados a la playa, se lanzan por millones a las aguas en un inexplicable 
suicidio colectivo. 

Hay que tener en cuenta que lo que sostiene y motiva al hombre, es un proyecto, una esperanza en algo. 
Y se derrumba, aunque siga viviendo, cuando se le quita una posibilidad siquiera de sueño. 

Para hacer menos árido el tema, termino con una poesía de esas que uno elabora cuando goza de la 
impunidad que da el estar aislado en un calabozo, lejos y al amparo de los críticos literarios. 

Siglo Veinte 

Si bien las noches no son oscuras, 
como en el tosco mundo de antaño, 
y en vez de auroras en lontananzas 
un sol que rampa sobre los muros 
tan sólo queda, 

nadie discute que todo avanza: 
hay los reactores para el uranio, 
hay detergentes y carburantes 
y hasta las minicomputadoras, 
muy afanosos y diligentes, 
manufacturan. 

Cierto que hay gases contaminantes 
pero, industrioso este siglo veinte, 
envuelto en halos de fumar ola, 
polvo y basura, 
sigue adelante. 

Baten las olas publicitarias, 
y suman miles los decibeles de los parlantes 
sobre el estruendo de los motores. 

Y aun adentro de los hogares, 
débil refugio contra el mundano 
ruido estridente. 


42 



nadie oye el viento tras las persianas: 
baten las olas publicitarias 
contra indolentes, entretenidos, 
mudos y tiesos, 
televidentes. 

Vaga, convulso, un planeta errante, 
a la deriva por la galaxia, 
y en su afiebrada corteza humeante 
van, peregrinos tras la distancia. 

Cruzan abismos, titilan mundos... 

Son los viajeros que siempre esperan. 

Que cambian todo menos su espera. 

Pero ¿qué esperan, estos terráqueos, con tantas ansias? 

Diría que esperan... 

Que sólo esperan... 

La buena nueva de otra esperanza. 

(Si decía lo que realmente esperan, no aguantaba la censura) 

Es ese proyecto colectivo de lucha adaptado a la nueva realidad, a esta realidad hecha de explotados 
y ahora en forma creciente de marginados (entre los cuales está parte de la juventud). Es esa nueva teoría, 
que venimos reclamando en cada artículo, que nos dé un norte a todos en esta etapa de confusión. Y en 
cuya elaboración tenemos el deber de participar todos. 


3 de agosto de 1988. 


La posible elección adelantada 


Una oportunidad para los que buscan 

el cambio 

Todos saben pero muy pocos rememoran que el actual presidente es ilegítimo porque surgió de una 
elección manipuleada grotescamente, ya que los dos candidatos de los grandes partidos opositores 
(Ferreira y Seregni) a ese cargo estaban proscriptos, el primero incluso preso. 

Pero he aquí que este presidente ilegítimo actúa con un soberbia que sería inadmisible aun por uno 
ungido por el pueblo en elecciones democráticas y, entre otras cosas, no deja hacer su parte en el gobierno 
a la mayoría parlamentaria, vetando sistemáticamente sus leyes. 

A medida que pasa el tiempo se está viendo lo que hay en el trasfondo de tanta arrogancia; el mismo 
“arreglo” explícito o tácito que permitió a Sanguinetti correr solo hacia la presidencia en el ’84, asegura 
la impunidad a los militares y asegura el respaldo de estos al actual presidente. 


¿ “Esto” todavía un año y medio más? 

En pleno reinado de la “vetocracia”, de aquí a marzo de 1990, y por los cinco años posteriores, si no 
hay un reacondicionamiento de las fuerzas populares, el partido de gobierno no tiene votos para sacar leyes 
pero sí poder para vetar las que proponga la verdadera mayoría parlamentaria. Se gobierna desde los 
ministerios y desde la presidencia; el Parlamento es poco más que decorativo. 

Según la Constitución, los ministros pueden ser objeto de censura por una mayoría parlamentaría y en 
ese caso, caen. Pero la presidencia halló un modo de neutralizar esta fisura a su hegemonía. En oportunidad 
de la posible censura a Manini, cuando su posición como ministro del Interior se tomó insostenible, el 

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presidente amenazó con disolver el Parlamento. No era para sostener al ministro, a quien sustituyó a los 
pocos meses, sino para evitar compartir un mínimo de poder con el Parlamento como lo marca la 
Constitución. 

A partir de ahí entramos en este marasmo político solo matizado por la pirotecnia de algún escándalo 
sin trascendencia, mientras que al pueblo se le hace cada día más angustioso comer y pagar el alquiler. 


Los " vencidos” de Sanguinettí 

Esta pacificación política, lograda a fuerza de amenazas y jaqueos, contrasta, y cada día más, con la 
convulsión social y sindical. También en este aspecto el presidente ha pretendido “dar una lección” a los 
sindicalistas, como en el “episodio Manini” se la dio a los parlamentarios. Como en aquella ocasión, le 
importa menos un conflicto en sí que demostrar que no se puede hacer nada para cambiar su sistema. 

La jactancia de Sanguinettí de que este gobierno no ha perdido ningún conflicto, indica bien cuál es 
y cuál será la postura del gobierno en esa pugna de la enorme mayoría de los uruguayos para recuperar, 
por lo menos, el poder adquisitivo que tenía antes de la dictadura. Frente a la poderosa coalición gobierno- 
patronales, los sindicatos han demostrado ser una herramienta insuficiente, por sí sola, para lograr aquel 
objetivo. 

Ya hubo una experiencia anterior que nos permite aventurar un vaticinio: también a principios de los 
’ 50, ante el fracaso de un conflicto de ANC AP seguido por un paro general y contrarrestado con medidas 
prontas de seguridad, se produjo una avalancha de ingresos de sindicalistas a los partidos de izquierda. Es 
como si los trabajadores perdidosos advirtieran que no es suficiente la herramienta gremial y manotearan 
también la de una organización política. 

Si no se ha dado en estos meses algo similar, por lo menos en la dimensión de entonces, parece que 
fuera más bien por la chatura política, por ese interminable reacomodamiento de las fuerzas opuestas al 
gobierno que parece ante la gente no llegar a concretarse, y que les ha quitado todo perfil combativo. Esa 
oposición “responsable” está pemitiendo. irresponsablemente que un presidente sin mayoría en el 
Parlamento y sin mayoritario apoyo popular esté imponiendo impunemente una poh'tica económica que 
hasta impide comer adecuadamente en un país que tiene recursos alimenticios como para alimentar varias 
veces a su población. 


Una censura ministerial “pase lo que pase” 

Como en aquella idea “loca” de juntar firmas para un referéndum, la hora política necesita de iniciativas 
audaces. Un posible despegue podría ser dado por una censura a los ministros que ya han hecho suficiente 
daño y sobrados méritos para obtenerla. Especialmente al ministro de Economía, que encama esa política 
antipopular del partido del gobierno, y quien nos ha atosigado de cifras optimistas de crecimiento de la 
economía cuando los hechos gruesos y contundentes están ahí. 

El ingreso nacional ha crecido un 20 por ciento respecto al que era a principios de los ’70, pero el salario 
real promedio es un 30 por ciento más bajo que el de entonces. ¿A dónde va ese ingreso que antes iba a 
los asalariados? ¿A dónde va el del actual crecimiento económico?. Por si sirve de pista, ahí está esa otra 
cifra que da el gobierno de que la compra de autos 0 km batió todos los record históricos en el año pasado. 
El abismo entre los ingresos de los pobres y los de los ricos, que fue ahondado meticulosamente por la 
dictadura, no ha dejado de seguir profundizándose en este régimen civil. 

¿Qué actitud tomaría el presidente ante una censura al ministro de Hacienda?. Es muy posible que opte 
por no cumplir con su amenaza de disolver el Parlamento y convocar a elecciones adelantadas de diputados 
y senadores, porque se vería arrastrado a pelear en un terreno que no es el que más lo favorece. Por un lado 
la pugna sería entre los partidarios de su actual política económica y los contrarios a ella, es decir alrededor 
del problema que más llega y duele al pueblo. 

Por otra parte el aparato de su partido está tan desmovilizado que hoy casi cualquier fuerza de izquierda 
tiene más convocatoria que él, y llevaría meses ponerlo a punto. Si la elección parlamentaria se hiciera en 
los próximos meses, es muy posible que el partido de gobierno perdiera aun esos 2/5 de la Asamblea 
General que impide a la oposición levantar los vetos a leyes que hoy aprueban casi el 60 por ciento de sus 
miembros. 


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Por una táctica que lleve al cambio 


El riesgo que todo quede como está, aun después de las elecciones del ’89, es por demás evidente. 

Por más que el Frente Amplio crezca en su estructura actual, si no se produce un vuelco m ilagroso -que 
por lo menos las encuestas de opinión aún no detectan- aunque es probable que aumente algo en 
Montevideo y no tanto en el Interior, pasaría de un quinto a un tercio, más o menos, del electorado votante. 
Según las mismas encuestas, el destino del Movimiento de Rocha y de la Unión Blanca y Popular es arrimar 
votos de gente que está por el cambio al sector mayoritario del Partido Nacional, que ha demostrado que 
en la hora de la verdad no acompaña esta propuesta. 

En el ajedrez político, en general, hay que tratar con gente del pueblo que es simultáneamente “pro” 
algo y “anti” algo. Por ejemplo hay sectores que son pro-Batalla y anti-FA, o pro-Carlos Julio pero anti- 
PN. No es toda la gente, pero es la que suele decidir las elecciones o producir esos milagros de los cuales 
hablábamos. Para dar un mal ejemplo: Nardone produjo uno, arrastrando votos colorados en su alianza 
con Herrera, cuando este nunca había podido ganar una elección. 

Sabemos que en esta hora hay alianzas que nos pueden sacar del pantano. Ya podría haber una amplia 
para censurar a los ministros indeseables. Si eso se liga a la lucha por el salario y contra la política 
entreguista, mejor. Si no trae la disolución del Parlamento, por lo menos le habremos quitado al presidente 
un arma de|la mano.Si trae elecciones adelantadas, habrá un avance y, sobre todo, se pondrá en movimiento 
una esperanza de terminar, ya, con esta política de miserias. Y eso reúne gente. Luego, con otra 
composición del Parlamento, más favorable, podría irse a las elecciones del ’89 (donde se renovaría otra 
vez el Parlamento y las otras autoridades) muy entonados y fortalecidos. Ahí cabe el proyecto de refontia 
constitucional que impida la vetocracia de la minoría, las trabas de la Ley de Lemas para nuevas alianzas 
y otras cosas. Ahí cabe un frente grande, un frente popular, que agrupe a todos los que están por el cambio, 
aJa mayoría de nuestro pueblo. _ _, 


17 de agosto de 1988 


Dos pasos atrás, uno adelante 


Otra vez naufragaron en un océano de palabrería, las censuras a ministros. Esta vez, a los de Economía 
y Defensa. En lo que el pueblo ya está empezando a ver como “el show parlamentario”, siempre hay en 
la oposición alguien que recula e impide obtener los votos necesarios para una censura. No queremos 
emparejar: el sector Por la Patria, que apuntó a colocarse en la oposición hace un par de meses, da unos 
vacilantes pasos en ese rumbo pero inmediatamente retrocede, como asustado de su propia audacia. En 
uno de los largos debates parlamentarios hubo varias alusiones a que nuestro pueblo es “conservador y 
moderado”, lo que explicaría la estrategia de estos y otros políticos: no importa votar cosas injustas; para 
recolectar votos hay que aparecer como conservador y moderado. Pero se van a llevar una sorpresa: lo que 
en este país va quedandode conservador y moderado es el ambiente social en que se mueven esos políticos. 


"Qué falta que me haces ” 

El general Medina se mandó la parte por su lado, dando a entender que el ejército es el último 
depositario de aquella moral austera y rígida que al parecer practicaron una vez los espartanos; si es que 
estos no se mandaban la parte también. Llegó a decir que si será diferente la moral militar a la civil, que 
la primera exige que un oficial que es engañado por su esposa y no se divorcia, sea pasado a retiro... Esto, 
al parecer impresionó tanto a los senadores, que se quedaron mudos y ni siquiera atinaron a recordar que 
hay un general-presidente involucrado en un lucrativo “Operativo Conserva”, citado hoy a declarar por 
la justicia penal, o un militar jefe de Policía de la dictadura que solo fue destituido después que se llevó 
varios millones para su casa. 

También uno se dejaría impresionar por una afirmación de moral tan rígida, si no hubiera pasado doce 
años acampado en dependencias del ejército escuchando conversaciones de guardias aburridos que nos 
proporcionaron una abundante literatura sobre, para citar el tema que tomó como índice Medina, las 


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aventuras de los “patas de bolsa” (sigilosos que llegan a las casas de quienes están de guardia), que mejor 
dejo para leer en " Memorias del Calabozo" de Fernández Huidobro y Rosencof. 

En lo que importa a la moral para cosas que importan al erario público (o sea cosas que pagamos los 
uruguayos con los impuestos) también hay una antología. Desde el soldadito que al entrar de guardia al 
ver un cable suelto lo sentencia con un “qué falta que me hacés”, hasta los altos oficiales que hacen trabajar 
a la tropa en sus casas particulares o llenan el tanque de sus autos particulares con vales de nafta entregados 
al cuartel para su funcionamiento. La corrupción viene de arriba: en el Batallón de Ingenieros de Paso de 
los Toros se mandó a personal militar a construir una casa particular de veraneo para el general Hontou, 
jefe de esa región militar entonces, en una franja costera del campo de Olinto Tajam, que fuera expropiada 
por UTE cuando la construcción de Baigorria. Las viviendas de veraneo de oficiales, construidas con 
materiales transportados por vehículos militares, están cerca de San Gregorio y sobre la costa del lago de 
Rincón del Bonete. 

En fin, aún resuenan en nuestros oídos aquellas órdenes “marciales” gritadas en el cuartel de Durazno: 
- “Las empanadas para la madre del mayor" o "El jeep para ir a buscar a la hija del comandante” , entre 
otras. 

Pero además, el mismo teniente general Medina dio una muestra en su intervención de lo elástica que 
puede ser la ética de algunos oficiales: dijo no conocer el documento de la Conferencia de Ejércitos 
Americanos que se ha hecho público, evitando así pronunciarse sobre su autenticidad, cuando con 
anterioridad había dicho a una comisión parlamentaria que no podía revelar su contenido porque era un 
documento secreto, pero que contaba con el aval del presidente. ¿Cómo puede ser que el presidente avale 
un documento que se pronuncia, por ejemplo, contra Contadora cuando nuestro país forma parte del Grupo 
de Apoyo a Contadora? ¿Puede un ministro de Defensa decir que no conoce un documento en el cual sus 
subalternos hacen acuerdos antinacionales con ejércitos de otros países como Chile, Paraguay o Estados 
Unidos? 

A pesar de estos absurdos, este campeón de la ética que, entre otras cosas, es encubridor de asesinatos, 
torturas y violaciones, quedó en su cargo porque en la oposición siempre hay alguien dispuesto a 
sacrificarse para que el sistema siga como está. 


Sube el Ingreso, baja el salarlo 

No menos condenable fue la permanencia del ministro de Economía por culpa de las vacilaciones y 
divisiones de la oposición. 

En Uruguay también hay niños subalimentados (1/3 del total para ser más precisos, según cifras 
oficiales) por la baja constante del salario durante la dictadura y la contención posterior del actual 
gobierno, para que no se pueda remontar por lo menos al nivel histórico. Sobre este punto también hubo 
un argumento contundente que el ministro Zerbino no pudo levantar: si el ingreso por habitante es hoy un 
17 por ciento mayor al de antes de la dictadura ¿por qué el salario promedio es todavía más de un 30 por 
ciento inferior al de entonces? 

Como se sabe, el ingreso per cápita se calcula dividiendo todo el ingreso nacional por el número de 
habitantes, así hay que convenir, que si más del 80 por ciento de los habitantes que son asalariados ganan 
menos que antes, hay otros que están ganando incomparablemente más. Es la redistribución de ingresos 
que organizó la dictadura en favor de los especuladores, y que el actual gobierno se niega a revertir. 

Segundo paso atrás en menos de un mes: la permanencia de una política económica ligada a la 
explotación y al hambre de cientos de miles de uruguayos. 


Neutrales que también convocan pueblo 

En medio de un panorama político que sigue siendo desolador, el acto convocado el 25 de agosto por 
la Comisión Pro-Referéndum enciende una luz de esperanza. 

Siempre hemos pensado que si los actuales dirigentes políticos admitieran abdicar un poco de su rol 
de directores a gente neutra, que no reciban el rechazode las distintas fuerzas progresistas -rol que cumplió 
Scregni en la aglutinación de fuerzas que dio origen al FA-, se podría conformar un frente mucho mayor. 
Una dirección neutra respecto a las fuerzas componentes pero bien definidas frente a las retrógradas, detrás 
de la cual vamos todos. 

El hecho de que una Comisión Pro-Referéndum pueda en un feriado sin transporte reunir más de 50.000 


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personas en 18 de Julio, indica que nuestro pueblo está maduro para esta clase de convocatorias. Que 
responde apenas la pugna por los protagonismos es sustituida por una suma detrás do organismos plurales 
o neutros que nos den garantías a todos. 

El acto del 25 de agosto sédala un camino, justo en el momento de mayor desmoralización. 


7 de setiembre de 19KK 



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48 



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La juventud de hoy: 


Esa “molesta” generación que llegó tarde 


Los informativos de estos días han sacado a la luz pública la sorda guerra entre los comerciantes 
establecidos.y los vendedores callejeros. Aunque uno tome partido instintivamente por los más 
débiles, hay que reconocer que entre los primeros hay también modestos bolicheros que se ven 
arruinados por la competencia de la "economía informal". Son hombres que defienden su derecho al 
trabajo, enfrentados con hombres que también defienden el suyo. Esto nos hace recordar, ahora en el 
macrodrama social-histórico, a la juventud en su conjunto que, como los molestos bagayeros, trata de 
insertarse desesperadamente en una economía que no tiene un lugar reservado para ella... 


Irremediablemente tarde 

La juventud de hoy llega tarde para incorporarse atl proletariado industrial. Este alcanzó a ser más del 
40 por ciento de la mano de obra total en los países más desarrollados, como EEUU en la década de los 
’40, para caer paulatinamente, en estos mismos países, hasta llegar a menos del 20 por cien to -19 por ciento 
en EEUU en 1985- en la década de los ’80. (Las economías más tecnifícadas dan la pauta de la evolución 
de las otras; así Marx estudió la de Inglaterra de su época para predecir la evolución del capitalismo). 

Con ese porcentaje, que es menos de la mitad del de hace 40 años, se produce mucho más del doble 
de lo que se producía industrialmente entonces. 

En el Uruguay, el proletariado industrial alcanza al 24 por ciento de la mano de obra total y, sal vo algún 
pequeño repunte transitorio, es de esperar que cuando se instalen nuevas fábricas o se renueve la 
maquinaria de las existentes, ese porcentaje siga disminuyendo. Significativamente, los “cuentapropistas” 
-vendedores callejeros, etcétera- subieron al mismo 24 por ciento en 1984 (luego de no ser más que el 10 
por ciento de la mano de obra total en el ’68). 

También la agricultura supertecnificada puede abatir a niveles impresionantes el porcentaje de mano 
de obra que emplea. Por ejemplo, en EEUU, donde la agricultura llegó a necesitar el 80 por ciento de la 
mano de obra total en el siglo pasado para dar de comer a toda la población, hoy, no solo consigue esto, 
sino que puede inundar al mundo con los famosos “excedentes agrícolas” con solo un 2,8 por ciento de 
la mano de obra total. 

La experiencia europea no es tan drástica -y allí también hay excedentes agrícolas- en la reducción 
de la mano de obra. Hay allí una tendencia a mantener la pequeña propiedad, y a combinar el trabajo en 
el campo con otras tareas no propiamente agrarias, que ha conseguido evitar en paite ese desarraigo de la 
población que se dio en otros lados. Experiencia de la cual, tal vez, podríamos rescatar algo para Uruguay. 

La juventud de muchos países, la de Uruguay también, ha llegado irremediablemente tarde para ser 
abogados, escribanos, arquitectos, ingenieros, médicos, etcétera. Como en los casos anteriores, no hay 
trabajo para gran parte de las generaciones que llegaron antes al mercado laboral, en el cual, al bajar la 
escala de edades, sube el porcentaje de desocupados. Cada vez va a ser más difícil insertarse en cada una 
de estas profesiones cuando las penúltimas generaciones no lo han logrado ni medianamente. 

La juventud, casi toda ella, está condenada a engrosar la legión de los “nuevos marginados” que 
disputan denodadamente con los viejos marginados -esos vendedores ambulantes y demás- una fuente 
de ingresos y de trabajo dentro de una sociedad que ya no puede brindarlas. 


Los espacios económicos abandonados por el capitalismo 

El modo de producción capitalista nunca pudo ocupar lodos los espacios económicos que existen en 
una sociedad, especialmente cuando esta es subdesarrollada. Todos conocemos regiones y ciudades del 
interior de nuestro país donde lo que hoy se ha dado en llamar “economía informal” predomina sobre la 
propiamente capitalista. La población trabajadora se inserta mayoritariamente allí, en un sistema agrícola, 
artesanal y de vendedores ambulantes, no muy distinto al que podía existir en la Edad Media. En esta 
coexistencia de sistemas, de todas maneras, penetra abrumadoramente con su producción, pero no ocupa 
el sistema productivo local en la forma en que lo hace en las regiones desarrolladas. 


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En éste, que algunos llaman “capitalismo tardío”, tal parece que no avanza sino que abandona espacios 
que antes ocupaba. Así se da que hay ahora un enorme capital bancano que se ofrece en el mundo, y aun 
en nuestro país, sin que casi nadie lo tome para crear nuevas empresas. Al contrano: se ha dado una 
desindustrialización a nivel de los países desarrollados —alrededor de un 20 por íiento en Europa en los 
últimos 20 años; pérdida de un millón y medio de empleos industriales en EEUU, entre el ’79 y el ’85- 
y un retroceso de la industria también en países como el nuestro. Las trasnacionales van a vacilar mucho 
antes de instalarse en nuestro país - a pesar de los conmovedores ruegos de Sanguinetti para que lo haga- 
por lo poco significativo de nuestro mercado intemo (llevado al 50 por ciento por los militares a través del 
salario, y que sigue así con el gobierno Sanguinetti “gracias” a su contención de salarios). 

Hay allí otro espacio económico a ocupar: la alta tecnología está en gran parte ya, en los países 
desarrollados, en manos de pequeños laboratorios y talleres cuyo equipamiento no pasa mucho de los 
100.000 dólares -para dar una idea- que de hecho ha florecido, por ejemplo en el sureste asiático en una 
producción a veces “pirata” de microcomputadores y demás, muy a la medida de países como Uruguay... 

En éste, además, cantidad de empresas industriales y comerciales grandes, así como algunos 
latifundios, tienen una deuda con la banca,mayor que su capital instalado. Esta es otra variante de ese 
abandono -por el “capitalismo tardío”- de espacios económicos. En algunos casos, como el de ciertos 
barcos pesqueros, ya se está produciendo el pasaje de las empresas sobreendeudadas a cooperativas de 
obreros. El caso más impresionante es el de los campos: cerca de un millón de hectáreas rematables por 
los bancos porque han caído en mora en el pago de sus enormes deudas. Lo más duro de una reforma agraria 
-la expropiación- ya está hecho, pero lamentablemente, por una banca, incluida la estatal, que si no 
hacemos algo no vacilará en venderla al extranjero. 

Pero diría que el espacio económico más importante que está abandonando el capitalismo de los ’80 
es, precisamente, la juventud con todo su potencial (te mano de obra y, en algunos casos, de “saber hacer” 
moderno, absorbido en escuelas industriales y universidades. 


Meta para la Juventud: abrirse espacio de Inserción 

La diferencia fundamental de las últimas generaciones con respecto a las anteriores, es que aquellas 
tenían un espacio económico abierto que las esperaba, y esta no. Su destino es la marginación o crearse 
sus propios espacios económicos e insertarse productivamente en ellos. Desde luego esto no significa un 
cambio social que debe buscarse con otra lucha: es solo una estrategia de subsistencia. En lo sustancial, 
sigue siendo cierta la frase de Marx de que el proletariado será la única clase social que tomará el poder 
sin dominar antes los medios de producción -como lo hizo a su tumo la clase feudal y burguesa- y sin estar 
preparado para ejercerlo. Pero respecto a esto último, ya-bay integrantes de la clase trabajadora que 
dominan el proceso de producción en su fábrica, o aun la macroeconomía, desde atrás de la pantalla de 
las computadoras. También hay sectores cooperativos que son como pequeños islotes en un mar capitalista 
que trata de asfixiarlos (las cooperativas constituyen también la base de la economía agraria en los países 
socialistas, pero insertas en un plan que las fomenta). Las cooperativas de vivienda por ayuda mutua en 
Uruguay pueden ser un ejemplo de invasión en forma colectiva de espacios económicos quitados al 
capitalismo. Pero puede haber otras formas: esos pequeños talleres y laboratorios de alta tecnología, los 
campos embargados por los bancos... 

La lucha será predominantemente reivindicativa, pero también de poder popular. Un ejemplo que vi 
en Europa en mi reciente viaje allí: un conjunto de jóvenes universitarios de izquierda que se fueron al 
campo. Un grupo había puesto una fábrica textil que tenía una gran producción; otros habían formado 
granjas; otros trabajaban como médicos, agrónomos o veterinarios. Con el excedente sobre sus gastos 
personales habían formado un fondo común que servía para nuevas inversiones y para apoyar a los más 
desvalidos. 

Habían logrado insertarse en una economía que los marginaba, creando por sí mismos el espacio 
económico donde hacerlo. Lo habían logrado, sin renunciar a sus principios... 

4 de febrero de 1987 


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La Juventud y sus proyectos en la vida 


Cruzan abismos, titilan mundos... 
Vaga, convulso, un planeta errante, 
a la deriva por la Galaxia, 
y en su afiebrada corteza humeante 
van peregrinos tras ¡a distancia. 

Son los viajeros que siempre esperan, 

que cambian todo menos su espera. 

Pero ¿qué esperan con tantas ansias? 

Diría que esperan... 

que solo esperan... 

la buena nueva de otra esperanza. 


La capacidad de perseguir proyectos 

Con estos, no muy felices versos, hechos cuando no sabía que tendría que dar cuenta de ellos, pretendo 
decir que el hombre es el único ser que vive sostenido por la esperanza y que aún puede ser aniquilado por 
la falta de ella. O, para decirlo de otra manera, tal vez la principal diferencia entre el hombre y el resto del 
bullicioso reino animal está en que el primero es capaz de elaborar proyectos y perseguirlos tenazmente 
y los segundos al parecer, y por ahora, no. Algunos biólogos asocian esta capacidad, con esa últinja 
adquisición del hombre en la evolución de un potente lóbulo frontal en su cerebro, mucho más desarrollado 
que en el resto de los mamíferos. 

El ser humano es padre e hijo de sus proyectos, los elabora y después los sigue sumisamente. Ahí están 
los de una profesión que se suena y se realiza con perseverantes esfuerzos, ahí está la conducta, ese 
proyecto de ser justo en la vida. Ahí está la militancia, ese proyecto de una sociedad justa y de un hombre 
nuevo liberado de mezquindades, que ha sostenido la vida y por el cual la han brindado tantos luchadores 
sociales. . 

En favor de la tesis de esos biólogos, obra el hecho de que un déficit cerebral generalmente está 
asociado a una falta de perseverancia, de capacidad para perseguir tenazmente los objetivos que se ha 
trazado. 

Cuando hablo de esto, siempre recuerdo un hecho registrado en libros de sicología y que sucedió en 
Inglaterra a fines del siglo pasado. Un capataz de ferrocarril estaba apretando una carga de dinamita con 
una barreta; la carga explotó impulsando a la barreta que le atravesó la frente arrastrando buena parte de 
masa cerebral de ese lóbulo frontal. Mucha fue la sorpresa de sus compañeros cuando lo vieron 
incorporarse preguntando por su barreta. Lo llevaron a un médico que limpió la herida metiendo 
cómodamente el dedo en el agujero, y soldó los huesos del cráneo. El hombre volvió al trabajo donde 
mostró la misma habilidad que antes, y entonces, se preguntaron los científicos: ¿qué función cumplían 
esos centímetros cúbicos de cerebro que habían quedado sobre la vía? Con el tiempo se vio: comenzó a 
cambiar de empleos y de planes mostrando una inconstancia que contrastaba con su conducta anterior. 
Dentro de lo relativo que es todo esto (hoy la lobotomía, o sea la desconexión del lóbulo frontal, trae 
también otras consecuencias, y no se puede hablar de una localización cerebral de las facultades sino que 
éstas dependen predominantemente, pero no en forma total, del funcionamiento de una zona del cerebro), 
permite ver cómo un déficit cerebral puede influir sobre la conducta y otros proyectos y facultades. 

Entre otras causas, una mala alimentación sostenida por generaciones puede lograr casi lo mismo que 
la barreta del ferroviario sobre los sectores más hambreados, como en esos pueblos diezmados por la 
hambruna hoy en ciertas regiones de Africa y Asia. Varias veces en estos artículos, hemos explicado cómo 
un déficit alimenticio en las madres o entre el destete y los cuatro años puede ocasionar al niflo una pérdida 
hasta del 25 por ciento de neuronas cerebrales. Y entonces las clases dominantes, no sólo aprovecharán 
esta situación, sino que además crearán calificativos despectivos para sus propias víctimas como aquel de 
“villanos” que se usaba en la Edad Media. El obrero industrial, superadas las primeras etapas cuando fue 
hambreado tanto como el esclavo o el siervo, logró con sus luchas un nivel de alimentación mínimo para 
él y sus hijos, y se convirtió en una clase explotada con gran potencial intelectual y moral. Tal vez un 


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ejemplo ilustrativo de este proceso se dio con los negros de EEUU; por ejemplo Henry Ford, que solía 
reclutar a sus obremos entre estos descendientes de esclavos, sentó la teoría de que si la industria daba un 
alto salario a sus trabajadores, contribuía a crear su propio mercado intemo (es lo que se llama el 
“fordismo”). Al aplicarla parcialmente en sus fábricas y al darse en otros sectores de la economía 
norteamericana, se creó una generación de hijos de obreros negros que dieron un rotundo mentís a la teoría 
de la inferioridad racial. En dos o tres generaciones, esa parte de la raza negra había recuperado todo su 
potencial y dio grandes músicos, científicos, políticos, hombres que se han destacado en todos los planos 
intelectuales de EEUU. 


Consumlsmo versus austeridad 

Tenemos, pues, que una juventud con todo su potencial es una generación que hace proyectos que 
pueden ser de pareja y demás, pero que en lo que importa más a la sociedad puede ser de trabajo (o estudios 
para uno), de consumo o morales. 

No se presentan desligados como parecieran estos proyectos, ya que muchas veces, una carencia de 
los positivos, o una frustración en ellos, hace caer al joven en un consumismo exagerado que puede llegar 
al del alcohol o la droga. 

No creo que el hombre en su estado natural sea un consumista insaciable del tipo del que a veces se 
encuentra en las grandes ciudades modernas. He vivido muchos años en el campo y he visto el desprecio 
del paisano por los artefactos y vestidos de los “puebleros”. También he leído que muchas tribus del 
Amazonas apilan cerca de sus campamentos todos esos artículos sofisticados y lujosos que les llevan los 
excursionistas sin que nadie se moleste en irlos a buscar. Hay cierto saludable orgullo o altanería de la 
austeridad, que hoy ha llegado a algunos sectores europeos que han vuelto al uso porfiado de la bicicleta 
como medio de transporte cuando también tienen el auto a su alcance. Es que si hubiera tanta codicia 
natural por los alimentos, vestidos o cacharros extravagantes, la llamada “sociedad de consumo” no 
gastaría tantos recursos en persuadir a la gente de que compre lo que nunca soñó en tener. 

No lodos los proyectos de consumo son deleznables, desde luego; hay algunos que son socialmente 
deseables, como una buena alimentación y vivienda higiénica generalizada, y hay otros relacionados con 
el desarrollo de un individuo, como puede ser la compra de un instrumento musical. Pero en general, debe 
haber un “marco de referencia” (expresión que usan los sicólogos para aquello que la gente ve como 
prestigioso o digno de ser imitado) que debería ser ajustado a lo que se puede y a lo que no se puede dentro 
de una sociedad determinada. Cuando esta sociedad se limitaba a la tribu aislada en la selva, no había 
problemas, peroen las sociedades donde existen desigualdades sociales o aquellas invadidas por visitantes 
que vienen de economías más prósperas, el “marco de referencia”, y lo que esa sociedad se puede permitir 
en forma generalizada, no coinciden. Es el drama de esos países de Africa donde la gente tiende a imitar 
las costumbres rumbosas de los turistas, y de todos los países capitalistas donde hay gente que deja de 
comer adecuadamente por copiar los estilos de consumo suntuario de las clases altas. Uno de los países 
más afectados por estos dos males fue la India y allí Gandhi tuvo que hacer una enorme campaña de 
concientización en favor de la austeridad, predicando con su propio ejemplo, ya que no se quedó más que 
con su túnica y un pequeño atado de pertenencias paseándose descalzo por toda la India, siendo antes un 
próspero abogado. Su fórmula sigue siendo válida para toda sociedad que no ha llegado a la abundancia: 
“no se trata de multiplicar las necesidades hasta el infinito, sino de aislar las más esenciales y 
solucionarlas”. 

Donde la austeridad no se inculca con el ejemplo de arriba, es difícil contener el consumo; esto se ha 
demostrado válido para países capitalistas y socialistas. 

Hay que cambiar el “marco de referencia” -lo que la gente ve como prestigioso y digno de imitarse- 
y si lo consigue un indio del Amazonas o un paisano de nuestros campos ¿por qué no vamos a lograrlo? 


No frustrar los proyectos productivos 

Vimos que el ser humano es un mamífero que hace proyectos, y su frustración, la vaciedad, el hastío, 
suele rellenarse con proyectos de consumo compulsivo que puede llegar hasta la droga. 

Incluso mismo dentro de una familia, es frecuente ver que el abuelo hizo proyectos de producción, 
sacrificó su comida, trabajó de sol a sol y se sometió a privaciones, por ejemplo, para levantar la granja 
donde vivía. Y el nieto, que encontró todo hecho, cobra las rentas de la granja y se va a vivir al pueblo para 


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disfrutarlas: solo hace proyectos de consumo. Una economía sabia debería poner a cada joven en la tesitura 
del abuelo. Ser pionero en un frente de producción, a veces ganado con largos estudios. El pionerismo es 
de por sí una palanca para hacer avanzar a grandes pasos a una economía. Como aquellos pioneros que 
hicieron la “marcha hacia el Oeste” en el siglo pasado en EEUU, o para no ir tan lejos, como los pioneros 
italianos que vinieron en ese mismo siglo a dar un impulso a la agricultura en el Uruguay. Existe el prejuicio 
de que esto se logró porque los italianos eran más trabajadores que los uruguayos. Pero hoy tenemos 
pioneros emigrantes uruguayos en Australia o en Canadá y también asombran a los locatarios por su 
dedicación al trabajo. 

Es esa posibilidad de hacer un proyecto de trabajo y encontrar un espacio para desarrollarlo y 
desairollarse en él, la que desgraciadamente hoy, los uruguayos tienen que buscar en esos lejanos países, 
habiendo tanta tierra explotada a medias, que no se puede cultivar porque está acaparada por unos pocos 
en el nuestro. Y tanta salud desatendida y con tantos médicos desocupados, etcétera. 

Es que economías capitalistas como las nuestras frustran a los jóvenes: estudien lo que estudien, ya 
no les ofrecen inserción, y los grandes medios de producción están acaparados por unos pocos. 

En las economías socialistas en marcha, cada vez se comprueba mejor cuánto tiene de importante que 
el trabajador se vea partícipe de lo que está haciendo, de la producción. Se ha comprobado que no hay 
estímulo moral mayor que esto. 


18 de febrero de 1987 


La juventud y su proyecto de conducta 


Hay nenitos que se pasean muy ufanos con la bandera del FA, otros con la del PN, y es muy posible 
que haya alguno que lo haga con el retrato de Pacheco. Sus respectivas mamás estarán también muy ufanas 
de lo precoces y esclarecidos que salieron sus niños. Pero en realidad, a esa edad no hay más que imitación 
simiesca a la conducta de los mayores, ya sean sus padres, ya sean otras personas a quien el niño admira. 
Todo transcurre apaciblemente ya que tenemos en casa unos pequeños seres casi hechos a nuestra imagen 
y semejanza... hasta que llega laadolescencia. Acáse destapa en el joven la facultad de valorar por sí mismo 
lo que está bien, lcfque está mal, lo que es justo y lo que es injusto. Tal es lo que resulta del estudio realizado 
por Piaget, el gran investigador suizo, en test que abarcaron a decenas de miles de adolescentes. Pero 
todavía esto no asegura un rompimiento con el mundo de sus mayores, porque lo que está bien y lo que 
está mal, generalmente está muy condicionado por el medio. Lo que seguro se da es que el adolescente 
se convierte en un celoso demarcador de áreas de influencia y no deja invadir la suya. Y analiza con su 
flamante facultad de valorar no solo las cosas presentes, sino también las pasadas, rectificando en algunos 
casos los juicios que le inculcaron en su infancia. 


Autoelaboradón 

Timonel que sigue un rumbo 
no suelta nunca el timón, 
ya navegue contra el viento 
k ciego en la cerrazón. 

Conforme un ingeniero hace el proyecto de un puente y luego trata de ajustar su ejecución al mismo, 
así un adolescente normal elabora un proyecto de conducta y, reconozcamos que con más dificultad que 
el ingeniero, trata de no apartarse mucho del mismo. Ha construido, ha autoelaborado una imagen de lo 
que quiere ser, un tipo duro, un tipo que nunca falta a su palabra, un tipo honesto, y a partir de allí se ve 
como su obra más preciada, y cuando no puede cumplir con su proyecto de conducta se desprecia a sí 
mismo. 

Este proyecto de comportamiento, que puede incluir un proyecto de militancia en las luchas sociales 
de su época, parte de normas generales sobre lo qué es justo y lo qué es injusto que no son muy distintas 


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a través del tiempo. Muchos creen que surgen de determinados mandamientos entregados por un dios a 
los hombres (Jehová, Alá, Cristo, Buda). Incluso creo que cuando algunos hablan de que pertenecemos 
a una “civilización occidental y cristiana” están pensando en algunos mandamientos “exclusivos” de 
Cristo. Pero ya Renán, precisamente en su “Vida de Cristo” , donde lo estudia como un moralista humano, 
no como a un dios, llama la atención de la similitud de las distintas religiones en cuanto a mandamientos, 
y dice que estos se podrían resumir en una fórmula puramente racionalista -no religiosa- como lo es el 
llamado imperativo categórico de Kant. El cual dice “obra siempre como si la máxima de tu acción fuera 
a transformarse en norma universal", o para decirlo en buen criollo: “hacé solamente aquello que te 
gustaría que otros hicieran”. 

Todo parecía indicar que la ética era una conquista tardía de la civilización, pero después tomaron la 
palabra los antropólogos que también tenían algo que decir al respecto, ya que comprobaron que 
civilizaciones antiquísimas, que ningún contacto habían tenido con estas religiones, tenían básicamente 
los mismos mandamientos, y en muchos casos, los cumplían más rígidamente. 

Esto surge por ejemplo de ese resabio de la antigüedad, ese último reducto de viejas civilizaciones, 
que son las tribus del Amazonas, donde se ha observado que normas sobre moral sexual, firmeza de 
palabra, respeto a los ancianos, etcétera, se cumplen estrictamente. Algunos sicólogos atribuyen esto al 
miedo del “menosprecio del grupo”, castigo más doloroso para los integrantes de esas comunidades que 
nuestras cárceles para los que quebranten esas normas; pero nosotros creemos que este es un factor 
secundario. Lo que predomina allí es también la persecución de una imagen: ser como aquellos guerreros 
tan fuertes en la guerra como en la conducta. Mismo en nuestra historia, los sacerdotes de Buenos Aires 
en la época de la Colonia, confesaron una vez que nunca habían obtenidode sus alumnos en sus enseñanzas 
de Moral una firmeza como la que observaron en un muchacho blanco criado entre los charrúas que se negó 
a quedarse allí solo porque había dado su palabra de retomar. Gente que convivió con esta tribu durante 
años, dicen que nunca vieron una pelea con armas entre ellos, siendo como eran tan fieros en el uso de ellas 
contra los enemigos de la tribu. 

Pero no solo en estas comunidades primitivas se da esto: hemos comprobado, esta vez por experiencia 
propia, que en los medios rurales alejados de las ciudades también se mantiene un alto nivel moral, siempre 
dándole esa importancia a la firmeza de palabra y a la honestidad en general. Tal vez, como en la tribu, 
juega que todos se conocen, de manera que la víctima de un acto deshonesto no es un ser anónimo como 
la víctima de las ciudades. Decimos todo esto porque tal vez no sea casual que los “mandamientos” y los 
“códigos” -como aquel de Hammurabi en Babilonia- aparezcan cuando el hombre se vuelve anónimo en 
las grandes urbes. 

Partamos de que las normas básicas de conducta no han cambiado mayormente desde los albores de 
la humanidad y, por lo que explicábamos en un artículo anterior, se dan invariablemente donde el ser 
humano adquiere todo su potencial por una buena alimentación. Pero que todo el mundo sepa lo que es 
justo y lo que es injusto no quiere decir que todos estén dispuestos a ser justos. Hay intereses económicos 
-de la clase oligárquica, por ejemplo- que hacen que algunos hombres se hagan los enemigos de la 
mayoría. Hay incluso enfermos mentales, como se dice que lo fue Adolfo Hitler, que pueden cometer 
enormes crueldades. 


¿Ser solo Justo o también Justiciero? 


La vida es un gran proyecto 
para sí y los demás. 

La vida es solo un remanso 
del agua que va hacia el mar. 

Frente a esas grandes injusticias y crueldades, podemos adoptar dos actitudes: ceñimos estrictamente 
a las normas y mandamientos y decir “Yo soy justo y cumplo con las normas”, o luchar además para que 
triunfe la justicia. En el primer caso no importa lo que hagan los demás, tendremos hombres y mujeres 
virtuosos pero que no son tan inocentes como parecería de las calamidades que sufre su prójimo, que 
cultivan la santidad y la resignación, pero que a veces son culpables pasivos hasta del hambre de sus 
propios hijos. Además pueden serlo de su propio hambre. La justicia consiste en ver objetivamente 
también lo que nos correspondería en una sociedad equitativa y luchar por ello. Un renunciamiento 
exagerado, esas “santidades” logradas a través de grandes ayunos, son también injustas porque somos 


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humanidad y portadores de un potencial genético que no debemos debilitar. 

Pero es que además, la ética, la moral, no es solo algo racional, aquello que hacemos para ganamos 
el cielo o para cumplir una especie de “contrato social” de no agresión: también es algo sentido, el 
sentimiento gregario, solidario, que antes se daba solo entre los integrantes de una tribu y que hoy se siente 
respecto a los coterráneos y al mundo en general. 

Todo ello nos conduce a no ser solamente justos, sino también a luchar para que la justicia triunfe en 
el mundo haciendo para ello todo lo necesario. 


Solidaridad suprageneracional 


Mueren los hombres 
¿lodo termina? 

No, espera, mira: 
son los relevos, 
van adelante, 
llevan la vida 
y va adelante. 

¡Vamos los muertos! 

¡Vamos avante! 

Y ese sentimiento que decíamos, esa solidaridad, no se da solo respecto a las generaciones 

contemporáneas sino también hacia las quedas sucederán. - *■ 

Esto se ve no solo en los casos heroicos, sino también en ese anciano que planta un árbol que sabe que 
no va a ver. 

Y desde luego en el combatiente que da su vida por una sociedad que sabe que no va a alcanzar a 
disfrutar. 

Es que, aun inconsciente en muchos casos, hay una solidaridad humana que determina conductas y 
actitudes que no se explican solamente por un acatamiento frío y racional a una serie de normas morales. 

Hay una unidad básica de la especie humana que determina en distinto grado la conducta de los 
individuos. 


5 de marzo de 1987 


La juventud 

y el abanico de las vocaciones 


Todos conocemos a alguno. A esos adolescentes que se pasan todo el día metiendo los dedos en un 
aparato buscando desentrañar su funcionamiento. O al “explorador nato” dispuesto a incursionar por toda 
región del planeta con la única condición de que sea agreste y difícil. O al músico o al danzarín de 
nacimiento. Son seres raros, pero cuando se repiten rigurosamente, y en la misma proporción en todas las 
sociedades -desde la tribu primitiva a la gran urbe moderna-, uno entra a pensar que no pueden ser 
componentes casuales de una comunidad humana y que, tal vez, esta tenga los elementos necesarios, y en 
la producción exacta -tal como se da en la colmena con otros fines- para que la soc ¡edad no quede estática, 
para que se lleve adelante la investigación, la exploración, las nuevas formas artísticas, los cambios, la 
revolución... 

Más común que lo anterior, es ver que en un mismo centro de estudios unos están para la matemática 
y otros para la literatura, unos para el dibujo y otros para la física; o que entre los trabajadores del campo, 
unos sean agricultores natos y otros ganaderos vocacionalcs (y que además, desprecien a los primeros). 

Tantos como frentes tiene el actual avance tecnológico de la humanidad, tantos son los fanáticos que 
se enrolan a alguno de ellos como si se hubieran pasado siglos aguardando que llegaran. También el frente 


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social está ocupado por hombres llamados a mantener en marcha la rueda de la historia. Si cada cual fuera 
capaz de luchar sabiendo que en una hora dada será empresa de todos, esa en la cual a él sólo le ha 
correspondido el rol de iniciador, habría menos preocupación porque “todo el mundo” no tiene las mismas 
prioridades. 


La evolución del abanico 


Muchas incógnitas ha dejado la teoría de Darwin sobre la evolución por selección natural y 
supervivencia del más apto. Como ejemplos: por qué las especies menos evolucionadas, como las 
bacterias, han perdurado más de tres mil millones de años, mientras que hay miles más evolucionadas que 
se extinguieron en ese Ínterin, o por qué, si los reptiles evolucionaron transformándose en aves, también 
siguen sobreviviendo como reptiles. 

En fin, todo esto es polémico. Pero hay algo que parece más claro, y es la forma que tomó la evolución 
en algunos espacios insulares aislados de los continentes, como la de las famosas faunas de Australia y 
de las Islas Galápagos. En la primera, a partir de un marsupial primitivo, en las segundas, de un pinzón 
-pájaro parecido a nuestro gorrión- se ha dado no una evolución lineal sino en abanico. Así, en Australia 
existen un oso marsupial, un lobo marsupial, un mono, una rata, todos con su correspondiente bolsita para 
llevar las crías igual que nuestra comadreja, y desde luego, ese marsupial gigante que es el canguro. Es 
como si la evolución hubiera tratado de crear un abanico de especies que pudieran usufructuar todos los 
variados recursos que ofrecía el medio. En las Galápagos pasó algo igual con el pinzón, casi el único pájaro 
terrestre de allí. Una evolución en la conducta etológica y anatómica: por ejemplo, un pinzón-carpintero 
que tiene el pico duro y prolongado para extraer gusanos de la madera, o también un pinzón-picaflor con 
su pico adaptado para libar de las flores... 

En las comunidades primitivas también existe una diversificación etológica: tribus que vivieron bien 
en Tierra del Fuego mientras otras no podían salir de las zonas tropicales; esquimales que tienen por 
costumbre vivir de la foca mientras indígenas lo hacen del reno en un misma clima glacial como es el del 
norte de Canadá. Cada cual explotando un recurso distinto y aprovechándolos a todos. 

Por eso no es de sorprender que el hombre moderno tienda a la diversificación etológica -el abanico 
de vocaciones- para explotar los recursos sofisticados que nos ofrece el medio hoy. Ver las cosas así es 
útil a la hora de distribuir recursos humanos: no tratar de hacer agricultura moderna con trabajadores 
ganaderos; o renunciar a repoblar el campo con los jóvenes, solamente porque una gran parte de ellos no 
tiene vocación campesina. 


Era un mongólico, no lo pudieron aguantar 

Erase que se era una escuela en Suiza, pulcra y ordenada como lo es todo en ese país, a la cual llegó 
un día un grandulón un poco cargado de hombros pidiendo ingreso. Fue admitido a pesar de su aspecto 
muy poco alentador, pero después de algunos vanos intentos de hacerlo progresar, fue dado de baja con 
una notita a su familia que decía que su comportamiento y poco rendimiento en los estudios perturbaba 
el desarrollo de las clases en aquella prestigiosa institución docente. 

La madre del adolescente -¡ah!, nos olvidábamos de decir el nombre: Alberto Einstein- no se 
sorprendió, porque siempre se había sentido preocupada por el retraso mental de su hijo, sobre quien, 
cuando tenía cuatro años, le escribía a una amiga: "No sé qué hacer con Albertito, no me aprende nada ". 

De pronto, aquel portentoso cerebro empezó a pistonear: también tenía una vocación, la física teórica 
y, como él mismo lo confiesa en sus memorias, a los 19 años recién se planteó el concepto del espacio - 
concepto tardío pero que generalmente se adquiere alrededor de los 11 años- o sea que lo adquirió a una 
edad en que ya lo podía analizar críticamente. Y en lo que tal vez sea la creación más poderosa que haya 
hecho un cerebro humano en todos los tiempos, elaboró la Teoría de la Relatividad que fue publicada 
cuando apenas tenía 25 años. Por entonces, ya había recibido cierto reconocimiento del gobierno suizo al 
designarlo-funcionario de una oficina de correos (como descargo, hay que reconocer que es uno de los 
mejores servicios postales de Europa). 

Bueno, antes que alguna mamá a la que le echaron el hijo a puntapiés del liceo lo empiece a mirar con 
o jos húmedos creyendo reconocer en él a un segundo Einstein, aclaremos que traemos esto a colación 
solamente para demostrar que hay vocaciones que se manifiestan en forma tardía, que no hay que pensar 


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que las inclinaciones y tendencias de los 15 años serán las mismas que las de los 25, o de los 35, o de los 
45. Hay vocaciones insospechadas, ocultas, ignoradas aun por los que las llevan en sí, y que pueden 
seguir siéndolas hasta la tumba si no se les da la oportunidad de manifestarse. 

Es el caso de aquel oficinista que descubre su vocación por la mecánica, o de aquel maestro de escuela 
que se realiza también a través de la poesía o el folclore, como Rubén Lena. Es siempre el ser humano 
buscando romper el estancamiento, la inerc ia individual y colectiva a través de sus vocaciones y proyectos. 
Para que la sociedad no quede estática. Para que avance. Sumándose a ese contingente humano que 
siempre está explorando, siguiendo el horizonte. Como aquellos que vinieron a América por primera vez 
-tal vez a pie o jineteando mamuts- atravesando el helado estrecho de Behring, o, en frágiles embarcacio¬ 
nes, el inmenso océano desde la Polinesia, Asia o Europa. Y que hoy siguen explorando y avanzando en 
los laboratorios, en los talleres, en las transformaciones sociales... 

Yo no lo vería como una columna que avanza en una larga fila, sino más bien, desplegada en abanico 
hacia el porvenir donde todos podemos ser vanguardia de algo. Y así -como decía uno que también 
descubrió tardíamente que pddía hacer versos: “Si el control de los caminos te pregunta adónde vas, le 
dirás que a tu destino / y al decirte 'pero, ¿cuál?/-‘no sé, pero lo persigo, sé que queda...más allá'". 

18 de marzo de 1987 


Entre el “bajoneo” y el “pataleo” 

Hace poco, el veterano presidente de Francia, Frangois Mitterrand, se vio increpado por uno de esos 
nuevos fiscales de este siglo que son los cronistas de la TV. El motivo: una movilización juvenil que había 
recibido el beneplácito del jefe de Estado. Su respuesta, dada con una mirada cómplice hacia la 
teleaudiencia y que dejó desarmados a los acusadores, fue: “¿Y quién puede estar contra las reivindica¬ 
ciones de la juventud?”. 

Desde luego que en los años ’60 una afirmación de este tipo hubiera despertado una oleada de 
reacciones airadas. Pero en estos años ’80 sucede que es normal, que tanto “fiscales” como televidentes 
de cualquier orientación política comprendan el mensaje implícito. Es que la juventud de esos países es 
vista por dirigentes políticos de derecha como una generación que preocupa más por su inestabilidad 
emocional e inseguridad, que por la amenaza que pueda ser para su sistema. 

Cuando un presidente de Uruguay pueda decir eso sin echarse toda la reacción encima, ¡cuidado!, es 
que los jóvenes habrán empezado a merecer más conmiseración que respeto. 


Generación tardía en la encrucijada 

A partir de que la nueva tecnología puede asegurar la plena provisión de bienes y servicios a una 
sociedad sin necesidad de dar pleno empleo a su fuerza de trabajo, la inserción útil de las nuevas 
generaciones se hace, a medida que van llegando, cada vez más problemática. 

Algunos pueden pensar que esto es una suerte, que las nuevas generaciones podrán disfrutar 
desaprensivamente de la riqueza y la tecnología acumulada por las anteriores. Pero en sociedades como 
la nuestra y en las de la enorme mayoría de los países, el joven que no consigue trabajo, simplemente no 
tiene poder adquisitivo y por lo tanto no tiene acceso a esos bienes y servicios, por más abundantes que 
estos sean. Y aun aquellos jóvenes hijos de padres ricos en esas sociedades, o aquellos cubiertos por el 
Seguro Social en países que lo tienen para ellos, como Suecia, usufructúan esas ventajas pero no parecen 
disfrutarlas. Los índices de drogadicción, o sea de evasión de la realidad hacia un mundo de fantasías, e 
incluso de suicidios, no disminuyen precisamente entre estos jóvenes supuestamente privilegiados. 

Francia, uno de los países muy preocupados por el trauma que causa la desocupación, que ya abarca 
a tres millones de trabajadores predominantemente jóvenes, tiene un Ministerio del Tiempo Libre, para 
orientar la ocupación de las horas de ocio de la gente, y los “trabajos de utilidad colectiva” (TUC). Estos 
consisten en tareas como asistencia de ancianos y demás, en general sin normas de horario ni de salario. 
En Uruguay el joven desocupado es simplemente un “vago” o un “atorrante” y a la penuria económica debe 
sumar, muchas veces, el menosprecio social. 


59 



El porcentaje de desocupación juvenil en nuestro país es por demás significativo de lo que ya está 
sufriendo esta generación y de lo que les espera a las que vienen. Los menores de 25 años que buscan 
empleo constituyen el 20 por ciento de la fuerza de trabajo de que dispone el país. Sin embargo, en la legión 
de los desocupados alcanzan al 50 por ciento. Las mujeres que buscan trabajo y no lo consiguen 
constituyen el 13% del total de lasque integran la fuerza de trabajo femenina. Pero en las jóvenes esc índice 
sube al 33 por ciento. 


En este mes de setiembre se cumplen 173 años del Reglamento de Tierras de Artigas y es 
hora de hacer un balance de cómo se ha cumplido. Para el mismo aportamos este cuadro sobre 
población juvenil en el medio rural: 


Distribución de jóvenes entre 15-29 años 



Total 

Total 

Rural 

Hombres 

Mujeres 

(1) 

(2) 

Todo el país 

671.700 

95.700 

56.000 

39.700 

14.2 

100.0 

Montevideo 

303.200 

13.600 

7.200 

6.400 

4.5 

14.2 

Interior 

368.400 

82.100 

48.700 

33.400 

22.3 

85.8 

Artigas 

17.900 

5.200 

3.400 

1.800 

29.0 

5.4 

Canelones 

80.300 

13.600 

7.300 

6.300 

16.9 

14.2 

Cerro Largo 

17.800 

4.200 

2.600 

1.600 

23.6 

4.4 

Colonia 

23.600 

5.000 

3.000 

2.000 

21.2 

5.2 

Durazno 

12.200 

3.000 

2.200 

800 

24.6 

3.1 

Flores 

5.100 

1.500 

1.000 

500 

29.4 

1.6 

Florida 

14.300 

4.500 

2.600 

1.900 

31.5 

4.7 

Lavalleja 

14.200 

3.000 

1.800 

1.200 

21.1 

3.1 

Maldonado 

21.600 

1.900 

1.100 

800 

8.8 

2.0 

Paysandú 

23.500 

4.600 

2.900 

1.700 

19.6 

4.8 

Río Negro 

10.500 

3.100 

1.900 

1.200 

29.5 

3.2 

Rivera 

22.200 

4.300 

2.700 

1.600 

19.4 

4.5 

Rocha 

14.500 

2.700 

1.600 

1.100 

18.6 

2.8 

Salto 

25.000 

5.200 

3.100 

2.100 

20.8 

5.4 

San José 

18.800 

6.500 

3.500 

2.900 

34.6 

6.8 

Soriano 

16.500 

4.700 

2.700 

2.000 

28.5 

4.9 

Tacuarembó 

20.300 

6.400 

3,800 

2.600 

31.5 

6.7 

Treinta y Tres 

10.000 

2.600 

1.500 

1.100 

26.0 

2.7 


(1) Porcentaje jóvenes rurales por departamento sobre total jóvenes del departamento. 

(2) Distribución de frecuencias de los jóvenes rurales. 

Categoría de edades: 15 a 29. 

Fuente: Censo 1985. 


La dura disyuntiva de la Juventud de hoy 

En este panorama, las alternativas para los jóvenes podrían resumirse así: 1) Dejarse arrastrar. Si 
pcrtenecés a un país que tiene seguro social pleno o a una familia que te puede mantener, simplemente 
medrar en una existencia confortable pero anodina e intrascendente, sin nunca realizarte en luchas y 
trabajos. 

2) Dejarse arrastrar. Después de aburrirte de golpear en puertas que lucen el letrero de “No hay 
vacantes”, resignarte a aceptar un “empleo de segunda clase”. Estos suelen tipificarse en dos categorías: 
a. Subempleo visible , que consiste en el trabajador que obligado, debe aceptar trabajo de menos horas por 


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semana que el promedio (se calcula que en Uruguay el 13 por ciento de los que figuran como trabajadores 
ocupados están en esta categoría); b. Subempleo invisible. Aquellos trabajadores que deben aceptar un 
trabajo con un sueldo por debajo del Salario Mínimo Nacional (se calcula que en nuestro país hoy, hay 
un 7 por ciento de trabajadores en esta situación). Otra variante: refugiarte en la llamada “economía 
informal” (ventas callejeras, reparto de pan a domicilio, etcétera). Se estima que este sector aumentó del 
10 por ciento de la mano de obra total en 1968 al 24 por ciento en 1984. También se considera que la baja 
del índice general de desocupación, que en junio de 1983 alcanzó el 16 por ciento y en los años posteriores 
bajó al 9 por ciento no se produjo por un aumento del empleo tradicional (industria, comercio, agro) sino 
por un traslado masivo de mano de obra a la economía informal. 

En todos estos casos el sistema podrá presentarte como “ocupado” y podrá desentenderse no solo de 
tu situación, sino también de la de los que ni siquiera consiguieron esa migaja. Es un paliativo para poder 
comer pero no podés aceptarlo sin lucha. 

3) No dejarse arrastrar. Cuestionar combativamente el sistema y buscar para la juventud una ubicación 
estimulante en la sociedad y en la economía. Los jóvenes, después de tomar conciencia de que esta 
sociedad no tiene un lugar reservado para ellos (por lo menos para todos ellos) y que lo tendrá en proporción 
menor aun en cada generación venidera, debe hacerse de una estrategia para crearse un espacio. Por un 
lado tenemos en nuestro propio país un campo desierto de jóvenes y que es un medio de producción para 
decenas de miles de ellos (hay departamentos como Flores, donde según el Censo de 1985 solo hay 1.500 
jóvenes en el campo, de los cuales apenas 500 son mujeres). 

Desde luego que esto debe ser acompañado por una movilización para mejorar las condiciones del 
pequeño productor rural. 

Por otro lado la nueva tecnología (biología, informática, etcétera) ofrece otros campos donde se puede 
desarrollar un joven que dentro de sus pocos privilegios tiene el de haber estudiado en tiempos que esta 
nueva tecnología ya es conocida. 

La tarea de la hora es explorar horizontes y hacer una estrategia de la lucha para acceder a un espacio 
que esta sociedad de fin de siglo le niega a la juventud. 


21 de setiembre de 1988 


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POLITICA 

INTERNACIONAL 


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En la Costa Atlántica de Nicaragua 


El "diálogo” entre sandinistas y miskitos 


"Llegamos ahí y del monte surgen ellos, cinco, y nosotros, también cinco. Ellos vestidos de azul 
(uniforme de los alzados). Nosotros ponemos los fusiles en el suelo y ellos hacen lo mismo. Enseguida 
ponemos las armas cortas en el suelo y ellos igual. Las tropas de ellos estaban detrás tendidas, y las 
tropas nuestras, lo mismo. Entre los cinco de ellos venía Juan Salgado y Panting. Un tirito que se le 
hubiera escapado a alguien hubiera creado una situación compleja. Pero lo importante es que tanto 
ellos como nostros, llegamos allí convencidos de que el diálogo, el cese del fuego y el Proyecto de 
Autonomía eran la solución al problema de ¡a guerra injusta." 

El subcomandante José González, refiriéndose a los acontecimientos 
del 17 de mayo de 1985 en Yulo, cerca de Puerto Cabezas, en la Costa Atlántica de Nicaragua 


Durante cinco aflos habían estado combatiendo sin cuartel aquellos hombres que se encontraron en un 
llano de la Costa Atlántica y ahora parecían haber hecho un endeble alto al fuego. Más frágil aun pareció 
aquella paz cuando al poco tiempo fue secuestrado y muerto Panting, tal vez por la “contra”, ya que había 
sido uno de los jefes alzados que había firmado el acuerdo de cese al fuego y negociación de la autonomía. 
Pero no. La paz tenía sólidas bases populares y ha pasado un afio de aquel entonces sin que se haya 
registrado ningún encuentro armado en la región mientras que en otras zonas fronterizas son casi 
cotidianos. 

Pero antes de ver ésta, la última escena no culminada de un drama que ocupó tantos titulares de la 
prensa, veamos el escenario donde se desarrolla. 


La costa atlántica, un mundo aparto 

Se trata de un “paraíso perdido” que ocupa el 48% de la superficie de Nicaragua y no alberga más del 
10% de su población. Playas sobre el Caribe marginadas por cayos y arrecifes coralinos donde abundan 
los mariscos (langostas, camarones) y las tortugas gigantes. Enormes lagunas costeras, esteros, y un llano 
donde prolifera el codiciado pino caribe. Y más adentro sigue la llanura, ahora casi selvática, donde se 
pueden encontrar maderas preciosas como cedro y caoba. Todo este hermoso paisaje cruzado por grandes 
ríos donde se asientan poblaciones indígenas. Y más adentro aún, las estribaciones de las montaflas que 
separan la Costa Atlántica del resto de Nicaragua. Pero de tal forma separa que no hay contacto por 
carretera ni telefónico con este “otro país” que da al Pacífico. No es raro, pues, que en la Costa Atlántica 
hayan proliferado minorías étnicas que poca o ninguna identificación tienen con la población del Pacífico. 
Allí pocos hablan el espafiol, salvo que sea necesario. Los indios miskitos, sumos y ramas, hablan sus 
respectivos idiomas y los negros y algunos mestizos de la Costa, hablan el “creolo” (o criollo), un inglés 
deformado de las Antillas. A los efectos de estimar la importancia de cada etnia vamos a dar una cifra 
aproximada de sus integrantes: mestizos 132 mil, miskitos 67 mil, negros criollos 25 mil, sumos 4 mil 800, 
caribes 1 mil 5Q0, ramas 650. Total de la Costa Atlántica: 282 mil. 

Afiadamos que entre indios y descendientes de africanos hay muy poco de común culturalmente; los 
segundos son muy afectos a la música y a la danza así como al deporte, y los primeros üenen un folclore 
distinto, que no ocupa un lugar tan primordial en sus vidas. Sin embargo, por lo menos hay algo que los 
unifica aunque los separa del resto de Nicaragua: la religión morava. Esta secta protestante que nació en 
Checoslovaquia hace más de cuatro siglos, se insertó en esa Costa desde mediados del siglo pasado y 
engloba por igual a las distintas etnias. En general los pastores de base, casi todos indios o criollos, 
acompañan los esfuerzos de paz de los sandinistas, no así la jerarquía de la Iglesia que está en EEUU. 

Si me obligaran a resumir en una palabra el rasgo más saliente de la Costa Atlántica diría 
"incomunicación”. Entre ella y el resto del país, entre las distintas etnias, entre la población y las 
autoridades nacionales... 


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No todo es salvaje y primitivo 


La dirigente miskita entró en el local donde departíamos con el subcomandante José González, 
máximo jerarca de la Zona Especial I de la Costa Atlántica, y se disculpó: “Ay, yo vengo toda transpirada 
y aquí todos huelen a Lavanda”. Era Hazel Lau.una de las primitivas dirigentes de Misurasata, la 
organización que por 1980 trató de unificar a todas las etnias y que tambióen integraron Brooklyn Rivera 
y Steadman Fagoth, los jefes disidentes (aún entre ellos) que hoy están refugiados en Honduras y Costa 
Rica encabezando sus respectivos “Kisán por la Guerra”. Estos nombres exóticos responden más a la 
Colonia inglesa, que fue antaño esta Costa, que a nombres indígenas. MIsura y Misurasata no son más que 
siglas de organizaciones de Miskitos-Sumos-Ramas. Kisán es el último nombre de los miskitos alzados 
en armas; los que están en el exterior son “Kisán por la paz” (pero, ojo, que éstos también están armados 
hasta los dientes). Ambos fueron beligerantes durante cinco años y los primeros siguen en esa tesitura aun 
frenados por los segundos que, al haber vuelto a Nicaragua, tienen más control sobre las comunidades. 

En el afán de seguir sacando cosas en limpio, podemos dividir las actitudes de las etnias en tres: las 
que se mantuvieron en el proyecto primitivo de hacer una unión con el Frente Saninista aunque reclamando 
la autonomía que éste siempre prometió, los que se levantaron contra ese proyecto pero ahora están por 
la “Paz y Autonomía” y los que están por la guerra y por el separatismo total de la Costa Atlántica. 

Conviene aclarar también que si bien los indígenas son todavía en su mayor parte analfabetos (a pesar 
del esfuerzo que están haciendo los sandinistas para alfabetizarlos en su idioma), hay entre ellos gente 
medianamente preparada y varios universitarios. Entre los últimos están los actuales dirigentes del “Kisán 
por la Guerra”: Fagoth es biólogo y Brooklin Rivera estudiante de Contaduría. 

También pudimos hablar con la doctora (médica) Mima Cunningham que, como todos los personajes 
de esta convulsionada región del planeta, tiene un azaroso cumculo: nació en la comunidad miskita de 
Waspán, hizo sus estudios de medicina en Managua y vuelve a instalarse como médica en una pequeña 
población miskita del río Coco. Allí es secuestrada y llevada a Honduras. Liberada, ejerce la medicina en 
Puerto Cabezas donde hay varias comunidades miskitas y es nombrada Ministro Delegada de la 
Presidencia. En este año ’86 una Universidad de EEUU le da un título honorífico por su lucha sacrificada 
en favor de la medicina y hoy del Frente Sandinista y figura principal en las negociaciones de “Paz y 
Autonomía”. 

El nivel intelectual de los jefes militares miskitos, con algunos de los cuales también hablé, es 
asimismo alto. Podría ser comparable al de un dirigente sindical medio de Uruguay. Lamentablemente no 
puedo transcribir toda la larga entrevista grabada que hice con ellos por razones de espacio. Incluyo 
solamente algunos párrafos textuales en nota aparte. Allí los jefes miskitos de “Kisán por la Paz”, Juan 
Salgado y Andrés Edward (Búfalo), preguntados por sus reivindicaciones hicieron una larga explicación, 
no excluyendo una útil mención histórica que se remontó al siglo pasado cuando esta zona estaba dominada 
por los ingleses, igual que Honduras británica (hoy Belice), y estos promovieron a un “Gran Rey Miskito” 
para contraponerlo a los nicaragüenses del Pacífico. 


Así empezó todo 

Cuando el sandinismo triunfó, sin mayor participación de hombres de la Costa Atlántica, la 
Revolución, fue, sin embargo, bien acogida allí. Tanto Somoza y sus empresas como las compañías 
extranjeras que explotaron el banano, las maderas, el oro y la pesca, eran otras tantas heridas abiertas para 
la siempre postergada población de la Costa Atlántica. Además, los gringos, que tenían lujosas mansiones 
allí, habían hecho creer a negros, mestizos e indios que verdaderamente eran razas inferiores. La 
Revolución, con la expropiación de las grandes empresas que también dejaron una dolorosa cicatriz sobre 
la riqueza forestal y minera saqueadas, despertó grandes expectativas de dignificación. Ahora se sentían 
orgullosos de su color de piel y de su idioma. Y ese pueblo reivindicó, por ejemplo, que la campaña de 
alfabetización fuera en sus respectivas lenguas que eran seis: español, miskita, inglés criollo, suma, 
garífona (idioma de los caribes) y rama. 

El Frente Sandinista atizó la rebeldía lanzando el Proyecto de Autonomía y contribuyendo a crear el 
Misurasata que unificaba las comunidades miskitas, sumas y ramas (105 en total), por primera vez en una 
sola organización. Esto fue aprovechado por algunos ambiciosos como Fagoth y Brooklyn Rivera para 
impulsar una campaña, no ya por su autonomía sino por el separatismo, por crear un país independiente 
de 45 mil quilómetros cuadrados (un tercio de la superficie de Nicaragua) en la Costa Atlántica. Tanto 
arribismo había en esto, que ambos líderes entraron en pugna sumándose Fagoth a los somocistas del FDN 


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en Honduras y Brooklyn al ARDE en Costa Rica. La promoción de Fagotli vino por un supuesto 
martirologio por su defensa de la Costa Atlántica: cuando se descubrió en los archivos de Somoza que 
Fagoth, cuando era un estudiante pobre en Managua, había sido contratado por los Servicios de 
Inteligencia de aquel para pasar informes sobre el movimiento estudiantil, se le encarceló. Inmediatamente 
los mecanismos de propaganda de la CIA, a la que estaba directamente vinculado en la actualidad, hicieron 
aparecer que se le encarcelaba por su defensa de la población de la Costa Atlántica. Esto transformó a este 
oscuro descendiente de alemanes radicado en aquella costa, en un adalid de los derechos de la región, 
prisionero de los “españoles” (como aún les llaman a los otros mestizos que hablan ese idioma) del 
Pacífico. El gobierno de Managua se apresuró a liberar a Fagoth y a Rivera, pero ya era tarde: estos se 
unieron a un centenar de miskitos que habían pasado a recibir instrucción militar en Honduras y Costa Rica. 
Y ahí comenzaron a hacer las fechorías conocidas: “Navidad Roja”, secuestros masivos a la población. 
Después vino el retiro de ésta del río Coco, nuevos secuestros; en fin, esa guerra de cinco años sin tregua 
que decíamos. 


Cuartomundismo 

Desde luego, los que habían dado armas y entrenamiento militar a los miskitos eran los enviados de 
los yanquis, pero salvo Fagoth, que siguió ligado a los somocistas del FDN y a la CIA, nunca los miskitos 
tragaron a los yanquis ni a sus mercenarios. De ahí que el Frente Sandinista esté dispuesto siempre a 
dialogar con ellos y no con los “contras”. 


¿Por qué lucha el mlskito? 

Algunasfrases del jefe miskito Juan Salgado, del Estado Mayor de MI sur a y levantado en 
armas, actualmente en el diálogo con el gobierno sandinista (entrevista realizada el 12 de 
junio de 1986) 

* "La Costa Atlántica está luchando para que en ésta haya un cambio de vida, como un 
hombre nuevo”. 

* "Estamos luchando para que más tarde la Costa Atlántica sea una parte de la República 
de Nicaragua, no la que tenía en el anterior gobierno, marginada de la educación”. 

* “Y somos nicaragüenses nosotros también. Estamos peleando como si fuera, por 
ejemplo, el hijo varón con su padre". 

* "Los miskitos también queremos gozar de la riqueza de nuestro país". 

* "Nosotros miramos en la Costa Atlántica. Las casas no son iguales que en el Pacífico. 
Las calles no son iguales que las calles del Pacífico. Las comidas no son iguales que en el 
Pacífico. Las iglesias no son iguales que en el Pacífico. Las escuelas no son iguales que en el 
Pacífico. El trabajo no es igual que en el Pacífico”. 

* "Nunca un miskito ha tenido puesto más alto que el de mozo" (trabajador manual). 
“Nunca en mi vida he oído que en la Presidencia de la República hubiera un costeño". 

* (Al entrar en Honduras) "los pueblos nos pidieron que resolviéramos los problemas. 
Hablando con el pueblo ellos plantearon que quieren salir de la guerra. Entonces nosotros 
avisamos allá (Honduras) y ellos contestaron que no, que hay que combatir hasta la última 
hora. Entonces nosotros miramos que el pueblo vale más que un gobierno, el pueblo vale más 
que un jefe de tropa. Una guerra sin pueblo no tiene valor ni garantía. El pueblo es el brazo 
derecho de la guerra. Asimismo, el brazo derecho del pueblo es la guerrilla indígena". 

* “Para tener un dominio de la Costa Atlántica, preparar la Educación primero, mandar 
los niños a la Escuela”. 

* "Somoza nunca nos habló de autonomía. Si Fagoth quiere unirse al FDN es problema 
de él. Nosotros no somos pro FDN, ni pro ARDe, ni pro yanquis. Somos una lucha del pueblo". 

* "El diálogo dice el pueblo que va bien. Nosotros estamos con el fusil en la mano para 
cumplir su voluntad". 


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Poto el mayor aporte del Imperio fue poner su descomunal aparato de propaganda a bocinar un 
presunto genocidio de los miskitos, que llegó hasta los más remotos confines del mundo. Y para que no 
faltara el marco teórico para tal campaña, se reflotó, con la ayuda de algunos dirigentes indigenistas 
norteramericanos que se informan demasiado por la TV de ese país, la teoría del cuartomundismo: más 
allá del Tercer Mundo, y como fuerza con intereses propios y encontrados con él, está el Cuarto Mundo 
de las comunidades indígenas. La verdad es que este mundo, que en algunos países como EEUU es 
guardado cuidadosamente en envases herméticos llamados “Reservas”, no tiene nada de incompatible con 
sociedades donde el colectivismo en la producción y en la actividad socio-cultural se fomenta. Sin la 
deformación de siglos de individualismo capitalista, las comunidades primitivas que buscan la educación 
y el progreso de sus integrantes, como ya está sucediendo con las de la Costa Atlántica, constituyen una 
magnífica base para crear una sociedad justa y solidaria. 


Dos autonomías superpuestas 

Rápidamente la Revolución Sandinista reconoció públicamente sus errores y pasó a la ofensiva, ahora 
de diplomacia intema. Los jóvenes y fogueados jefes militares sandinistas se transformaron en dúctiles 
políticos que vieron cuánto de equívoco e incomunicación hubo en la génesis del problema indígena de 
la Costa. Es más, los autóctonos de la región ya son mayoría en los organismos de dirección de la misma. 
Y la propuesta de autonomía para las comunidades, que no es de ahora sino de principio de los 80, se discute 
hoy a otro nivel que entonces y es refrendada por ellos. Los comités de “notables” por la autonomía de 
aquella época han cedido el paso a los comités locales por “Autonomía y Paz”, ya integrados por miembros 
de las comunidades. Por otra parte, las viviendas, las semillas, los motores, se van haciendo realidad 
lentamente. La escasez alimenticia creada por la desorganización de las plantaciones, es suplida por un 
reparto minucioso, familia por familia, de granos básicos como arroz y frijoles, donados por Cuba. Aún 
muchas familias que permanecen en Honduras, han tenido una muestra de la amplitud sandinista cuando 
reciben su cuota de granos básicos, a la par de las que están en Nicaragua. 

Ya se empieza a demarcar, con asesoramiento de los ancianos, el territorio de cada una de las 105 
comunidades, cuyo amojonamiento definitivo harán agrónomos del gobierno. Pero ya estas reciben 
derechos: por ejemplo, todo habitante de Puerto Cabezas paga alquiler a la comunidad miskita, en cuyo 
territorio está asentado este pueblo. Toda empresa maderera paga un derecho, el de “troncaje”, a la 
comunidad de cuyo territorio cortó un árbol. Una vez distribuidos los terrenos de las 105 comunidades, 
todavía quedará un 70% de la superficie para otros sectores sociales y para los grandes proyectos 
nacionales. (Hay dos grandes minas de oro y otros metales y varios proyectos madereros, que incluyen 
reforestación, en marcha). 

Pero, además de la autonomía para las etnias, hay una autonomía, superpuesta a la anterior, para las 
regiones: Zona Especial I y Zona Especial II, que entre ambas cubren toda la Costa Atlántica. Aquí también 
el proceso se da en medio de una participación de todos (que es lo que diferencia esta etapa de la anterior). 
En junio de 1986 se iniciaron en estas zonas los Cabildos por localidad, donde se discute, como en el resto 
del país, un proyecto de Constitución que consagra esta segunda autonomía. 


De la incomunicación a la comunicación 

Nuevas reuniones con otros jefes alzados, se hicieron en los últimos meses. Primero fue un acto el 17 
de mayo de 1985, en Yulo, al año de aquel primer encuentro que describíamos al principio, donde el 
comandante Tomás Borge habló a las comunidades ya integradas al proceso de paz. Rápidamente, se 
dieron en ese mes de mayo y después, otros encuentros con nuevos jefes alzados, que inciaron una ásperas 
conversaciones que de a poco se van suavizando con los fogueados integrantes de los Comités por la Paz 
y la Autonomía. ¿Qué carta tienen estos para darle tanta dinámica al proceso?: las familias de la 
comunidades, que en general no se mueven de Nicaragua si no las secuestran, y que reclaman a sus 
hombres levantados en armas que vuelvan de Honduras y Costa Rica y dialoguen. Así, los jefes 
recalcitrantes no pueden romper aquella frágil, aquella endeble, aquella precaria paz inciada por 5 hombres 
de cada lado en un llano de Yulo, hace más de un año, sin echarse a sus propias comunidades encima. 

17 de julio de 1986 


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Economía de la costa Atlántica 


Para Nicaragua cabe también 
una “marcha hacia el oeste” 

Como aquella hada California que dio origen al nombre y al potendal económico de EEUU, hay una 
posible “marcha” aquí -que casualmente también incluye la explotación de minas de oro- aunque 
esta vez sea en sentido contrario, no solo en lo político sino también en lo geográfico, ya que la Costa 
Atlántica está al este de Nicaragua. Una plena explotación de esta zona poco habitada -58 por ciento 
de la superficie del país, 10 por ciento de su población-, podría traer un crecimiento vertical de su 
economía. La estrategia de crecimiento por “marcha hacia el oeste” consiste en hacer lo 
convencional en las zonas con recursos proverbialmente explotados, y hacer lo extraordinario í, 
donde los recursos admiten aún un gran desarrollo. A igual inversión, la segunda área económica 
responde varias veces más que la primera y el desarrollo acelerado en ella permite un crecimiento de 

toda la economía del país. 


Antecedentes 

El hecho de que también países como Argentina, estén pensando en restablecer su crecimiento 
apelando a una zona poco explotada y con potencial como la Patagonia, descansa en los prectf rentes que 
se han dado en esta materia. Aparte de la clásica de EEUU hay “marchas hacia el Oeste” en la URSS, que 
obtuvo un crecimiento diferencial con Siberia y, con todo lo que brindó en recursos y energía, logró un 
aumento global en todo el país en proporción de un 7 por ciento anual en el PBI entre 1950 y 1970, aunque, 
desde luego, no fue el único factor. 

También se dio en Australia, hacia sus regiones semidesérticas de grandes recursos, donde tomó auge 
en las décadas de los ’60 y ’70, con gran participación de las trasnacionales. 

Casi el caso más cercano y comparable -ya que se da también en un país pobre y carente de capitales-, 
es el que se dio en la región de Santa Cruz, en Bolivia, desde 1950 a la fecha, que ha traído un crecimiento 
diferencial de esta provincia, en medio de una economía boliviana en retroceso. Aquí había en 1952, un 
34 por ciento de la superficie del país habitada por el 9 por ciento de su población. Aprovechando el extenso 
territorio semiexplotado, el desarrollo se dio a partir de grandes plantaciones de azúcar, arroz y algodón, 
y luego, de la explotación del petróleo, dándose simultáneamente un crecimiento de la población -del 9 
al 16 por ciento-y un aumento mucho mayor de la producción, de modo que ese 16 por ciento, ya en 1976, 
aportaba el 26 por ciento del PBI. 


Recursos de la Costa Atlántica 

En Santa Cruz hubo de lograrse el desenclavamiento de la región uniéndola por carreteras con el resto 
del país. En la Costa Aüántica de Nicaragua, el aislamiento por tierra con las otras regiones es casi total: 
no hay transporte carretero, porque los caminos pasan por la zona de guerra. Ni siquiera hay comunicación 
telefónica. Sin embargo, esto es transitorio y la Costa Atlántica tiene algo más importante que otras zonas 
que han logrado su salto económico: una salida al Atlántico por ríos navegables y una extensa costa sobre 
el mar Caribe. 

En esta costa, donde predonima el clima monzónico -ocho meses de lluvia y cuatro de seca total-, las 
precipitaciones pluviales exceden en más de un 100 por ciento a las de Uruguay, ya que oscilan entre los 
2.000 y 4.000 mm por año. La tierra -una llanura parcialmente arbolada en el litoral costero, que va 
haciéndose cada vez más escarpada y selvática a medida que uno se aleja de la costa- es apta en un 80 por 
ciento para forestación y en un 20 por ciento para agricultura. Está cruzada por caudalosos ríos, casi todos 
navegables, y también salpicada de lagos aptos para la pesca y el turismo. Esta tierra va a ser asignada, 
en un 30 por ciento, a las comunidades indígenas -105 en total-; el resto es propiedad privada -muchas 
veces asignada por MIDINRA, el Instituto de Reforma Agraria- y propiedad de cooperativas y del Estado. 
En general, en Nicaragua la tierra está en un 60 por ciento en manos privadas, pero de ese porcentaje solo 


69 



un 13 por ciento pertenece a propietarios mayores de 35 hectáreas; el otro 40 por ciento se lo reparten por 
mitades las cooperativas y el Estado. 

En la Costa Atlántica -unos 77.000 quilómetros cuadrados- no existe casi la ganadería -mil reses dio 
un censo en 1980-, y la producción de granos básicos no alcanza ni para el consumo de la región. En 1984 
ésta produjo el 70 por ciento del arroz y el 20 por ciento del frijol que consume, debiéndose tener en cuenta 
que son la base de la dieta de un nicaragüense. Y solo se abastece en yuca y banano. 

Hay en cambio un gran desarrollo de la pesca en los ríos y en el mar, donde los miskitos se introducen 
varios quilómetros en unas pequeñas embarcaciones hechas con árboles ahuecados llamadas cayucos; un 
20 por ciento de la comunidades están sobre la costa marítima. 

Desde luego que la ganadería y los cultivos tienen que adaptarse a un clima muy especial; pero también 
lo ha logrado hacer el resto de Nicaragua, donde solo hay cuatro meses de lluvia y ocho de seca total, 
durante los cuales no cae una gota de agua. Hay especies ganaderas, como el búfalo de agua -que está 
importando ahora Cuba, desde Australia para sus ciénagas- que se adaptarían a esta zona; y como el cebú, 
que es hoy la especie predominante en el resto de Nicaragua, soportando ocho meses de sequía. De la 
misma manera, podrían adaptarse al clima nicaragüense el arroz y otros cultivos. 

Existe un desarrollo posible de la agricultura y ganadería que nunca fue el fuerte de esta región; pero 
mayores posibilidades ofrece la forestación -para madera y otros subproductos-, que sí fue una 
explotación tradicional, iniciada por grandes compañías extranjeras que diezmaron los bosques. Se hizo 
un plan de reforestación en 1983 que abarca unas 304.000 hectáreas. El nuevo gobierno sandinista ha 
impulsado también proyectos estatales basados en la madera -como Profonisa, empresa que hace madera 
compensada-, y otros basados en la resina del pino, en su industrialización a través de una empresa estatal, 
Atchemco. Pero además, hay empresas estatales que se dedican simplemente a la elaboración de madera 
para la exportación. En general, se da en esa Costa el cedro, la caoba y otros árboles de maderas preciosas, 
pero un 90 por ciento de la explotación forestal es la del llamado pino caribe, muy cotizado en el exterior; 
esto permite exportar su semilla, además de industrializar su resina y, desde luego, su madera. 

Es real la posibilidad de desarrollar casi indefinidamente la pesca. Además de la común a otros mares, 
se da allí la de la tortuga gigante -excepcional en el mundo-, langostas y camarones. Se está construyendo 
un frigorífico en Puerto Cabezas y en Puerto de Aguas Profundas, al sur, con vistas a tener una gran flota 
pesquera que aún está en los inicios. 


Las minas de oro y otros metales 

También hubo en el pasado y hasta la Revolución, una gran expoliación de las reservas minerales que 
han agotado a algunas minas, como la de Rosita. Se mantienen las de Bonanaza -con una reserva de 7.08 
millones de toneladas de material aurífero en doce minas activas, con un rendimiento de 0.13 onzas por 
tonelada, y la de Siuna con 11 millones de toneladas de reserva, pero que solo rinde 0.06 onza por tonelada. 

Para la explotación de estas minas, que son estatales, el gobierno compró cinco centrales termoeléc¬ 
tricas, que para diciembre de este año estarán funcionando plenamente. 

También está en marcha un proyecto polimetálico en Bonanza, donde, además de oro, se extrae plomo, 
cobre y plata, con ayuda búlgara. 

Además de estas minas subterráneas y “a tajo abierto”, hay una extracción del oro aluvial, oro 
mezclado con arena en el lecho de los ríos. Actualmente se recoge de manera artesanal. Los lavadores de 
arena para extraer el oro en polvo -guiriseros- trabajan en forma precaria en número que supera los 
20.000, extrayendo el oro por decantación en unas bateas, a veces trabajando toda la familia. Para evitar 
que el oro sea vendido en el mercado negro, el PEMIN -Ministerio de la Pequeña Minería- ha puesto unas 
guiritiendas donde se venden radios y otros artículos, pero solo en peniques de oro. Y asimismo, compra 
el oro a los guiriseros con moneda local. Este oro aluvial ya se extrae puro, y se ha comprobado que con 
un método usado por soviéticos y brasileños -que incluye drogas para extraer la arena aurífera a más 
profundidad- el rendimiento aumenta setenta veces. El oro aluvial, que actualmente da unos 10 millones 
de dólares, es otra producción que podría ser aumentada casi indefinidamente. 

La búsqueda del mañana 

Es esta la zona -a la que nos referíamos en un artículo anterior- en que se está desarrollando un diálogo 
con los miskitos y otras comunidades indígenas, y a través del cual se ha logrado una relativa paz en el 


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último año y medio. La asignación de tierras a las comunidades indígenas no perturba los planes de 
desarrollo. Si se corta un árbol dentro del territorio de una comunidad, se le paga un derecho llamado de 
troncaje; si alguna mina cae dentro del territorio de los sunos, se les paga un derecho. Por otra parte, los 
indígenas brindan mano de obra práctica, por lo menos en algunos proyectos: minería, industria de la 
madera y pesca. Tal vez otros tengan que importar mano de obra del Pacífico -como se suele llamar a la 
otra mitad del país- práctica en agricultura, ganadería, etcétera, pero ya vimos que también en Santa Cruz 
creció la población con el desarrollo. 

A despecho de que están aislados del resto del país, los proyectos sobre minería, forestación y algunos 
novedosos en la zona, como plantaciones de cacao, palma africana -para aceite- y árboles de caucho, ya 
están en marcha. 

Tal vez en los planes de Reagan para desestabilizar la economía de Nicaragua, gravitó el hecho de que 
este país tiene una zona que le permitiría crecer vertiginosamente si lograra la paz, creando un peligroso 
ejemplo para sus vecinos. 

En contraposición a los planes del presidente norteamericano, todos podemos ayudar a que Nicaragua 
pueda ser próspera en la paz, creando un beneficioso ejemplo para sus vecinos. 

21 de agosto de 1986 


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Apuntes de viaje 


Cosas a rescatar y a evitar 
de la vieja Europa 


De su gira por distintos países -actualmente europeos, luego de su extensa visita a Centroamérica- 
Sendic, no solo ha actualizado su pensamiento económico, luego de años de aislamiento, sino que 
también ha realizado agudas observaciones del mundo europeo. Estas -como certifica el siguiente 
artículo- se transforman, en su enfoque, en inquietudes y propuestas para el quehacer nuestro. 


Los “sudacas" 

Ingrata la prensa de esa Europa, que ocupando tanto lugar en nuestros medios de difusión con sus 
noticias, las da muy poco sobre Latinoamérica. Es que no nos hagamos ilusiones: prescindiendo de lo que 
sucede en algunos pequeños círculos politizados o gremiales, el europeo medio tiene una actitud 
despectiva hacia todo habitante del sur del plantea. A los sudamericanos nos ha ido un poco mejor que a 
los africanos, pero no mucho. El término “sudacas”, con que se designa a los emigrados de América del 
Sur, apenas tiene un matiz de diferencia con el de “negros” que moteja a los africanos que limpian los baños 
de Europa. 

Eso noquiere decir que los exiliados de Latinoamérica reciban el mismo trato. En realidad, tienen una 
vidaduple: en la comunidad latinoamericana-rodeada por la cálida solidaridad de los sectores progresis¬ 
tas europeos- tienen un trato privilegiado; en sus respectivos trabajos, sufren la misma discriminación que 
los otros emigrados. Cuando más alta es la clase social donde deben alternar, más sienten el desprecio y 
la discriminación; las hemos sentido de parte de uruguayos en todos los países europeos, pero en ningún 
lugar como dentro de los que trabajan en los organismos de las Naciones Unidas, en Ginebra. 

Ninguna concesión, entonces, vendrá de quienes nos desprecian. La liberación de los “sudacas” -y otra 
vez estamos pensando en la obsesiva deuda externa- vendrá por los “sudacas” mismos. 


La “Inclvilizaclón del automóvil " 

Cuando percibimos ese aire enrarecido de las grandes ciudades -se llamen París, Estocolmo o Barce¬ 
lona-, cuando vemos los congestionamientos de tráfico por decenas de minutos, o a veces por horas, 
cuando vemos las dificultades de estacionamiento- en algunos barrios se calcula que hay cuatro veces 
menos superficie para estacionar que la necesaria-, debemos convenir que estas ciudades no han podido 
resolver los problemas más elementales. 

Todo esto es muy salvaje e irracional. En una época, digamos hace 20 ó 30 años, el “subte” logró 
descongestionar parcialmente la superficie de las grandes ciudades, pero hoy, todo el sistema se ha vuelto 
insuficiente e insalubre. El “subte” mismo es un lugar nauseabundo y de un calor pegajoso, ya se trate de 
París como de Barcelona. Y cuando uno oye que en la “ciudad-luz” francesa, a veces se arroja 
impunemente por las ventanillas de ese medio de locomoción a los emigrantes por el delito de no tener 
la piel clara, y por ser -ahora- superfluos en una sociedad con tres millones de desocupados, ve cuánto 
de salvaje e irracional tienen las orgullosas megalópolis de Europa Occidental. 

El problema del deterioro del medio ambiente, no es un problema general de Europa -que tiene una 
campiña donde se ha sabido preservar los espacios arbolados, los hermosos paisajes de llanura y montañas, 
y un ambiente natural, en general, mejor aun que en nuestro país-, sino que se podría radicar en zonas muy 
reducidas pero altamente contaminadas, pongamos 5 ó 10 por ciento de la superficie del continente. 

Son las grandes ciudades, parajes donde se ha abusado de fertilizantes que han contaminado las aguas 
y los alrededores de los grandes centros industriales, sin menospreciar las siniestras centrales atómicas que 
largan espesas y amenazantes columnas de humo que se ven a gran distancia. 

Dado el número de gente afectada por esta agresión al aire, al sol y a la naturaleza, no es extraño que 
en Europa haya logrado tanto auge ese -también extraño para nosotros- movimiento de los “verdes” que 
busca poner coto a tanta irracionalidad. 


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Nos quedamos pensando cómo esta civilización, tan computarizada cuando se trata de producción 
comercializable, no puede tener mecanismos de control sobre los autos que se meten en una avenida, o 
sobre las emanaciones que ponen al medioambiente sobre el límite de la insalubridad. 


Al fin algo para envidiar 

Paradójicamente, de varias cosas que nos gustaría copiar de Europa, algunas no pasan por los recursos 
tecnológicos sofisticados, sino precisamente al revés, pero implican un cambio de mentalidad que en 
Uruguay no se ha dado. Hoy vamos a citar las que más nos han impactado. 

Una es el uso generalizado de la bicicleta en algunas grandes ciudades. Esto se ve en Bruselas, 
Copenhage, Estocolmo, Ginebra, Berna, pero -aunque no lo hemos visto- sabemos que se da en general, 
en las ciudades holandesas y nórdicas en igual proporción. Es como una reacción espontánea de la gente 
contra la absurda “sociedad del automóvil”, precisamente allí donde está al alcance de todos. Cientos, 
miles de bicicletas circulando o estacionadas en lugares públicos... Desde luego que esto es un fenómeno 
cultural, pero necesita de medidas gubernamentales para que se dé: en todas las grandes ciudades hay 
“ciclovías”, o sea pequeñas veredas bien separadas del alocado y contaminante tráfico automotor. El 
pueblo gana en ejercicio y salud, y contribuye a mejorar el medioambiente. 

Otra cosarescatable de Europa es que, sin necesidad de alta tecnología, el pago de luz, agua, alquiler, 
etcétera, se hace a través de organismos determinados -correo, por ejemplo- que evitan movimientos 
inútiles; lo mismo rige para gestiones administrativas de todo tipo. Esto, que también se aplica en Alemania 
Oriental, ahorra -según cálculos- un 30 por ciento de combustible así como años de tiempo útil a cada 
individuo. 

Queremos registrar también, el hecho de que una buena parte de la juventud universitaria -en Francia 
los entonces jóvenes de la generación del ’68, pero también de las posteriores, como los integrantes de una 
cooperativa lanera en las montañas que visitamos ayer- se ha ido al campo para trabajar en la agricultura 
o para emprender pequeñas industrias, en lo que parece ser un intento espontáneo de inserción en una 
sociedad que no les ha dado cabida dentro de las especializaciones que han estudiado. 

6 de noviembre de 1986 


Breve vistazo a Hungría 


No me voy a tomar el atrevimiento de sacar conclusiones sobre un país por lo que pueda haber visto 
en él durante una semana. Pero eso no me priva de trasmitir lo que vi y oí en esos siete días. 

La primera sorpresa fue encontrar en Budapest tantos turistas incluso occidentales, preponderante- 
mente alemanes de esta área, en estos días de otoño nórdico. Después me enteré que ingresan por año a 
Hungría entre 14 y 15 millones de turistas, o sea una vez y media la población del país. Hay una primera 
explicación que entra por los ojos: Budapest es una hermosísima ciudad que no solo ha conservado sus 
monumentales reliquias históricas, sino la belleza natural del paisaje de Pest con el telón de fondo 
grandioso de las colinas de Buda, hirsutas de torres medievales, con el legendario Danubio y sus hermosos 
puentes, separando y uniendo lo que antaño fueron dos ciudades. 

Una segunda explicación a esta abundancia del turismo está en que el cambio en la moneda húngara 
y los precios de este país, hacen que la permanencia y la compra de artículos en él sean ventajosas frente 
a otras alternativas de viajes para recreo. 

Además, lo que se ve en los escaparates no tiene nada que envidiarle a los similares de las grandes 
capitales de occidente. Nacional o importado: son quilómetros de escaparates en la parte céntrica de la 
capital ofreciendo la gama más variada de productos. Proliferan en la calles los puestos de ventas, no tan 
numerosos como en las veredas de Montevideo, pero por lo menos uno por cuadra, casi todos particulares, 
aunque no deja de haber alguno de cooperativas o del Estado. 

La misma composición tienen los puestos de ventas en las ferias. 


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La “vía húngara” 


Mucho se ha hablado de la “vía húngara” en la construcción del socialismo, y naturalmente hicimos 
también unas presurosas preguntas sobre esto. Todo empezó en el agro y por los años *61-’62. Los intentos 
de colectivización forzosa anteriores, no muy exitosos, fueron sustituidos por una invitación a los 
campesinos a un ingreso voluntario a las cooperativas, aportando sus tierras y su trabajo. Por las primeras 
se les pagaba una amortización anual hasta cancelar el precio en que eran tasadas -todo esto es idéntico 
a lo que habíamos visto antes en las cooperativas cubanas. Cada cooperante retiene una parcela privada 
de alrededor de una hectárea, y la cooperativa apoya su plena explotación, prestándole máquinas y otros 
elementos para cultivar -casi siempre con trabajo familiar- este huerto privado. Y, por ejemplo, en 
invierno la cooperativa puede descongestionar sus instalaciones entregando el ganado de cría a los establos 
privados. En granos y grandes cultivos, las parcelas casi no tienen importancia económica, pero sí 
producen un alto porcentaje de las legumbres y la mitad de los cerdos -de 10 millones que hay, 5 millones 
están en las parcelas o también llamadas “huertos familiares”. Para la venta de la producción de estas 
parcelas para la de las granjas privadas, que todavía las hay en un bajo porcentaje, hay tres alternativas: 
venta a su -o a otra- cooperativa, venta al canal montado ai efecto por elEstado o venta por sí mismo -o 
por otro- en ferias o comercios particulares. 

En cuanto a las cooperativas en sí: en ellas trabajan los miembros y los empleados. Ambos ganan un 
sueldo mensual de aproximadamente 4 a 5.000 florintos -un obrero o un empleado de la ciudad gana 
alrededor de 6.000. Pero los primeros, es decir los cooperantes propiamente dichos, reciben a fin de año 
una cuota de los beneficios, por lo cual, en general, se dice que los trabajadores rurales, contando con que 
se autoabastecen de muchos artículos, tienen un nivel de vida superior a los de la ciudad. Pero ¡atención! 
que todavía hay novedades en la “vía húngara”: las cooperativas y los productores privados pagan una 
especie de “impuesto a la renta”, proporcional a sus ganancias, por lo cual todos deben hacer una 
declaración de beneficios y guardar las facturas de sus insumos como comprobantes. 

El consejo que dirige cada cooperativa es elegido por la asamblea de los cooperantes, de una lista que 
previamente debe ser consultada con el partido que da un informe, pero en definitiva quien resuelve es la 
asamblea. Este consejo dirige con total autonomía la empresa, resolviendo qué plantar y cómo, y dónde 
vender. En los últimos años las cooperativas y algunas fábricas pueden también vender directamente al 
exterior sin pasar por organismos estatales. 

Cada cooperativa tiene “secciones”, a las cuales en la división del trabajo se le asigna uno específico 
-el equivalente a las “brigadas” de la cooperativa cubana. Y cada una de esas eligen a su propio jefe. 

En general, las ganancias de una cooperativa se distribuyen así: a) impuestos; b) inversión para el 
desarrollo; c) amortización de máquinas e instalaciones; d) seguro social que va al Estado para, por 
ejemplo, pagar a un enfermo el 75 por ciento de su salario; e) inversión en escuelas, etcétera, que se deduce 
de la ganancia que paga impuestos; f) distribución entre cooperantes. Una cooperativa puede subir el 
salario de sus cooperantes, pero si la suba es superior al 3 por ciento, paga un impuesto sobre este exceso. 

Aparte de las cooperativas y sus huertos familiares, hay granjas privadas cuya extensión depende del 
número de integrantes de la familia que las explota, no pudiendo superar las 25 hectáreas. Y desde el 
principio de implantación del socialismo en este país hay, desde luego, grandes granjas estatales que en 
general, tomaron las zonas menos fértiles. ¿Cifras para tener una idea? Granjas estatales: unas 300 en 1979, 
con una superficie promedio de 7000 hectáreas que ocupan el 30.8 por cento de la superficie cultivable; 
cooperativas: 1200 en ese año, promedio 2 a 3000 hectáreas, 63 por ciento de la superficie laborable; 
parcelas de las cooperativas -o huertos familiares-1.4 por ciento de la superficie total cultivable; granjas 
privadas: 4.1 por ciento de esa superficie. 

Del éxito de esta experiencia agraria de Hungría, pueden dar idea las cifras de rendimiento por hectárea 
en este clima y esta tierra que no son de los más propicios: trigo, promedio de 4.5 toneladas por hectárea 
(1986); maíz, 7 toneladas (1985); remolacha, 40 toneladas por hectárea en el ’85. 

El país produce el total de la papa que se consume como alimento básico, y la mitad del arroz para un 
consumo que es, por idiosincrasia, reducido. 

Digamos para terminar con el agro húngaro, que la población del mismo, que en 1940 era el 40 por 
ciento del total, en el ’76 es sólo el 15 por ciento. Y que muchas cooperativas ya han instalado pequeñas 
industrias, incluso imprentas, para aprovechar la mano de obra en invierno cuando disminuye la actividad 
en el campo, o simplemente, para retener una mano de obra marginada por la tecnificación agrícola. 


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Más lento en la Industria 


Se toma por algunos economistas húngaros, el éxito de las cooperativas como una demostración de dos 
cosas: la posibilidad de la autogestión y de que se puede compatibilizar la propiedad socialista con un cierto 
juego libre del mercado, o sea, que cada empresa o cada consumidor elija, con ciertas limitaciones, a quién 
vender y a quién comprar. Sobre todo esto es difícil sacar conclusiones, antes de poder comparar el sistema 
con el vigente en otros países socialistas. 

Lo cierto es que el traslado del mismo a las empresas industriales y comerciales es aún incipiente. 
Recién en 1986 ha habido algunos consejos de empresas industriales elegidos por los trabajadores, previa 
consulta al Partido, como en las cooperativas. Pero desde hace más tiempo, se le ha dado más autonomía 
de resolución a las empresas, se ha dado un atemperamiento del centralismo, y un cierto juego libre del 
mercado, de esas varias opciones para comprar y vender. A través de créditos o impuestos,el Estado gravita 
igual pero más indirectamente. Incluso, se da cierta competencia entre empresas, y para algunas, la 
posibilidad de vender directamente al exterior sin pasar por el estado; como ya dijimos, se da en algunas 
cooperativas (pero sólo para algunos productos). 

Respecto a los estímulos materiales para el trabajo, a los que se da tanta importancia en las reformas 
de otras economías socialistas, parece como que aquí no estuvieran sufriendo cambios en el sector 
asalariado -desde luego que la proliferación de pequeñas empresas y la relativa libertad de mercado es para 
dar estímulo económico a la cantidad y calidad de la producción. Es impresionante, por ejemplo, ver a un 
médico, ingeniero o arquitecto ganar 6 o 7.000 florintos, a la par de un obrero especializado.El primero 
capea con clientela privada, y a los segundos los hemos encontrado... de taximetristas. En general, 4 o 5 
personas pueden asociarse para largar una pequeña empresa privada, que puede ser un taxi, por ejemplo. 
Creo que la cifra que me dieron de un 60 o 70 por ciento de asalariados que tiene un segundo trabajo es 
exagerada, pero parece, en efecto, haber muchos. La alimentación y la vivienda son baratas, pero el confort 
se busca a través de un segundo empleo, y a veces, en estas pequeñas empresas que abarcan la venta 
callejera que decíamos. 

Estas actividades, a las que se llama la “segunda economía” y que no solo son legales sino que también 
son fomentadas por el gobierno, constituyen uno de los rasgos distintivos de la “vía húngara”. Pero por 
ahora, se estima que proviene de ella sólo un 4 o 5 por ciento del producto bruto interno. 

Por su parte, si bien existe esa paridad de salarios entre universitarios y obreros, los muy calificados 
de estos pueden ganar entre 7.000 y 15.000 florintos. Hay un pago a destajo, -por trabajo producido y no 
por tiempo de trabajo- en Astilleros, en la fábrica de tractores RABA, etcétera. 

Hungría ha tenido uno de los crecimientos más reducidos de los países socialistas en los últimos años. 
Pero ello puede ser porque, como Polonia, se endeudó mucho con la banca internacional -de 7 a 9.000 
millones de dólares-, sufriendo después la restricción mundial de importaciones. 

20 de noviembre de 1986 


En el viejo continente 


A la búsqueda del hombre nuevo 


Sudábamos profusamente en aquella pequeña habitación de un local para latinoamericanos en París. 
Lámparas y focos disparaban torrentes de fotones. Un insólito paraguas blanco, al parecer destinado 
a recogerlos y desparramarlos sobre el objetivo, nos hacía parpadear. 


¡Acorralado! 

Los periodistas y un operador de la televisión belga querían hacer un reportaje filmado para un 
programa de una hora sobre el Che Guevara. Una de las periodistas hablaba español y disparaba, tan a 
mansalva como los fotones, sus preguntas. Pero no precisamente sobre el Che. Quería saber si ya no habría 
violencia en el futuro en el Uruguay. Tratamos de explicarle que era muy posible que la hubiera por parte 


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de los militares. Y de darle un panorama de todas las cosas que estos ya le estaban imponiendo al gobierno 
mientras le apuntaban con sus armas. La periodista insistía. Quería que le dijera qué íbamos a hacer 
nosotros. Le decíamos que, como todos los uruguayos, estábamos comprometidos a defender las libertades 
y que lo reafirmamos cada vez, hasta cuando cantamos el himno. 

Desmoralización. Nos enjugábamos el sudor. Consulta entre ellos en su idioma. Vuelta a encenderse 
los focos. Ahora sí, seguramente vendrían las preguntas sobre el Che. Pero no, la jefa había mandado seguir 
el mismo interrogatorio con preguntas cada vez más duras. ¡Me imagino lo que se habrán divertido los 
televidentes belgas presenciando este duelo entre linas periodistas que quieren hacerle decir algo a un tipo, 
y este que se ha encaprichado en no darles el gusto! 

Al fin terminan y apagan los focos. Ahora entran cuatro editores de un periódico mamista iraní, tres 
hombres y una mujer. Se presentan, están contra el régimen actual de Teherán. Me regalan un voluminoso 
libro escrito en caracteres árabes, en esos signos y rayas que uno podría jurar que nunca, nunca, podrá 
descifrar. Me aseguran que son las Acias Tupamaros traducidas al árabe, y no lo dudo cuando veo la única 
cosa inteligible: una estrella y una T en medio de aquella masa impenetrable de jeroglíficos. Me dicen que 
ellos se han inspirado en esa literatura, y cómo es que hemos dejado la lucha armada. Me leen unas enormes 
preguntas, cada una de las cuales abarca una carilla, en las cuales marcan bien su línea, y sugieren varias 
veces las respuestas. Es lo que en derecho penal está prohibido y se llama interrogatorio sugestivo. Me 
defiendo, explico. Tenemos que acatar al pueblo en lo que este admite en cada etapa. Saco a relucir la 
Argentina de Cámpora: liberación de los presos políticos, eclosión de los derechos cívicos y qué poco 
propicia fue para la acción guerrillera. Y qué favorable fue para la misma la dictadura anterior y posterior. 
Felizmente ellos casi ya traían las respuestas en sus quilométricas preguntas y nos despedimos afectuo¬ 
samente, con abrazos y besos. Salimos a la calle mientras la porteña que hacía de traductora no dejaba de 
repetir "Pero, ¿qué es esto? ¡Cada loco con su tema!” 


“Madre, dame el sol, madre” 

Me gustaría decir, como es de uso en las novelas, que una vez en la calle llené los pulmones con aire 
refrescante. París, como todas las grandes ciudades de Europa que pude visitar, ha rebasado todo límite 
intolerable de contaminación y ruido. Como seguramente esto no sucedió de la noche a la mañana, ha 
habido un aclimatamiento paulatino de la población. Pero creo que todos son conscientes de que algo de 
irracional, de antinatural, de absurdo, tiene este sistema de deterioro desencadenado, que ya puede iniciar 
el conteo regresivo para varias cosas que no van más. No va más de ruidos. No va más de autos cuando 
los que ya hay quedan embotellados cada pocos metros y cuando al llegar al destino no encuentra lugar 
para estacionar. No va más de gases y de aglomeraciones de viviendas y de hombres. No va más de carnes 
y verduras conseguidas precozmente a fuerza de hormonas y aplicaciones químicas. No va más, y en 
Francia ya hay un mercado paralelo donde solo se venden productos naturales. Y a pesar que los cobran 
al «joble de precio de los similares con estas aplicaciones, hay enormes colas de gente que quiere volver 
a 16 natural. 

Son otras tantas locomotoras sin freno, que marchan raudamente hacia el “progreso” llevando en sus 
vagones unos cada vez menos entusiastas pasajeros. 

La generación del '68, los cada día más furiosos ecologistas, la nueva generación de juventud rebelde 
y escéptica, parecen cada día más prestos a estallar, como la Mafalda de la historieta, con un patético: 
"Paren al mundo, me quiero bajar". 

Pero tal vez no sea obligado que el tren del progreso tenga que circular en esa dirección. Tal vez pueda 
concebirse un tren que vaya en el sentido contrario. Que incluso se sirva de la tecnología -que al fin y al 
cabo no es un fin en sí- para devolvemos el sol (como le pedía a su madre el personaje de Ibsen), el cielo, 
el aire, la noche. 

Porque si en nombre del progreso se le quita al hombre todo esto, el hombre puede llegar a odiar el 
progreso. Como sucedió con alguien que estuvo ocho años con una lamparilla prendida sobre su cabeza 
y elucubró una poesía que rezuma odio contra la luz artificial. La tituló “Luces del Mundo" , pero bien la 
pudo llamar “Al rescate de la noche-noche”: 

—¡Cómo se añora la eterna noche! 

¿No es demasiado la luz que encienden? 

— ¡Ah!, pobre viejo, casi estás ciego o no comprendes; es que allá lejos se apaga el día... 

—¿No hay luz de arriba? ¿Cielo tampoco? 

¿Nada que alumbre salvo ¡os focos? 


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—Todas las luces son necesarias. 

—¿Se apaga y prende de muy antiguo la luminaria? 

— ¡Ay!, dices cosas muy incoherentes. 

Voy a explicarte para que entiendas. 

Hay una lumbre muy primitiva que enciende el hombre de las cavernas... 
—¿Un fuego tenue?, ¿que siempre brilla? 

— Bueno, no tanto como las luces de lamparillas. 

— ¡Ah!, pero alcanza. 

Como la llama muy vacilante, pero porfiada de la esperanza... 

—Mi buen amigo ¡cómo divagas! 

No, no es lo mismo, pero te sigo: 

de aquella lumbre de las cavernas 

hasta las luces, como cascadas, del Siglo Veinte, 

que han doblegado a la noche eterna 

hay gran distancia... 

— Pero, ¿se explica todo el derroche, 
todo el despliegue de luminarias? 

¿Tanto de malo tenía la noche? 


Al rescate del hombre-hombre 

En esta sociedad y en este ambiente había que hablar del Che a veinte años de su muerte. Fueron 
reuniones juveniles más auspiciosas de lo que nos habíamos imaginado. Hay que tener en cuenta que en 
el viejo continente, como en todas las áreas desarrolladas, hay miles, millones de hombres muy creídos 
de que son privilegiados. “Ya sé que el aire no es muy bueno, ni el ambiente saludable, pero puedes 
comprar". "Mira todo lo que puedes comprar". “Vives, o mejor dicho aterrizas, todas las noches agotado 
en un apartamento estrecho donde no te puedes liberar de los ruidos de la calle. Pero puedes comprar 
muchas cosas. Puedes comprar un auto por ejemplo. Cierto que en la ciudad puedes avanzar pocos metros 
con ese auto flamante antes de quedar atascado, pero ya llegarán las vacaciones y te podrás lanzar 
desaforado por las autopistas en la búsqueda de la naturaleza... metidos en una gran caravana con 
cientos de miles que hacen lo mismo." 

Es la sociedad de consumo. La cantidad de cosas que pueden comprar sustituye a la calidad de vida 
que se perdió. Les falta el aire, el sol, el cielo, la noche, pero no se sienten miserables sino privilegiados 
por la cantidad de artefactos que pueden comprar. Es una sociedad decadente y enfermiza que te compra 
por todo lo que te permite comprar. Esto nutre el conformismo mayoritario en Europa, pero hay una 
creciente rebeldía contra la sociedad de consumo. Y es cuando aparecen los valores que sembró el Che. 
El hombre nuevo, solidario, generoso, austero. 

Los actos de homenaje al Che en París, Barcelona, Zurich, Oviedo y Madrid contaron con un público 
siempre desbordante y predominantemente joven, lleno de inquietudes e interrogantes. Nuestro aporte 
trató de incentivarlas, más que aplacarlas: 

“Los ideólogos del capitalismo sufrirán un revés en sus cálculos optimistas, tal vez en los próximos 
meses. Pero es necesario que también nosotros nos preguntemos en esta hora qué hacer. Qué hacer con 
un proletariado que pierde sus derechos día a día. Es la médula de toda revolución, ¿cómo lo vamos a sacar 
adelante? Qué hacer con los marginados que ya hoy son más y más pobres que los proletarios en muchos 
países. Qué hacer con el capital especulativo y con la deuda que nos reclaman. Y otra vez la visión del 
guerrillero caído en Bolivia tal vez nos dé una mano diciéndonos que no tenemos que esperar que teorías 
y prácticas nos vengan de otros sino que tenemos que hacerlas nosotros mismos. Diciéndonos que sin 
hombre austero, sin hombre solidario, sin hombre nuevo, no se puede construir el socialismo. 

Hoy ya no somos tan ingenuos como a principios de siglo. Ya no creemos que el cambio de un régimen 
por otro traiga automáticamente el cambio del hombre. Ya no creemos que el individualismo, la 
mezquindad, la codicia, cesen automáticamente al cambiar el régimen. No, la cosa no es así de simple. 
Tenemos que cambiar al hombre, tenemos que hacer, fabricar a un hombre generoso, solidario, socialista. 
Solo sobre ese pilar se podrá construir el socialismo. Sobre estos millones de sólidas columnas se puede 
sí construir una sociedad socialista. Y así otra vez, como en la década de los ’50, nos encontramos con que 
el socialismo es algo que no lo va a construir un ente abstracto y en el porvenir lejano, sino que debemos 
construirlo hoy y en nosotros mismos. 


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Cuba vuelve al Che y al hombre nuevo que este postulaba. Otros países socialistas hacen la apertura 
para darle más juego, más participación al hombre. Todos los cambios apuntan al hombre. 

Y ahora resulta que hay cambios que podemos empezar hoy y en nosotros mismos y en nuestros vecinos 
y amigos. Buscar hoy la salida colectiva. No aislada de la clase obrera por un lado y de los desocupados 
por otro. Sino conjunta, colectiva; repartir horas de trabajo. Salidas colectivas para los desocupados que 
el régimen relega a la economía informal. Salidas colectivas para la juventud. 

El capitalismo nos ha abandonado espacios entre los cuales está esa mano de obra vacante y casi toda 
la juventud. Ocupemos esos espacios buscando soluciones colectivas. Para sobrevivir, claro, pero saliendo 
en forma solidaria de los problemas. 

Si nos concientizamos en la misma realidad, si nos mentalizamos para la salida colectiva, si hacemos 
una estrategia común para combatir el fascismo, volveremos a la fe y a la mística de los ’60. Estaremos 
construyendo en serie, a hombres como este cuyo aniversario hoy conmemoramos. Será de vuelta la hora 
de los hornos, y no se verá más que su luz.” 


2 de diciembre de 1987 


A uno y otro lado del muro 


(desde Berlín) 


En esta antigua capital de Alemania, que hoy sigue siendo la del Este, la edificación y el ambiente se 
han renovado desde el fin de la guerra, pero no tanto los sentimientos y las aprensiones de la gente. En su 
sector occidental, mucha gente todavía piensa que no está mal que Estados Unidos tenga en esa ciudad, 
de dos millones de habitantes, unos 12.000 hombres de sus tropas ni que hagan lo mismo los británicos 
y franceses: aún los ven como los guardianes necesarios frente a una supuesta amenaza del Este. Tal es 
la única explicación de que en esta Europa desarrollada, haya todavía una gran ciudad donde dentro de su 
territorio rigen las leyes y autoridades de estos países extranjeros —ni más ni menos que lo que tiene que 
soportar Panamá en la zona del Canal, salvo que en ese país se lucha masivamente para sacarlos de allí 
mientras que en Berlín esta campaña la lleva más bien una parte de la izquierda organizada y los sectores 
más radicales. 

Con todo, en esta sociedad mayoritariamente conformista, se está profundizando, a través de otras 
formas de lucha, el espacio de protesta y renovación abierto en el ’68, del cual trataremos de dar una idea 
tan somera como la que puede hacerse un visitante de una semana, muy poco amigo en este caso, de emitir 
juicios con pocos elementos. 


Los autónomos 

El sector de los autónomos está conformado por una serie de grupos de las más variadas orientaciones, 
vestimentas y formas de acicalarse. En general, en ellos parece preponderar la protesta contra todo el 
sistema y el deseo de “bajarse” de él, lo cual hacen conocer fundamentalmente a través de la acción directa 
en grandes manifestaciones, como ladel muy poco cortés recibimiento al presidente Reagan en su reciente 
visita a esta ciudad, y de atentados contra empresas e instituciones públicas, en general incruentas. Estos 
atentados se estiman en unos 1.500 en 1987, muchos de ellos realizados por grupos integrados 
exclusivamente por mujeres (el más conocido es el RoteZora, cuya acción principal consiste en atentados 
con bombas contra empresas trasnacionales con casas centrales en Alemania, para mejorar las condiciones 
de sus trabajadores en el Tercer Mundo). 

El rechazo al sistema de parte de los autónomos —algunos de los cuales tienden a vestirse y peinarse 
como los punks que vemos en Montevideo— incluye no concurrir (mayoritariamente, porque el espectro 
autónomo es sumamente heterogéneo) a las elecciones, pero es difícil ver sus objetivos. Los que me 
invitaron para dar una conferencia sobre deuda externa en Berlín, tienen una orientación marxista con 


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críticas al sistema que está al otro lado del muro, pero lo que predomina es un retomo al anarquismo, una 
resistencia a todo aparato político, aun a uno que los unificara, y a toda formalidad en la vida diaria: en 
salas de cine, con asientos elegidos al azar, y en sus propias viviendas —muchas de ellas “conquistadas” 
en ocupaciones heroicas de casas o fábricas abandonadas, resistiendo a la policía— el característico orden 
alemán brilla por su ausencia. 


Lista alternativa 

La Lista Alternativa tuvo su nacimiento en movilizaciones, como las de ocupación de viviendas, por 
el año ’79, cuando todavía gobernaba el Partido Socialdemócrata, y muchos de sus integrantes pertene¬ 
cieron a la generación de las grandes manifestaciones del ’68. 

Yaenl9811a Lista Alternativa sacó un 7% de los votos en Berlín Oeste. Por 1984-85 se dio un proceso 
de unificación con el Movimiento de los Verdes, hoy casi culminado, aunque entre los verdes de toda 
Alemania hay muchos matices en su plataforma poh'tico-social. Unos, como estos de Berlín, reivindican 
a Rosa Luxemburgo, la gran teórica del marxismo asesinada por el ejército a principios de 1919 bajo 
gobierno socialdemócrata, y tienen entre sus principales líderes a alguna persona que estuvo relacionada 
con organizaciones clandestinas en los años '60-70 —como el Comando Tupamaros Berlín y el 
Movimiento 2 de Junio, previos a la formación de la RAF (Fracción de la Armada Roja)— y que por tal 
motivo estuvieron varios años en prisión. 

En una entrevista de un par de horas con dirigentes de la Lista Alternativa tratamos de sacar apuntes 
de su estructura y orientación, que transcribiremos casi textualmente y en forma tan sumaria como los 
recogimos. 

La Lista Alternativa está integrada por grupos de cada distrito de Berlín, que se reúnen cada 15 días, 
y que también se forman por edades, nacionalidades, sexos. Los hay de jóvenes, de mujeres, de 
homosexuales, de inmigrantes, etcétera; también (te tercermundistas y de luchadores por la paz. 

Hoy día, la LA de Berlín tiene un 10.5 % del electorado de esta ciudad y 15 diputados en un Parlamento 
compuesto por unos 150. En el Parlamento Europeo integra un bloque que se llama Arco Iris, compuesto 
por verdes y afines de varios países (30 diputados en 400). 

El programa de la Lista Alternativa para las elecciones de 1989 contiene estos puntos: 1. Contra la 
discriminación de las mujeres y de los inmigrantes; 2. Para que haya menos automotores de modo de no 
seguir contaminando (¡muy bien!) y poder dormir en Europa; 3. Más árboles y espacios verdes; 4. Contra 
la contaminación del aire, suelo, agua; 5. Por una reforma radical del sistema carcelario, con el objetivo 
de llegar alguna vez a la abolición del sistema represivo; 6. Libre concesión de asilo político; 7. Contra 
el FMI y el Banco Mundial, y por una especie de Tribunal Russell para juzgar a estos organismos 
financieros; 8. Boicot al censo general de población ordenado y llevado a cabo por el gobierno, porque 
—aseguran— los datos son más bien utilizados para control policial; 9. Resistencia en general al exceso 
de intervencionismo estatal, apoyando todo tipo de proyectos descentralizadores y autogestionarios. 
Yendo a la definición de fondo, son partidarios de un Seguro Social Total para trabajadores y no- 
trabajadores y de una disminución de la intervención estatal en favor de una democracia directa. No están 
de acuerdo con un capitalismo de Estado. No son anticomunistas, y tienen contactos con grupos de 
oposición crítica de Berlín Oriental. 


Del otro lado del muro 

Los berlineses occidentales piensan que los berlineses orientales lucen más modestamente vestidos 
que ellos, pero que se muestran más amigables y extrovertidos. 

Luego de atravesar el muro, en realidad una doble pared separada por unos 80-100 metros y de unos 
3 metros de alto, nos encontramos con una ciudad no muy distinta a la que habíamos dejado, aunque en 
general, hay edificios públicos más imponentes que en aquella y los espacios verdes y plazas para el 
disfrute público son mucho más grandes. Vimos jóvenes con las caras pintadas y galeras, festejando los 
fines de curso. Dialogamos con ellos. Mayoritariamente veían perspectivas en sus estudios. 

En Berlín Oriental también hay opositores del tipo de los autónomos de Berlín Occidental, y tratamos 
de ver cuáles son sus objeciones al régimen, que recogimos también sumariamente y transcribimos en 
forma textual. 

Dicen que allí hay un capitalismo de Estado y una clase dirigente privilegiada, compuesta nada más 


79 



que por unos 10.000 altos funcionarios. Hay diferencias de criterios en el gobierno y en los organismos 
encargados de la vigilancia. Hay demasiada uniformidad en la vida y en la enseñanza. Las elecciones se 
realizan con una lista propuesta por las direcciones en la cual el ciudadano solo tiene que tachar los que 
no le gustan. 

Elementos positivos: en Berlín Oriental no hay desocupación, los obreros vacantes por la nueva 
tecnología no pueden ser despedidos y se les cambian las tareas. Para los jóvenes que estudian, hay siempre 
un lugar reservado cuando se reciben. Los despedidos tienen seguro de paro por medio año. En la fuerza 
de trabajo existe un alto porcentaje de mujeres. Los alquileres son un 5 por ciento aproximadamente de 
los ingresos. Un trabajador medio gana 800-900 marcos, y con 350a un jubilado le alcanza para vivir. Todo 
lo de primera necesidad es muy barato; lo de lujo, muy caro. Existen empresas mixtas en restoranes y 
anexos, y también empresas netamente privadas con menos de 10 empleados. 

Preguntamos al amigable grupo que nos rodeaba (en el cual no dejaba de verse alguna “coleta” u otra 
graciosa vincha del tipo occidental), qué era lo que más deseaban .Uno: - Poder viajar sin problemas dentro 
del bloque socialista (para la mayoría de los países que lo componen, se necesita tramitar una visa de 
entrada), y visitar otros países. Otro: - Que me dejen en paz. Algún otro: - Más información. 

Como ven, solamente un pantallazo sobre Berlín Este, que de ninguna manera es exhaustivo, ni 
tampoco equitativo. 


6 de julio de 1988 


Por una reforma agraria adaptada al Uruguay 

Para que la tierra sea de quien la trabaja 


En lo que hoy se llama América, lo que preponderó hasta la conquista fue la tenencia y explotación 
colectiva del mayor medio de producción de entonces: la tierra. Esto es válido aun para las sociedades más 
avanzadas de la época como las que ocupaban la actual Centroamérica, México y Perú. 


¿Cuál es la "idea foránea”? 

Aun después de la conquista hubo europeos lúcidos, como los jesuítas establecidos en las Misiones, 
que mantuvieron la explotación colectiva de la tierra (para lo cual los indios, por cierto, estaban más 

mentalizados -por siglos de trabajo en 
comunidad- que los europeos del Este 
cuando iniciaron una experiencia simi¬ 
lar), agregando alguna técnica de produc¬ 
ción traída desde Europa. En las misiones 
guaraníticas, las tierras de ganadería y las 
de los grandes plantíos eran de propiedad 
colectiva, y las “estancias misioneras” 
ocupaban todo el norte de lo que es hoy 
Uruguay y la mayor parte de la antigua 
Banda Oriental. 

Tal vez fue esa la más larga experien¬ 
cia de colectivismo científico, porque 
duró siglo y medio y solo pudo ser des¬ 
truida a sangre y fuego. 

Los españoles, que recién llegaron a 
ocupar este territorio a mediados del siglo 
XVIII, al principio solo repartieron tie¬ 
rras en pequeñas parcelas de los alrededo- 


Así bajaron los precios agrícolas 
en esta década 

Los países industrializados ya “cobraron” sobra¬ 
damente la deuda externa del Tercer Mundo al bajar 
unilateralmente los precios de los productos que nos 
compran, empezando por los agrícolas. 


1981 1987 

(Dólares por tonelada) 


Trigo 

190 

94 

Maíz 

140 

64 

Sorgo 

125 

61 

Soja 

225 

167 

Arroz 

481 

292 


80 




Deuda de los estancieros con la banca 

Según CEF (confederación empresarial, en un trabajo titulado “Deuda Interna Impagable”) 
el 80 por ciento de los industriales y agricultores, el 50 por ciento de los ganaderos y el 65 por 
ciento de los comerciantes no pueden pagar la deuda contraída con la banca. Tanto más cuando 
el 80 por ciento de la deuda del agro fue contraída en dólares y desde la ruptura de la “tablita” en 
1982, esa deuda en dólares se multiplicó por 40 y 50 y no pasó otro tanto, ni aproximadamente, 
con los precios agrícolas. 

Los grandes préstamos de la banca privada, que después pasaron al Banco Central por el 
“negociado de las carteras incobrables”, fueron a grandes estancieros yaque aquellos bancos solo 
prestaban con garantías de grandes extensiones de campo. 

A mediados de 1987, una dependencia del Banco República hizo una clasificación de todos 
los deudores de la banca en “solventes” e “inviables”. En el sector agropecuario hay 300 millones 
de dólares refinanciados por ser considerados solventes y 280 millones declarados imposibles de 
cobrar por ser “inviables” las empresas deudoras. 

La deuda de los pequeños productores rurales se estima en 12 millones de dólares en total y 
no alcanza a la mitad de la que tienen empresas como Comargen u ONDA. 


Un Ministerio latifundista 

El Ministerio de Defensa Nacional ha usurpado tierras que podían estar dedicadas a la 
producción en varias regiones del país. Por ejemplo, las tierras de Silva y Rosas, por cuya 
expropiación se movilizaron los cañeros en los años ’60, que luego de pasar a Colonización fueron 
ocupadas en parte por el Ejército, que aún retiene parte de ellas. 

Una muestra de los latifundios que tiene aún el Ministerio de Defensa en zonas agrícolas como 
las de Canelones: en Canelones, un latifundio de 2.300 has; en Artigas, uno de 4.231 hás; en 
Rocha, uno de 2.694 hás. También tiene grandes extensiones en Arerunguá (Salto) y la Quebrada 
de los Cuervos en Treinta y Tres, con diferentes excusas. 


res de Montevideo, respetando las ocupadas por los indios. Pero sobre finales de ese siglo modificaron el 
sistema y empezaron a distribuir grandes latifundios entre los favoritos de la Corte, estableciendo el 
verdadero régimen "foráneo” en estas tierras por primera vez: una copia de los condados y baronatos 
europeos. Fue inútil la denuncia que hizo el científico Félix de Azara contra esta injusta repartija de un 
territorio. 

Artigas, ayudante de Azara en la fundación de pueblos fronterizos como Batoví, donde se volvió al 
régimen de reparto de pequeñas parcelas, después de su levantamiento contra los españoles hizo su 
Reglamento de Tierras (de 1815) donde restablecía para todo el Uruguay, yen beneficio de los más pobres, 
la distribución de moderadas parcelas que permitían un cultivo familiar. 

Cuando la Independencia, y ya estamos cerca de 1830, Rivera destruyó lo que quedaba -después del 
dominio portugués y brasilero- de la Reforma Agraria Artiguista, devolviendo tierras a los antiguos 
latifundistas y creando nuevos propietarios de grandes extensiones. También trajo gran parte de la 
población de las Misiones con sus ganados, prometiendo tierras para que continuaran su explotación 
colectiva tradicional. Estos indios, todos ellos alfabetizados, se establecieron sobre el Uruguay, cerca de 
la desembocadura del Cuareim, fundando un pueblo que se llamaría Bella Unión. La promesa de entrega 
de tierras no fue cumplida porque Rivera repartió las de esa zona también entre sus favoritos. Frente a esto, 
por 1832, los indios guaraníes establecidos en Bella Unión se sublevaron reclamando tierras en lo que fue 
la primer revolución de contenido social en el Uruguay. Fueron derrotados por fuerzas del gobierno 
dirigidas por Bernabé Rivera, quien fue muerto por los charrúas en esa misma campaña. 

Cosas de la historia: 130 años después salió de la misma Bella Unión una marcha de cañeros 
reclamando la expropiación del latifundio de Silva y Rosas. Sufrieron represión y cárcel, pero finalmente 
por 1970 se hizo la expropiación. A continuación vinieron los militares, que repartieron esas tierras entre 
sus favoritos y en parte las ocuparon ellos mismos... 


81 




Tierras de propiedad del Estado que no son administradas 
directamente por este 


DEPARTAMENTO 

No Explotado 

Arrendado 

Otras formas 

Montevideo 

0 

0 

284 

Artigas 

0 

40.309 

24.438 

Canelones 

217 

6.091 

5.108 

Cerro Largo 

0 

2.727 

5.825 

Colonia 

0 

4.205 

2.592 

Durazno 

0 

5.130 

2.337 

Flores 

0 

2.696 

2.924 

Florida 

238 

15.435 

10.441 

Lavalleja 

5 

955 

1.210 

Maldonado 

0 

2.243 

1.849 

Paysandú 

1.635 

46.488 

63.768 

Río Negro 

275 

23.933 

22.924 

Rivera 

0 

15.186 

2.041 

Rocha 

0 

3.348 

0 

Salto 

0 

17.987 

11.608 

San José 

12 

8.305 

12.002 

Soriano 

0 

8.496 

17.525 

Tacuarembó 

0 

11.268 

6.205 

Treinta y Tres 

0 

700 

1.131 

Total General 

2.382 

215.502 

194.214 


Total de tierras en manos del Estado, no explotadas: 412.098 hás. 


Retorno a la raíces para dar el salto al futuro 

En este final del siglo XX, el sistema foráneo implantado por los conquistadores sigue imperando, y 
cada día demuestra mejor su ineficiencia: la producción estancada por decenios, las mismas cabezas de 
ganado que a principios de siglo; y su injusticia: menos de mil familias dueñas de un tercio del territorio, 
cerca de un millón y medio de hectáreas en manos de extranjeros. 

Los porfiados sobrevivientes de la miseria rural cada día son menos: en 1951 había 454.000 habitantes 
en nuestro campo; en 1980, cuando ya la población del país había crecido casi a tres millones, la del campo 
había disminuido a 264.000. Y cada día hay menos trabajo en campaña: los asalariados rurales eran 
323.000 en 1951,ysolo 152.000 en 1986. El éxodo incluso se ha acelerado en los últimos años e incluye 
preponderantemente a los pequeños propietarios: entre 1980 y 1986 desaparecieron 11.700 explotaciones 
agropecuarias, de las cuales 10.700 eran de 1 a 50 hás. 

Digamos que una reforma agraria hoy día, para hacerse redituable para los que pasen a tener tierras, 
debe ser acompañada por un aumento del poder adquisitivo de los uruguayos. La dictadura, al bajar el 
salario real a un 50 por ciento del que era a principios de los ’70, bajó otro tanto las posibilidades de 
consumo de esas cosas que se producen en las granjas. Y de hecho el éxodo mayor hoy día está en esos 
productores que proveían al mercado interno, el mercado de las ciudades, donde los asalariados empezaron 
a comprar la mitad de lo que compraban antes. 

La “línea dura” del actual gobierno frente a los reclamos salariales, golpeó también duramente a los 
pequeños granjeros de Canelones y otros lados, que vieron volver cargados los camiones que habían 
mandado al mercado en la última zafra. Un verano lluvioso trajo una cosecha extraordinaria, gran parte 
de la cual terminó o en las banquinas, arrojadas por camioneros que no querían volver a las chacras con 
su carga, o en la batea de los chanchos. 


82 





Por otro lado, el actual gobierno del Uruguay se rehúsa a hacer un frente común con otros países del 
Tercer Mundo por el problema de la deuda externa y de la defensa de nuestros precios agrícolas. Y estos 
han sido bajados en más de un 50 por ciento en la última década, por países que largan los de ellos 
subsidiados y todavía son beneficiados por un servil pago de nuestra deuda, como si este no pudiera ser 
condicionado a que respeten por lo menos las reglas de juego de una competencia leal. 

Cuando vamos a las formas de aplicación de las reformas agrarias en el mundo, nos sorprendemos de 
ver la similitud de las de los países socialistas con las que se practicaron antaño en nuestro propio territorio. 
Las grandes granjas y explotaciones ganaderas colectivas de Cuba y otros países, no difieren sustancial¬ 
mente con las que se aplicaron por 150 años en el norte uruguayo. Y la explotación familiar que aún se 
mantiene en esos países, tampoco difiere de la que propuso y aplicó parcialmente Artigas con su 
Reglamento de Tierras. Es que no hay, no puede haber, muchos modos distintos para lograr que la tierra 
sea de quien la trabaja. 


La cuestión de la tierra en Cuba 

En Cuba hay 9 millones de hectáreas cultivables sobre una superficie total de 11,4 millones 
de hás. El Estado tiene un 80 por ciento de la superficie cultivable -un poco más del 80 por 
ciento de esta tierra en cultivos de caña- y un 75 por ciento del ganado existente en el país. 

Hay un sector privado constituido en un 50 por ciento por cooperativas. Al 31 de diciembre 
de 1985, el total del sector no estatal era de 1.970.000 hás, de las cuales aproximadamente la 
mitad eran detentadas por cooperativas y la otra mitad por la propiedad privada campesina. 

Los socios o integrantes de las cooperativas son unos 70.000 y los propietarios privados 
unos 54.000. En total hay 1.371 cooperativas con una superficie promedio de 723 hás y con 
un número de socios promedio, en cada una, de 51 cooperativistas. 

Una cooperativa tipo se divide en brigadas de 8 a 12 personas, a cada una de las cuales se 
le asigna una tarea o un área. La brigada practica la autogestión, nombrando un jefe en una 
reunión de sus integrantes, y planificando también en la misma las tareas e incluso la 
asignación de los recursos y retribuciones. También la cooperativa en su conjunto practica la 
autogestión, eligiendo su dirección en asambleas y haciendo el plan general que después aplica 
un comité. Las tareas se dividen en propias de las brigadas y propias del colectivo. Por ejemplo, 
la brigada siembra el café y el colectivo hace la recolección. 

La comercialización del producto agrario se hace tanto a través del Estado como desde las 
cooperativas. Un mercado libre campesino para los que conservan la propiedad privada, fue 
eliminado en 1986 porque se prestaba mucho a la especulación. 

Se estimula el pasaje de campesinos privados a cooperativistas; si entran aportando su 
parcela, ésta se les amortiza al pagárseles las utilidades. 

Cada cooperativista tiene un salario y utilidades al final del ejercicio, al distribuirse el 
excedente, después de dejar gran parte del mismo para servicios sociales, como guarderías, 
actividades culturales, etcétera. 


Distribución actual de la tierra en Hungría 

El 68 por ciento son cooperativas. Hay 1.300 cooperativas agrarias con un promedio de 
4.085 hás cada una. El 26 por ciento de la superficie cultivable del país está constituido por 
granjas estatales, de las cuales hay 129 con un promedio de superficie de 7.660 hás cada una. 
Las granjas estatales dan el 16 por ciento de la producción agrícola total; las cooperativas el 
69 por ciento; las parcelas privadas, un 14 por ciento. En el porcentaje de las cooperativas se 
incluye el de las parcelas familiares de los cooperativistas, de alrededor de 1 há para cada uno, 
donde el trabajo familiar se hace con maquinaria de la cooperativa y hay un intrincado 
intercambio de recursos entre la cooperativa y el trabajo familiar. 


83 




En la situación actual del Uruguay habría mucha tierra inmediatamente disponible para iniciar los 
cambios en el agro, si hubiera voluntad política para hacerlos. Están, en primer lugar, esas tierras vacantes 
que detenta el Estado, entre las cuales están los latifundios del Ministerio de Defensa. Por otro lado están 
las estancias, cuyos propietarios tienen grandes deudas con la banca. Esas deudas pasaron a la banca del 
Estado por el “negociado de las carteras” y esta banca podría rescatar los campos que le sirven de garantía, 
para entregarlos a Colonización... Pero no hay voluntad política. Al contrario, este gobierno está 
ofreciendo esos campos a través de sus embajadas. Que vengan más extranjeros, los compren y paguen 
al banco estatal la deuda. 

Un principio de reforma agraria está ahí, más al alcance que nunca, porque hay muchos campos 
disponibles para empezar a dar trabajo a esos miles de aspirantes a colonos que siguen esperando. Pero 
prácticamente, casi nadie habla ya de reforma agraria en este país. Es uno de esos temas que como el de 
la deuda extema y otros, tenemos que empezar a levantar desde abajo sin desalentamos por el silencio que 
los rodea. 


20 de julio de 1988 


Un vistazo sobre Suecia 

La prosperidad también puede traer 
una disgregación social 


Un ensayo económico exitoso 

Excursión a una de las plantas en Volvo, en Gotemburgo. La plataforma móvil donde están asentados 
los todavía poco presentables chassis de automóviles da un pequeño envión. Como movidos por un resorte 
(o tal vez movidos por uno) se abalanzan sobre él dos robot, uno de cada lado. Sus cuellos de bandoneón 
se estiran y varios brazos mecánicos recorren delicadamente las junturas de las chapas, soldándolas. 
Ningún brazo humano podría moverse con tanta velocidad y precisión. En segundos un nuevo envión de 
la cadena pone otra carrocería a su alcance y, siempre animosos y entusiastas, los robot arremeten contra 
ella. Y así las 24 horas del día. Para ellos no hay ley de 8 horas ni licencias ni feriados. 

Hay 100 robot y 400 trabajadores en esta planta, que saca 800 automóviles por día. El estado sueco 
grava con enormes impuestos a todos los que tienen altos ingresos, de los que no escapan estas empresas. 
Y ¿por qué estas no se trasladan a otros países, donde los impuestos son más moderados? La respuesta es: 
porque no les conviene. Es que ese dinero que les saca el Estado da poder adquisitivo a una población que 
en otros países, normalmente no lo tiene en esa cuantía. Y así toda esa gente puede comprar más cosas, 
que producen estas industrias. Automóviles Volvo, por ejemplo. 

En definitiva, lo que hace el sistema sueco, que podríamos llamar Seguro Social Integral, es crear un 
poderoso mercado interno a su producción industrial, agrícola, etcétera, que entre otras cosas, la ha 
protegido contra los avatares que ha sufrido últimamente el mercado externo (competencia de países del 
sudeste asiático y otros lados). 

El recorrido del dinero en un sistema así podemos presentarlo gráficamente como una rueda. El mismo 
va para arriba, hacia los que detentan los medios de producción, en forma de compras, del consumo. Pero 
los altos salarios y la tremenda extracción de excedentes, a través de los impuestos recicla ese dinero — 
no totalmente pero en mayor proporción que en otros países— y entonces vuelve para abajo, incluso en 
forma de seguro social para aquellos que no pueden trabajar. Y así es normal que aun alguien que no 
trabaja, pueda comprarse en Suecia, por ejemplo, un automóvil, lo que da una idea de cómo se incentiva 
el mercado interno y, a través del mismo, la producción. 

En países como el nuestro, la gráfica podría ser también una rueda, pero con un lado grueso, el que va 
para arriba, y uno delgado, el que vuelve para abajo. Y en ese trayecto ascendente saldrían muchas líneas 
tangentes, a veces enroscadas en espirales (el dinero que queda atrapado en el sistema financiero local, el 
consumo suntuario con mercaderías importadas), y otras seguirían de largo hasta perderse en el exterior 
(fuga de capitales, pago de los intereses de la deuda externa, etcétera). Y así van debilitando el curso 


84 



descendente de esta rueda, que en el lenguaje económico de cátedra suele llamársele “la corriente circular”. 

Digamos que una economía de este tipo, en Europa tiene ciertos privilegios para desarrollarse sobre 
una igual que quisiera implantarse en un país del Tercer Mundo, que no conviene olvidar. Por un lado 
extrae riqueza de otros países a través de sus empresas trasnacionales, como, sin ir más lejos, la Volvo, 
que tiene plantas en Brasil y otros países. Por otro lado se beneficia con lo que suele llamarse “deterioro 
de los términos de intercambio”: baja de los precios de los artículos del Tercer Mundo (en un 40 por ciento 
promedioen esta última década), mientras los precios de los producidospor los grandes países industriales, 
incluidos los de Suecia, siguen estables o suben. 

Estas ventajas injustas funcionan a favor de todos los grandes países industriales, pero en el mayor de 
ellos, Estados Unidos, hay millones de marginados que pasan hambre mientras que en Suecia no. En este 
país, aun el desocupado tiene un alto poder adquisitivo, y esto hace que las fábricas tengan más mercado 
y haya relativamente más trabajo y menos desocupados. 

Desde luego este sistema no se ha creado solamente por cálculo frío de conveniencia económica — 
como sí lo fue el “fordismo” que se dio como teoría a principios de siglo en EEUU y otros países netamente 
capitalistas (pagar altos salarios para crear un gran mercado interno era también la propuesta del primer 
Henry Ford)— sino también, y tal vez predominantemente, por razones de justicia social. Allí ha 
gobernado por decenios un Partido Socialdemócrata que ha tenido hombres como Olof Palme, que ayudó 
aNicaragua y aotros pueblos del Tercer Mundo y a quien le aplicaron la misma receta asesina que a algunos 
gobernantes progresistas de éste (como Torrijos y Roldós). 

Es bueno por lo tanto ver si este sistema ha sido tan exitoso en lo humano como lo ha sido relativamente 
en lo económico. 


¿Por qué se suicidan, entonces, los suecos? 

En algunas de las ciudades que visitamos en Suecia, el 40 por ciento de las viviendas están habitadas 
por una sola persona. Desde luego hay entre estos “ermitaños de apartamento” mucha gente vieja. Ellos 
“disfrutan” su soledad con timbres especiales para avisar cuando les da un ataque y, cuando ni siquiera 
consiguen llegar al timbre, un solícito vecino informa a la Policía que algo huele mal en ese apartamento. 
Esto también pudimos verlo: la Policía viene, constata la causa del olor y se retira. De madrugada vuelve 
y se lleva discretamente el cadáver. “Papá Estado”, que había permitido a la familia desembarazarse de 
los abuelos, ahora se encarga de que ni siquiera los vecinos se vean perturbados por la visión de sus restos. 

De la misma manera se resuelven esos conflictos normales que se dan entre hijos y padres en la difícil 
etapa de los primeros, cuando llegan a la adolescencia, y... de los segundos, cuando no están preparados 
para enfrentarlos. Simplemente, los hijos se consiguen un apartamento y se van a vivir solos. También los 
solitarios pueden provenir de parejas disueltas. Se diría que toda esta gente ha resuelto de forma muy 
inteligente y envidiable su problema, que como decíamos, no es solo el de la vivienda,, si no fuera tan 
frecuente verlos caer verticalmente desde los balcones de sus preciados apartamentos... Suecia tiene uno 
de los índices de suicidios más altos del mundo. 

Parecería que el hombre es un animal gregario incorregible... ¿Es que esa abundancia (nadie precisa 
de nadie... en lo económico) ha matado la solidaridad? 

No creemos que ese individualismo, que a veces llega a la misantropía aun en los jóvenes, sea un 
objetivo deseado por el actual gobierno. Hemos oído que en las escuelas se fomentan los juegos y los 
estudios colectivos pero, se desee o no, es un subproducto de este capitalismo con seguro social pleno y 
está ahí. 

Podríamos decir, con el riesgo de generalizar demasiado, que si se conserva la propiedad privada 
capitalista en los medios de producción y de cambio, si bien muy controlada, y se le agrega un sistema de 
seguridad social plena, se consigue cierto bienestar económico en la población, pero se dan efectos 
disgregantes en la familia y en la sociedad. Es como si el capitalismo enjaulado sueco aún pudiera sacar 
a través de las rejas su execrable mensaje individualista con tanto más éxito cuando cada sueco tiene ahora 
también el poder económico para practicarlo. 


Hoy sabemos lo que no hay que hacer... 

...Pero ¿tenemos una sabiduría parecida sobre lo que hay que hacer? 

En la URSS, la glasnost (la transparencia que permite ver los errores del sistema) y la perestroika 


85 



(reestructuración del sistema) nos están indicando lo que no hay que hacer y nos están dando alguna pauta 
de lo que hay que rectificar. El modelo sueco nos sugiere otras cosas a evitar. 

No somos partidarios de hacer juicios lapidarios sobre los sistemas, juzgándolos solo por sus 
equivocaciones. 

Pero hay algo impostergable. Hay que hacer una nueva teoría que tome estas experiencias y también 
a todos los enormes problemas nuevos que están apuntando en este fin de siglo: la marginación y el hambre 
crecientes de miles de millones en algunas regiones del mundo, mientras en otras ya se logró la abundancia 
generalizada, la desocupación que no parece ser transitoria, aun en las metrópolis, el consiguiente 
debilitamiento de la clase obrera en esos países (la economía informal creciente y el proletariado 
decreciente), la marginación actual de la juventud que llega tarde al reparto de empleos y de profesiones, 
etc., etc. 

Se necesita una nueva teoría. Hay vastos sectores, que ya hoy son mayoritarios, que necesitan que los 
armemos ideológicamente para saber qué hacer, qué reclamar, porqué luchar. 

Esperando una reformulación de las teorías hay una larga fila, que podemos imaginar como una que 
se pierde en el horizonte, encabezada por la juventud y los niños de los ’80. Pero que sigue con las 
generaciones de los ’90 y del 2000. 


20 de julio de 1988 


La Cuba de hoy: realidad incontrastable, polémica fecunda 


¿Es que hay un vacio de ideología 
en este final de los ’ 80 ? 

Sumábamos cientos los venidos de distintas partes del mundo (quince los de Uruguay), invitados a 
celebrar el XXX Aniversario de la Revolución en Cuba. Dos encuentros gratos: uno con la Cuba 
Socialista, tan sólida y lozana, y otro con los delegados que la visitan. Acá, junto a los hombres ya famosos 
como Daniel Ortega y Franck Vargas de Ecuador (quien me aseguró que vendrá a Uruguay en el próximo 
mes) vemos a dirigentes representativos de las organizaciones más diversas de América Latina y el mundo, 
junto a los jóvenes y oscuros militantes que llevan adelante la lucha en los rincones más relegados del 
planeta. 


Un socialismo tercermundista rotundo 

Junto con la delegación uruguaya (delegados del Partido Colorado, del Partido Nacional y fuerzas de 
izquierda) recorrimos hospitales y centros de salud de los barrios de La Habana. Todos quedamos 
impresionados por lo que ha avanzado la asistencia médica en Cuba. El último eslabón de la cadena de 
la asistencia pública gratuita, el médico de familia, que yo había visto en sus inicios hace dos años, ya 
abarca al 80 por ciento de la población. Llegamos a uno de esos prolijos centros de salud de un barrio, que 
cubre solo tres o cuatro manzanas, donde el médico de familia, allí radicado, es visitado por los vecinos 
y a su vez visita a los vecinos casa por casa previniendo enfermedades, controlando las en desarrollo, 
cuidando convalecientes que de esa manera pueden abandonar rápidamente los hospitales porque siempre 
hay algún médico a una o dos cuadras de sus casas vigilándolos. Allí una joven médica, entusiasta de su 
trabajo, pudo contestar sin embarazo todas las preguntas salvo una sobre la explicación científica de un 
cartel que decía: “No sexo en exceso". 

La atención de la salud en Cuba tiene tres niveles: los médicos de familia, los policlínicos y los grandes 
hospitales, y no tiene otra dificultad que la de los medicamentos importados, que no pueden ser llevados 
muchas veces a la gratuidad o al bajo costo. 

También la educación sigue con su estructura sólida: los estudiantes reciben alojamiento si son del 
Interior y una dotación para sus gastos, lo que toma a la enseñanza posible aun para aquellos que no tengan 
familia que los mantengan. 

La alimentación básica, que sufrió un pequeño desabastecimiento en este difícil año ’88, difícil para 


86 



América Latina y difícil para Cuba, que vio reducidas sus exportaciones (incluso hacia la URSS en un 10 
por ciento), desde hace un par de meses se ha visto recuperada. 

Si a esto le agregamos los esfuerzos gigantes en construcciones, entre las cuales la que se inauguró en 
este XXX Aniversario, Expo-Cuba, es solo una muestra, las decenas de miles de voluntarios enviados a 
Angola, que cambiaron el destino de este país y de su vecino Namibia cuando iban a ser devorados por 
Sudáfrica, la verdad es que el saldo de 30 años de revolución en un país del Tercer Mundo es impresionante. 


Sin embargo, discrepancias 

Todo esto constituye una sólida realidad, apabullante e incontestable. A ella, así como a la proeza 
misma de la toma del poder, se refirió Fidel en sus discursos del XXX Aniversario. Pero también en ellos 
se encuentran alusiones claras a su polémica con la URSS alrededor de los nuevos rumbos que está 
tomando el socialismo en estos años ’80. 

Buscando “emprolijar” las coincidencias y divergencias en esos dos procesos -la perestroika soviética 
y la rectificación cubana- podríamos hacer un precario resumen de las mismas en estos términos: 

1) En la URSS y en Cuba se ha rectificado el tradicional sistema de administración de empresas de los 
países socialistas. En aquel, el organismo planificado central ponía los llamados índices sobre lo que se 
podía gastar en insumos, energía, etcétera, y también sobre la cantidad de productos que se exigía. Ahora 
ambos tienden a premiar al trabajador individual tanto por su calificación como por su esfuerzo,con un 
sobresueldo diferencial (como dijo Fidel en su discurso del 4 de enero para Cuba), y a la empresa por la 
cantidad pero también por la calidad de su producción. 

2) En ambos países hubo una renovación del Comité Central del Partido, dando entrada a gente más 
joven. 

3) Hay diferencias que no son tantas sino que se dan porque se parte de procesos distintos. Tal es el 
caso de la privatización de parte de la tierra (en la URSS por el arrendamiento a particulares de tierras del 
Estado). En Cuba -lo remarcó Fidel en su discurso del 4 de enero- nunca hubo colectivización forzada 
de la tierra (como en la URSS de S talin) ni división de la tierra en minifundios (como en China en la primera 
etapa). Los grandes latifundios pasaron a ser granjas estatales (son las grandes plantaciones de caña y 
demás) y hoy ocupan el 80 por ciento de la superficie de la isla. La propiedad del pequeño campesino fue 
respetada y hoy parte de ellos ha ingresado voluntariamente a cooperativas, que cubren el 12 por ciento 
del territorio, y otros siguen con su propiedad privada, ocupando este tipo de empresas un 8 por ciento del 
territorio. Lo que remarca Fidel es que esta empresa privada en Cuba es más eficiente que las cooperativas 
o las granjas estatales, contestando a una supuesta ventaja de la privatización en la URSS. 

4) En el discurso también remarcó que la elección para la Asamblea Nacional en Cuba siempre se hizo 
por afuera del Partido. 

5) Más enfrentadas son las posiciones sobre la valoración del Partido: en la URSS se tiende a disminuir 
su intervención en la economía y en los organismos de la Administración Central; en Cuba, al revés. 

6) También hay discrepancias en el restablecimiento parcial de las leyes del mercado y en la autonomía 
de las empresas en la economía socialista: la URSS la propicia, Cuba la rechaza. La URSS incluso 
establece el “darwinismo económico”: la empresa que no sea competitiva, que dé quiebra. En Cuba se 
valora más el cometido social de la empresa que su competitividad económica. En la URSS las empresas 
se empiezan ya a proveer de insumos libremente en el mercado; en Cuba solo pueden hacerlo en los 
organismos estatales de aprovisionamiento. En el país caribeño incluso se cerró hace un par de años el 
llamado “mercado libre campesino”, donde los agricultores privados volcaban su producción, y solo 
queda el mercado de las cooperativas. 

7) Hay una experiencia muy exitosa en Cuba que no tiene parangón en otros países socialistas: el 
trabajo voluntario y los equipos autónomos que llevan a cabo grandes obras en tiempo récord como son 
las microbrigadas. Y vinculado con esto por no tener otro aliciente que el moral: los voluntarios que han 
ido al exterior en misiones intemacionalistas. 

Tonificado por el éxito de estos equipos de trabajo (fueron las microbrigadas las que sacaron adelante 
la Expo-Cuba que se inauguró el 4 de enero) y del internacionalismo en Angola y Namibia, Fidel lo 
esgrimió como la gran solución para la cuestión de los estímulos para llevar adelante la economía. En 
realidad, es bueno recordar que hubo discursos suyos de no hace más de un año, criticando el ausentismo 
y la desidia en las fábricas y en los servicios. Por lo que en principio podríamos decir que hay posibilidades 
de hacer grandes cosas con los estímulos morales, y Cuba las ha hecho, pero tal vez esto no pueda ser la 
solución para toda clase de tareas. Me contaba un arquitecto uruguayo que integra las microbrigadas, que 


87 



era sorprendente ver que trabajadores descalificados por ausentistas y negligentes, eran los primeros en 
levantar la mano para ir a Angola o Etiopía y ahora para reconstruir Nicaragua o Armenia. O sea que aun 
en un mismo individuo, ya no en distintos sectores de economía, la empresa heroica obtiene una respuesta 
que nunca logrará el siempre deber laboral. 


¿Hay un vacío do Ideología en los '807 

Nos parece muy fecunda esta polémica y confrontación de modelos de socialismo adecuados a las 
nuevas etapas y a los nuevos tiempos. Y es lastimoso ver cómo se regodean los medios de prensa del 
capitalismo con estas discrepancias y rectificaciones (¿han tomado nota, ellos, que este capitalismo de los 
’80 ha creado más hambrientos en el Tercer Mundo que el capitalismo de los ’70, que ya los tenía por 
millones?). 

Pero, además de los problemas incluidos en esta fecunda discusión, hay otros que ya están haciendo 
crisis en esta década y que abarcan a países de distintos sistemas sin excluir, a veces, a los propios países 
socialistas. Para no citar sino algunos: 

• La nueva tecnología que permite producir bienes y servicios con un porcentaje cada vez menor de 
la mano de obra total. 

• El aumento consiguiente del sector marginado ahora también en los países más desarrollados. 

• Las nuevas generaciones de jóvenes que se ven también como marginados cada vez en mayor 
proporción y superfluos (casi todos los empleos y profesiones colmados), con la consiguiente frustración. 

• La disminución cuantitativa del proletariado industrial y sus cambios cualitativos cuando llega la 
automatización a las empresas. 

• La baja tasa de natalidad y el aumento de la longevidad, que provoca en los países más desarrollados 
un deterioro de la especie humana al predominar los viejos sobre los jóvenes. 

• El deterioro también del medioambiente creado por la nueva tecnología. 

Es por eso que decimos: veneremos a los viejos teóricos que nos pudieron conducir ideológicamente 
durante tantas décadas, pero bienvenida la polémica y la creatividad teórica que nos ayude a transitar con 
éxito en las que vendrán. 


25 de enero de 1989. 


Buscar la verdad sobre los sucesos argentinos 

Bajo el fuego graneado de 
los terroristas verbales 

Después de los levantamientos de Rico y de Seineldín quedó en la Argentina no un régimen 
constitucional pleno como ahora se pretende, sino una “dualidad de poderes”. Ya en los levantamientos 
mismos se vio con qué pereza y desidia las supuestas tropas que respondían al Presidente cumplían sus 
categóricas órdenes de aplastar la rebelión. Ese jefe militar, que vimos en las fotos dirigiéndose a 
parlamentar con los rebeldes con un cucurucho de helado en la mano,no respondía a Alfonsín sino 
solamente a lo que es hoy la mayoría en los mandos del ejército argentino. De esas conversaciones con 
Seineldín salió un aumento de sueldo para los militares y otras concesiones, todas las cuales fueron 
ocultadas al pueblo, y no hicieron más que envalentonar a los golpistas y aumentar su prestigio en el 
ejército. Al parecer ha escapado a los analistas la adhesión descarada del jefe de La Tablada no al presidente 
Alfonsín sino a Seineldín cuando manifestó algo así como: "Sabía que no era gente de Seineldín porque 
yo soy hombre de Seineldín y me hubiera avisado”. Sería bueno que los que ahora, cuando se ataca a ese 
cuartel, hablan de un "ataque a la democracia argentina” , explicaran cómo puede haber no ya un jefe de 
cuartel sino un jefe de tropas en un país democrático que se declare adicto a un jefe que está preso por 
intentar un golpe contra ese gobierno y esa democracia. 


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Precisamente, esas declaraciones del jefe de La Tablada, así como el evidente y previsible avance de 
los jefes golpistas a partir de que consiguieron un aumento para todas las Fuerzas Armadas con el simple 
expediente de insubordinarse, corroboran en parte las denuncias formuladas por Jorge Baños de que se 
estaba gestando un golpe militar con muchas probabilidades de éxito que incluía, entre otras cosas, un 
genocidio de los militantes de izquierda (por lo menos de esto, no digan que es “delirante” porque ya 
sucedió y ha quedado impune). 


Abriéndose paso hacia los hechos... 

...en medio de una tupida trama de mentiras. Si alguien está perdiendo una batalla en estos episodios, 
es la credibilidad en los grandes medios de difusión. Tuvimos las noticias, completamente fabricadas para 
causar efectos en la opinión pública, de que había varios extranjeros entre los que coparon el cuartel, con 
determinación exacta de número y nacionalidades. Esto fue desmentido por los que investigan el caso y... 
nadie se hace responsable por haber confundido al pueblo. Después se lanza que al segundo jefe del cuartel 
le cortaron la lengua y los testículos (cosa que no corroboran sus propios subordinados presentes) y que 
el grupo atacante había sido adiestrado por Sendero Luminoso a cambio del pago de 100.000dólares. Esto 
no parece compaginar con otra versión de la misma prensa, según la cual varios de los identificados 
pelearon en Nicaragua y antes en la Argentina, con lo que parece podrían adiestrar a varios movimientos 
guerrilleros incluso cobrando más... La técnica, bien estudiada además, con la que se planeanifican estas 
campañas, es: mientras la opinión pública está atenta a los acontecimientos, asustarla con una serie de 
infundios, después se aclararán pero no importa, porque ya la opinión pública está en otra cosa. 

Dejando de lado estas informaciones de una inescrupulosidad que raya en lo delictivo, hay otra práctica 
que ha contribuido a desorientar a la opinión pública: ya que las cosas salieron mal, arrojar sospechas de 
que los combatientes eran manejados por servicios de contrainteligencia, o estaban infiltrados, etcétera. 
Como decía Kennedy después del fracasado ataque de Bahía de Cochinos: "La victoria tiene muchos 
padres, la derrota es huérfana". 

Es lamentable que gente que hoy aprueba sin reservas un ataque frustrado al cuartel Moneada en Cuba, 
que en lo inmediato fortaleció a Batista, o una también desgraciada rebelión de los adolescentes en 
Nicaragua, cuando las cosas pasan cerca de ellos lanzan irresponsablemente sospechas que enlodan el 
sacrificio de unos combatientes que ya no pueden contestar. Ni qué hablar de los que sacan titulares y 
editoriales “demenciales" para usar una de sus expresiones preferidas (ya se sabe que con ustedes no pasa 
nada, muchachos, no se gasten). También tuvimos los consabidos “repudios” de la clase política, parte de 
la cual tiene miedo de perder protagonismo en favor de los guerrilleros, como sucedió en el pasado, y 
parecen implorar: “No, no nos hagan eso, estábamos conviviendo tan bien con esta mascarada de 
gobierno civil y ahora vienen ustedes a patear el tablero". 

Los hechos que hemos podido rescatar en medio de tantos infundios son: un grupo de combatientes, 
algunos de conocida trayectoria anterior y que militarían en el Movimiento Todos por la Patria, aunque 
no involucran a todo este Movimiento, hicieron una valoración de las amenazas de golpe militar que 
mencionábamos. Como la información que tenían, e hicieron pública a través de Jorge Baños, incluía un 
exterminio físico de la izquierda entre otras cosas, resolvieron adelantarse a los acontecimientos. Aunque 
aquí también la historia nos puede desmentir, es muy probable que se hayan equivocado en la valoración 
política de esta acción. Pero este no es el centro de nuestro análisis. 

La parte del operativo que culminó con la toma del cuartel es impresionante (desde luego no para los 
que están acostumbrados a hacerlas todos los días): era una base supuestamente inexpugnable de los 
“carapintadas” y entraron en ella y en un cuartel vecino exitosamente. Una resistencia organizada por el 
segundo jefe del cuartel fue dominada y tomaron prisioneros a los soldados como antes habían tomado a 
los conscriptos. Pusieron en libertad, luego de quitarles los uniformes y las armas, a todos los prisioneros 
menos a nueve que quedaron como rehenes. La policía, que había sido llamada por el segundo jefe antes 
de iniciar su resistencia, rodeó el cuartel y al parecer se abrió paso un contingente de unos diez que lograron 
escapar, mientras los otros confiaban en un canje, o por lo menos en un “cese al fuego” para salvar a los 
rehenes. La furia de otros “carapintadas”, de otros cuarteles,pudo más que la solidaridad con sus propios 
compañeros rehenes, y tiraron a mansalva sobre los techos hasta que, tal vez, se pactó un canje de los 
rehenes por la salida con vida de catorce guerrilleros. 

Esto es lo medular rescatable hasta ahora; también parece que hubo francotiradores suicidas y otros 
hechos que tal vez se sepan con el tiempo. Pero esto basta para descartar la hipótesis de la infiltración, 
porque para el ejército argentino fue un golpe grande demostrar que una milicia popular puede tomar un 


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cuartel y hubiera aumentado en mucho el número de bajas (que con todo fueron una decena). La verdad 
que habría que reconocer es que los servicios de contrainteligencia son generosos en ofrecer oportunida¬ 
des, si fueran ciertas las sospechas que se sembraron en estos días para desprestigiar la acción. 


Un primer balance precario 

Hay que esperar un tiempo para ver cómo repercute esta acción en el pueblo argentino o si no tiene 
repercusión, incluso. Lo que ahora tenemos es solo la repercusión sobre la clase política, dada en medio 
de una histeria informativa. Los terroristas de la palabra no escatimaron epítetos: " delincuentes ", "ratas" 
se hicieron términos comunes en esos días en los medios de difusión, y por cierto que lograron su objetivo 
de sembrar terror aun a costa de la honestidad en la información. 

Buscando algunas consecuencias que tempranamente se pueden sacar de estos acontecimientos 
lanzados abruptamente sobre la frágil estabildad política argentina, podríamos anotar: 

1) Alfonsín aprovechó para subirse a un carro que le permite por un tiempo aparecer como dirigiendo 
efectivamente a las FFAA: "Esta es mi pelea y la llevaré hasta el final", dijo en su discurso. Un frente, 
Alfonsín-FFAA aunque sea precario, no favorece a los golpistas. 

2) Tampoco estos quedaron bien parados en la correlación de fuerzas dentro del ejército: les tomaron 
una de sus bases principales y sino es por la Policía y otras tropas, la operación hubiera tenido éxito (otra 
vez, como en las Malvinas, están cuestionados y desprestigiados ante el pueblo también en su capacidad 
militar). 

3) Da una buena excusa para una represión, hasta ahora controlada por el Poder Judicial, sobre las 
organizaciones de izquierda. 

4) Tal vez, ante los sectores más marginados, haya una pérdida de protagonismo de la clase política 
en favor de los grupos de acción directa de izquierda y de derecha. 


1 de febrero de 1989 


Para los que manejan los medios de información 


¿Cuántos de ustedes condenaron 
el asesinato de prisioneros? 

En estos días -tanto por la televisión como en la prensa escrita- se han publicado imágenes mostrando 
cómo después que los guerrilleros que ocuparon La Tablada se entregaron y eran conducidos con las manos 
en alto, fueron ametrallados cobardemente por los uniformados. Estos crímenes de guerra se habían 
cometido por millares en Argentina pero esta vez se hizo a la vista del pueblo (con la ayuda de los que 
manejan los medios de prensa que crearon la histeria necesaria para que lo asimilara), a la vista de los 
politicos y a la vista de los periodistas. Y ¿cuántos de estos insinuaron una crítica o un discurso 
condenatorio? 

Si hubiera sucedido en remotas regiones del mundo, seguramente hubiera dado lugar a una condena. 
Que los que se entregaron con las manos en alto después de resistir durante treinta horas en un combate 
desigual sean asesinados en esa forma tan cobarde, no solo está reñido con las leyes de la guerra sino 
también con la moral militar y con la moral a secas. 

Sabemos que a medida que los hechos se vayan decantando, va a aparecer el verdadero rostro de las 
fuerzas armadas argentinas frente al pueblo de ese país. Aquellas que hicieron lo mismo con cientos que 
eran combatientes pero además, con miles que eran simples militantes gremiales y políticos, solo que esa 
primera vez lo hicieron en sus carnicerías clandestinas. Después que pasó la histeria vino la historia que 
las condenó, por lo menos en el corazón de los pueblos (y ahí están las firmas del 25 por ciento de ios 
uruguayos para que los que fueron desde acá a participar del cobarde festín de sangre, sean condenados 
también por los tribunales). 


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Esas fuerzas armadas argentinas que después de matar a 30.000 prisioneros en sus mazmorras, 
demostraron que cuando se tenían que enfrentar a un enemigo armado en un campo de batalla como el de 
las Malvinas, carecían del más elemental espíritu de combate y se entregaron vergonzosamente (aunque 
si le hacemos caso a esa prensa complaciente, ahora todos sus integrantes son “héroes de las Malvinas”). 
Y que ahora se levantan contra su gobierno cada pocos meses y hacen enfrentamientos de opereta entre 
ellas, demostrando una vez más que son incapaces de enfrentar a un enemigo en igualdad de condiciones. 

Hasta que se ven en una superioridad numérica aplastante y recuperan el valor. Pero aun así, no para 
pelear como soldados sino para violar las leyes de la guerra de las que ellas mismas se beneficiaron antes: 
cuando cayeron prisioneras en las Malvinas y fueron devueltas con vida; cuando cayeron prisioneras por 
decenas en la misma Tablada y fueron liberadas con vida... 

“Que los que vieron y ocultaron el asesinato de prisioneros en La Tablada no nos vengan a decir que 
nunca participaron de la violenciaEllos tendieron la cortina de humo de su terrorismo verbal sobre los 
prisioneros para justificar, ante el pueblo, esos asesinatos. Ellos colaboraron y encubrieron la violencia 
en su forma más cobarde." 


Para comprobar si Gargano y Alvarez 
se rectifican 


La otra vez escribí un artículo titulado “Tender puentes para unir al pueblo" en el cual, entre otras 
cosas, abordaba el tema de la polémica en el Frente Amplio llevada adelante por los partidarios de la doble 
candidatura y los de la candidatura única. Es la única nota en que he abordado ese tema. Allí pretendí hacer 
un análisis objetivo sobre las razones de las propuestas de unos y otros. Concluía en que no había 
ambiciones personales sino más bien dos estrategias. Al final de ese examen, que pretendía superar por 
un momento el clima apasionado que rodea este asunto, remarcaba: " (...) No vamos a entrar a examinar 
porque no nos estamos pronunciando sobre el problema, sino simplemente tratando de sacarlo del clima 
apasionado y lleno de suspicacias en que se viene debatiendo. (...)". No obstante esta afirmación 
categórica incluida en el artículo -aunque no en una transcripción que de parte del mismo hizo La 
República-, los legisladores Reynaldo Gargano y Guillermo Alvarez siguen manejando que allí me había 
pronunciado por la doble candidatura. Y eso a pesar de que algunos en privado y el MLN-T 
públicamente,hemos estado proponiendo una fórmula única para salir de ese lío que tanto daño le ha hecho 
alFA. 

Les agradecería que donde estuvieron manejando esta información, la rectifiquen. Que no pase como 
con aquella de que el frente grande era contrapuesto al Frente Amplio (que es como decir que el FA era 
contrapuesto al FIdeL). Aclaramos después de esa campaña, que desde que lo propusimos por primera vez 
en 1985, el frente grande tenía al FA como primer integrante. Incluso dijimos que la idea era la misma que 
se aprobó en el último Congreso del FA (alianza del mismo con otras fuerzas alrededor de un programa 
común). Pero también sobre esto Gargano y Alvarez dicen que están “confundidos”. 

15 de febrero de 1989 


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Esa parte del Uruguay que se ofrece 
por las embajadas 


En nuestra breve estadía en Bélgica, nos enteramos con sorpresa de que la embajada uruguaya 
distribuye un folleto ofreciendo a inversores europeos campos de nuestro país que estarían disponibles 
para ser vendidos al mejor postor. En el mismo se detallan minuciosamente las tierras que están en venta, 
con su ubicación precisa, entre las que recordamos algunas en Cololó, en la zona en que está la Unidad 
Cooperaría N° 1. 


Una confesión a medias 

Al volver al Uruguay nos encontramos con que el Movimiento de Aspirantes a Colonos, en nombre 
de los 22.000 inscritos en el Instituto de Colonización -desde hace años en espera de que se les entreguen 
tierras- había protestado por las declaraciones del director de Migraciones, Luis A. Rúa, en el sentido de 
fomentar la asignación de tierras a extranjeros. 

El artículo aparecido en El Día (setiembre de 1986) dice que Rúa destacó que “se están dando algunos 
indicios positivos respecto al logro de corrientes inmigratorias calificadas hacia nuestro país para servir 
a las actividades agrícolas ganaderas y granjeras" . En ese sentido, sigue El Día, juega un rol importante 
el aporte del Comité Intergubemamental para la Migración con sede central en Ginebra, organismo que 
a principios de este año publicó un libro titulado "Informaciones sobre la Agricultura y la Ganadería en 
el Uruguay. Posibilidades de asentamiento de agricultores con capital” , el que viene siendo distribuido 
a nivel europeo y norteamericano con ediciones en castellano, inglés, francés, holandés, alemán e italiano. 
Se trata de un completo informe en el que se abarca todo el amplísimo espectro del tema con abundantes 
datos estadísticos y detalles particulares y exhaustivos sobre clima, suelos, regiones agropecuarias, 
principales cultivos agrícolas, áreas sembradas, producción y rendimiento por hectárea, comercialización 
de los principales productos agrícolas y leche, aspectos de la producción y comercialización de carne 
vacuna, otras producciones ganaderas, precios de las tierras en nuestro país, sistema de compra, acción 
del Instituto Nacional de Colonización, crédito agrícola, impuestos que pagan los agricultores y, entre 
otros capítulos, el muy importante referido a las franquicias aduaneras para bienes de producción de los 
inmigrantes. 

El informe fue elaborado tras intensos estudios y asesoramientos de todo tipo en las fuentes directas 
e incluso con acopio de cuadros y mapas ilustrativos, por un técnico alemán que residió por extenso lapso 
en nuestro país y Argentina y que, por lo tanto, conoce a fondo la temática. 

El entrevistado destacó que “poblar la campaña es un imperativo de la hora, máxime teniendo en 
cuenta la alarmante migración interna que se produce desde el interior hacia la capital". 

Citó al respecto, que dentro de los indicios positivos de los últimos tiempos, cabe mencionar el 
afincamiento de varias familias de agricultores alemanes en la zona del Quebracho, departamento de 
Paysandú, quienes llegaron al país de manera espontánea. 

Hasta aquí la información de El Día. 


¿A cuánto se ofrecen estos pedazos de Uruguay? 

Tenemos la sensación de que en las embajadas uruguayas hay además un folleto donde se detallan 
campos específicos que han entrado en mora con el Banco Central, y el gobierno está tratando de vender 
subrepticiamente en el exterior. De esa manera, cuando se apruebe el proyecto de los senadores Gargano, 
Carlos Julio Pereyra y Zumarán que establece el pasaje de tierras de los deudores morosos del Banco 
Central a Colonización, que se han estimado en unas 650.000 hectáreas, ya muchos miles habrán pasado 
a mano de extranjeros. 

Para que algún uruguayo necesitado de trabajar tenga la misma oportunidad que los europeos y 
norteamericanos de saber con cuánto se puede hacer de un pedazo del territorio de este país, vamos a dar 
la nómina de precios de campos publicada en el mencionado folleto. Se trata de los precios promedio de 
ventas de campos, entre 1982 y 1984 en los distintos departamentos, en dólares y por hectárea: 


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Maldonado 294, Rocha 207, Treinta y Tres 132, Cerro Largo 138, Rivera 116, Artigas 119, Paysandú 
124, Río Negro 150, Soriano 309, Colonia 308, San José 274, Flores 226, Florida 227, Lavalleja 160, 
Durazno 174, Tacuarembó 158. 

Para que se tenga una idea del sobrendeudamiento de algunos latifundistas que justificaría el pasaje 
de sus tierras a Colonización, transcribimos estos datos de una lista más extensa, publicada por Brecha 
en estos días: 

Grupo Albornoz tiene campos por 28.419 hectáreas y una deuda de 284 dólares por há (total,más de 
8 millones de dólares). 

Grupo Piquet Hortal, 24.455 hás de campo, debe 290 dólares por hectárea. 

Barera Hnos. 26.469 hás, debe 128 dólares por hectárea. 

Grupo Victorica, 22.320 hás, 138 dólares por hectárea de deuda. 

Francisco Caputto, 5.261 hás, debe ¡580 dólares por hectárea! 

Daniel Aramendia, 5.657 hás debe ¡471 dólares por hectárea! 

David y Federico Stirling, 3.148 hás, ¡debe 776 dólares por hectárea! 


Una larga, larga espera 

Mientras los latifundistas -que como se ve, deben en algunos casos varias veces lo que cuestan sus 
campos- han sido beneficiados con sucesivas prórrogas para pagar, que están aprovechando para hacer 
esas ventas de campos al extranjero fomentadas por el gobierno (que así reciben algunos dólares por el 
Banco Central que invierte en el pago de la Deuda Extema), hay 22.000 aspirantes anotados en 
Colonización esperando... 

Para ver cuán larga será esa espera, simplemente vamos a dar las hectáreas de campo que han ingresado 
a Colonización en los últimos años. 1980:2.135; 1981:1.282; 1982:276; 1984:2.490; 1985:89; 1986:90 
hás. 

El Movimiento de Aspirantes a Colonos ya está en la lucha contra esta estafa. Pero somos muchos más 
los uruguayos dispuestos a hacer una gran movilización popular por TIERRA Y TRABAJO. 

4 de diciembre de 1986 


La tierra: un tema tabú que vuelve 


El incumplimiento, a 172 años del Reglamento de Artigas 

Hay temas molestos, que son apartados una y otra vez con desdén, y vuelven, porfiadamente, cada día 
más desafiantes. Uno es el de la distribución de la tierra, donde al monopolio de un grupo de familias sobre 
un tercio de la superficie del país se ha venido a agregar, en los últimos años, al acaparamiento por 
extranjeros de otra tajada, generalmente fronteriza, que ya llega al 8 por ciento del territorio y sigue 
creciendo. 

Respecto al tema latifundio y reforma agraria, hace tiempo que desapareció del repertorio de los 
políticos. Es que a medida que decrece la población rural -de 318.000 en 1970 a 264.000 en 1980-, 
decrecen los votos del campo y, por consecuencia, la repercusión de sus problemas en la mayoría de los 
políticos. 

Y en lo relativo a la extranjerización de la tierra, cuando surge un grito aislado, como fue el proyecto 
de Carlos Julio Pereyra para contenerla -recientemente reiterado-, la respuesta de la mayoría fue casi de 
mofa. Nuestro campo se pobló siempre con inmigrantes, dijo Jorge Batlle, tratando de confundir a aquellos 
humildes colonos que venían de Europa con un atado al hombro a trabajar, con los actuales capitalistas 
que compran campos para especular (un 50 por ciento de las tierras en manos de extranjeros con porciones 
mayores a 2.500 há.). También parece una burla que Juan Raúl Ferreira dijera que si nuestras embajadas 
no ofrecieran tierras en el exterior, habría que reprochárselo como una omisión. 


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La tierra productiva del país alcanza a 16:500.000 há. , es decir un 87 por ciento de su 
territorio. 

6,1 há. / hab. Uruguay 

0,5 há. / hab. Promedio estimado para países desarrollados 

0,27 há. / hab. Promedio estimado para países subdesarrollados 

Superficie 

El 85 por ciento de los establecimientos familiares ocupan el 25 por ciento de la superficie, 
mientras el 15 por ciento de las unidades capitalistas la hacen en el 75 por ciento restante. 

—De la tierra productiva del país, la superficie colonizada no alcanza al 3 por ciento. 

—El área incorporada a Colonización, desde marzo de 1985,no alcanza al 0.01 por ciento 
(1.340 há. en dos años). A este ritmo, se necesitarían 20 mil años para colonizar el país con un 
reparto justo de tierra como quería Artigas. 

—El Estado, a través del Banco Central, compró deudas incobrables cuya garantía son más 
de 600.000 há., que deberían por ley pasar al INC. 


Mofa y burla porque ambos políticos habían participado en aquel compromiso de la CoNaPro de 1984, 
que decía: “Análisis del problema de la extranjerización de la tierra en particular, tendiente a legislar con 
vista a la prohibición de la compra de tierras por parte de extranjeros no residentes". 


Un 10 de setiembre distinto 

En este 10 de setiembre de 1987 hubo múltiples organismos que volvieron a levantar en alto el 
Reglamento de Tierras elaborado en 1815 por Artigas, y con gran apoyo popular celebraron actos 
destinados a reclamar su cumplimiento. Y otra vez resonaron las sencillas frases de aquel Reglamento: 

“Art. 6: (...) Se dedicará a 
fomentar con brazos útiles la 
población de la campaña. Para 
ello revisará en cada una de sus 
respectivas jurisdicciones los te¬ 
rrenos disponibles, y los sujetos 
dignos de esta gracia con preven¬ 
ción que los más infelices serán 
los más privilegiados. En conse¬ 
cuencia, los negros libres, los 
zambos de esta clase, los indios y 
los criollos pobres, todos podrán 
ser agraciados con suertes de es¬ 
tancias." 

“Art. 7; Serán igualmente 
agraciadas las viudas pobres si 
tuvieren hijos, serán igualmente 
preferidos los casados a los ame¬ 
ricanos solteros y estos a cual¬ 
quier extranjero.” 

Este año, el Movimiento de 
Aspirantes a Colonos, el Movi¬ 
miento por la Tierra y otras institu- 


Estancamiento de la producción 

—La producción creció menos del 1 por ciento 
anual en los últimos 10 años. Como la población ha 
aumentado en un porcentaje ligeramente superior, el 
producto bruto por habitante disminuyó. 

—Sólo el 10 por ciento de las tierras dedicadas al 
pastoreo es mejorada con nuevas especies o fertilizan¬ 
tes. 

—Los suelos uruguayos sufren un deterioro por 
uso inadecuado que origina una pérdida de 20.000 há. 
de tierra por año. Este problema afecta el 10 por ciento 
de las tierras productivas. 

—Las condiciones económicas hacen que se tome 
no rentable la aplicación de técnicas disponibles. 

—A dos años de gobierno democrático no existe 
un plan mínimo de colonización. 


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Población rural 

Sólo en los últimos 10 años ha emigrado casi un tercio de la población rural. 
Promedialmente emigran 6000 personas por año. 


1970-38J66WA 
1980- 2642I6W# 



En un país que se dice es agropecuario, sólo el 8 por ciento de la población del país vive 
en el medio rural. 

Existen decenas de miles de familias dispuestas a trabajar la tierra. Colonización ha 
entregado fracciones solo a 4000 familias en sus 39 años de vida. 

El INC adjudica promedialmente una fracción por mes. 


ciones hicieron actos públicos y propaganda reclamando el cumplimiento de la voluntad de Artigas. 
También AFInCo, sindicato que agrupa a los trabajadores del Instituto de Colonización, sacó un folleto 
ilustrativo sobre la gran estafa que se ha consumado sobre el agro, algunos de cuyos cuadros incluimos 
en esta página. 


Medidas drásticas sobre la tierra, otro punto común del pueblo 

Está culminando la campaña pro referéndum con la recolección de fumas en los departamentos del 
Interior, y se está viendo que en los mismos las firmas recolectadas superan en algunos casos en más del 
doble los votos que sacó el Frente Amplio. Quiere decir que alrededor del referéndum se ha logrado 
transitoriamente ese Arente grande que venimos postulando como salida para el país. Hay que reconocer 
que la presentación por parte de una fracción blanca de un proyecto que declara nula la deuda externa 
contraída por gobiernos de facto, constituye el adelanto de otro posible punto de coincidencia en uno de 
los problemas que más miseria está sembrando en nuestro pueblo. 

La tierra puede ser otro punto común para el programa de un frente grande. Llevar adelante los 
proyectos contra la extranjerización de la misma, el pasaje de las úerras embargadas por el Banco Central 
a Colonización, el pasaje de tierras fiscales, en especial los latifundios del Ministerio de Defensa, a 
Colonización, fijar un límite a la superficie que puede tener una sola familia, etcétera. Y las 8 horas y un 
aumento del salario real para el peón de estancia, que hoy está en más de un 30 por ciento menos que hace 
15 años. Tenemos esos vergonzosos 14.000 pesos para un peón, que fijó hace un par de meses el Ejecutivo 
justo en el momento que el precio de la lana se fue al doble en dólares y a más del triple en pesos. 

Es la miseria del sector del pueblo que vive o aspira a vivir en el campo, la que está reclamando a gritos 
esa conjunción popular de fuerzas. 


16 de setiembre de 1987 


98 




A 173 años de la propuesta artiguista 


Los mandos de las FFAA se niegan 
a repartir tierras 

Hace un tiempo el presidente del Instituto Nacional de Colonización, doctor Silvio Argüilla, se excusó 
de la pobre perfomance del organismo que preside diciendo que sólo se le asignaban dos millones de 
dólares por año para cumplir sus funciones, es decir, para expropiar campos y asistir con herramientas y 
animales a los colonos que se instalen en ellos. 

Para tener una idea de lo que se puede hacer con esos recursos: esa suma no alcanzaría para expropiar 
y poblar de animales un campo de 2.500 há. Sin embargo, con esos dos millones el INC debe asistir a todas 
las colonias ya instaladas, además de crear nuevas. 


Un instituto mendicante 

En estos días se ha denunciado que el Banco Central gasta en asistencia a los bancos privados 
absorbidos, después que fueron desvalijados, tres millones de dólares por mes, o sea un millón más de lo 
que se le da al INC para un afio. 

Carente como está de recursos, Colonización se ha dirigido a los organismos del Estado que le pueden 
aportar tierras. Uno de ellos es el Banco Central. Como tantas veces hemos dicho desde que planteamos 
aquel Plan por la tierra y contra la pobreza en 1985, los latifundistas que contrajeron grandes deudas con 
la banca local (y en muchos casos sacaron del país millones de dólares prestados con la garantía de sus 
latifundios para depositarlos en bancos de Panamá y EEUU y vivir de sus intereses) han caído en una buena 
proporción en mora. Cuando estos bancos privados vieron que esas enormes deudas eran incobrables, se 
las pasaron al Banco Central en el llamado “negociado de las carteras pesadas” (últimos años de la 
dictadura). Ya desde 1985 el Banco Central pudo llevar adelante la ejecución de las hipotecas y embargos 
sobre esos campos y entregarlos a Colonización, pero trató de dilatar lo más posible este paso mientras 
las embajadas del país en el exterior los ofrecían subrepticiamente en venta. Que vengan inversores 
extranjeros, los compren y paguen al BC, todo a la sordina. 

Ahora, según una noticia salida en La Mañana hace unos diez días el INC le ha conseguido arrancar 
al Banco Central dos campos: uno de alrededor de 1.000 há. en Paysandú y otro de unas 500 cerca de la 
ciudad de Tacuarembó. Pero el desvalido Instituto no se ha desmoralizado por tan escuálido resultado (las 
tierras que podría pasar el BC suman cientos de miles de hectáreas) y dirigió igual petitorio a otras 
dependencias del Estado que, como ya hemos dicho anteriormente, mantiene en su poder 412.000 há. que 
no explota o utiliza directamente. Dentro de éstas, el INC eligió algunas que le parecieron particularmente 
desperdiciadas y las pidió. 

Algunos organismos estatales respondieron con variada generosidad. La Universidad traspasará a 
Colonización un campo de 6.500 há. en el Departamento de Cerro Largo (propiedad de la Facultad de 
Derecho, por legado). Hay probabilidad de que el Consejo del Niño traspase otro en el Departamento de 
Lavalleja. El Banco de Seguros, uno cerca del pueblo Risso en Soriano donde se explotaría la recría de 
ganado. ANCAP cedió un campo cercano a las 1.000 há. en el Espinillar. Sólo faltaba que el ministerio 
latifundista, el de Defensa, que no solo tiene campos propios sino que ha ocupado los de otros entes 
estatales -como los de UTE, expropiados con motivo de represas como las de Baigorria y Salto Grande, 
o como La Quebrada de los Cuervos o Santa Teresa-,cediera algo de lo que le sobra. 

Que los más infelices sigan siendo los más infelices 

Pero el ministro Medina contestó (ver reproducción adjunta de la respuesta del Ministerio de Defensa) 
al INC con una soberbia que demuestra cuánto se han distanciado los mandos de las FFAA de hoy, del 
fundador de nuestra nacionalidad cuando en su Reglamento de Tierras del 10 de setiembre de 1815 
postulaba el reparto de los campos y en sus actos posteriores comenzó a otorgar títulos de propiedad a los 
paisanos pobres. 

Esos campos fueron reclamados por Colonización, dentro de los muchos que detenta el Ministerio de 
Defensa, porque este instituto, dirigido por hombres del partido de gobierno, consideró que estaban 


99 



Ministerio de Defensa Nacional 


Montevideo, 21 de junio de 1988 


Señor Presidente del Directorio del Instituto Nacional 
de Colonización 


Atento a las Resoluciones números 6,7,8,10, y 11 de fecha 11 de mayo de 1988 emitidas 
por el Directorio que usted preside por los cuales se solicita la transferencia a su Instituto de 
los inmuebles pertenecientes a este Ministerio empadronados con los números 1109 14* 
Sección Judicial del Departamento de Tacuarembó, 102 3* Sección Judicial del Departamento 
de Canelones, 8576 3* Sección Judicial del Departamento de Maldonado, 972,973 y 987 5* 
Sección Judicial del Departamento de Salto y 4191 5 ! Sección Judicial del Departamento de 
Rocha, me es grato informarle que los padrones citados se encuentran afectados a destino 
específico (artículo 324 de la Ley 15.809 del 8 de abril de 1986) a saber: 

a) padrón N® 1109 sito en la 14* Sección Judicial del Departamento de Tacuarembó, con 
una superficie de 2.363 hás. 2463 m. 

b) padrón N®102 sito en la 3* Sección Judicial del Departamento de Canelones, con una 
superficie de 2300 hectáreas. 

c) padrones N® 972,973 y 987 sito en la 5® Sección de 5090 há. 5244 m. 

d) padrón 4191 sito en la 5* Sección Judicial del Departamento de Rocha con una superficie 
de 2364 há. 4067 m. 

- Son utilizados para el cultivo y cría de ganado, indispensables para el abastecimiento del 
Ejército Nacional; además lo recaudado por tales conceptos es utilizado en la compra de 
material de herrado y forrajes para ganado equino. Asimismo sus montes naturales y 
artificiales son explotados para la provisión de leña y fabricación de elementos de carpintería, 
imprescindibles para toda la actividad que ejerce la vida castrense. También se utilizan los 
predios de referencia como campo de maniobras y ejercicios indispensables para el cometido 
específico del Ejército. 

e) padrón N® 8576 sito en la 3® Sección Judicial del Departamento de Maldonado, con una 
superficie de 778 há. 7747 m. 

- Es utilizado como Aeródromo Hidroterrestre, así como también Aeropuerto de Alterna¬ 
tiva, teniendo en la alta temporada turística un intenso tráfico, por lo que no es aconsejable por 
razones de seguridad instalar en sus inmediaciones, infraestructuras que no estén perfectamen¬ 
te ligados con su rol específico. 

Por lo expuesto comunico al señor Presidente que no es posible acceder a lo solicitado en 
su Oficio N® 19063 de fecha 25 de mayo de 1988. 

Saluda a usted atentamente.- 

E1 Ministro de Defensa Nacional.- 


desperdiciados. 

El Ministerio pudo haber cedido alguno de ellos, o por lo menos parte, ya que los de Tacuarembó, 
Canelones y Rocha son campos de más de 2.300 há. (ver documento) y de más de 5.000 há. el de Salto. 
Pero no. La excusa para no entregarlos quiere ser una burla contra el INC (que sabe bien que entre las 
funciones de ese Ministerio no está la de hacer explotación ganadera o forestal) pero se vuelve una burla 
contra los miles de aspirantes a tierras y en definitiva, contra todo el pueblo uruguayo y contra su procer: 

100 




“Son utilizados para el cultivo y cría de ganado, indispensable para el abastecimiento del Ejército (...) 
lo recaudado por tales conceptos es utilizado en la compra de material de herrado y forraje, para ganado 
equino (...) sus montes naturales y artificiales son explotados para la provisión de leña (...)". 


Una causa que nos llama a la lucha 

Un día la desconcertada oposición uruguaya descubrió que si se unía por un objetivo sentido por todos, 
en vez de dispersarse en decenas de consignas, podía ser muy contundente. Ese día nació la campaña por 
el referéndum, que tanta zozobra ha traído a la reacción. 

La lucha contra la extranjerización de la tierra, por la entrega de las que están a disposición del Banco 
Central y se están ofreciendo en el exterior o aun por estas miles de hectáreas negadas arrogantemente por 
los mandos militares, merecen una movilización. Que lleve en sí encendida la llama de la indignación, 
indignación por tanta burla e injusticia, esa bendita llama que no pudieron apagar después de más de un 
decenio de esfuerzos para domesticamos. 


19 de octubre de 1988 


101 



102 



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103 



104 



Cómo se vacian los bancos 
y otras empresas 

S i hubiera un amplio mercado interno o externo, para las empresas podría ser más provechoso producir 
que especular. Al no haberlo, el productor se transforma en especulador, y para obtener dinero -“si más 
tenés más te dan”- usa los bienes de la empresa como garantía. 

Así, mientras se invierte la ganancia en otro lado, el vaciamiento de una empresa se puede hacer 
hipotecándola. 

La banca privada ha servido para entregar el ahorro de los uruguayos a estos especuladores, haciendo 
también lo mismo con su propio banco. 

El traslado de créditos incobrables a la banca oficial (cerca de mil millones de dólares al Banco Central 
por el negociado de las carteras, los que vinieron por el Banco Italiano y Pan de Azúcar, y los ochenta 
millones de dólares incobrables por el Comercial, esto último al BROU) significa un vaciamiento de la 
banca del Estado, vacío que lo estamos llenando todos los uruguayos. 


Se funden las empresas pero no los empresarios 

La crisis del Banco Comercial dio una punta del ovillo. De pronto, como otras de plaza que habían 
hecho grandes ganancias por los años 79-80-81 duplicando varias veces su capital con los beneficios de 
un afio, esa institución aparece como insolvente. 

Buscando addnde pudieron ir aquellas ganancias que no están disponibles para afrontar esta 
insolvencia, se vio, que aun una empresa que se supone debe estar controlada por el Estado puede vaciarse 
por varios orificios, por ejemplo, a través de una filial que por prestarle el servicio de computación, le cobra 
un millón lo que vale cien mil -y ya tenemos un “derrame” bien organizado- o las decenas de “goteras” 
a través de sueldos a directores o préstamos a sus empresas. Entonces es cuando viene el Banco República 
y de nuestro dinero rellena con 50 millones de dólares el banco vaciado. Expropia la cáscara sin jugo, pero 
no a las empresas subsidiarias a las cuales fue parte del dinero. 

Un sistema que Invita a especular 

No éramos precisamente un paraíso, pero temamos cierto poder adquisitivo trabajosamente obtenido 
por años de luchas. Vino la represión, vino la dictadura, y el salario y ese poder adquisitivo bajan a la mitad. 
Los agricultores, los industriales, se encuentran con que el mercado donde vendían sus productos ha bajado 
abruptamente en dos o tres años. Habían sacado créditos, habían hecho inversiones para producir, y ahora 
el mercado, la demanda de sus productos, baja en esa proporción. Lo mismo pasa con las exportaciones, 
esta vez por la baja unilateral de los precios de materias primas y productos agrícolas en más de un 40%, 
decretada por las metrópolis. La carne, por ejemplo, bajó de un promedio de 1.374 dólares la tonelada en 
1980 a uno de 825 dólares en el pasado año 1986. 

Al mismo tiempo que pusieron a todo el sector productivo en una situación angustiosa, y al asalariado 
y las capas medias en una situación desesperante, le abrieron de par en par las puertas a los capitales 
foráneos que supuestamente vendrían a dar un gran desarrollo al país. Este capital pasó de largo frente a 
las fábricas semiparalizadas, pasó de largo por los campos desiertos y empezó a comprar bancos o acolocar 
dinero en ellos. Los yanquis de siempre, los españoles, la secta Moon, todos, vieron que en el Uruguay 
era más pingüe especular con dinero que producir, y entonces lo empezaron a ofrecer a manos llenas a los 
productores y a los consumidores desesperados. Como dijo hace poco el presidente de México, Miguel 
de la Madrid: “las cajas fuertes de los bancos regurgitan de billetes y no tienen otra alternativa que 
hacerlos circular forzando los préstamos". 


Especuladores disfrazados de ganaderos 

El gran latifundista ganadero fue siempre más especulador que productor. Lo típico es que compre una 
tropa de novillos a medio engordar que crió un pequeño propietario que no tenía campo suficiente; 
generalmente le paga con un cheque contra el Banco Comercial (instalado también en los remates-ferias). 


105 



lleva los novillos a su latifun¬ 
dio, los engorda en dos meses 
y los vende al frigorífico. En 
este negociado -al que se le 
llamó de los “novillos de pa¬ 
pel ” cuando se denunció en el 
Parlamento- el latifundista no 
desembolsa un centésimo ya 
que usufructúa un crédito que 
le abre el banco con la garantía 
de su campo, y aun pagándole 
los intereses por esos dos me¬ 
ses, hace una ganancia fabulo¬ 
sa. Es la especulación tradi¬ 
cional. Pero cuando se dio la 
restricción del mercado inter¬ 
no -que nos trajo y nos dejó 
hasta ahora la dictadura- y la 
baja de los precios internacio¬ 
nales de la carne, la especula¬ 
ción tomó otras formas. 

Para citar casos extremos 
que se han manejado pública¬ 
mente: un latifundista aprove¬ 
cha la garantía de su campo 
para sacar, por ejemplo, cua¬ 
tro millones de dólares de un 
banco. Los coloca en otro ex¬ 
terior, de Panamá, por ejem¬ 
plo, y pasa a vivir de los inte¬ 
reses que pueden ser cerca de 
400.000 dólares por año, o sea, 
más de 30.000 dólares (más de 
6 millones de nuevos pesos) 
por mes. Este trasiego de capi¬ 
tal uruguayo al exterior ha 
sido calculado en 3.500 millo¬ 
nes de dólares en los últimos 
años, lo que da la pauta de que 
la maniobra es muy común, y 
por supuesto, no solo ni princi¬ 
palmente hecha por latifundis¬ 
tas. Desde luego que este capi¬ 
talista ya no vive de su empre¬ 
sa local; si la salva del remate 
bien y si no también. Así se 
explica que en las carteras in¬ 
cobrables de los bancos -algu¬ 
nas de las cuales pasaron de la 
banca privada al Banco Cen¬ 
tral por el negociado de las 
carteras y otras al Banco 
República por otros negocia¬ 
dos posteriores- haya tantos 
latifundistas y demás capitalistas que supuestamente cayeron en la insolvencia. Pero la verdad es que, ya 
sea por ese tipo de inversiones o por otras ajenas a su empresa hipotecada, ellos siguen siendo ricos. 


Los "humildes” deudores de más 

de 10 millones de dólares a la banca 

Strauch 

U$S 44:756.000 

Bakirgian 

U$S 44:322.000 

Ameglio 

U$S 33:748.000 

Soler 

U$S 31:262.000 

Puig 

U$S 28:981.000 

Coopar 

U$S 28:101.000 

Comargen 

U$S 26:676.000 

Montevideo Refrescos S.A. 

U$S 26:326.000 

Arrozal “33” 

U$S 25:551.000 

Midober’s 

U$S 25:255.000 

Otegui 

U$S 25:019.000 

Saman 

U$S 24:608.000 

Agromax 

U$S 24:344.000 

Gattás 

U$S 23:963.000 

Osami 

U$S 23:118.000 

Onda 

U$S 22.183.000 

Paycueros 

U$S 21:800.000 

General Motors Uruguaya SA 

U$S 20:175.000 

Fábrica Nacional de Papel SA 

U$S 18:274.000 

Camur 

U$S 17:039.000 

Tormo 

U$S 17:010.000 

Inlasa 

U$S 16:931.000 

Impresos 

U$S 16:820.000 

Serrana 

U$S 16:392.000 

Matutina 

U$S 15:269.000 

CALNU (Cooperativa Agropecuaria 


Ltda. Norte Uruguayo) 

U$S 15:033.000 

El País 

U$S 14:636.000 

Ambrois 

U$S 13:355.000 

Decano 

U$S 13:281.000 

Ramponi 

U$S 12:925.000 

Piquet 

U$S 12:886.000 

Rausa-Aznárez 

U$S 12:643.000 

Federico West 

U$S 12:593.000 

Frigorífico y Matadero 


Carrasco SA 

U$S 12:585.000 

Barera 

U$S 12:575.000 

Bergengruen 

U$S 11:636.000 

Red Land SA (Club del 


Lago Punta del Este) 

U$S 10:490.000 

Casa Alejandro Victorica 

U$S 10:457.000 

Llopart 

U$S 10:453.000 

Velero 

U$S 10:344.000 

Urumar SA 

U$S 10:212.000 


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Los que más tienen fueron los más pedigüeños 


Se supone que los créditos bancarios están para socorrer a los que tienen pocos recursos propios, pero 
la deuda actual del sector agropecuario parece demostrar lo contrario. Al examinarla, lo primero que a uno 
le impresiona es cómo el capital bancario invadió y se hizo socio privilegiado en todo este sector 
productivo en los años de la dictadura. Calculada en moneda constante, la deuda del agro con la banca 
aumentó en un 278 por ciento entre 1970 y 1981. De esa deuda -y aquí salta que se le dio más al que tenía 
más- un 87 por ciento es de propietarios de más de 1.000 hectáreas que en número solo significaban un 
30 por ciento del total de los deudores. En particular, los 612 establecimientos de más de 2.500 hás., o sea 
un 1,8 por ciento del total de propietarios rurales, han usufructuado un 45 por ciento del total del crédito 
bancario. Son los que poseen, a pesar de ser tan pocos, un 29 por ciento del territorio nacional, y que en 
un 97 por ciento lo dedican a ganadería extensiva. 


Los industríales convertidos en especuladores 

Muchos grandes industriales han logrado también vaciar sus empresas a través de una deuda 
desproporcionada con la banca. Es el caso hoy en el tapete de Comargen, que a pesar de haber tenido 
exportaciones anuales por más de 20 millones de dólares en los últimos tiempos, mantuvo una deuda 
descomunal con la banca -18 millones de dólares solo con el Banco República- lo que hace que en 
cualquier momento pueda ir a remate judicial. Pero estos tienen más recursos que los latifundistas para 
hacer pagar su vaciamiento al Estado. En el caso de la industria, como en el de la banca, la maniobra de 
vaciamiento va seguida por una de publicidad. En el primer caso, invocando la fuente de trabajo y metiendo 
a los trabajadores por delante; en el segundo, haciendo lo mismo con los pequeños ahorristas, el empresario 
busca que el sal vataje de su empresa lo pague el pueblo. Y así tenemos la agitación alrededor de Comargen, 
de Rausa y la de los miles de “pequeños ahorristas” del B anco Comercial. Todo lo cual significa plantearle 
al Estado un hecho consumado: el vaciamiento de los fondos propios de la empresa, y la obligación de que 
se cubra con el dinero del pueblo, ese que usted paga por impuestos o tarifas. 


22 de abril de 1987 


Cómo, a través de un banco, 
te vacian la mesa del comedor 

Si usted mira distraídamente una película de cowboys en la tele, y ve a un tipo con galera y una valija, 
ya sabe de antemano que es el banquero, quien casi seguro es el “malo” que dirige a toda la repudiable 
pandilla. Esto describe y rememora la época del nacimiento de la banca en Estados Unidos que, como todo 
en aquel país, nació como “capitalismo salvaje” sin apenas diferenciarse de las otras gavillas de bandidos. 
Por entonces, la banca privada tenía en ese país la facultad de emitir dinero con el respaldo de un depósito 
de oro por cuyo metal se podían canjear los billetes así emitidos. Casualmente, el traslado de ese oro dio 
motivo a muchos “argumentos” de películas donde los actores “caían” como podridos de la diligencia, 
supuestamente abatidos por el fuego de otros actores, quienes, más favorecidos en el reparto, trataban de 
correr como podían en unos caballos y mantener derechos los revólveres. Cuyos disparos realizaban el 
milagro de dar en un blanco móvil a partir de un tirador más móvil todavía. 

Usted recordará que ese bandido de galera muchas veces se fugaba de la City después de “vaciar” el 
banco, estafando a todos los buenos y trabajadores, lo que nos daba una rabia bárbara. Desde luego, 
cualquier semejanza de esta película con lo que usted ve en el informativo de la misma TV, sobre lo que 
pasó con el Banco Comercial, es pura coincidencia. Allí también el dinero se fue “yo no sé adónde”’ y ahora 
usted mismo entra como actor (jugando de bueno y trabajador estafado, claro) cuando tiene que pagar su 
cuota que está reponiendo los 50 millones de dólares que se llevaron. Pero todo esto es tan parecido a lo 

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Principales vaciadores del Banco Central 

Deudas que pasaron al mismo como incobrables: 


Grupo Soler (13 empresas) 

U$S 37:121.898 

Grupo Corbex (3 empresas) 

U$S 15:157.775 

Grupo Alfazeta (3 empresas) 

U$S 11:044.482 

Redland SA 

U$S 10.208.258 

Urumar SA 

U$S 8:569.560 

Grupo Albornoz (7 empresas) 

U$S 8:082.778 

Llopart SA 

U$S 7:987.703 

Grupo Piquet Hortal (2 empresas) 

U$S 7:094.389 

Grupo Strauch (2 empresas) 

U$S 6:583.791 

Grupo Steverlink 

U$S 6:410.427 

Cifras 1983, del libro Compra de Carteras de L. Porto y otros. 


de las películas, que estamos volviendo a la imagen del banquero: un pulcro señor de cuello y corbata que 
se aprovecha de nuestra ignorancia de lo que pasa en la banca, para estafamos elegantemente. Lo único 
que ha variado respecto a las del Far West es que después que el banquero “deja el pozo”, todavía hay otros 
pulcros y engominados señores que tratan de convencemos de que el “malo” era en realidad “bueno”... 


Los “gatos monteses” 

La verdad es que la historia de la banca de Estados Unidos -no hablemos de la de Europa con los 
Rothschild- no difiere demasiado de la que nos da la película. A principios del siglo pasado, existían en 
ese país unos bancos que emitían billetes que eran conocidos por el pueblo con el nombre de “wild 
caí”''(bancos gatos monteses). Se habían ganado este mote porque cuando alguno venía a pedir canjear 
esos billetes por oro, lo remitían a una supuesta “casa central” que estaba en las regiones más agrestes y 
salvajes de EEUU, donde merodeaban esos felinos. Frente a la proliferación de este tipo de bancos, el 
gobierno tomó una resolución heroica: en el futuro, el único que podía emitir billetes era el Banco del 
Estado -lo que después se llamó el Banco de la Reserva Federal, que en realidad es una federación de 
bancos estatales-, el cual sí terna reservas de oro canjeables por los billetes de dólares que emitía. Después 
se inició un proceso culminado por Nixon en 1971: el dólar ya no fue convertible en oro, ni en las regiones 
agrestes ni en Washington, y además, ni siquiera hoy necesita un respaldo en oro desde esa resolución de 
Nixon. Eso ha permitido a EEUU inundar irresponsablemente de dólares el mundo para pagar sus deudas, 
en la friolera de un billón ochocientos mil de emisión para el exterior, sin perjuicio de la bien controlada 
emisión interna que no llega al 20 por ciento de esa cifra. 

Al amparo de esos “eurodólares” han reaparecido los “bancos gatos monteses” en su versión moderna: 
esas sucursales de los grandes bancos en las pequeñas islas del Caribe -Bahamas, Barbados, Isla Caimán, 
etcétera- donde se manejan miles de millones de dólares escapando a cualquier control estatal. 

Volviendo a la historia: cuando a los bancos se les prohibió emitir billetes, inventaron una forma 
indirecta de hacerlo, los llamados “créditos a la vista” o, como se dice más habitualmente en nuestro país: 
abriendo al cliente una cuenta corriente. Esta configura una forma aún más privilegiada y exclusivista de 
emisión de moneda en favor de la clase capitalista. Si usted no tiene bienes o empresas importantes, usted 
no puede emitir moneda. Pero si los tiene, las cosas cambian: va al banco, pone como garantía la empresa 
o la propiedad, y pide que le abran una cuenta comente sin depositar dinero alguno, cosa que el banco suele 
hacer hasta el monto que respaldan esas propiedades y más. Entonces le da una libreta de cheques y estos 


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pasan a ser un segundo medio de pago, igual que el billete. La suma de los billetes en circulación más las 
cuentas a la vista, es lo que se llama “M1” o “total de medios de pago”, que usted habrá visto en la página 
económica de los diarios. Tal vez se imagine que este es un medio de pago ínfimo o despreciable, pero 
en realidad, en EEUU constituye más del 60 por ciento del total de los medios de pago, y en nuestro país, 
actualmente, es un poco más del 20 por ciento. Si se analiza quiénes están en esta emisión de un medio 
de pago, nos encontramos con esta sorpresa: es la clase capitalista, usando a los bancos como instrumento, 
que emite moneda. Apenas el Estado puede influir en poner Emites a esta emisión subiendo lo que se llama 
la “tasa de redescuento” (en bancos estatales), pero esto apenas desalienta el uso de esta facultad de 
emisión. Es sólo para la clase capitalista; si usted quiere pagar con cheques, tiene que depositar dinero antes 
(lo cual no significa emisión). Un capitalista, un propietario importante, en cambio, crea dinero de la nada 
poniendo su propiedad como garantía. 

Se dirá: ¿y de dónde saca el banco el dinero para pagar esos cheques? Es que los bancos han descubierto 
que entre los que depositan y los que sacan dinero de ellos hay una compensación tal, que con un 10 por 
ciento de reservas ellos pueden ir cubriendo pagos por 100. Si hubiera un mayor desfasaje entre depósi¬ 
tos y pagos, entre bancos o con bancos estatales, se cubren. Para dar el ejemplo más simple: usted paga 
con un cheque contra un banco su compra en un comercio, pero el comerciante deposita el monto del 
cheque en su cuenta en el mismo banco, y en realidad no ha habido movimiento alguno de billetes. Para 
cuando las cosas no salen así de simples, que es lo más común, está esa reserva del 10 por ciento. 


Cómo “vaciar” los bancos 

¿Puede un ciudadano común, que no tenga bienes ni empresas, vaciar a un banco no siendo con un 
revólver que apunte al cajero? Decididamente no. Pero ¿puede un capitalista hacerlo? Pues sí, de hecho 
lo están haciendo. A veces con la connivencia del banco -como se dice que sucedió en el Comercial-, otras 
sin ella. Un capitalista puede incluso ayudar a vaciar los bancos del Estado y de hecho también lo están 
haciendo. 

El “derecho” a vaciar bancos no es diferente al de “emitir” moneda a través de los créditos a la vista 
que recién describimos; en realidad no es sino una prolongación del mismo. El estanciero o, en general 
cualquier empresario, pide miles, cientos de miles, millones de dólares a un banco y, como en los créditos 
a la vista, respalda este pedido con sus bienes o empresas. Pero después, en vez de invertirlos en su fábrica 
o en su campo, le da otro destino más pingüe o más provechoso para él, incluso para su consumo individual: 
esos depósitos por más de 3.500 millones de dólares en el exterior en los últimos años, esas construcciones 
lujosas que hicieron boom en Punta del Este mientras hacían crac las inversiones productivas... 

Así, al no invertir en ella, van vaciando a la empresa, y cuando los bancos quieren cobrar, llevando a 
remate judicial los bienes del deudor, se encuentran que la empresa se ha desvalorizado tanto que no cobra 
más que ínfima parte de la deuda. Así le pasó al Banco Central en los recientes remates de los campos para 
cobrar unas deudas que le habían venido por el negociado de las carteras, donde apenas cobró un quinto 
de la deuda. Los otros cuatro quintos los pagamos nosotros, porque es un Banco del Estado que está siendo 
vaciado por este sistema. 

Pero todo esto no es más que una pequeña parte de cómo incide la banca actual en la economía de cada 
uruguayo, de cómo mete la mano en su mesa y retira de ella alimentos porque lo sueldos los hace 
inalcanzables. 

Hay otras formas, y de ellas nos vamos a ocupar en un próximo artículo. 


6 de mayo de 198 


109 



Cuando la “cancerización” de la economía 

llegó al Uruguay 


Siempre se adquiere más perspectiva dando dos o tres pasos atrás, para tomar distancia, para tener así 
una visión más panorámica. 

Lo mismo pasa con todo esto de la banca y de las deudas. Se empieza por creer que es algo que solo 
le pasa a uno, y que se puede despachar con un “hay que pagar y chau”, pero al dar un paso atrás, uno 
descubre que" le pasa a otros tantos -entre ellos a muchos productores modestos que nunca dejaron de 
cumplir con nadie y que ahora no pueden hacerlo-, y se entra a sospechar que algo nuevo se está dando 
en el universo. Y ahí es cuando hay que dar el segundo pasó atrás, y ver qué es lo que está pasando en el 
resto del mundo. Ver algo distinto, economías con otras situaciones... pero no: lo mismo. Y ahí nota que, 
incluso, los problemas de un agricultor norteamericano no son muy diferentes a los de un uruguayo, porque 
también han caído en más del 50 por ciento en mora con su banca, igual que los de acá, y que más de cien 
bancos agrarios han quebrado en los dos últimos años en Estados Unidos después de llevar a los 
agricultores a la ruina. Ésto nos hace recordar el proceso del cáncer: primero todo el organismo trabaja para 
él y crece vertiginosamente; por último, muere el organismo y con él, el cáncer. 


Un pantallazo panorámico 

El excedente de dinero, o sea todo aquel que no se destina al consumo, puede usarse para hacer 
inversiones productivas (en la industria, agro, etc.) o colocarse en los bancos o en la Bolsa para obtener 
un interés o un dividendo. En las últimas décadas se dio un excedente extra de dinero por las razones que 
hemos dado tantas veces en artículos anteriores. En primer lugar, Estados Unidos hizo una emisión 
irresponsable de dólares para pagar sus déficit endémicos en su balanza de pagos -algo así como un billón 
ochocientos mil dólares- lanzados al mercado extemo, que en un principio se llamaron “eurodólares”. 
Eran divisas, no moneda intema, lo que estaban emitiendo, abusando de su privilegio de tener una moneda 
que cuando se organizó el FMI, se declaró “equivalente al oro” para pagos internacionales. Esto creó lo 
que se llama exceso de “liquidez”, o sea exceso de dinero con respecto a los productos en el mercado 
mundial. Luego vinieron los “petrodólares”, que pueden tomarse globalmente, como divisas quitadas a 
muchos países con el aumento de precio del petróleo, que fueron a parar en parte a la banca; que dieron 
otro empuje al engrasamiento del capital bancario. Además, hubo una “desindustrialización” de los países 
desarrollados (disminución de sus fábricas o parte de ellas); en muchos de ellos de más del 20 por ciento. 
Y parte del dinero que se retiró de la inversión productiva (que según algún economista aún sigue sufriendo 
de “anemia perniciosa”) pasó a los bancos o a alguna otra especulación monetaria. Por si fuera poco, hubo 
una inflación sostenida por los años ’70, no sólo en los subdesarrollados sino también en los superdesa- 
rrollados, y toda inflación significa un traslado de riqueza masivo de sectores asalariados a sectores 
capitalistas. 

Estos y otros factores, que sería largo desarrollar, crearon un “ahorro”, un falso ahorro compuesto de 
maquinitas que hacen billetes alegremente (y por eso creemos que la actual baja del dólar ante las monedas 
fuertes no es un fenómeno coyuntural), de especulación con los precios, de desvío de fondos industriales. 
Es toda esa masa de dinero disponible la que permite la especulación. 

En la década de los * 70, la banca fue la que captó este excedente de moneda y como el adagio de “barco 
parado no gana flete”, casi se aplica mejor a las finanzas que a la navegación, se le dio salida en préstamos 
cada vez más riesgosos a países y a personas a las cuales antes nadie había soñado prestarle un centésimo 
(los depósitos y préstamos de la gran banca internacional subieron de 12.000 millones de dólares en 1964 
a 375.000 en 1977,28 por ciento de aumento anual). 

Una vez que la banca le puso la jeringa en las venas a empresas y países no muy bien nutridos, intentó 
extraer alguna ganancia de ellos con el resultado conocido: la deuda externa y gran parte de la interna son 
imposibles de pagar. 

En una segunda etapa, y ya estamos en la década de los ‘80, ha cundido otra forma de captar 
masivamente ese exceso de moneda en poder del sector rentista de la sociedad. Una empresa -general- 


110 



mente tiene que ser muy conocida o trasnacional- emite acciones para poder comprar a otra con el capital 
obtenido por ese medio. Digamos que el proceso de fusiones de grandes empresas -que en EEUU adquirió 
un ritmo de once por día, o sea tres mil al afio en 1985- comenzó por el aprovechamiento de los generosos 
créditos bancarios. Y así, las doscientas mayores trasnacionales que a principios de los ‘80 no debían 
prácticamente nada a la banca, ya en 1984 tenían con ella una deuda de 1.700 millones de dólares. Lo 
corriente era que la empresa grande comprara a la menor, sacando para ello un préstamo en la banca con 
la garantía de los bienes de la segunda. Pero en los últimos dos o tres años, las grandes empresas se 
empezaron a preguntar por qué tenían que recabar el ahorro del público a través de la banca, y tomó auge 
-como en los inicios del capitalismo- la emisión masiva de acciones con un fin determinado. Pero en los 
inicios del capitalismo, ese fin era invertir en máquinas para producir más; ahora es para comprar otra 
empresa (otra forma de hacer las fusiones) y producir lo mismo o menos. 

Es la misma filosofía de nuestro latifundista: antes de invertir más en el campo, mejorando los suelos 
por ejemplo, invierte en comprar el campo de al lado, y el país sigue produciendo lo mismo. 

Hoy día es frecuente ver a una de esas grandes empresas que salen en los avisos de los diarios y 
televisión, hacer una “oferta pública de compra” en los grandes mercados internacionales a otra empresa 
al tiempo que emite acciones para realizar esa compra. Digamos que esta puede ser de las empresas más 
inverosímiles, por ejemplo, la General Motors puede comprar una empresa procesadora de alimentos 
porque precisamente lo que se busca es la diversificación, o sea lo que acá diríamos “no poner todos los 
huevos en la misma canasta”. 

En última instancia, esto significa que el industrial deja de apostar a la producción (que no aumenta 
por este mecanismo) jugándose a la especulación, comprando o vendiendo empresas y captando dinero 
del público (o colocándolo en el caso de los vendedores). En algunos países como Francia, esta emisión 
de acciones para captar dinero excedentario, desplazando a la banca en esa función, se multiplicó por 
diecisiete entre 1963 y 1986. La suma total captada por estos empréstitos emitidos por empresas, ascendió 
en 1986 en el mundo, a 317 mil millones de dólares (11 por ciento más que en 1985). 

Esta reducción de la economía real, aquélla que genera bienes y servicios, en una palabra, la sustitución 
de la producción por la especulación, significa una bomba de tiempo porque se están contrayendo deudas, 
sea con la banca, sea con particulares, que no se podrán pagar si no hay un aumento de la producción. Y 
de todas esas maniobras con dinero, no sale aumento alguno de la misma. Todo esto puede ser englobado 
bajo el rótulo, que ya le dan algunos economistas, de “cancerización de la economía” y termina en ese CTI 
donde ya están los bancos agrarios de Estados Unidos. 

Uruguay: de cómo el cáncer carcome los salarios 

Cuando ese excedente de moneda llegó al país, durante la dictadura, el hecho fue festejado por el gran 
salto que daría en su desarrollo. Había un “milagro uruguayo” en el horizonte. Pero pronto se vio que este 
capital no tenía ningún interés en la producción: echando una mirada despectiva a campos y fábricas, se 
fue derecho a los bancos. Se vio llegar los banqueros más insólitos, desde los españoles hasta la secta 
Moon, quienes, a través de sus préstamos al Estado y a las empresas productivas, pasaron a ser socios de 


Ingreso de asalariados y de rentistas en Uruguay 

(Año 1983 - en millones de pesos corrientes) 

Sueldos y salarios N$ 49.802 

Ingresos de las familias por utilidades 
de empresas, intereses, alquileres, 

dividendos y rentas N$ 90.390 

Fuente: Evolución de precios e ingresos, Pablo Martínez y Alicia Melgar 


111 




todos y de todas. Socios además privilegiados, porque antes que cobre el asalariado, aun antes que cobre 
el empresario, cobra el banco. Es difícil saber cuánta riqueza extrajo y sigue extrayendo este cáncer que 
ha invadido a nuestro estado con el nombre de deuda externa, y a cada empresa en lo que se llama deuda 
interna. La primera ya supera los 5.000 millones de dólares, la segunda los 2.300. 

Para ver cuánto ha retaceado al salario real esa parasitación de la economía por la banca, ya se han 
logrado cifras bastante aproximadas, aunque no precisamente porque el gobierno las esté proporcionando. 

Históricamente, el salario en el Uruguay fue un 40 por ciento aproximadamente del ingreso bruto 
nacional. Con la baja de ese porcentaje que se ha dado en los últimos años, se ha calculado que ha habido 
una brutal transferencia global de fondos de 6.047 millones de dólares entre 1967 y 1985 hacia el sector 
capitalista. De ellos, gran parte fue a la banca y al sector de los rentistas, muchos de ellos argentinos que 
colocan dinero aquí, o sea a todo aquello que se puede englobar como capital parásito. En efecto, hay un 
sugestivo paralelismo entre el crecimiento de la deuda intema, que subió de 700 millones de dólares en 
1974 a 2.300 en 1985 con la baja del salario. Por ejemplo en la industria, entre 1968 y 1973 el salario era 
el 44 por ciento del producto bruto industrial. En 1979 sólo era un 26 por ciento. Puede incluso demostrarse 
que al subir la deuda bancaria en 1982 por la “ruptura de la tablita”, bajó el salario al mínimo para poder 
pagar con lo que se restaba al salario, la deuda con la banca. 

Y el cáncer sigue ahí, pidiendo una cirugía de emergencia que lo erradique sin contemplaciones. 

20 de mayo de 1987 


¿Quién toma hoy en serio 
al sistema financiero? 

Malos vientos soplan para el sistema financiero mundial. John Kenneth Galbraith, el famoso 
economista estadounidense que fue asesor del presidente Cárter, acaba de lanzar un grito de alarma en su 
reciente libro El paralelo de 1929. 

Como se recordará, aquella crisis que mantuvo paralizada la economía mundial y lanzó a la 
desocupación a millones de trabajadores, se inició en un crac en la Bolsa de Nueva York. El crac bursátil 
de 1929 (el derrumbe súbito de la cotización de las acciones de todas las grandes empresas y la consiguiente 
quiebra de miles de ellas) fue precedido, paradójicamente, por una suba morbosa de esas mismas acciones 
en los meses previos, sin que nada lo justificara. Lo mismo se está dando hoy en la Bolsa de Nueva York, 
de París o de Tokio. Respecto a la primera, se refleja en la suba de las acciones de treinta empresas-guías 
que se toman como señeras, lo que se llama el Indice Dow Jones. Estas acciones estaban a 788 en 1982 
y subieron hasta 2.150 a la altura de enero de 1987. S u aumento fue de un 22 por ciento en todo el’ 86, pero 
aceleró su ritmo al trepar un 14 por ciento en el mes de enero de 1987. En París, la suba fue mayor aun: 
de un 300 por ciento en los últimos cinco años. 

Galbraith ve cinco bombas de tiempo que han comenzado su cuenta regresiva y actúan conjuntamente 
sobre el sistema financiero liderado por EEUU. La primera es justamente esa suba inexplicable de las 
acciones de empresas que no gozan precisamente de buena salud. Es de recordar las maniobras 
especulativas del llamado “juego de la Bolsa” que precipitó la crisis de 1929. Un grupo de capitalistas 
especuladores hacía un fondo de varios millones de dólares usando para ello créditos bancarios y 
empezaba a comprar acciones de una compañía, por ejemplo de la General Motors. Al haber mucha 
demanda, las acciones empezaban a subir y entonces, “todo el mundo” (los que no están en el “curro”) 
invertía en esas acciones, lo que dio otro empuje a la suba. Cuando esto sucedió, los confabulados lanzaron 
al mercado las suyas, vendiendo a 200 la acción que compraron a 100; la cotización se fue desplomando. 
Y entonces “todo el mundo” fue tomado por el pánico y vendió también las suyas, siempre rezagado, y 
por lo tanto, cobrando 100 por lo que pagó 200. 

Hoy, también se está dando esta malsana especulación, ya que la suba de las acciones no se corresponde 
con un auge especial de las empresas que las emiten. Simplemente se “juega a la Bolsa” (por algo, se llama 
a ésta, la “sociedad casino de los ‘80”), canjeando papeles por otros -que son los cheques contra los 
bancos- sin que esto tenga relación alguna con la producción o el comercio, con la economía real. 

Bueno, esta es solo la primera señal roja de peligro que ve Galbraith. La deuda extema del Tercer 
Mundo -un billón de dólares-, imposible de cobrar es la segunda. 


112 



La tercera es el peligro de un aumento súbito 
del proteccionismo, o sea una limitación al míni¬ 
mo de las importaciones de países que, como 
Estados Unidos, tienen un déficit creciente, y al 
parecer irreversible, en su balanza comercial 
-170.000 millones de dólares en 1986 contra 
150.000 en 1985. Habría represalias de otros paí¬ 
ses, y esto traería una caída vertical de todos los 
precios de artículos exportables al reducir al míni¬ 
mo la demanda mundial. 

La cuarta señal de alarma estaría dada por lo 
que se llama el "Pearl Harbor financiero”: que 
Japón, parodiando aquel bombardeo sorpresivo de 
la 2- Guerra Mundial a la flota norteamericana en 
ese puerto, resolviera en forma súbita e inconsulta 
dejar de comprar bonos del Tesoro y otros valores 
de EEUU, que este emite para financiar el déficit 
de su presupuesto (que asciende a 220.000 millo¬ 
nes de dólares anuales de los cuales entre 1/4 y 1/ 

3 lo financian estos préstamos de Japón). Ya un ex 
ministro y otras altas personalidades de Japón han 
propiciado el cese de estos préstamos a EEUU ya 
que, la posición privilegiada como acreedor de la 
potencia de Oriente, contrasta con su debilidad militar y demás, como para hacer valer sus derechos ante 
la gran potencia de Occidente. Se ha convenido que un retiro brusco de Japón como sostén financiero de 
EEUU, traerá la caída también brusca del dólar y una suba de la tasa de interés. 

Por último, Galbraith ve otra señal de peligro, al rojo vivo, en la desregularización de las actividades 
financieras: en la imposibilidad de control sobre ellas. Por un lado, las nuevas técnicas de telecomunica¬ 
ción que permiten trasladar fondos, comprar y vender monedas o valores entre los puntos más alejados 
del planeta en pocos segundos: por otro, el “euromercado” monetario, los eurodólares y los bancos que 
los manejan, que desde la década de los ‘60, y como tantas veces hemos dicho en estos artículos, escapan 
a cualquier control de los bancos centrales de los países,incluyendo sus vergonzosos refugios a través de 
sucursales en pequeñas islas del Caribe y en otros “paraísos fiscales”. Pero además, Galbraith ve la 
debilidad de los grandes bancos, verdadero “talón de Aquiles” de un sistema donde todos los que han 
contraído descomunales deudas no muestran ni la más remota posibilidad de poder pagarlas. Esta alarma 
se justifica: 138 bancos quebraron en EEUU en 1986, y en peligro se consideran 1.500 más, entre ellos, 
el segundo en ese país como es el Bank of America. 


Porcentaje del ingreso nacional que fue a 
salarios y a rentas (utilidades, intereses, 
alquileres) entre 1970 y 1984. 



Sueldos 
y salarios 

Rentas 


% 

% 

1970/71 

42 

35 

1972/74 

36 

39 

1975/76 

33 

41 

1977/81 

28 

46 

1982 

32 

44 

1983 

27 

50 

1984 

27 

54 


EEUU: de irresponsable emisor de dinero a irresponsable emisor de 
títulos de deuda pública 

Hemos dado esta reseña del libro de este economista, tal vez el más prestigioso de Estados Unidos en 
la actualidad, para que se vea a qué callejón sin salida ha sido llevada la economía mundial por esta 
creciente especulación con dinero. Y a la vez, para mostrar cuánto de fraude y estafa tiene este sistema, 
donde nuestros propios grandes acreedores, como EEUU, son a la vez los mayores y más irresponsables 
deudores a vista y paciencia de ese FMI que tan riguroso es con otros. 

Como hemos dicho tantas veces, en el origen de todo esto hubo una desaprensiva emisión de dólares 
de EEUU hacia el exterior, que hoy supera largamente el billón y medio para pagar los déficit crónicos 
en su balanza de pagos. A partir de allí, la especulación con dinero fue creciendo hasta ser la principal 
fuente de ganancias para oligarcas y países capitalistas. Frente a una economía real (industrial, agrícola, 
etcétera) deprimida, se ha montado esta farsa de compra y venta de papeles, en la que el dinero sin respaldo 
es un papel más. Farsa que poco importa, puede seguir o puede reventar en un crac. 

Primero fueron los generosos préstamos bancarios con esos billetes dolosamente lanzados a circula¬ 
ción por un país que puede imprimir divisas; ahora es la especulación bursátil en la cual ese exceso de 
dinero es captado directamente sin la intermediación de la banca, a través de la venta de acciones y otros 
papeles. 


113 




Se puede pensar que las grandes potencias tendrían que alentar a las otras con su ejemplo para que sigan 
pagando sus deudas,pero por el contrario, veamos cuál es la situación de EEUU. Su deuda pública y 
privada asciende a la descomunal suma de siete billones de dólares. Por un lado, porque el Estado debe 
más de dos billones de dólares por títulos de deuda pública que emite para paliar ese déficit presupuestal 
de 220.000 millones de dólares anuales; por otro, los negociantes y los industriales deben dos billones y 
medio de dólares cada uno. Todos, los siete billones, son deudas incobrables que además, crecen a un ritmo 
del 12 por ciento cada año. 

Mientras tanto, se calcula que unos pocos cientos de especuladores en la Bolsa de Nueva York han 
realizado una ganancia de medio billón de dólares entre 1982 y 1986... Es la “economía cancerizada”, la 
“sociedad casino” que incluso pretende que América Latina pague la deuda externa a expensas del hambre 
de sus niños. 


Una sucursal del casino para Uruguay 

También aquí, y apañado por la dictadura, el capital parásito invadió todo y lo contagió todo. Los que 
quedaron en la producción, empezando por los trabajadores, fueron embargados y esquilmados a través 
de las empresas a las que pertenecían. Algunos capitalistas locales dejaron la producción, y junto con los 
parásitos tradicionales y a los venidos desde el exterior se dedicaron a la especulación. Bajaron los ingresos 
de los trabajadores y aumentaron los de los rentistas (los que viven de intereses bancarios, dividendos, 
etcétera). 

La deuda externa pasó de 300 millones de dólares a 5.000 durante la dictadura. La deuda interna (de 
las empresas con la banca) pasó de 700 millones a 2.300 en ese período. También durante la dictadura, 
el millón y cuarto de asalariados bajó su porcentaje en el ingreso nacional, del 42 por ciento en 1971 al 
27 por ciento en 1984. Y como contrapartida, los pocos miles de rentistas de toda clase pasaron a detentar 
en ese ingreso, del 35 por ciento en 1971 al 54 por ciento en 1984. Bastante como para no aceptar las reglas 
de juego del sistema y ninguna de sus imposiciones. 


5 de agosto de 1987 


114 




115 



116 



TEMA 

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ECONOMIA 

Y DEUDA EXTERNA 



117 



118 



Las grandes líneas 
de la economía de los '80 

El sobreendeudamiento y pago de la deuda trae la restricción de importaciones (todo lo que va a la 
banca internacional se resta a las importaciones). 

La restricción de importaciones de los países del Tercer Mundo trajo dificultades económicas aun 
para los países más desarrollados y para las trasnacionales, por la imposibilidad de venderles como 
antes (modernizar no es sinónimo de exportar en la actual coyuntura). 

El Mercado Común Europeo y Estados Unidos aumentaron la prohibición de importaciones y el 
subsidio a sus exportaciones agrícolas: todos, en mayor o menor grado, sufrimos bloqueos y boicot, 
no sólo Cuba y Nicaragua. En casos sofisticados, Estados Unidos pierde la primacía frente a países 
como Japón. Algunas afligidas trasnacionales sirven de puente tecnológico hacia el Tercer Mundo. El 
sobreendeudamiento impide que haya nuevos créditos a los países del Tercer Mundo (en América 
Latina, por cada 7.50 dólares que salieron en el ’85 sólo entró 1). Al no poder seguir gravitando 
económicamente, ya en lo comercial, ya como proveedor de capitales, Estados Unidos sólo puede 
recurrir a amenazas militares frente a países que sólo con repudiar la deuda pueden adquirir una 

gran independencia económica. 

Hay una crisis generalizada del empleo en todo el mundo capitalista que ha debilitado a la clase 
obrera, especialmente en las metrópolis. En el mundo socialista se están dando cambios en sus 
métodos económicos, destinados a lograr una mayor eficiencia y avance científico técnico. 

EEUU ha ido perdiendo su poderío comercial en los últimos decenios: de tener más del 50 por ciento 
de las exportaciones mundiales a mediados de este siglo, ha pasado a menos de la mitad de ese porcentaje 
en la década de los ’80. Hoy día no hay prácticamente nada que sea imprescindible comprar en EEUU; 
aún los artículos más sofisticados se encuentran iguales o mejores en Europa o Japón y a menores precios. 
Es más, es en la confrontación en manufacturas con Japón donde EEUU está perdiendo la batalla, aún en 
su propio mercado interno: la Balanza Comercial con ese país tuvo un déficit récord en 1985 de 50.000 
millones de dólares (en el ’84 había alcanzado a 37.000). Paradójicamente, EEUU, que se jactaba de 
inundar al mundo con las manufacturas más novedosas y sofisticadas, hoy trata de contrarrestar su déficit 
en la Balanza Comercial total (que fluctuó en 150.000 m ilíones de dólares en cada uno de los últimos años) 
vendiendo excedentes agrícolas subsidiados. Sin despreciar la nueva tecnología que puede haber en esa 
producción, hay que reconocer que está compitiendo con algo que puede producir hoy Uruguay o cualquier 
país del Tercer Mundo y prevaleciéndose de su extensión territorial, primordialmente. 

Un sudoroso acreedor 

Y en el otro aspecto fundamental para la hegemonía imperialista, el de ser proveedora de capitales, 
también EEUU perdió espacio. Sus bancos abusaron irresponsablemente de los préstamos al Tercer 
Mundo, que superan largamente los capitales propios de esa Banca, y hoy se han transformado en afligidos 
y sudorosos acreedores que corren continuamente detrás de unos deudores insolventes. A su vez, 
inopinadamente, estos deudores han recuperado la dignidad perdida durante decenios, cuando ven que la 
Banca ya no puede darles nada por haber colmado su capacidad de endeudamiento, sino, por el contrario, 
sacarles. 

Globalmente, la idea de dominar a los países del Tercer Mundo hipotecándolos a través de créditos 
bancarios, ya fracasó o está fracasando. Y lo que es peor, el plan se ha vuelto, como un boomerang, contra 
las economías de las metrópolis. En mayo de 1986, el prestigioso Comité Económico Conjunto del 
Congreso de los EEUU criticó la política de Reagan de apoyo a la Banca y el plan Baker. Dice que, al 
obligarse a los países deudores a reducir las importaciones, se está protegiendo a los grandes bancos a costa 
de la ruina de los agricultores e industriales de los EEUU. Agrega que este país, en los últimos años, perdió 
un millón de empleos por la reducción, en un 50 por ciento, de sus exportaciones para Latinoamérica. Y 
todavía ve una consecuencia colateral de esta exigencia de EEUU (a través del FMI, acotemos) a los países 
del Tercer Mundo, de aumentar las exportaciones para pagar la Deuda. Dice que el exceso de exportaciones 
agrícolas por parte de estos países ha traído la caída de los precios de estos productos, lo cual ha llevado 
a la ruina a muchos agricultores norteamericanos y a la quiebra de bancos agrícolas en este país (25 en 1984 
y 62 en 1985). 


119 



El plan de hipotecar al mundo, o sea, de dominarlo a través de la Banca, está fracasando porque vino 
a superponerse a otros planteos de expoliación y que ya estaban agotando posibilidades de seguir 
extrayendo alguna riqueza del Tercer Mundo. Se abusó demasiado y el sistema reventó. 

Hay que tener en cuenta que, tomando sólo el período 1981-1984, hubo un brutal deterioro en términos 
de intercambio que significó, en el caso de Latinoamérica, una pérdida de capitales por 55.000 millones 
de dólares. Si a ésto se añade un pago de utilidades e intereses en el período 74-84 por 204.000 millones 
de dólares y un pago neto de servicios en el período 79-84 de 50.000 millones, y una fuga de capitales por 
160.000 millones, tenemos una “expropiación” global a este continente, por medios más o menos lícitos 
pero no justos, por 470.000 millones de dólares. Si a continuación el estafador le presenta una cuenta por 
370.000 millones de dólares por deuda extema, que ya están pagados con creces por aquella expropiación, 
es lógico que se vea cundir, aún entre los más insensibles gobiernos latinoamericanos, cierta actitud de 
dignidad, de rebeldía ante la deuda y de intento de independencia económica. Lo que se está ganando es 
éso: ver que las cosas pueden y deben solucionarse por otro camino. Lo hizo Cuba cuando sufrió el 
bloqueo, y hoy exporta sin mayores problemas todo lo que produce. Lo está buscando Nicaragua, que 
también está sufriendo el bloqueo. Pero hay otros países que no tienen un manifiesto boicot para obligarlos 
a cambiar de gobierno pero es como si lo tuvieran. Por ejemplo, Uruguay sufre un “bloqueo” para vender 
su tradicional exportación, la carne, cuando el Mercado Común Europeo le quita los clientes vendiéndo¬ 
sela, subsidio mediante, a un tercio de su costo de producción. No es extraño oir a un canciller uruguayo 
(y es una muestra de esa flamante dignidad que decíamos) declarar recientemente que “para el Uruguay 
el Imperialismo es el Mercado Común Europeo" . Hace años que un gobernante uruguayo no hablaba de 
imperialismo refiriéndose a países de Occidente... 

La cuotificación de las exportaciones hacia EEUU, que incluso hace poco les disminuyó la cuota de 
importación de azúcar a sus países adictos del Caribe y América Central, hace que esta potencia sea cada 
día menos necesaria como mercado potencial también. 


Trasnacional, se remata 

Nadie puede quitarle la fulgurante trayectoria a las trasnacionales. Ya en 1960 tenían un ingreso 
equivalente al 17 por ciento del de todo el mundo capitalista, y por 1980 llegaron al 26 por ciento del 
mismo. En la 'década de los ’70 parecían destinadas a dominar el mundo. Nacidas en el seno de las grandes 
potencias capitalistas, sus intereses, sin embargo, no siempre coinciden con los de éstas. Muchas veces 
sucedió, por ejemplo, que una trasnacional instalada en Corea del Sur veía restringidas sus exportaciones 
de calzado a EEUU a causa de una ley de este país. O que la General Motors cerrara una fábrica en EEUU 
y abriera una en Brasil, donde incluso se producen los autos a alcohol con una nueva tecnología que en 
la metrópoli no se da. Hay una cosa que hay que tener claro, ahora que nuestro gobierno va a pedirle, al 
de Israel o al de EEUU, tecnología para modernizar nuestra economía: esos gobiernos no tienen 
tecnología; el 80 por ciento de las patentes industriales están en manos de las 200 mayores empresas 
trasnacionales. Los gobiernos de los países capitalistas solo pueden ofrecer lo que está al alcance de 
cualquier estudiante que vaya a estudiar allá, los conocimientos que se imparten en las Universidades. El 
gobierno de EEUU, por ejemplo, hace años que está pleiteando inútilmente por conocer la fórmula de la 
Coca Cola y no por curiosidad, sino porque es lo que está bebiendo la población de ese país. 

Las victoriosas trasnacionales de los ’70, a pesar de lo modernizadas que estaban (y esto hay que 
destacarlo para los que creen que modernización y mayor exportación son una misma cosa) sufrieron el 
impacto de la baja de las importaciones mundiales y muchas de ellas quebraron o estuvieron al borde de 
la quiebra. Para evitarla se dio un proceso creciente de fusiones donde una trasnacional grande absorbía 
a una menor con ayuda de un crédito bancario. Todavía esto sigue, pero para dar una idea, de 78.000 
millones de dólares de fondos propios que tenían estas empresas en 1984, perdieron todo y pasaron a ser 
deudoras de los bancos por 170.000 millones de dólares. Así que la banca internacional ha agregado a sus 
dos grandes deudores de dudosa solvencia (el Tercer Mundo por 900.000 millones de dólares y los 
agricultores norteamericanos por 210.000 millones de dólares) esta otra deuda monstruo, cuyo pago tal 
vez esté relacionado con el no-pago de la primera, por lo menos. 

Las trasnacionales han trasladado tecnología a países del Tercer Mundo, como Brasil, e incluso lo han 
hecho hacia países socialistas. Gorbachov, en su Informe al XXVII Congreso del PCUS, dijo respecto a 
ellas, en marzo de 1986: "Las corporaciones trasnacionales socavan la soberanía tanto de los países en 
vías de desarrollo como de los países capitalistas industrializados. Utilizan activamente la regulación 
monopolista del Estado cuando ¡es conviene. Y entran en el más enconado conflicto con ellas si ven en 


120 



el proceder de los gobiernos burgueses la más mínima amenaza a sus ganancias’ 

Desde luego, esto no se da con las grandes empresas norteamericanas asociadas a la industria bélica, 
que no tienen intereses encontrados, sino coincidentes con los del gobierno de ese país. Unidas o no a 
determinados gobiernos, siempre buscan explotar a los pueblos donde se instalan. 


Cambio de la correlación de fuerzas en perjuicio del proletariado 

Yaque tenemos el informe de Gorbachov en la mano, vamos aaprovechar para transcribir otro párrafo 
del mismo: “Se agravan ante todo las contradicciones entre el trabajo y el capital. En las décadas del' 60 
y el ’ 70, cuando la coyuntura económica fuefavorable, la clase obrera y los trabajadores lograron ciertas 
mejoras de su situación. Pero desde mediados de los años '70, las frecuentes crisis económicas y la 
consecutiva reconversión tecnológica de la industria cambiaron la situación, permitieron al capital pasar 
a la contraofensiva y privar a los trabajadores de una parte considerable de sus conquistas sociales. En 
varios indicadores el nivel de vida de los trabajadores ha sido retrotraído a muchos años atrás. El 
desempleo ha batido el récord de todo el período de posguerra”. 

Las cifras globales son bien ilustrativas: como porcentaje de la mano de obra total el proletariado subió 
en países desarrollados como EEUU, a más del 40 por ciento a mediados de este siglo, para caer 
actualmente al 20 por ciento. Ello así, por la pérdida de mercados en favor de una industria “trasnaciona¬ 
lizada” a la periferia, a lo cual se agregaron los mercados que les quitó la deuda (restricción de 
importaciones para pagarla). Pero por sobre todo, y como hecho dominante, la automatización de las 
fábricas que vuelca año a año a cientos de miles de trabajadores al desempleo. Y así se da el caso de que 
hay países como EEUU en el ‘84, e Inglaterra en los últimos años, que han tenido un crecimiento en su 
economía sin que la tasa de desempleo baje sensiblemente. Es que las fábricas con la nueva tecnología no 
absorben ni absorberán jamás, la mano de obra que ocupaban antes. 

Al mismo tiempo que los capitalistas han visto que hay una fuerza desocupada permanente que les 
sirve y servirá de reserva, se han vuelto más arrogantes. Y hoy se habla de reglamentación de huelgas en 
Alemania, se pierden huelgas como las del otrora sindicato del carbón en Gran Bretaña, y en países como 
el nuestro, pasa una y otra cosa. 


Un mundo socialista on transformación 

En otro artículo trataremos de explicarlo mejor. Pero en grandes líneas, las transformaciones se dirigen 
a lograr una mayor eficiencia en la producción y a hacer más rápido el proceso de incorporación a la misma, 
de los adelantos de la ciencia y la técnica Los mecanismos para lograr esto, llamados “de cálculo 
económico”, consisten, en esencia, en un estímulo económico en el sentido indicado y en cada etapa de 
la producción. O sea, que a la sobrecuota de remuneración que siempre se pagó por cantidad de artículos 
elaborados, se agrega un premio también a la calidad, y esto, individualmente, al trabajador, a la sección 
de la fábrica y a la empresa entera. Cada sección tiene premios según los frutos que ha dado. Por ejemplo 
la sección Personal, según la estabilidad que haya logrado en esa empresa; la sección para el Progreso 
Científico Técnico, según las innovaciones que realmente fueron incorporadas a la producción. La otra 
fase de esta transformación económica está dado por el auge de la participación de los trabajadores en las 
decisiones de la empresa. En este sentido hay un organismo que existe hace muchos años en la Unión 
Soviética y otros países socialistas, y al cual se está incentivando por haber mostrado sobrada eficiencia: 
las brigadas. Aunque hay alguna variedad, el común denominador entre ellas es que es un grupo de trabajo 
de autogestión plena. Para poner un ejemplo, una cooperativa agrícola que visité hace pocos días en Cuba: 
está compuesta por seis brigadas de 10 a 12 miembros, cada una con un jefe elegido por los propios 
trabajadores. Cada brigada tiene un área de 52 hectáreas a su cargo. Si una brigada necesita más personal 
se lo pido a otra pero pagándole el salario, ya que tiene recursos asignados para explotar su área. SI hay 
que realizar tareas que necesitan de toda la mano de obra, como es la recolección del café -es la producción 
principal de esta cooperativa ubicada en la Sierra Maestra- se reúnen todos los miembros de las brigadas 
para realizarla. Los planes de las cooperativas y la elección de su Junta Directiva la hacen los ochenta y 
tres cooperativistas que la integran; los planes y la elección del jefe de la brigada los hacen el conjunto de 
los brigadistas. Una fábrica cualquiera está compuesta por brigadas como núcleo laboral de base. 

7 de agosto de 1986 


121 



Influencia de la modernización 
en las luchas sociales 

Huelga de obreros gráficos en Inglaterra. Hace un tiempo llegó a este país un millonario australiano 
llamado Murdoch y compró una cadena de grandes diarios: The Sun, The Times, The Sunday y 
Time. El poderoso sindicato gráfico de esas empresas inició una huelga demandando mejoras, y 
Murdoch despidió a los 6.000 huelguistas. Imprime sus diarios en una planta supercomputarizada y 
automatizada, que requiere mucho menos personal, y ala cual ubicó a su antojo en una población de 
poca tradición sindical. Esto plantea una duda tremenda: ¿No será que la era de las grandes luchas 
obreras llega a su fin? ¿No se dará en el futuro un entendimiento entre las patronales y sus 
empleados -unos pocos y selectos operadores de computadoras y autómatas- mientras los antiguos 
obreros revuelven tachos de basura? Y por fin: ¿Se dará ese sueño de la burguesía de los '80 
-incluidos nuestros gobernantes de hoy- de que los trabajadores que no han tomado el poder hasta 

ahora, han perdido definitivamente el tren? 


Aquella economía que estudió Marx 

Es justamente Inglaterra, cuna de la Revolución Industrial, el país que tomó Marx para predecir el 
desarrollo y la evolución del capitalismo y de la clase obrera. Y es allí, precisamente, donde se ha dado 
desde 1980, un hecho trascendental: por primera vez desde la Revolución Industrial, hay más trabajadores 
en la burocracia estatal y en los servicios que en la industria. Es que la reducción de mano de obra en el 
sector productivo se hizo vertiginosaen los últimos tiempos. Entre 1976 y 1984 disminuyó un 23 por ciento 
en la industria manufacturera, un 21 por ciento en la construcción y un 16 por ciento en la extracción de 
carbón y petróleo. Hay tres millones de desocupados -14 por ciento de la mano de obra total- y sin embargo, 
el producto nacional bruto (PNB) no ha dejado de crecer en los últimos años. Así, aquella modificación 
que hizo Keynes a la teoría clásica en economía, de que podía haber crecimiento sin pleno empleo, debe 
ser modificada nuevamente para decir que puede haber crecimiento con disminución del empleo -una 
fábrica que se automatiza produce más con menos obreros y lo mismo sucede con un país. 

Digamos que las patronales británicas, capitaneadas por la primer ministro Thatcher, han aprovechado 
bien este debilitamiento de la diezmada clase obrera (acentuada por la pérdida de la larga huelga de los 
obreros del carbón) para imponer una reglamentación sindical, inconcebible hace sólo 20 años. La huelga 
de los gráficos ingleses fue decretada por voto secreto de todos los trabajadores, pero eso no impidió que 
la patronal pudiera despedir a los huelguistas.Los paros y huelgas solidarias son prohibidas y si, por 
ejemplo, otros gremios quisieran hacerla en apoyo a los gráficos, tendrían que pagar una indemnización 
por daños y perjuicios a sus respectivas patronales. 

Esta disminución relativa del proletariado industrial no es particular de Inglaterra, sino de todos los 
países desarrollados. Por ejemplo, en EEUU a mediados de este siglo, el proletariado industrial 
sobrepasaba el 40 por ciento de la mano de obra total y hoy ha bajado al 20 por ciento. La desocupación 
fluctúa entre los dos y tres millones en cada uno de los grandes países de Europa Occidental, y ésta sufrió 
una desindustrialización del 12 por ciento entre 1972 y 1981, y una mayor posteriormente. 

Francia no es la excepción con sus dos millones y medio de desocupados y el pueblo, atribuyendo esos 
problemas al gobierno socialista, se volcó en gran parte en las últimas elecciones hacia partidos de derecha 
que prometían abatir la desocupación. Pasados varios meses de gobierno de estos partidos, no hay ni el 
mínimo atisbo de reducción del desempleo -y las encuestas de opinión vuelven a favorecer a Mitterrand. 
Veamos cómo el derechista pero lúcido ministro de Asuntos Sociales, Phillipe Seguin, confiesa su 
impotencia para resolver el problema. Dice en un reportaje del 9 de agosto de 1986 en Le Monde: “Hay 
que decir las cosas como son: el sector productivo y el terciario tradicional no pueden más, ellos solos, 
responder a la demanda de empleos. El modelo de trabajo asalariado fijo, estable, a tiempo completo y 
de por vida, está en tren de desaparecer. Yo soy de los que estiman que la señora Thatcher ha tenido éxito 
en su economía. Pero el mejoramiento del empleo, que no sigue por otra parte al mismo ritmo, no impide 
el aumento de la desocupación. Es un imprescindible elemento de reflexión”. 

Cuando Sanguinetti reparte su discurso entre llamados a la modernización y reprobaciones al 
movimiento sindical, está pensando en esta evolución de los países más avanzados: automatización de la 
producción y los servicios y -sub-productos nada despreciables- disminución del proletariado y de su 
fuerza relativa. 


122 



Debilidad del capitalismo de los '80 

Ahora bien, para medir una correlación de fuerzas hay que ver también la que está enfrente. Los signos 
ahí siguen siendo malos. En los primeros siete meses del ’86 la producción industrial de EEUU bajó en 
un 2.1 por ciento. El gobierno de este país se vuelve airado contra el Mercado Común Europeo y Japón 
para que aumenten sus importaciones de artículos norteamericanos. Porque aun con la baja del dólar -y 
por consiguiente de los precios de sus productos en el exterior- no ha conseguido disminuir el déficit de 
su balanza comercial que fue de 150.000 millones de dólares en el ’85 y apunta a los 170.000 millones en 
el ’86. Incluso EEUU renuncia a su rol de “locomotora de la economía mundial” que se le atribuyó por 
1984 -cuando tuvo un fugaz repunte-, y le pide a Alemania Federal que cumpla este cometido -una gran 
economía que crece se supone que arrastra a las otras al aumentar sus importaciones desde ellas. Alemania 
Federal le contesta que no va a arriesgar un cambio para elevar el menguado 7 por ciento que importa de 
EEUU, lo que puede aumentar la presión de la “locomotora” y hacer saltar las válvulas de seguridad: 
mercado interno en disminución por la automatización, y extemo en restricción por el proteccionismo de 
las grandes potencias; además la imposibilidad que el Tercer Mundo tiene de importar (Ver recuadro). 

La restricción de importaciones no sólo ha afectado a los países dependientes, retrasados en moder¬ 
nizar su economía; los que lo han hecho (al igual que las grandes potencias industriales), también han 
sufrido sus consecuencias como es el caso de Corea del Sur. Y aun las trasnacionales, que son las grandes 
depositarías de la moderna tecnología -80 por ciento de las patentes industriales- han tenido que entrar 
en un proceso de fusiones para evitar las quiebras que las amenazaban. 

Todo indica que hay que asegurar los mercados, incluso el intemo, con un alza de los salarios, para 
luego ver cuánto se puede modernizar una producción a fin de entrar en ellos. Pero esto pasa por soluciones 
radicales; imposible invertir para modernizar, imposible aumentar los salarios, si todo excedente va al 
pago de la deuda extema. Imposible asimismo importar más, si las divisas van al pago de esa deuda. Todo 
lo que va a la banca internacional se quita al aumento del mercado interno, a la inversión y a la importación. 
La desgracia del capitalismo de los ’oG está en que para salvarse del naufragio tendría que tirar, como lastre, 
por la borda, a uno de sus pilares: la banca internacional y todo su sistema. 

¿Cómo será el proletariado de la economía robotizada? 

Marx decía que el proletariado era la única clase en la historia que iba a tomar el poder sin estar 
preparado para ejercerlo. Posteriormente aparecieron las teorías tendientes a superar esta carencia, 
creando un partido del proletariado que no sólo lo llevara al poder sino que también lo ejerciera en su 
nombre. 

De hecho, en los intentos de autogestión de la fábrica tradicional se ha visto esta carencia; aun las 
economías socialistas que han implantado alguna vez la gestión de las empresas por sus trabajadores, 
tropezaron con la falta de información de los mismos para resolver los grandes problemas contables, de 
producción y de mercado que ésa implica. Hoy se puede decir que casi exclusivamente se ha logrado una 
autogestión participativa -y de gran “estímulo moral”- a nivel de las brigadas que hacen una tarea 
específica y que forman parte por ejemplo, de una sección de una fábrica o son el organismo de base de 
una cooperativa. 

En una fábrica futura manejada por computadoras y con robots para las tareas físicas, el trabajador 
típico, que hace maquinalmente una función dentro de un proceso que no comprende, será muy diferente 
al obrero taylorista -aquel que ridiculizó Chaplin cuando aparecía dando vuelta una tuerca como única 
tarea, miles de veces por día. El trabajador medio del futuro, al que hemos visto en alguna de esas plantas 
sofisticadas que ya existen, cansado y desprolijo, tiene más el aspecto del actual obrero que del oficinista. 
Pero, programando frente a la pantalla de una computadora, es más parecido al antiguo artesano, que 
comprendía el sentido general de su trabajo y podía variarlo según su criterio, que al obrero tradicional. 
A este último se le exige predominantemente un trabajo manual; al trabajador del futuro, se le exigirá una 
labor predominantemente intelectual y creativa. 

Dentro del proletariado del futuro estarán los grandes programadores de la economía a todo nivel. Y 
la clase trabajadora no será ya la menos, sino la más preparada para ejercer el poder, no sólo en las empresas 
-autogestión- sino también el del Estado. 

Pero ¿no habrán cambiado de mentalidad, estos hombres que han logrado tal especialización? Creo 
que los que tienen que hacerlo y rever sus prejuicios son aquellos que ven en todo profesional un burgués, 
porque tradicionalmente eran los únicos que podían estudiar. Por lo demás, ya hay combativos sindicatos 
de gente que hace trabajo intelectual, como los bancarios o los maestros, como para pensar que la tradición 


123 



Contradicciones que traban la economía capitalista de los ‘80 

En los países subdesarrollados: 

*Pago de la Deuda Externa versus inversiones productivas: lo que va a lo primero se resta a 
lo segundo. 

♦Pago de la Deuda versus aumento importaciones: ídem de ídem. 

* Automatización de la producción versus necesidad de más empleos y salarios para crear un 
mercado interno. 

En los países desarrollados: 

♦Exigencia de pago de la Deuda a sus bancos versus mayores compras a la industria de esos 
países. 

♦Mayor proteccionismo recíproco versus mayor comercio recíproco. 


gremial puede ser sostenida por este nuevo trabajador del futuro. Y paralelamente a éste siempre existirá 
un remanente de los obreros manuales que ya hoy son minoría en la industria norteamericana. 


Los nuevos marginados 

Hasta ahora hemos estado hablando de cómo cambian en cantidad y calidad los trabajadores insertos 
en el gran aparato industrial, agrícola y de servicios. Pero hay todavía un saldo sobrante de los mismos, 
explosivo y desasosegado, que tiende a crecer en cada avance hacia la automatización. 

Aquí entra en contradicción por un lado, el afán de la economía de hacerse más eficiente y competitiva, 
a modernizarse, sustituyendo hombres por máquinas; por otro, el afán de cada hombre de lograr un poder 
adquisitivo para comer y demás. Mientras la mecanización absorbió más y más trabajadores, esos dos 
intereses pudieron compatibilizarse al menos parcialmente; ahora han entrado en frontal contradicción. 

Esta secuela de la modernización está siendo paliada en los países de economía planificada con un 
reparto equitativo del trabajo y con un aumento del trabajo de tipo social (obras públicas que mejoren la 
calidad de vida).Y en los países con gobiernos socialdemócratas.con medidas como el seguro de paro 
parcial y escuelas para la reinserción de los desocupados (en general preparación en ellas para un trabajo 
más intelectual que el anterior). Pero en general, en los países capitalistas, y aquí sí que lo vemos de cerca 
en Uruguay, lo que predomina es el “sálvese quien pueda”. Entonces, vemos por un lado la desesperación 
y por otro, toda la creatividad popular para sobrevivir en una economía que los margina. Lo vemos en las 
calles de Montevideo y otras ciudades: los vendedores callejeros y otras variedades de lo que se ha dado 
en llamar la “economía informal”. Pero ésta no es exclusiva de los países del Tercer Mundo. En EEUU 
se calcula que hay 30 millones de personas subalimentada y que la “economía informal” aporta un 30 por 
ciento del PNB. En Europa ha tomado gran auge lo que allí se llama “economías subterránea” y en países 
como Italia se calcula que contribuyen en un 40 por ciento al PNB. 

En los países del Tercer Mundo siempre existió un sector del trabajo que no pudo ser absorbido por 
la economía capitalista. Una “economía informal”, no muy distinta a la que podía existir en Babilonia hace 
miles de años, no solo existe, sino que predomina en muchos de nuestros pueblos del Interior. 

Hay además un antiguo sector marginado por las economías capitalistas del que podrían ser ejemplo 
las comunidades indígenas andinas y campesinos de todos lados. Son estos sectores, históricamente 
relegados, que la economía capitalista ha resuelto hoy lanzar a la desocupación por oleadas de millones. 
Son los nuevos marginados de este final de siglo, con quienes se intenta crear un hambreado y sufrido 
“ejército laboral de reserva”. Ejército que tal vez se vuelva contra sus propios creadores. 

4 de setiembre de 1986 


124 




En la década de los ‘80 


El primer round fue del capitalismo 
¿pero el segundo? 

Dos boxeadores maltrechos se mueven, agotados y tambaleantes en el ring. Uno de ellos, la clase 
obrera, ha perdido fuerzas en forma de decenas de millones que pasaron a la desocupación en los 
primeros años de esta década. Pero el otro, apenas se mantienen en pie en cuanto ha perdido toda 
capacidad de maniobra. Y sobre sus problemas insolubles se ha venido a añadir ese del mercado 
interno abatido por el infraconsumo de los desocupados. 


El capitalismo embretado de nuestros días 

Hambre se ve hoy como jamás se conoció en el mundo. Para no citar más que un caso: el de los pueblos 
al sur del Sahara donde mueren millares por inanición todos los días. Pocos quilómetros al norte, pasando 
el Mediterráneo, unos esforzados campesinos ven, con el corazón oprimido, cómo rocían con petróleo su 
producción agrícola lograda con tanto afán. Es que los depósitos de la CEE (Comunidad Económica 
Europea) están colmados, y los gastos de almacenamiento de esos excedentes superan el precio que se 
puede obtener por ellos. Hasta en Suecia hemos podido ver los hermosos trigales que de pronto se 
interrumpen para dar paso a un campo baldío con un gran letrero que dice: “¿Es así cómo a Ud. le gusta, 
Sr. Ministro?". 

Es una reacción del hombre de trabajo frente a la orden gubernamental de limitar la producción para 
que no haya excedentes. Es trágico, pero por lo menos algo hemos adelantado: ya no siguen vigentes 
aquellas tétricas predicciones del Club de Roma y otros, de la década de los ‘60 -casi tan pesimistas como 
las de Malthus- de que llegaría la hora de que la producción mundial de alimentos no sería bastante para 
la población del mundo en aumento. Hoy sabemos que con los nuevos métodos de producción extendidos 
a todo el planeta, no hay excusa para no dar de comer a toda la humanidad. Pero, ¿apunta siquiera en esa 
dirección el sistema montado por el capitalismo en los últimos años? Pues no, apunta exactamente en la 
dirección contraria: además de la producción agrícola prohibida -retribución obligatoria del área 
sembrada también en la CCE y EEUU- y destruida, está la que se vuelca como “excedentes” en el mercado 
mundial a precios que son hasta un quinto de su costo de producción. Se dan casos como esa venta reciente 
de carne del MCE (Mercado Común Europeo) a Brasil, a 0.65 dólares el quilo, cuando en Europa el precio 
de venta al público se acerca a los 10 dólares. Esta invasión de producción alimenticia subsidiada al 
mercado mundial a precios ruinosos, tiene un efecto inmediato: también los países tradicionalmente 
productores de alimentos -Argentina y Uruguay, sin ir más lejos- bajan su producción porque no pueden 
competir con los subsidiados por el MCE y EEUU. He aquí la política del capitalismo de los ’80: mientras 
aumenta el hambre, desalienta la producción de alimentos. 


Callejón sin salida de la economía capitalista 

Veamos otro siniestro mecanismo de expoliación creado por el capitalismo en el correr de las dos 
últimas décadas y que también ha conducido a su economía a un callejón sin salida. 

Cuando el MCE y EEUU empezaron a perder mercados en favor de Japón y los países de la “nueva 
industrialización” -Corea del Sur, Tai wán, Brasil, México, Yugoslavia, España, etcétera- que les quitaron 
gran parte de los mercados de la industria textil, siderúrgica, naval, etcétera, sufrieron una desindustria¬ 
lización que en Europa llegó al 12 por ciento en la década de los ‘70. Y entonces trataron de mantener sus 
ventas industriales con liberales créditos bancariospara comprar equipos y productos terminados de esos 
países. Eso significó que muchos capitales productivos que tenían perspectivas muy dudosas de ganancia 
en una industria en retroceso, se transformaran en capitales parasitarios al trasladarse masivamente a la 
banca donde tienen asegurado por lo menos, un interés fijo. Hoy día, este mismo proceso se da en Japón 
y en menor cuantía en Corea del Sur: tope del crecimiento de las exportaciones tras exportaciones a crédito 
y pasaje de capital industrial a bancario, e invasión del mundo con éste, al punto que recientemente Japón 


125 



pasó a primer lugar como acreedor internacional, superando a Europa y a EEUU. 

Toda venta a crédito, sea de potencia industrial a países del Tercer Mundo o de empresa a cliente dentro 
de cada país, permite seguir el comercio por cuatro o cinco años y “stop”. Es que cuando se colma la 
capacidad de endeudamiento de un individuo o de un país, no tenemos ya aumento del comercio con el 
mismo, sino exactamente al revés: disminuyen las compras ya que gran parte de lo que antes iba a 
importaciones, ahora va al pago de las deudas contraídas y sus intereses. Desde luego esto significa 
enormes ingresos para las grandes potencias que en parte compensan su disminución de importaciones, 
ahora como pago a sus bancos. Pero visto desde dentro de ellas, la cosa no es tan idílica. Todo lo que va 
a los bancos se resta a compras industriales y agrícolas, y si bien los bancos prosperan, las industrias y el 
agro están recibiendo un golpe mortal. Así las grandes trasnacionales, luego de años de balances negativos, 
se están fusionando a un ritmo vertiginoso en los últimos cuatro años para evitar la quiebra que ya ha 
afectado a muchas de ellas. Y los agricultores norteamericanos, con una deuda con la banca de.210.000 
millones de dólares,han caído en la insolvencia ante la imposibilidad de colocar en el exterior su 
producción -el pago de la deuda externa de América Latina ha traído una disminución a la mitad de sus 
importaciones en EEUU. 

Esta insolvencia de los agricultores ya ha provocado la quiebra de más de cien bancos agrarios en 
EEUU. Si consideramos que tampoco los países del Tercer Mundo pueden pagar su deuda, pudiendo así 
provocar la quiebra de la banca internacional, vemos cómo el capitalismo ha llevado a su economía a un 
callejón sin salida en esta primera mitad de los ‘80. Crearon sucesivos sistemas para expoliar y llevaron 
a la insolvencia a sus víctimas. Hoy esos sistemas se agotaron y amenazan a sus propios creadores. 


La clase obrera Jaqueada por la desocupación 

A la disminución del mercado externo, se agrega una disminución del mercado interno, provocada por 
la desocupación que llega a cifras nunca vistas en las grandes potencias: 7.4 por ciento de la población 
activa en EEUÜ, 8 por ciento en Alemania, 9.7 por ciento en Francia, 11 por ciento en Inglaterra, 10 por 
ciento en Italia. Y crecen nuevas oleadas de desocupados en cada automatización de la producción, lo que 
ya es un problema insoluble también para el gran capitalismo de Occidente. Este ha aprovechado en los 
últimos años el tener una clase obrera siempre jaqueada por la desocupación y le ha impuesto reglamen¬ 
taciones sindicales y hasta disminuciones de salarios que, por ejemplo, son hoy en EEUU más bajos que 
en 1918 promedialmente. Pero la situación de las empresas que han aumentado sus deudas con los bancos 
-es el caso de las trasnacionales desde casi 0 en 1981 a unos 170.000 millones de dólares en 1984- no es 
menos desesperante. 

Todo un sistema que se ha agotado y está fracasando estrepitosamente. 


El pulpo herido afloja sus tentáculos 

Paradójicamente, dentro de su penuria, el Tercer Mundo marginado ha ganado en independencia con 
este fracaso del capitalismo metropolitano. Es como un pez que viera aflojar lentamente los tentáculos de 
un enorme pulpo herido. Hoy ya no espera, mendicante, nuevos créditos de las grandes potencias porque 
éstas ya no los dan más que para enjugar los antiguos a través de “refinanciaciones”. Ya no esperan, como 
antaño, que estas potencias les compren sus productos porque ellas han cerrado sus barreras proteccionis¬ 
tas para salvar, por lo menos, su mercado interno. Ya no dependen, como antes, de ellas para aprovisionarse 
de artículos sofisticados, porque la producción de estos se ha diseminado por el mundo, a veces a través 
de las propias trasnacionales que nacieron en esas potencias pero que hoy se ubican donde más les 
conviene. En los países de la “nueva industrialización” y en los países socialistas. 

Y entonces, los países del Tercer Mundo ven, o van a ver el año que viene o el otro -no nos 
impacientemos- que con sólo dejar de pagar la deuda externa -como ya lo están haciendo parcialmente 
Perú y ahora Brasil- ganan centenares de millones de dólares para su inversión interna, para importar más 
y para aumentar el poder adquisitivo de su pueblo. 

Ven que es inútil seguir golpeando con su fardo de exportaciones en los mercados proteccionistas de 
Europa y EEUU, y buscan el comercio regional -sin bancos, sin divisas, canjeando mercaderías contra 
mercaderías muchas veces- y el comercio con países petroleros y socialistas, siempre con esta concepción 
de canje de producción contra producción, en la cual toda intervención de la banca internacional está 
excluida. 


126 



Un nuevo orden económico 


Es toda una reacción colectiva que está insinuada y que no augura mejores tiempos, precisamente, a 
esas grandes potencias capitalistas que ya están paralizadas en el callejón adonde llevaron su economía 
-en los primeros siete meses del ‘86, la producción industrial de EEUU retrocedió un 2.3 por ciento. 

Tal vez ese grito impiadoso de “sálvese quien pueda”, esa consigna mezquina de los que tiran 
alimentos mientras los pueblos de Africa mueren de hambre, lo tengan que escuchar ellos en los próximos 
años. Y que sean ellos los que pidan un nuevo orden económico internacional que hoy están tratando 
de demorar todo lo que pueden. 


18 de setiembre de 1986 


Para ubicarse en un mundo que cambia 


Los análisis económicos de los libros se han hecho viejos. Hay cosas que suceden hoy, que escapan a 
los analistas de sólo hace diez años. Demos, solamente, algunos titulares: 

— EEUU pasa de exportador, a importador neto de manufacturas. 

— EEUU pasa a ser el mayor deudor del mundo, y el único solvente. 

— Sigue el crecimiento lento en EEUU y Europa. 

— Las trasnacionales pasan de una deuda cero con la banca en 1981, a 170.000 millones de dólares 
en 1984. 

— Las trasnacionales han entrado en un ritmo vertiginoso de fusiones para evitar quiebras. 

— De exportador de manufacturas, Japón pasa a ser hoy, también,el mayor exportador de capitales. 

— China desde 1980 y a 1985: crecimiento de un 10 por ciento anual -el mayor del mundo. 

— Grandes y positivos cambios en las otras economías socialistas. 

— Deuda externa: cumple el sueño bolivariano de unir a América Latina -al borde de la quiebra el 
segundo banco de EEUU. 

— Las grandes potencias en lo militar: cualquier fechoría con tal que esté asegurada la impunidad. 


Pelea de perros por los huesos 

Ni pensar en desarrollar en este artículo todos esos titulares de la economía de los ’80 donde -a falta 
del Nuevo Orden Económico Internacional que pide el Tercer Mundo- tenemos un nuevo desorden 
económico mundial sobre el que el Tercer Mundo debe tomar conciencia porque tal vez no sea tan adverso 
y cerrado a salidas como el que teníamos antes, provechoso para muy pocas potencias. 

Un síntoma de que las cosas no andan bien es esa pelea de perros por un hueso que se dio en Punta del 
Este -y que aún sigue- y que enfrenta a EEUU y al Mercado Común Europeo por la venta de sus excedentes 
agrícolas. Grandes potencias que hasta hace poco parecían tragarse los mercados con sus manufacturas 
sofisticadas, están tratando ahora de quitarse una cuota de los mismos -y de paso quitárselos al Tercer 
Mundo- con productos que cualquier país puede producir. Un episodio posterior a Punta del Este: cuando 
Reagan había resuelto que EEUU le podía vender cuatro millones de toneladas de trigo a la URSS, ésta, 
que ya no necesita comprar tan to, está negociando con el MCE para comprarle ese grano subsidiado -tanto 
el trigo como el maíz subsidiado se usa en la URSS para alimento animal, debido « su reducido precio, 
que es 1/3 aproximado de su costo de producción. Desde luego que Argentina y otros países exportadores 
de granos salen perdiendo, y entonces, hay que preguntarse por qué aquellas gr>mdes potencias han tenido 
que venir a competir en el terreno de la agricultura, que antes habían abandonado a países segundones. 


127 



Sucede que Europa ha sufrido una desindustrialización del 12 por ciento entre 1972 y 1981 -y otro tanto 
después- en favor de países de la periferia. 

Lo mismo ha sucedido en EEUU, donde la industria ha perdido un millón y medio de empleos entre 
1979 y 1985 -un millón de ellos por restricción de importaciones desde América Latina, de producción 
industrial norteamericana. Todavía en 1981, las exportaciones industriales de EEUU eran un 60 por ciento 
mayores que sus importaciones industriales, pero ya en 1985 pasaron a ser un 20 por ciento menores que 
éstas. En 1970, sólo era importado un 10 por ciento de los artículos de consumo popular; ya en 1985, lo 
era un 30 por ciento. En el terreno básico de equipos para las fábricas -donde se coteja la alta tecnología-, 
un 25 por ciento de las máquinas y herramientas de la industria norteamericana son en 1985 importadas; 
y en las nuevas compras, lo son un 43 por ciento. 

Banca: sistema agotado 

Habiendo perdido competitividad en su producción industrial -déficit global de su balanza comercial 
de 150.000 millones de dólares; sólo con Japón de 50.000-, EEUU apela a devaluar el dólar para las 
exportaciones agrícolas y las de servicios. Pero inútil: el dólar bajó un 30 por ciento en el último año -y 
por ende, los precios de los artículos exportados en el mismo porcentaje- y sin embargo, el déficit en la 
balanza comercial ha aumentado, y tal vez llegue en 1986 a 170.000 millones de dólares. De los servicios, 
para los cuales EEUU y Japón piden libertad de acción, el de préstamos bancarios es el único que le ha 
estado redituando. Todo está supeditado al pago de la deuda externa; tanto los partidarios de no pagarla 
como los de pagarla tienen un punto en común: ninguno de los dos pagan, porque los países han caído en 
la insolvencia; y lo único que están haciendo, es contraer nuevos préstamos para pagar los viejos. Asi no 
es extraño que el segundo banco de EEUU -y uno de los principales acreedores de la deuda latinoame¬ 
ricana-, el Bank of America, esté al borde de la quiebra con pérdidas de más de 400 millones de dólares 
en el ’85, y más de 500 en lo que va del ’86, habiendo comenzado a vender sucursales para paliar las 
pérdidas. La expoliación del mundo a través de los servicios bancarios, aparece como un sistema agotado; 
y lo que busca EEUU ahora, es que se considere a los servicios como cualquier mercadería, a los efectos 
de que no haya concertaciones para el no-pago de la deuda como las que se están tramando en estos días 
en América Latina. 

En cuanto a su reflotamiento a través de las exportaciones agrícolas, cada día se le cierran más 
mercados. En realidad, EEUU, que en lo que va de este año ha tenido otro retroceso en su industria del 
2.1 por ciento, no funciona ya como potencia proveedora de equipos ni de capitales, y apela entonces cada 
día más, a la fuerza militar para compensar su debilidad como potencia económica. 


“Arsenal de la democracia” 

Este es el rol que Reagan proclamó para su país en uno de sus últimos discursos: proveer de armas a 
mercenarios de otras nacionalidades para que peleen por los intereses de EEUU en todos lados donde haya 
focos de liberación de su hegemonía. Este papel de proveedor de dólares y armas, ya se está cumpliendo 
en los también llamados -por los estrategas de ese país- “conflictos de baja intensidad”: Nicaragua, 
Angola, Mozambique, etcétera. Es que tenemos un imperialismo gobernado por un político; y ese político 
sabe, que conflictos donde se empeñaron fuerzas norteamericanas como el de Vietnam, hicieron caer a 
varios presidentes, y entonces han optado por este papel de “arsenal": otros ponen el pellejo, y ellos los 
dólares y las armas. 

Una invasión que de antemano saben no les ocasionará bajas, como la de Granada, la harán sin ninguna 
vacilación, pero cuando no sale tan gratis, como la del Líbano, les obliga a meter violín en bolsa y retirarse. 
De ahí sus vacilaciones con Nicaragua: podrían copar rápidamente algunas ciudades, pero ¿cuántas bajas 
tendrán después, en un país predominantemente selvático y montañoso, tan bueno como Vietnam para una 
guerra de desgaste de años? Lo dijo recientemente el secretario de Defensa norteamericano, Gaspar 
Weinberger: “Debemos decidir qué forma de intervención realizamos -si es que intervenimos-y con qué 
medios y a través de qué agencias podríamos hacerlo. Si el involucramiento está garantizado, debemos 
estar preparados para actuar solos". 


13 de noviembre de 1986 


128 



Formas que toma la dependencia 
en los '80 


Tener un perro malo 

La historia se repite: la primera vez como tragedia, y la segunda como comedia. Tal sucede con la 
democracia o el concepto de “estado de derecho”. A mediados de este siglo era impensable que se estuviera 
discutiendo si se castiga o no a un asesino o a un violador, o que se considerara “elección democrática” 
a una en que los dos posibles candidatos de la oposición estaban proscritos por las Fuerzas Armadas, y uno 
prisionero de ellas. 

Hoy ya es un concepto admitido que gobiernos como el uruguayo actual son “gobiernos cautivos”, 
mediatizados, que solo tienen libertad de acción en aquello que no afecta a las Fuerzas Armadas. Y como 
estas reclaman un 40 por ciento del presupuesto, es muy poco lo que puede hacer el gobierno con el resto. 
Esto es un hecho; lo que tenemos que ver es cuánto de voluntario o involuntario puede haber en esta 
vergonzosa situación. 

Hoy, cuando la verdad se está abriendo paso lentamente, tenemos una impresionante visión en 
perspectiva de cómo los gobiernos de Pacheco y Bordaberry usaron a las Fuerzas Armadas, y aun al 
Escuadrón de la Muerte, para neutralizar el ascenso de las luchas populares de fines de los ’60 y principios 
de los ’70. Se podríá pensar que esas son épocas superadas, pero no: Sanguinetti es el presidente de hoy, 
y en estos días ha salido a luz ese diálogo de abril de 1972, entre él y Juan Pablo Terra. “Sanguinem' me 
trasmite, nos dijo Terra (a Caula y Silva, en el libro ‘Alto el fuego’), de parte de Bordaberry que éste estaba 
consternado y quería hacerme saber que deploraba las acciones del Escuadrón de la Muerte y que ellos 
habían tomado las medidas pertinentes para que ello no ocurriera más". Cuando Terra le exige a 
Sanguinetti que diga qué medidas se han tomado para evitar que el Escuadrón siga asesinando gente, éste 
le contesta: “Hay personas que han sido enviadas al interior del país, alguno ha sido enviado al exterior 
y otro fue embarcado y ha salido a navegar" . Por lo que se ve, por esta clara alusión a un hombre de la 
Marina, Sanguinetti sabía muy bien en 1972quiénes eran los integrantes del Escuadrón, y tiene una enorme 
responsabilidad, incluso penal, por no denunciar entonces, ya que esos hombres, como los conocidos casos 
de Campos Hermida y Castiglioni, siguieron asesinando gente aquí y en la Argentina. Y hoy, la ley de 
caducidad es también para ellos (¡cuántos W atergates contra políticos, que hoy han vuelto al gobierno, 
han quedado sepultados por esta ley, y cuántos pueden ser desenterrados por el plebiscito!). 

Con este panorama, ya podemos contestar a la pregunta sobre si es voluntaria y obligada la dependen¬ 
cia del gobierno Sanguinetti respecto a los militares golpistas: necesidad de un “perro malo” para el caso 
de ser rebasado por las fuerzas populares, incluso, un contrafuerte, una última barrera para el caso de que 
la izquierda ganara la próxima elección (recordar aquel compromiso, ahora público, de los militares de 
no entregar el poder al Frente Amplio si ganaba la elección en 1971). 

Por eso, cuando Sanguinetti dice que no permitirá que se debiliten las Fuerzas Armadas, hay que 
entender-ya que las FFAA se prestigiarían con su depuración de asesinos, torturadores y violadores- que 
él no está dispuesto a renunciar a tener ese contrafuerte de golpistas y represores del pueblo. Desde luego, 
si se tiene en cuenta que hubo más de 400 bajas en esas Fuerzas, motivadas por razones ideológicas, lo 
que queda hoy en los mandos es todo golpista, y es a esa tendencia que él no quiere ni puede debilitar. 

Esta es la estrategia de Sanguinetti, pero ¿puede asegurarse que será exitosa? De entrada, no ha 
cosechado más que repudio, aun entre sus votantes del Partido Colorado, por este abrazo con los golpistas. 
Pero además, los tiempos han cambiado, y es muy posible que las estrategias que tuvieron algún éxito 
episódico en la década de los ’70, no hagan más que echar leña a esa hoguera que ya es el creciente 
descontento popular de los años ’80. 


Un segundo cancerbero 

Tradicionalmente se dieron dos clases de dependencias de los gobiernos oligárquicos de América 
Latina respecto a Estados Unidos. Por un lado, una dependencia obligada en lo económico: estos débiles 
países capitalistas solo podían subsistir si teman un triple respaldo de la gran potencia: como proveedora 


129 



de capitales, como proveedora de equipos y manufacturas de alta tecnología, y como mercado donde 
colocar la producción latinoamericana. Por otro lado, una dependencia voluntaria en lo militar: estas 
oligarquías veían en EEUU un segundo “perro malo” para chumbar a cualquier movimiento social que las 
amenazara; y en efecto, actuó así en la Guatemala de Jacobo Arbenz, República Dominicana, etcétera. 

En un artículo anterior, hemos tratado de dar una pauta de cuánto ha perdido EEUU como potencia 
económica hegemónica en los últimos años y especialmente, desde que se inició esta década de los ’80. 
Ya no es un proveedor ineludible, y para algunos países, ni siquiera importante como proveedor de equipos 
ni de manufacturas de alta tecnología. De hecho EEUU, que todavía era un exportador neto de 
manufacturas en 1981 -cuando las exportaba por un 60 por ciento más de lo que las importaba- pasó en 
1985 a ser un importador neto de las mismas, ya que importó un 20 por ciento más que las que exportó. 
En cuanto a equipos industriales, ya un 25 por ciento de los que utiliza la propia industria estadounidense 
son importados, y la tendencia se acentúa desde que los adquiridos en el año ’85, son en un 43 por ciento 
importados. Mal puede competir EEUU en el exterior en estos rubros, cuando ni siquiera puede hacerlo 
en su mercado intemo. En su batalla con Japón, por inundarse mutuamente con artículos de alta tecnología, 
EEUU ha sido derrotado en toda la línea como se ve en ese déficit descomunal de 50.000 millones de 
dólares por afio, en la balanza comercial con ese país. 

En cuanto a mercado, esos mismos déficit crónicos en la balanza comercial, lo han obligado a restrin¬ 
gir las importaciones de Latinoamérica aun más (en los últimos cuatro años, también bajaron a la mitad 
las importaciones provenientes de EEUU a este continente). Globalmente, en las importaciones de este 
país, América Latina sólo ocupaba un 16 por ciento al principio de esta década, y aun bajó hasta un ínfimo 
13 por ciento a la altura del ’85. En los últimos años, países como Uruguay han tenido solamente alrededor 
de un 10 por ciento de su comercio exterior total con EEUU. 

En cuanto a proveedor de capitales, es un sistema del cual se abusó tanto que se agotó. Hoy día, los 
países han caído en la insolvencia, y por lo tanto, no reciben préstamos más que para enjugar las viejas 
deudas. En el año ’85, por cada dólar que entró a América Latina, salieron 7.50. 

La deuda extema crea dependencia sí, pero hoy día es difícil saber de quién a quién. Se está dando aquel 
aforismo de que “si tenés una deuda de $10.000 no podés dormir, pero si lo que debés es $100.000, el que 
no puede dormir es el otro". 

Tenemos a una banca internacional, comandada por el FMI, que hace arreglos absurdos desde el punto 
de vista simplemente comercial -como el reciente con México- con tal que no haya un país que siente el 
precedente del no pago total. 

Aquí se puede decir que la banca estadounidense, que a regañadientes tuvo que conceder nuevos 
préstamos a este deudor insolvente a instancias del FMI, fue la “dependiente” en la negociación. 

En suma, Estados Unidos no puede amenazar con represalias comerciales en caso de no pago, porque 
ha restringido al mínimo su comercio con América Latina. No sólo Cuba y Nicaragua: todos sufrimos el 
“bloqueo” de sus cuotas de importaciones, cada día menores. 

Al disminuir su capacidad de presión económ ica, no es extraño que aun gobierno conservadores como 
el de Brasil, se permitan actitudes arrogantes frente a la gran potencia, que solamente cuenta con la 
sumisión incondicional de antaño de los países -como algunos de Centroamérica- que necesitan de su 
respaldo militar para capear los movimientos insurreccionales intemos. 

Pero aun en este terreno, EEUU ya no garantiza el envío de tropas como en Corea y Vietnam de los 
’50 y ’60. La derrota en esta última guerra, de enorme repercusión política intema, ha puesto acotaciones 
rígidas a las intervenciones: cualquiera que tenga un desenlace asegurado de antemano, como Granada o 
el bombardeo a Libia, cualquiera que pueda hacerse por mercenarios no estadounidenses; ninguna que 
puede empantanar a tropas estadounidenses en una guerra prolongada. 

El cancerbero sigue ahí, solo que las viejas magulladuras lo han hecho más precavido. 


21 de enero de 1987 


130 



Nuestra tierra usurpada por 
capitalistas extranjeros 


Nunca como cuando la dictadura militar, los uruguayos oyeron tantas veces frases como “patriotismo”, 
“soberanía”, “defensa de nuestro territorio”, etcétera. 

Nunca como en los años de esa dictadura hubo más entrega de soberanía y territorio a capitalistas 
extranjeros. 

Tierra en propiedad de extranjeros: 

1970: 200.000 hectáreas. 

1985: 1:318.393 hectáreas. 

La entrega aumentó en un 550 por ciento bajo el manto del palabrerío patriótico de los militares. Esta 
es la parte más visible de ella, pero tal vez, no la más importante. En la banca, de 42 instituciones, 40 
quedaron en poder de extranjeros después del “proceso” de altisonante patriotismo. 

Veamos la distribución de esas tierras por nacionalidad y por departamento, según un estudio de M.I. 
Sans, publicado en la Revista Agraria de set/oct. ’85 y con datos de 1983: 

Argentinos 26.6 por ciento 

Brasileños 28.5 por ciento 

Otros 44.9 por ciento 


Su distribución por departamentos dada en hectáreas: 


Artigas 

Canelones 

Cerro Largo 

Durazno 

Flores 

Florida 

Lavalleja 

Maldonado 

Montevideo 

Paysandú 

Río Negro 

Rivera 

Rocha 

Salto 

San José 

Soriano 

Tacuarembó 

Treinta y Tres 

TOTAL 


138.469 

20.731 

117.579 

53.960 

20.231 

45.706 

52.456 

36.811 

0.398 

138.623 

131.071 

111.267 

63.752 

67.632 

24.223 

58.444 

81.544 

47.004 

1:249.393 


En el momento de este censo, esa superficie que equivale al 7.6 por ciento del total del país estaba en 
manos de extranjeros. En el lapso mayo ’83-’85, esa superficie había aumentado un 8 por ciento del total. 

Cabe anotar -porque la propaganda actual de la Dirección de Migración habla de “colonos con capital” 
y esto podría dar lugar a confusiones- que cerca del 50 por ciento de esas propiedades en el país y un 80 
por ciento en Artigas tienen más de 2.500 hectáreas... 

18 de diciembre de 1986 


131 



Un cooperativismo más compatible 
con los principios 

Fueron de aquella generación que protagonizó el Mayo ’68 en Francia. Los que sacudieron el calmoso 
letargo de una sociedad harta. Generación que lanzó un fügaz grito de protesta y desapareció. Desapareció 
como multitud, porque continúan como hombres y mujeres dispersos o reunidos en pequeños grupos 
resentidos, insatisfechos, desasosegados. 

Uno de esos grupos que pudimos entrevistar se estableció en la montaña de Francia ensayando un 
cooperativismo singular. Unos eran médicos y trabajaban particularmente como tales lo mismo que el 
veterinario, el agrónomo, el granjero, etcétera. Otros crearon una fábrica textil; grupo que formaba una 
cooperativa de tipo tradicional, que hacía todo el procesado de la lana, desde el lavado hasta la confección. 
Lo novedoso era que todos, los que trabajaban individualmente y los que lo hacían colectivamente, 
aportaban su excedente -todo el sobrante por encima del salario medio de un obrero- al fondo común. Lo 
realmente cooperativo era entonces el fondo común y no necesariamente la organización del trabajo. Ese 
fondo cooperativo podía destinarse a socorrer a alguno de los miembros de la cooperativa en caso de 
emergencia, pero sobre todo, para crear nuevas empresas que ensanchasen el espacio comunitario. 


Sobrevivir 

Es común aceptar sin reservas la lucha por un aumento de salarios para que el trabajador mejore su 
alimentación y demás, pero el planteo de la cooperativa como paliativo para el desocupado que ya está 
sufriendo privaciones, no se ve tan claramente. ¿Por qué? Porque se trata de crear una empresa. En realidad, 
una y otra cosa deben ser vistas como sendas estrategias para la supervivencia -en un caso para los 
ocupados, y en el otro para los desocupados- dentro de ese “sálvese quien pueda” que nos ofrece, 
magnánimamente, el capitalismo. 

En esta década de los ’80, hemos conocido índices sin precedentes de desocupación aun en los países 
desarrollados sin que se avizoren posibilidades de un retomo al pleno empleo. Lo que en esos países se 
ha dado en llamar “economía sumergida ", ha tomado un auge nunca conocido en la era del capitalismo, 
ya que en algunos de esos países -es el caso de Italia- suministra más del 30 por ciento de la producción 
total, lo que puede verse como una respuesta salvaje a la desocupación crónica. Al lado de la economía 
capitalista tradicional, que ya no brinda empleos sino que los reduce con la nueva tecnología, un número 
creciente de desocupados busca crear su propio espacio económico montando un pequeño taller o negocio 
clandestino. 

En Latinoamérica, esto que se ha dado en llamar “economía informal ”, y en algunos lados los 
“cuentapropistas ", también está creciendo (en Nicaragua, por ejemplo, llega al 48 por ciento de la mano 
de obra total). En Uruguay, en los últimos 20 años, subió del 10 al 24 por ciento de la mano de obra total: 
a la misma proporción que tiene en ella el proletariado industrial. A esto hay que agregar ese alrededor 
del 10 por ciento de desocupados. 

Somos de los que creemos que éste no es un fenómeno transitorio sino que se acentuará cada vez que 
vengan al país nuevas remesas de máquinas automatizadas -en Estados Unidos, donde ya llegaron, el 
proletariado industrial ha bajado al 19 por ciento de la mano de obra total- y entonces hay que buscar una 
estrategia para sobrevivir frente a una desocupación que se ha tomado endémica, característica de este 
“capitalismo tardío”. Las alternativas son una salida individualista o una colectivista: convertirse en 
“cuentapropista” o en cooperativista. 


Mentalizar para el socialismo 

Si el estudio de aquella revolución industrial naciente, permitió a grandes científicos como Marx 
prever la evolución general de las clases sociales, este cariz que está tomando el capitalismo de los ’80, 
así como las rectificaciones que se están dando en los países socialistas, también merece su estudio 
científico y extracción de nuevas conclusiones. 

Si no lo hacemos, si no enriquecemos nuestro acervo doctrinario con los nuevos datos que nos alcanza 
hoy la realidad, perderemos la lucha ideológica como ya les está sucediendo a los movimientos 


132 



revolucionarios de Europa Occidental. El no asumir que el proletariado disminuye en vez de crecer como 
lo había establecido el análisis económico del siglo anterior, y que un sector minoritario del mismo en los 
países más desarrollados cambia en calidad al ser el obrero manual cada vez más prescindible, el 
“seguidismo” de limitarse a reivindicar salarios cuando un vasto sector de las clases más pobres ya no 
pueden ni siquiera ser asalariados, y la carencia de una doctrina para enfrentar el problema de la 
desocupación endémica, hace que esos movimientos proletarios vayan disminuyendo sus fuerzas a mayor 
ritmo aunque sea la única clase explotada para la cual tiene un mensaje. 

Por otra parte, la valiente publicidad de las deficiencias en la aplicación del socialismo en los países 
donde lo están intentando, en lugar de fortalecer a estos movimientos euroccidentales, tiende a debilitarlos. 
Y esto, porque ellos mismos no han hecho las correcciones doctrinarias que estas rectificaciones, 
realizadas donde el socialismo se ha cotejado con la realidad, aconsejan a los que creemos que la práctica 
nos da el criterio de lo que es verdad. 

De todo esto podemos rescatar algo para el tema del cooperativismo: ese “espacio económico” 
abandonado parcialmente, esa mano de obra desocupada o volcada a la economía informal, es el gran 
campo para que lo ocupen empresas comunitarias realizando en ellas una real educación para el 
socialismo, para evitar las deformaciones que se han dado en los países que lo están practicando. En 
realidad, es sobre todo en la cooperativa de producción donde no se ha logrado muchas veces esta 
mentalización para el socialismo. Ello así, porque frecuentemente se han intentado cooperativas con 
medios tan mezquinos que no han podido salir adelante acorraladas como están dentro de una economía 
capitalista. Aun en los países socialistas, donde la cooperativa es fomentada en vez de ser saboteada, 
pequeñas empresas agrarias se mantienen en explotación individual o familiar (30 por ciento en Cuba, más 
del 80 por ciento en Polonia), y sólo aportan al fondo colectivo a través de impuestos. 

Puede suceder lo contrario: que la cooperativa en un país capitalista, en vez de ser ruinosa sea 
demasiado próspera. Pero si no hay normas con respecto a los excedentes, tampoco se habrá avanzado 
hacia la mentalización para el socialismo; sí tendremos una demostración de la eficiencia resultante de la 
acumulación de recursos en una cooperativa. Cuando la cooperativa y sus miembros se empiezan a 
enriquecer dentro de un entorno que permanece empobrecido, ya poco se diferencia de una empresa 
capitalista. Se habrá quitado por un momento un espacio económico al capitalismo, pero se lo devuelve 
al hacer una imitación del mismo. 


Desocupación en los países desarrollados. 1986 



% General 

% Jóvenes 

EEUU 

7.25 

15 a 24 años 

RFA 

8.25 

13 

Francia 

10.50 

s/datos 

Inglaterra 

11.75 

26 

Italia 

10.25 

20 

España 

22.00 

36 

Japón 

2.50 

s/datos 


5 

Uruguay: economía informal y asalariados 

1968 asalariados 79 % cuentapropistas 10 % 

1984 asalariados 71 % cuentapropistas 24 % 

Uruguay: desocupación mayor en la juventud 1985 

Trabajadores de menos de 25 años 27 % 

Trabajadores de más de 25 años 9 % 


133 






Por un nuevo cooperativismo 


En cambio, si la cooperativa toma la forma que describíamos al principio, no solo ese peligro 
desaparece sino que se ensanchará el espacio económico quitado al capitalismo cada vez más. En ese caso, 
lo cooperativo es el fondo comunitario, forma que compatibiliza el trabajo privado, en una profesión o en 
una granja, con la colectivización de los excedentes y con el trabajo colectivo en los sectores que sean 
posibles. El fondo cooperativo sostiene a su vez a las pequeñas empresas que lo integran, y las defiende 
de las fluctuaciones del mercado. Este fondo permite además, crear nuevas empresas quitándole cada vez 
más espacio al capitalismo. 

¿Es entonces el cooperativismo un camino para llegar al socialismo? No, en la Edad Media los señores 
feudales se apoderaron de una parte de los medios de producción, pero tuvieron que armar ejércitos 
privados para defender sus feudos. La burguesía, a su tumo, se apoderó de los medios de producción 
(quitándole espacios económicos al feudalismo o, mejor dicho, creando otros nuevos) en proporción 
infinitamente mayor que el que pudieran lograr las cooperativas, y sin embargo, muchas veces tuvo que 
hacer una revolución, como la francesa, para hacerse del aparato del estado y transformar la sociedad a 
su favor. Solo podemos decir que estos ejemplos ilustran cuánto importa el control, aunque sea parcial, 
de los medios de producción. 

Las cooperativas no son pues, un medio para llegar al socialismo, pero sí pueden serlo para algo que 
hoy, a la luz de las experiencias en curso de socialismo aplicado, aparece como el escalón ineludible: 
mentalizar a la gente para una sociedad solidaria. Se necesita de esa revolución mental que lleve a un 
mecánico, a un zapatero, a un abogado, a un médico, a volcar al fondo cooperativo todo su excedente sobre 
lo que necesita para una vida austera. 

Algo surge rotundo de todas estas revisiones que han sido necesarias en los países socialistas: sin una 
nueva moral no puede haber socialismo. 

Es deber de la hora adecuar la doctrina a los tiempos. Ver nuestra responsabilidad sobre estos sectores 
de población que el capitalismo actual margina por oleadas. E ir cotejando a la vez nuestra ideología con 
una práctica auténtica y comprobadamente solidaria. 


3 de junio de 1987 


Las empresas sobrendeudadas 


Ya las pagamos ¿cuándo las entregan? 


Hace más de cinco años que están ahí. La “ruptura de la tablita” de 1982 (cuando la tabla de devaluación 
paulatina del dólar fue sustituida por su libre cotización y pasó en un par de meses de $ 12 a más de $30) 
no fue el factor fundamental de su insolvencia sino, más bien, el golpe de gracia. Desde entonces, cientos 
de empresarios rurales, industriales y comerciales pasaron de personajes arrogantes y exitosos que 
miraban al mundo con desdén desde las ventanillas de sus coches de lujo, a sudorosos y gesticulantes 
negociadores en las gerencias de los bancos. Debían más de lo que teman. ¡Habían sido expropiados! Y, 
lo que es más oprobioso, no por unos desmelenados extremistas sino por unos pulcros banqueros. 

El gobierno militar y el gobierno posterior, partidarios ambos del más amplio tolerante liberalismo para 
los capitalistas, se mostraron y se muestran azorados y perplejos para resolver el problema. Es que era la 
lucha de unos oligarcas contra otros oligarcas, y para eso no tenían ni tienen solución. Los banqueros 
querían cobrar y los empresarios no podían pagar, ¿qué hacer? Estado de alerta general. Alarma en los 
cuarteles, zafarrancho de combate en el gobierno militar. ¡El capitalismo en peligro! ¡Medidas extremas, 
heroicas! ¡Salvataje! 

A ver: ¡primero los banqueros respaldados por el capital extranjero, o capital extranjero ellos mismos! 
Ahí va el salvavidas: les compramos las “carteras pesadas”, las deudas incobrables, y les dejamos los 
créditos cobrables para que sigan lucrando. A la larga, 600,700,1000 millones de dólares de deuda pública 
(de deuda que paga el pueblo) para salvar a los bancos nos dejó la dictadura antes de retirarse; lo que se 
ha dado en llamar, el “negociado de las carteras”. 


134 



Se esperaba que el gobierno civil rectificara, exigiera la devolución a los bancos. Pero no, al revés: se 
hizo cargo de otras “carteras incobrables” que vinieron junto con los últimos bancos privados nacionales 
minuciosamente desvalijados, cuando absorbió a los bancos Pan de Azúcar, Comercial, La Caja Obrera. 
Millones, decenas de millones, más de un centenar de millones de dólares de nuevos créditos incobrables 
pasaron a la órbita del Estado por esta nueva maniobra de rescate que paga, invariable y aburridamente 
el pueblo. 

Terminado el operativo salvataje de los banqueros, vino el de los estancieros, el de los grandes 
industriales y otros empresarios. Pero se encontraron con que se habían terminado los salvavidas y los 
náufragos seguían con el agua al cuello. 

Y entonces sobrevino la perplejidad del gobierno. ¿Qué hacer con empresas como COMARGEN, que 
debe 22 millones de dólares; con ONDA que debe 14 o con los estancieros que tienen una deuda por un 
valor que duplica al de sus campos? 


O pasan a remate y al extranjero, o pasan a los trabajadores 

Ya hace dos años y medio que el gobierno civil le da vueltas y vueltas a este asunto y no lo puede 
resolver. Se planeó una refinanciación que empezaba porque las empresas hicieran una entrega a cuenta, 
pero esto no marchó; incluso, gran parte de ellas ni siquiera se presentó a hacer los trámites. Aun dentro 
de las que se presentaron, la mitad han sido declaradas “inviables”, es decir insolventes para afrontar su 
deuda (porque un campo, por ejemplo, no puede ser declarado in viable desde el punto de vista productivo). 

La estimación de las posibilidades de pago la hace una comisión del gobierno, y a mediados de 1987 
ya había declarado a 892 empresas como “inviables” y a otras 906 como que aún tenían posibilidades de 
amortizar su deuda. Dentro de las insolventes para afrontar su deuda, 500 son del sector agropecuario, 232 
de la industria y el resto de los servicios. En la industria, donde el cierre de una fábrica implica decenas 
de trabajadores a la calle, hay 99 empresas, que deben 95 millones de dólares al Banco República y otras 
133 que deben 280 millones de dólares al resto del sistema financiero (hoy también estatal), que han sido 
declaradas insolventes o “inviables” por esa comisión. Esto tiene importancia porque, según el acuerdo 
de la CONAPRO, las empresas declaradas “inviables” deben ir a su liquidación. 

Uno se pregunta cómo es que un gobierno que ha sentado el precedente de pagar la deuda extema con 
bienes en la cesión de tierras para la edificación del hotel “5 estrellas” -en lo que se ha dado en llamar la 
“capitalización de la deuda extema-, no aplica el mismo principio cuando él mismo es el acreedor y el 
beneficiado. La deuda externa es muy discutible, y de hecho ya algunos grandes países latinoamericanos 
la están discutiendo antes de seguir pagándola. Como hemos tratado de demostrar repetidamente, se trata 
de una descomunal estafa porque los países prestamistas, entre otras cosas, manipularon los precios de 
nuestros artículos de exportación rebajándolos en un 30 por ciento, y colocándonos así en la imposibilidad 
de pagar. 

Por otro lado está el problema de si se deben o no pagar las deudas contraídas por gobiernos de facto. 
Hay juristas brasileños que han demostrado que esas deudas son tan ilegales como el gobierno que las 
contrajo. En nuestro país, la enorme mayoría de la deuda extema fue contraída por la dictadura y en gran 
parte para gastos militares destinados a mantener el régimen ilegal. Incluso dirigentes de los partidos 
tradicionales, como Carlos Julio Pereyra, han sostenido recientemente en declaraciones públicas que no 
corresponde pagar la deuda contraída por el anterior gobierno de facto (aparte de presentar un proyecto 
de ley en el mismo sentido para deudas futuras). Pues bien, para esa deuda ilegítima se admite la 
capitalización y no se aplica para la deuda de las empresas con la banca estatal, donde la capitalización 
de la deuda significaría que cientos de ellas pasaran al Estado. 


Porque el gobierno no tiene propuesta para las sobrendeudadas 

Es lógico que un partido gobernante que quiere privatizar ILPE, PLUNA y hasta vender el puerto de 
Montevideo, se sienta abramado cuando ve que por el desarrollo espontáneo e implacable de su economía 
liberal pasarían a la órbita del Estado cientos de empresas, aunque sea transitoriamente. 

Desde sus inicios, el equipo gobernante quiso despachar o desembarazarse del problema estableciendo 
que un organismo contable clasificara a las empresas sobrendeudadas en “viables” e “inviables”, y hasta 
logró insertar en la CONAPRO esa cláusula de que las segundas irían a la liquidación. Con este curioso 
criterio, el Uruguay mismo tendría que ser declarado “inviable”, porque es obvio que no puede pagar su 


135 



1 Principales deudores de la banca de 1987 I 

Empresas: 

Deuda (en dólares) 

1) Frigorífico Comargen SA 

22:360.397 

2) Midober‘s SA 

21:710.349 

3) INLASA 

21:232.028 

4) Agroindustrias La Sierra SA 

20:494.889 

5) Arrozal 33 SA 

19:325.444 

6) COMISACO SA 

18:718.669 

7) Fábrica Nac. de Papel 

17:337.775 

8) Otegui Hermanos 

17:023.200 

9) COOPAR SA 

16:177.220 

10) CALNU 

15:061.133 

11) ONDA 

14:761.315 

12) SAMAN 

14:417.578 

13) Cervecería y Maltería Paysandú 

12:869.736 

14) Lanera Santa María SA 

12:296.435 

15) RAUSA 

11:334.186 

16) EXIMSA 

11:174.650 

17) The New Zeland Refining 

11:067.789 

18) CUBALAN SA 

10:560.918 

19) ILDU SA 

10:474.124 

20) Fea. Uruguaya de Alpargatas SA 

9:559.205 


deuda externa de 5.100 millones de dólares; menos la puede pagar Brasil, que se ha declarado a sí mismo 
“inviable” para pagar la suya. Tanto países como empresas pueden ser vaciados por un desvío de sus 
fondos y recursos (hoy mismo en este Uruguay se está superando otro récord de importación de autos “cero 
quilómetro”, mientras no hay igual demanda de importación de equipos industriales). 

El mismo equipo económico de gobierno ha hecho notar alguna vez, que en el período de los préstamos 
alegres muchos grandes estancieros sacaron 2 o 3 millones de dólares de los bancos con garantías de sus 
campos, los colocaron a interés en Panamá u otra plaza segura, teniendo ahora a ese interés como ingreso 
principal. Si salvan el campo, mejor, pero ellos ya no viven de su producción. ¿Puede ser declarado 
“inviable” ese medio de producción o tendremos simplemente que quitar al especulador que lo detenta para 
hacer marchar la empresa? 

El gobierno ha estado ofreciendo subrepticiamente, a través de sus embajadas, los campos del Uruguay 
en la esperanza que vengan capitalistas extranjeros a sacarlo de este aprieto. Los intentos de vender en 
subasta campos y fábricas, tropiezan con otro inconveniente. En esta era de auge del capital especulativo 
nadie quiere invertir en producción. Aun empresas pequeñas que el gobierno ha querido privatizar, como 
los hoteles municipales, no encuentran inversores interesados y no hubo ofertas cuando se llevaron a 
licitación. Es que la inversión intema, que llegó al 18 por ciento del PBI en el’79, bajó al 8 por ciento en 
el ’86. En algún remate de campos que promovió para cobrar sus créditos contra estancieros morosos el 
Banco Central, no rescató ni la mitad de la deuda. 

De ahí que aquella sentencia de la CONAPRO de que las empresas “inviables” debían ir a su 
liquidación, no sea tan fácil de ejecutar. 


¿Tiene una propuesta la oposición? 

La verdad es que lo que no han pagado estas empresas lo ha pagado el pueblo a través de los bancos 
estatales. Por ejemplo, el Plan Agropecuario o el Plan de Pesca se financian con préstamos del BID que 
el Banco República tiene que pagar religiosamente aunque las empresas rurales o pesqueras no le paguen 
a este banco. 


136 




A esas empresas que deben a los bancos estatales más de lo que valen sus inmuebles e instalaciones, 
ya las hemos pagado. O el Estado se hace cago de ellas ahora mismo, o siguen vaciando paulatinamente 
las arcas estatales que el pueblo debe rellenar de continuo a través de impuestos y tarifas públicas. 

El Estado puede absorber las deudas de los productores chicos que son las menos cuantiosas (los 
bancos dan más a los que tienen más). Véase el cuadro adjunto: con los más de 20 millones de dólares que 
deben algunas empresas grandes, se pueden enjugar las deudas de todos los productores rurales chicos. 

Hay un “ahora o nunca” para que grandes latifundios y grandes empresas especuladoras y explotadoras 
como COMARGEN pasen al control popular, ya sea como empresas mixtas (estatal-privadas o estatal- 
cooperativas) o como cooperativas. La expropiación ya está hecha por los bancos, lo único que está 
trabando el otro paso es la ideología privatista del equipo gobernante. 

¿Cuál es la propuesta de la oposición mientras tanto? Hay un tímido proyecto, firmado por los 
legisladores Zumarán, Carlos Julio Pereyra y Gargano, para que las tierras de los deudores rurales al Banco 
Central pasen al Instituto de Colonización. Tímido y señero lo que pensaba la oposición hace dos años, 
porque al no ser impulsado quedó en eso. Congruente hubiera sido aplicar similar solución a empresas 
industriales y comerciales, para que pasaran a los trabajadores a través del Estado. 

Al vencer en estos días el plazo de entrega de una cuota de la generosa refinanciación que se les hizo 
sin que la hayan pago, se reaviva el debate sobre el destino de estas empresas. Y es hora de tomar la 
iniciativa sobre un problema que el gobierno se ha mostrado impotente para solucionar. La inercia, al dejar 
hacer, favorece a la especulación y a la extranjerización. 


21 de octubre de 1987 


Bolsa y dólar 

Final de juego 


(Desde París) 

Muchas recriminaciones tuve que aguantar, estoicamente, a propósito de mis poco divertidos artículos 
sobre los peligros que se avecinaban para el sistema financiero mundial.. Especialmente las “mate 
amargo’girls”esperaban que escribiera cosas más graciosas y de moda (ellas, que están con los figurines 
atrasados, porque acá en París todas las mujeres, y aun algunos hombres, usan polleras). Ahora sí está de 
moda el tema financiero, y no precisamente porque se haya tomado más divertido. Al contrario, ¡hay que 
ver las caras de angustia de los corredores de bolsa que se ven acá en Francia en cada informativo de 
televisión, y sus gestos desesperados con los dedos marcando otros tantos millones de dólares en acciones 
u obligaciones que cambian de dueño! Ya no se ve más gente parsimoniosa y reposada, como uno puede 
esperar de los que dirigen las finanzas mundiales, sino individuos desorbitados que rematan nerviosamen¬ 
te sus queridos papeles en la Bolsa de Nueva York, Londres, Tokio o París. Poca fe, poca confianza pueden 
comunicar a la población, entre la que hay muchos pequeños accionistas. Solo pánico se propaga desde 
las pantallas de los televisores. 

Cómo se gestó todo 

Muchas veces lo hemos dicho: Estados Unidos abusando de su derecho de emitir divisas, lanzó 
irresponsablemente al mundo, resma tras resma, miles de millones de dólares con olor a tinta fresca para 
saldar el déficit crónico de su balanza de pagos. Así, en tiempos en que su emisión intema, estrictamente 
controlada, no pasaba de 200.000 millones de dólares, ya había lanzado al exterior más de un billón. Son 
los que originariamente se llamaron “eurodólares” y hoy sobrepasan holgadamente un billón 800.000 
millones. 


137 



De Mate Amargo del 5 de agosto de 1987 


“¿Quién toma hoy en serio el sistema financiero?” 


“Galbraith ve cinco bombas de tiempo que han comenzado su cuenta regresiva y actúan 
conjuntamente sobre el sistema financiero liderado por Estados Unidos. La primera es 
justamente esa suba inexplicable de las acciones de empresas que no gozan precisamente de 
buena salud. Es de recordar las maniobras especulativas del llamado ‘juego a la Bolsa’ que 
precipitó la crisis de 1929. Un grupo de capitalistas especuladores hacía un fondo de varios 
millones de dólares usando para ello créditos bancarios y empezaba a comprar acciones de una 
compañía, por ejemplo de la General Motors. Al haber mucha demanda, las acciones 
empezaban a subir y entonces, ‘todo el mundo’ (los que no están en el ‘curro’) invertía en esas 
acciones, lo que dio otro empuje a la suba. Cuando esto sucedió, los confabulados lanzaron al 
mercado las suyas, vendiendo a 200 la acción que compraron a 100; la cotización se fue 
desplomando. Y ahí ‘todo el mundo’ fue tomado por el pánico y vendió también las suyas, 
siempre rezagados, y por lo tanto cobrando 100 por lo que pagó 200. 

Hoy, también se está dando esta malsana especulación, ya que la suba de las acciones no 
se corresponde con un auge especial de las empresas que las emiten. Simplemente se ‘juega 
a la Bolsa’ (por algo, se llama a esta la ‘sociedad casino de los ’80’), canjeando papeles por 
otros -que son los cheques contra los bancos- sin que esto tenga relación alguna con la 
producción o el comercio, con la economía real.” 

La segunda bomba de tiempo es la deuda del Tercer Mundo, de un billón de dólares, 
imposible de pagar. La tercera es un aumento súbito del proteccionismo, o sea una limitación 
al mínimo de las importaciones que, como Estados Unidos, tiene un déficit creciente y al 
parecer irreversible en su balanza comercial. La cuarta, el “Pearl Harbor financiero”: el Japón, 
en forma súbita deja de comprar bonos del tesoro y otras obligaciones que Estados Unidos 
emite para financiar el déficit de su presupuesto. Quinta: la imposibilidad de control del 
sistema financiero. (Sintetizado de la nota arriba citada). 


Hace pocos días, un ex ministro de Economía del gobierno socialista francés afirmó que en este 
momento había circulando en el mundo 25 veces más moneda que la necesaria para el comercio mundial 
(como se sabe, los medios de pago deben ajustarse estrictamente a las transacciones que deben saldarse 
con ellos). El exceso de dinero fue a los bancos, y como estos pierden si pagan intereses por él y no pueden 
colocarlo, sobrevino la era de los préstamos alegres. Y ya estamos en la década de los ’70, cuando los 
préstamos bancarios aumentaron a un ritmo del 28 por ciento anual. Se prestó a los solventes, a los menos 
solventes y por fin a los insolventes. Conque pagaran un interés ya no había el problema del dinero parado 
en las cajas fuertes de los bancos. 

La embestida del capital bancario fue abrumadora: todos, países, empresas, individuos, pasamos a ser 
deudores de los bancos. Vino el “neoliberalismo” y globalmente trajo por un lado, más ricos con grandes 
excedentes económicos, y por otro, más gente que vio reducidos su ingresos. Estos, que eran muchos más, 
determinaron una baja abrupta del mercado interno: en nuestro país por ejemplo, al bajar a la mitad el 
salario real, bajó otro tanto el consumo. En EEUU el promedio del salario retrocedió a los niveles de 1962 
durante el gobierno de Reagan. Pero en uno y otro lado subió el Producto Bruto Interno y ese ficticio 
ingreso per cápita (por habitante). Lo cual significa que había un reducido sector social que compensaba 
con creces esta baja y acaparaba dinero sin gravitar de una forma importante en la reactivación del 
consumo, y por lo tanto del mercado. Al tener meaos mercado, las empresas tuvieron grandes &8saüadcs 
para vender su producción y cayeron en la insolvencia para pagar sus deudas con los bancos. Y a los países 
les pasó lo mismo. Así, como saldo de esta etapa, tenemos una deuda «tema y externa igualmente 
imposibles de pagar. 


138 





Mientras tanto, aquel excedente de dinero ocioso abandonó discretamente la banca, que ya era una 
cáscara sin jugo, y enfiló hacia la Bolsa. Y ya entramos en la década de los ’80, donde la inversión en las 
Bolsas subió verticalmente. En los países desarrollados aumentó diez veces más que el PBI en este período. 
Mismo en nuestro país, la inversión en la Bolsa aumentó quince veces entre 1972 y 1986. 

Y acá ya nos estamos acercando al último acto de este drama. En la Bolsa, los que tienen excedentes 
económicos pueden comprar dos clases de papeles: obligaciones emitidas por el Estado (títulos de deuda 
pública, etcétera) y las acciones emitidas por las empresas. Las primeras tienen un interés fijo, las segundas 
reditúan un dividendo que puede ser variable o nulo, según la prosperidad de la empresa. En nuestro país, 
en 1986, el 99.5 por ciento de la inversión en la Bolsa fue en obligaciones del Estado: que los rentistas no 
quieren saber nada con los riesgos de la producción y buscan el interés fijo. 

En Estados Unidos, el gobierno 
de Reagan descubrió que bien podía 
rebajar los impuestos a los que los 
pagan -allí son proporcionales a la 
ganancia porque prepondera el im¬ 
puesto a la renta- si lograba enjugar 
el déficit fiscal que esto creaba, emi¬ 
tiendo esas obligaciones que se ven¬ 
den en la Bolsa. Al suprimir impues¬ 
tos a los ricos el presupuesto empezó 
a dar un déficit anual de 220 mil 
millones de dólares. Para compen¬ 
sarlo emitió esas obligaciones que 
captaban los capitalistas de todo el 
mundo (los de Japón entre 1/3 y 1/4). 

Así, al cabo de estos años de 
gobiemo,Reagan se acumuló una 
deuda pública por este concepto, que 
en 1986 sobrepasaba los dos billones 
de dólares, que se hizo evidente era 
imposible de pagar. 

Simplemente, Estados Unidos 
había pasado de emisor irresponsable 
de moneda a emisor irresponsable de 
títulos de deuda pública que sabía no 
podía pagar. A principios de 1987 
esto se hizo evidente, y el ingreso de 
capitales a Estados Unidos, que toda¬ 
vía fue de 100 millones de dólares en 
1986,se vino a cero en los primeros 
meses del año actual. La alarma fue 
creciendo, también por este síntoma, 
y se produjo una venta paulatina de 
obligaciones que fue aumentando en 
cascada hasta que se transformó en 
avalancha en las últimas semanas. 

Reagan salió a la televisión a decir 
que iba a aumentar los impuestos y 
abatir el déficit fiscal, pero no detuvo 
la avalancho. De hecho, su gobierno, 
al disminuirles los impuestos a los 
ricos,le hizo pagar al mundo una falsa 
prosperidad para ese sector. Las esta¬ 
dísticas dicen que para cada hogar es¬ 
tadounidense entró un promedio de 
ingreso extra por ese concep- 
-to de 2.000 dólares anuales, 


De Mate Amargo del 5 de agosto de 1987 

"¿Quién toma hoy en serio 
el sistema financiero?” 


“Como hemos dicho tantas veces, en el origen de 
todo esto hubo una desaprensiva emisión de dólares de 
Estados Unidos hacia el exterior, que hoy supera larga¬ 
mente el billón y medio, para pagar los déficit crónicos 
en su balanza de pagos. A partir de allí,la especulación 
con dinero fue creciendo hasta ser la principal fuente de 
ganancias para oligarcas y países capitalistas. Frente a 
una economía real (industrial, agrícola, etcétera) depri¬ 
mida, se ha montado esta farsa de compra y venta de 
papeles, en la que el dinero sin respaldo es un papel 
más. Farsa que poco importa, puede seguir o puede 
reventaren un crac. 

Primero fueron los generosos préstamos bancarios 
con esos billetes dolosamente lanzados a circulación 
por un país que puede imprimir divisas; ahora es la 
especulación bursátil en la cual ese exceso de dinero es 
captado directamente sin la intermediación de la banca, 
a través de la venta de acciones y otros papeles. 

Se puede pensar que las grandes potencias tendrían 
que alentar a las otras con su ejemplo para que sigan 
pagando sus deudas, pero por el contrario, veamos cuál 
es la situación de Estados Unidos. Su deuda pública y 
privada asciende a la descomunal suma de siete billo¬ 
nes de dólares. Por un lado, porque el Estado debe más 
de dos billones de dólares por títulos de deuda pública, 
que emite para paliar ese déficit presupuestal de 
220.000 millones de dólares anuales; por otro, los 
negociantes y los industriales deben dos billones y 
medio de dólares cada uno. Todos, los siete billones, 
son deudas incobrables que además, crecen a un ritmo 
del 12 por ciento cada año. 

Mientras tanto, se calcula que unos pocos especu¬ 
ladores en la Bolsa de Nueva York han realizado una 
ganancia de medio billón de dólares entre 1982 y 
1986... Es la ‘economía cancerizada’, la ‘sociedad 
casino’ que incluso pretende que Latinoamérica pague 
la deuda externa a expensas del hambre de sus niños.” 


139 




pero la realidad es que, habida cuenta que el salario bajó con Reagan a los niveles de 1962, no fue al hogax 
de los trabajadores que entró el ingreso extra. Para ellos el ingreso bajó y por lo tanto, hubo en otros lujosos 
hogares un ingreso mucho mayor a esos 2.000 dólares. 

Digamos que como factor corroborante de la insolvencia de Estados Unidos para pagar sus deudas -y 
que tal vez fue el otro detonante de estas “semanas negras” de Bolsas y monedas- está el déficit crónico 
de su balanza comercial que supera los 150 mil millones de dólares anuales, y que ha dejado como saldo 
la deuda externa mayor del mundo y que asciende en ese país a 130 mil millones de dólares. A mediados 
de este año, en lugar de tender a disminuir, el déficit batió otro récord mensual y también se disipó toda 
esperanza de pagar la deuda externa de ese país. 


El porqué de la crisis del dólar 

Al panorama que describíamos sobre la emisión irresponsable de dólares, se ha agregado la de otras 
monedas fuertes. En efecto, desde hace más de un decenio hay un acuerdo entre los principales países de 
Europa para defender mutuamente la cotización respectiva de sus monedas, para que nadie se vea 
perjudicado o aventajado en el comercio recíproco por una suba o baja abrupta de las mismas. A esto se 
le llama SME: Sistema Monetario Europeo. 

Más recientemente, se ha firmado entre las cinco mayores potencias capitalistas los “acuerdos del 
Louvre”, destinados al salvataje de las monedas, especialmente del dólar. Cada vez que se produce una 
baja súbita de una, los otros países están obligados a comprarla para crear una demanda artificial y elevar 
así su cotización. Esto se ha hecho varias veces para el dólar, con otra consecuencia indeseable: para 
comprar esas enormes sumas, los bancos centrales de otras potencias tienen que emitir por millones su 
propia moneda, creando un peligroso exceso también de ellas (por ejemplo de marcos o de yens). Este 
contrafuerte, por lo tanto, aguantaría al dólar hasta cierto punto, pero no si cunde el pánico y la gente 
empieza a desprenderse masivamente de esos casi dos billones de dólares que andan circulando por el 
mundo. Como la gente sabe que el contrafuerte puede ceder, se han dado en estos días bajas bruscas del 
dólar, motivadas por ventas masivas que el mecanismo montado no pudo contrarrestar. O sea, que también 
puede haber una reacción en cadena sobre las monedas como la hubo sobre las Bolsas. 


¿Cuáles serán las consecuencias 7 

Estamos pues, en lo que puede ser una crisis muy parecida a la de 1929. También la crisis bursátil de 
ese año fue precedida por meses de bajas bruscas y pequeños repuntes antes que se diera el colapso final 
que trajo la ruina de millones de ahorristas, y diez años de depresión, al ocasionar la baja brusca del 
mercado intemo. Ya hay cientos de miles de arruinados en estos días en Estados Unidos, por lo cual se 
puede prever una recesión prolongada en ese país. Su reacción previsible, al cortársele los suministros de 
capitales que le permitió vivir a crédito estos últimos años, es aumentar el proteccionismo: no permitir el 
ingreso a su mercado interno de artículos importados. Esto será un rudo golpe para Japón y Europa, y puede 
haber una reacción en cadena de proteccionismo reduciendo aun más el comercio mundial. 

Países como el nuestro, cuyo gobierno mantiene deprimido el mercado intemo a través de los bajos 
salarios porque apuesta a las exportaciones, son muy vulnerables por dos lados: el de las grandes potencias 
que importarán menos y porque los otros, incluso los del este europeo, tienen menos divisas para 
compramos al ver reducido su comercio con las potencias. 

Por otro lado, habrá un exceso de ofertas de exportaciones y es de prever que aun los equipos 
sofisticados se ofrezcan a precio de remate. En el desesperado manoteo de alguna tabla segura, cuando se 
hunden por igual valores de Bolsa y monedas, es de prever una suba del oro y otros metales y de bienes 
inmuebles. También habría que esperar un aumento de la inversión en la producción, en el sector real de 
la economía, pero esto solo en la medida que los gobiernos sepan incentivar los mercados internos a través 
de los salarios, y el extemo a través de acuerdos regionales y con las áreas no proteccionistas del mundo. 

Por fin, la recesión en Estados Unidos despejará hasta la última ilusión del pago de su deuda extema 
y de su deuda pública, y seguramente aun nuestros porfiados y serviles pagadores de la deuda externa del 
Tercer Mundo tendrán que convenir que se impone un gran “borrón y cuenta nueva” respecto a todas. 

Ahora son nuestros severos acreedores los que precisamente nos dan el ejemplo del no-pago unilateral. 

4 de noviembre de 1987 


140 



Conferencia sobre deuda externa en Perú 


Un escenario que llama a la lucha 


(Desde Lima) 

La Conferencia Deuda Externa, Desarrollo y Cooperación Internacional, celebrada en Lima entre el 
25 y 29 de enero, tuvo como componentes principales a las llamadas Organizaciones no Gubernamentales 
(ONG) del Norte y del S ur. Las venidas de Europa y Norteamérica eran casi todas organizaciones de ayuda 
al Tercer Mundo; las de América Latina, instituciones de estudios económicos y centrales sindicales 
(asistieron las dos grandes del Brasil, CUT y CGT, las cubana y sandinista, la COB boliviana, las 
hondureña, panameña y costarricense, la CGT argentina, etcétera). También había una corta nómina (37 
en un total de 222 participantes) de invitados especiales, entre los cuales estaba Pérez Esquivel por 
Argentina, Pablo Shilling por Brasil y Alberto Couriel y yo por Uruguay. 

En la primera sesión de trabajo, el ex ministro de Economía de Allende, Pedro Vuskovic y la doctora 
Susan George, hicieron una exposición sobre crisis, deuda y su impacto sobre la producción, y cuatro de 
los invitados especiales fueron llamados para comentarlas. A partir de entonces se funcionó en comisiones, 
alternando los días siguientes con plenarios matutinos. Finalmente se aprobó una serie de ponencias de 
acción concreta, que incluye la formación de organizaciones populares en cada país dispuestas a luchar 
contra la deuda, y campañas internacionales impulsadas por juristas, sindicatos y la Iglesia. 

El evento se realizó en la misma semana en que las centrales sindicales peruanas realizaron un 
combativo paro general. 

Transcribimos a continuación, parte del discurso inicial de Susan George, que da un insuperable 
balance del impacto de la deuda en los pueblos del mundo. 


La desda y el hombre común 

“(...) Lo primero que tenemos que entender, según mi opinión, es que el dañino impacto de la deuda 
en la persona común y corriente comenzó hace m ucho, antes que se tratara el asunto de la crisis de la deuda. 
La existencia en sí de más de tres mil millones de dólares de deuda del Tercer Mundo es, claramente, un 
síntoma y un resultado de un modelo de desarrollo que está totalmente en bancarrota, y que comenzó a 
crear estragos antes de que la deuda fuera considerada un tema de debate. El gran objetivo del ‘desarrollo’ 
-y pongo la palabra entre comillas- puesto en práctica por el Banco Mundial y otras agencias en 
cooperación con las elites sureñas, fue incrementar el Producto Bruto Interno e integrar a los países del 
Tercer Mundo al mercado mundial. Se suponía, que estos países debían crecer. No importaba quién recibía 
los frutos del crecimiento, ya que supuestamente todos se iban a beneficiar al final, a través del proceso 
de ‘goteo’. Ustedes recordarán que durante la década de sorprendentes tasas de crecimiento en Brasil, 
inclusive su entonces presidente admitió que aun cuando a Brasil le iba muy bien, a los brasileños no. (...)” 


Dinero para armas 

“La mayor parte del dinero fue prestado a gobiernos no democráticos, no elegidos. Con frecuencia, 
los préstamos ayudaron a países represores a volverse más represivos: alrededor del 20 por ciento de todos 
los préstamos para América Launa y Africa se dedicaron a fines militares. Durante la década de los setenta, 
América Latina incrementó sus gastos militares en un promedio de 12 por ciento por año; Africa en 18 por 
ciento anualmente. (...)” 

“Mucho del dinero prestado fue simplemente robado por elites tercermundistas quienes acumularon 
inmensas fortunas en bancos del Norte. Por ejemplo, los capitales fugados de México son equivalentes a 
por lo menos la deuda actual total del país. Gracias a la fuga de capitales, se paga dos veces a los bancos; 
una vez en forma de depósitos de latinoamericanos ricos. También se les roto dos veces a los pueblos del 
Tercer Mundo. No importa cuánto dinero haya salido del país, se supone que todavía tienen que hacer 
inmensos sacrificios para pagar toda la cantidad que aparece en las cuentas nacionales. (...)” 


141 



La estrategia de guerra 

“La deuda encaja exactamente con la famosa definición de la guerra dada por el teórico del siglo XIX, 
Karl von Clausewitz. Clausewitz dijo: ‘La guerra es la continuación de la política por otros medios’; y la 
continuación de la crisis de la deuda es ciertamente un fenómeno político como también financiero. Pero 
la deuda también engarza con un axioma menos famoso de Clausewitz: ‘La guerra es un acto de violencia 
cuyo objetivo es forzar al adversario a hacer nuestra voluntad’. (...)” 

“La deuda también es útil para controlar la infraestructura de los países, como todas las potencias 
guerreras han tratado de hacer. Los banqueros privados están ahora retirando una pequeña porción de la 
deuda en canje por moneda local, con la cual pueden entonces comprar compañías locales. 

Una operación de canje de 900 millones de dólares compromete al grupo Alfa, el grupo petroquímico 


Pantallazos peruanos 

Lima indígena. Ojos oblicuos, narices aguileñas, pelo negro y chuzo, estos pequeños pero 
fuertes hombres y mujeres de edad indefinida constituyen hoy más del 90 por ciento de la 
población de Lima, ciudad que recibe una continua inmigración y ya ha sobrepasado los siete 
millones de habitantes. Es el antiguo continente americano que lanza, desde su corazón indio 
en las montañas, bocanada tras bocanada de descendientes de la vieja raza sobre las poblaciones 
de la costa. Es la América indígena que recupera posiciones luego de 500 años de intrusión 
europea. 

Peruanos invaden Perú. Llamó la atención de quienes visitamos Lima, un conjunto que 
abarcaba varias hectáreas de pequeñas casillas hechas de esteras de junco, de no más de 2 x 2 
m, con una pequeña bandera de Perú cada una en su techo (techo que también es de esteras 
porque en Lima nunca llueve). Visitamos a estos pueblos de “invasores”, que así le llaman, que 
si logran asentarse pasan a denominarse “pueblos jóvenes”. Y nos enteramos que desde los 
tiempos de Velazco Alvarado, familias con dificultades de vivienda se ponen de acuerdo e 
invaden terrenos privados, donde se han hecho fuertes, soportando a veces una cruenta 
represión. Una vez admitidas, empiezan a construir viviendas de “material noble” y, lo que es 
más interesante, funcionan como un barrio orgánico, con sus respectivas instituciones sociales, 
ya que el éxodo y la conquista unió indisolublemente a sus habitantes. 

Un paro general con tres muertos. Ni siquiera los diarios sensacionalistas, que son varios, 
le dieron importancia al hecho de que las fuerzas represivas hubieran matado a tiros a dos 
manifestantes y otro fuera muerto por una piedra en enfrentamiento. Tal vez influyó el hecho 
de que dos de las muertes fueran en las provincias, ya que en Perú el sector más combativo está 
fuera de la capital. Y la izquierda gana alcaldías provinciales a la par que en Lima. 

Un discutido atentado de Sendero al líder del PC. Si bien los senderistas irrumpieron en la 
manifestación, no muy numerosa, que se hizo en la plaza donde tiene su sede la central sindical, 
encapuchados y con sus banderas, para algunos testigos presenciales los guardias de Del Prado, 
líder del PC, se apresuraron a sacar sus armas, cosa que sí salió en los diarios con fotos, así como 
a retirarlo. Los senderistas tiraron algunos petardos de poco poder y se retiraron. Se toma como 
una continuación de enfrentamientos similares en una manifestación anterior. Queda descartada 
una provocación policial porque El Diario, que se toma como portavoz oficioso de Sendero, 
justificó el atentado. 

Intentos de unir a la izquierda. La derecha pretende usufructuar el prestigio como escritor 
de Vargas Llosa, erigiéndolo como candidato; el APR A no parece estar muy debilitado después 
que le quitó a la Izquierda Unida (IU) el municipio de Lima. IU está integrada por sus partidos 
y mucha masa independiente. Los más importantes: PUM (Partido Unido Mariateguista) que 
hoy tiene 4 senadores y 12 diputados; PCP (comunista): 2 senadores, 8 diputados y el control 
de la mayoría de los sindicatos; UNIR (Unidad de Izquierda Revolucionaria, ex MIR): 2 
senadores, 12 diputados. IU integra la Asamblea Nacional Popular junto con la central sindical 
más fuerte y algunas fuerzas políticas que aún no han entrado en IU, como la UDP (Unión 
Democrática Popular) que se considera favorable al movimiento guerrillero Tupac Amaru, y 
tiene un periódico que se llama Cambio. La izquierda sacó en las elecciones de alcaldes de 1986, 
un 30 por ciento de los votos; y en las elecciones nacionales anteriores, un 27 por ciento. 


142 





más grande de México. Para México, este retiro representa una cantidad de menos del 1 por ciento de su 
deuda total, y reducirá sus pagos anuales de los intereses en apenas 10 millones de dólares. Sin embargo, 
México ha perdido control de uno de sus más grandes complejos industriales. Otros varios países 
latinoamericanos están tratando desesperadamente de vender sus posesiones, aunque hasta el momento 
se han retirado a través de estos canjes menos de 8 mil millones de dólares de su deuda de 420 mil millones. 
Pero, inclusive, con solo 8 mil millones de dólares, los extranjeros pueden comprar casi cualquier 
compañía industrial o de servicios que crean conveniente. Los latinoamericanos pueden tener lo que sobra. 
(-)” 

“Por supuesto, la deuda a veces lleva a la violencia directa e indiscutible contra personas que protestan 
frente a súbitas medidas del FMI que amenazan su propia sobrevivencia. Muchos han sido muertos en 
Zambia, en la República Dominicana, en Marruecos, Egipto, Brasil y otros lugares. Los acreedores no 
necesitan ensangrentarse las manos, porque son el ejército y la policía de los deudores los que realizan las 
matanzas. Pero la deuda proporciona a los países acreedores un instrumento indirecto, aunque no menos 
violento, de mantener al Tercer Mundo en línea y obligarlo a ‘hacer su voluntad’. (...)” 


Cómo defenderse 

“La mejor defensa posible de la democracia latinoamericana sería una estrategia unificada de parte de 
los gobiernos deudores. Mientras estos gobiernos acepten el principio del Norte de dividir para vencer, 
inherente al enfoque caso por caso, están buscando problemas. La unidad podría hacer cambios enormes 
en la escena de la deuda y reducir su devastador impacto casi instantáneamente. 

Vamos a imaginar solo algunas de las tácticas que un frente unificado de deudores podría emplear. 

(...)” 

“Los deudores podrían anunciar a sus acreedores que pagarán la deuda, pero no enteramente a los 
bancos. Al estirar el dinero de manera más equitativa para las economías de los acreedores, los deudores 
contribuirían a la mayor prosperidad del Norte pero también a la propia. Cada país podría listar sus 
importaciones de alimentos y manufacturas más importantes, y luego elegir comprarlas en base al 
prorrateo entre países a quienes se les debe la deuda. Por ejemplo, si una nación debe el 30 por ciento de 
la deuda a Estados Unidos, podría comprar 30 por ciento de su lista de importaciones esenciales de la 
economía de Estados Unidos, deduciendo estas compras de los pagos a los bancos norteamericanos. Los 
bienes suntuarios estarían específicamente excluidos de este esquema. 

La unidad podría permitir a las naciones latinoamericanas exigir el retomo de su capital fugado. 
Podrían hacer una huelga de pagos hasta que los bancos regresen las cuentas a sus clientes latinoameri¬ 
canos no residentes y devolvieran o prestaran el dinero a los países de donde provino. (...)” 


Las “3D” 

“Otraestrategia no necesita de la unión gubernamental. Yo le llamo ‘reintegro creativo’, o la solución 
3D, que significa Deuda, Desarrollo y Democracia. Esta propuesta implica un rol extremadamente 
importante para las ONG, y ciertamente no sucederá a menos que las ONG, tanto del Norte como del Sur 
estén listas para luchar políticamente por esta. Si se hace suficiente esfuerzo político, sin embargo, la 
solución 3D tomaría la crisis de la deuda de adentro para afuera, y la haría un instrumento no de aprensión 
sino de liberación. 

3D significaría pagar los intereses de la deuda, pero en moneda nacional, a un fondo nacional de 
desarrollo, democráticamente manejado por los representantes de la sociedad civil que trabajen con 
aquellos del Estado. Las ‘condiciones’ no serían más las del FMI: serían condiciones que garanticen 
derechos humanos y libertad de asociación para la total participación de las personas en su propio proceso 
de desarrollo. Así, las mujeres, los campesinos, los jóvenes y las ONG estarían en posibilidad de acudir 
al Fondo Nacional de Desarrollo para llevar a cabo sus proyectos según su propio diseño. Estos proyectos 
incluirían esquemas de crédito revolvente, para lo que a veces se llama ‘banco del pueblo’. Los países 
podrían también elegir pagar no en moneda nacional sino en especies: al cuidar su medioambiente o al 
ampliarlo. Muchos proyectos de preservación de la herencia nacional se pueden inventar: cuidar bosques, 
coleccionar y preservar especies genéticas, y el conocimiento y la técnica médica^rquitectónica, agrícola 
y farmacéutica del propio país. (...)” 


3 de febrero de 1988 


143 



Impresiones sobre la Conferencia de Lima 


La deuda ya se pagó 


Hay que convenir que fue una conferencia Norte-Sur muy singular y difícil de catalogar. Estaban 
representadas casi todas las centrales sindicales de América Latina, incluida la cubana, la nicaragüense 
y las de Brasil y Argentina. Nos dijeron que el PIT-CNT fue invitado con un mes de anticipación, 
habiéndosele enviado pasaje a su presidente, José D’Elía, pero tal vez hubo una desconección en las 
comunicaciones y la central uruguaya no estuvo representada. Participaron las organizaciones no 
gubernamentales (ONG) del Norte que ayudan al Tercer Mundo; y además, como ONG de América 
Latina, los institutos de estudios de estas latitudes. Y también las llamadas “personalidades” -entre las 
cuales habíamos algunos recién recibidos de tales-, en general figuras conocidas como los economistas 
Couriel de Uruguay (quien dirige la Comisión de Programa del Frente Amplio), Goroztiaga de Nicaragua, 
Gustavo Gutiérrez de Perú (el ideólogo de la Teología de la Liberación), Pablo Schilling de Brasil y por 
Argentina el Premio Nobel de la Paz, Pérez Esquivel. 


Controvertida presencia de Alan García 

Se había anunciado que Alan García daría la bienvenida a los delegados extranjeros. Pero el presidente 
de Perú adujo otros compromisos y en su lugar lo hizo un funcionario del Ministerio de Relaciones 
Exteriores. El 28 de enero, víspera de la clausura y día fijado para un paro general en Perú, Alan García 
ofreció su concurrencia pero le fue negada por los encargados de la organización en forma rotunda, 
manifestándole que podía venir cualquier día menos el del anunciado paro. Finalmente, el día de la 
clausura de la Conferencia, el presidente García envió a su joven ministro de Economía, quien hizo más 
bien una exposición técnica sobre la deuda, con frecuentes ataques a Estados Unidos y al FMI. 

Durante el transcurso de la Conferencia, varios oradores habían marcado la contradicción entre el 10 
por ciento de las exportaciones que el gobierno peruano afirmaba pagar y el 29 por ciento que el Banco 
Mundial declaraba había pagado el Perú en 1987. El ministro de Economía admiüó que Perú estaba 
pagando más del 10 por ciento, pero adujo que era por los créditos a corto plazo, necesarios para que el 
comercio fuera posible. Sin embargo, reivindicó que, desde la posición peruana de discutir la deuda 
extema, se estaba pagando menos de la mitad de lo que el país debía pagar por intereses. 


El no-pago fue mayoría 

Ya en uno de los informes iniciales, dados en la sesión inaugural de trabajo, se sostuvo alguna forma 
de pago parcial o condicionado. Cuando a algunos que habíamos sido llamados para integrar la mesa de 
esa sesión se nos invitó a comentar los informes, dijimos que las comisiones debían dilucidar, como 
cuestión previa, quién debía a quién. En realidad, cuando las comisiones se formaron, las propuestas de 
pago parcial recibieron recias respuestas de parte de delegados de algunas organizaciones, como los de 
la Central Unica de Trabajadores de Brasil (CUT) quienes dijeron que si hubieran sabido que en la 
Conferencia se iba a hablar de alguna forma de pago ni siquiera hubieran ido. 

El ambiente de la Conferencia, en general bastante calmo, se caldeó por momentos alrededor de este 
tema, y cada intervención que mencionaba el no-pago era apoyada por una ovación. Finalmente, la 
Comisión especial constituida para el estudio del problema, se pronunció por la consigna de “La deuda 
ya se pagó ”, sobradamente probada con cifras que lo demostraban. En efecto, a través de la rebaja 
unilateral de los precios de nuestros productos en más de un 40 por ciento después de contraída la deuda, 
de la fuga de capitales hacia los mismos bancos acreedores -en algunos casos como el de México supera 
por sí sola el monto de la deuda- y por el pago de intereses usurarios -también unilateralmente fijados a 
su antojo por esos bancos-, se probó que la deuda se ha pagado no una sino varias veces. 

Dentro del compromiso inicial de que en la Conferencia no se iban a votar declaraciones, estas 
resoluciones quedaron solamente como aportes de las comisiones a una campaña -esta sí se resolvió- a 
realizarse a través de los sindicatos, de la iglesia y de los juristas. 


144 



Deuda y crisis, una salida como después del ’29 


Le correspondió a Pedro Vuskovich, ministro de Economía del gobierno de Allende, desarrollar en su 
informe inicial la relación entre deuda y crisis. También hubo sobre este tema un aporte de Keith Griffin, 
profesor de Oxford, Inglaterra, alguno de cuyos párrafos reproducimos en un recuadro. 

Este demostró que cuando la crisis de 1929, que se inició con una súbita caída vertical en las 
cotizaciones de Bolsa, como se dio el 19 de octubre de 1987 para la crisis actual, América Latina salió de 
ella simplemente no pagando la deuda externa. Todo lo que iba a pagar de la deuda fue dedicado a la 
inversión interna, en una obligada industrialización para sustituir importaciones. Para la economía de estos 
países, se revierte así la situación de estancamiento y receso por una de crecimiento. 

Eso nos hizo recordar el episodio más desastroso para la humanidad que sucedió en aquellos años. 
Alemania, que después de la guerra terminada en 1918 se vio obligada a pagar una enorme deuda externa 
en parte por indemnización de los daños provocados en el confíicto.vegetó en la crisis y en la depresión 
por toda la década de los ’20, con millones de desocupados y una inflación descomunal, hasta que el pueblo 
fue ganado parcialmente por un maniático que esgrimió como argumento principal el no-pago de la deuda. 
Cuando Hitler suprimió la sangría de los pagos, se dio un repunte vertiginoso de la economía alemana que 
consolidó al nazismo en el poder. Es decir que fue la deuda lo que trajo al nazismo, y fue la salida por el 
no-pago que permitió a éste montar en pocos años una economía próspera, que fue dirigida a la producción 
de armas para agredir al resto de Europa. Consecuencia: varios millones de muertos en la hecatombe mayor 
y más absurda de la historia. Que esto sirva de lección para los modernos Shyloks de Wall Street y de “la 
City”, quienes además no fueron inocentes en la provocación de la crisis de la Bolsa y de la deuda de los 
años ’20. Incluso Uruguay tuvo su dictadura generada por la crisis en aquellos años. 


“Aprender de la gran depresión de 1930 

“No pago, condonación, desconocimiento unilateral, incumplimiento, llámesele como 
quiera. Realmente de interés tanto para América como para sus ricos socios comerciales. La 
última vez que la economía estuvo en una situación similar a la de hoy día... Me refiero por 
supuesto al período de la ‘gran depresión’ de 1930. Mucho se puede aprender estudiando esta 
experiencia histórica que es relevante para nuestros días. Comparemos los años críticos, de 
1929-1932, con el subsecuente lustro de 1932-1937. 

Durante la severa crisis de 1929-1932, el volumen de las exportaciones de América Latina 
decayó un 27 por ciento. Además, los términos de intercambio declinaron un 29 por ciento. 
Como resultado, el volumen de las exportaciones hacia América Latina decayó en un 
impresionante 60 por ciento, el Producto Bruto Interno en la región declinó alrededor del 13 
por ciento y por supuesto, el ingreso per capita mucho más. 

Esto condujo a un amplio incumplimiento de los países deudores de la región. México 
había incumplido mucho antes, en 1914 durante la revolución. Brasil, Chile, Colombia lo 
hicieron en 1931. La mayoría de provincias y municipios de Argentina cayeron en moratoria 
y muy poco de la deuda fue pagado. Cuba incumplió en 1933-1934. El incumplimiento estuvo 
acompañado de imposición de aranceles, controles cambiarios y de la adopción en casi toda 
América Latina de lo que se conoce como ‘la estrategia de la industrialización por sustitución 
de importaciones’. 

Los resultados fueron casi espectaculares. Las dificultades de las balanzas de pago 
mejoraron, las importaciones se incrementaron dramáticamente -ayudando así a las exporta¬ 
ciones de EEUU y otros países ricos- y las exportaciones de América Latina también 
aumentaron. 

En el período de recuperación 1932-1937, el volumen de las exportaciones se incrementó 
un 39 por ciento y un 25 por ciento en términos de intercambio. Debido al incumplimiento y 
a la reducción del pago del servicio de la deuda, el volumen de las importaciones se elevó en 
94 por ciento, sirviendo y apoyando así la recuperación de la producción de las economías 
avanzadas. El PBI de América se incrementó un 39 por ciento. 

(Keith Griffin, en la Conferencia por la Deuda Externa, Cooperación y Desarrollo, 
celebrada en Lima en enero de 1988.) 


145 





Frente a esta situación aparece una plácida declaración de un senador uruguayo, que afirma en el 
exterior que el pago de la deuda no es un problema importante en el Uruguay. Nuestro gobierno gira 
anualmente por ella más de 400 millones de dólares, mientras, tenemos los índices de inversión intema 
-para trabajo- más bajos de las últimas décadas. No vienen capitales y por el contrario estamos 
exportándolos por remesas cuando el Estado podría suplir con ellas la desfalleciente inversión privada. 
Un país donde los trabajadores ganan promedialmente un 36 por ciento menos que hace 20 años, y entrega 
así la riqueza generada por esos trabajadores, “no tienen problemas” causados por la deuda... 

Pero eso es solo una parte del drama del pago de la deuda en el Uruguay. La otra está dada por esa 
política del gobierno de romper el frente opositor a ella en América Latina, no solo pagando puntualmente 
sin discutir sino también sentando el precedente de pagar con tierras y otros bienes del país en lo que se 
llama la "capitalización de la deuda externa” . Y la ruptura de este frente sí que ha traído perjuicios, y bien 
palpables, para el país y en especial para sus productores rurales. Cuando Brasil dejó de pagar la deuda 
extema, hace más de un año, tuvimos un comercio con ese país que nos dejó un saldo favorable de 59 
millones de dólares. Dejamos a Brasil solo en su posición de no pago. Y desde que empezó a pagar tenemos 
un déficit con ese país de 51 millones de dólares, porque todo lo que va a los bancos del Norte se resta de 
importaciones en la región. 

Igual sucede con Argentina y con el resto de América Latina; difícil concluir que Uruguay no tiene 
problemas derivados del pago de la deuda... 


Un sindicato popular do deudores 

En abril de 1985, Fidel Castro lanzó la consigna del no-pago de la deuda externa y propuso que los 
gobiernos del Tercer Mundo formaran un sindicato de deudores, que los bancos acreedores de hecho lo 
tenían constituido en el llamado Club de París. Por actitudes como la mencionada del gobierno uruguayo 
(y de otros como el chileno), no se vislumbra la posibilidad de un acuerdo tal de gobiernos. 

En la Conferencia de Lima se lanzó la iniciativa de que organizaciones del mismo tipo que las allí 
representadas podrían formar un sindicato popular de deudores, justificado porque la deuda la pagan los 
pueblos. También quedó como recompensación, la formación de comités regionales, en nuestro caso con 
Brasil, Argentina, Chile y Paraguay, para realizar una campaña conjunta que esclarezca el problema de 
la deuda. Y cada concurrente quedamos comprometidos para hacer esta docencia sobre un problema que 
debe tener claro cada uno de los perjudicados, o sea, cada uno de los habitantes del Tercer Mundo y del 
Uruguay. 

18 de febrero de 1988 


Ningún día de vida sin dar la pelea 

Los sociólogos norteamericanos realizaron un largo trabajo estadístico sobre la relación 
entre deuda y esperanza de vida. Aunque sus datos cubren 73 países y solo llegan al año 1980, 
sabemos que la situación es peor hoy día. 

Ellos descubrieron una relación entre el interés per cápita pagado y la reducción de la 
esperanza de vida. El estudio demuestra que cada 10 dólares de intereses sobre la deuda, por 
año y por persona, significan 142 días menos de vida promedio a lo que hubiera sido si la 
esperanza de vida se hubiera seguido incrementando a las tasas de antes de la crisis de la deuda. 
Cuando se realizó este estudio, los pagos de intereses promedio para los 73 países estudiados 
eran de 27.30 dólares per capita. Esto implica un promedio de 387 días menos de vida por 
habitante en los países endeudados. Personalmente yo no estoy dispuesta a dar ningún día de 
mi vida, y tampoco espero que otros lo hagan, sin dar la pelea. 

El impacto de la deuda está tal vez más dramáticamente medido por el hambre, la 
desnutrición y la muerte prematura. En Brasil, según cifras oficiales, dos tercios de la 
población, o sea 86 millones de personas, sufren algún grado de desnutrición. Las Fuerzas 
Armadas brasileñas han admitido que el 47 por ciento de los jóvenes rechazados para el 
servicio militar lo son debido a deficiencias nutrícionales. En el Noreste, zona sumamente 
pobre, los doctores hablan ahora de una epidemia de enanismo. Allí los niños son el 16 por 
ciento más pequeños y el 20 por ciento más delgados que otros de Brasil y ¡ sabe Dios si no son 
los más desnutridos! 

(Susan George, de Estados Unidos, En Conferencia mencionada) 


146 





Los grandes fracasos del gobierno 
(y la urgencia de una respuesta) 


En el año 1987 se ahondó la distancia entre los políticos y el pueblo. Basta comparar lo que uno oye 
en la conversaciones de barrio con lo que se lee, oye y ve en la prensa, radio y televisión. En ese mundo 
superestructural de cúpulas de partidos, antesalas del Parlamento, comentarios radiales, televisivos o 
escritos, parecería que los uruguayos tuvieran una adhesión fanática a los partidos existentes y a los que 
dirigen, que dejarían pálidos de envidia a los hinchas de Ayatolah Jomeini. De modo tal que cualquier 
crítica o propuesta de superar esas estructuras, aparece como una imperdonable apostasía. Si uno se guía 
por estos círculos, Sanguinetti, para dar un ejemplo, o es un campeón si se pertenece al aparato de su 
partido, o un “tipo muy hábil” si se pertenece a los cuadros de alguno opositor. 

Muy distinto es lo que uno oye en los barrios o en la calle. La gente toma muy poco en serio a los 
políticos y no se aferra a sus lemas y partidos sino que añora aquella unidad del Obelisco para salir de esta 
situación de penuria económica como antes salió de la dictadura. Por eso creemos que el resultado de la 
reciente encuesta de Equipos Consultores, que dio un 60 por ciento de los votantes de la 99 y del 
Movimiento de Rocha favorable a un acuerdo por encima de los partidos (y alrededor del 40 por ciento 
de votantes de otros sectores), refleja lo que piensa realmente la gente. También creemos que a la opinión 
pública, se aproxima más que a aquella superestructura política y publicitaria, otra encuesta del mismo 
organismo, publicada recientemente en Búsqueda, en la cual la evaluación positiva de la gestión 
presidencial aparece teniendo un retroceso promedio del 19 por ciento en 1986 y de un 25 por ciento en 
1987 (con un récord de baja en la imagen en diciembre de este año de un 31 por ciento menos que en 1985). 
Respecto a la evaluación sobre el Parlamento, que involucra a la oposición, hubo un balance favorable del 
4 por ciento en 1986 y deficitario del 20 por ciento en 1987. 


Bruto producto bruto y para el pueblo nada 

Buscando las causas profundas de esta disconformidad popular, que contrasta con la euforia oficial, 
hay que ir en primer lugar a las penurias económicas, que ya lindan en pesadilla, que sufre la gran mayoría 
del pueblo. A este le suenan como una burla las cifras y porcentajes del equipo económico del gobierno 
que hablan de crecimiento del Producto Bruto Interno o de récord de exportaciones. 

Si el PBI, -ingreso económico global de los uruguayos- es mayor que en 1972 y crece continuamente, 
¿por qué el salario medio es todavía más de un 30 por ciento inferior al de ese año? ¿Por qué jactarse de 
las exportaciones si se sabe que las importaciones -entre las cuales hay que anotar otro récord: la de autos 
“0 km”- han crecido también vertiginosamente al punto que este año pasado se abatió en forma vertical 
el saldo favorable que tuvo la Balanza Comercial el año ’86? 

Digamos que la consigna “exportar, exportar" es el grito de guerra del FMI, que todavía comanda a 
una tropilla de gobiernos serviles, encabezados por el chileno pero seguido muy de cerca por el de 
Uruguay. 

Las órdenes son precisas y detalladas: hay que exportar mucho para tener divisas para pagar la deuda 
extema a la banca de las metrópolis. Para exportar, hay que mantener deprimidos los salarios, así nuestros 
productos resultan competitivos en el mercado mundial. Pero no basta con exportar; el producido de las 
exportaciones va a manos privadas y es el Estado quien debe pagar esa deuda extema. Por eso la otra 
imposición del FM3 es restringir los gastos presupuéstales, para que gran parte de lo que recauda el 
gobierno por impuestos vaya al pago de la deuda. Si hay déficit presupuesta!, el Estado no puede pagar 
esa deuda aunque haya muchas divisas provenientes de las exportaciones. 

Entonces, para tener un presupuesto que permita pagar la deuda externa, hay que restringir el 
presupuesto de la Enseñanza, aunque se esté dando clases en los cines y falten materiales; de la salud, que 
nunca como en este período de “crecimiento” estuvo tan cara y tan mal provista de recursos; y mantener 
bajos los salarios de los trabajadores estatales. 

Lo más oprobioso y discriminatorio de estas imposiciones del FMI es que no se aplican al país que tiene 
el presupuesto más desequilibrado del mundo y una deuda externa que es también la mayor del mundo: 
Estados Unidos. Con un presupuesto que tiene un déficit crónico de 220.000 millones de dólares anuales 
(que ha causado la crisis de la Bolsa en los últimos meses al cundir la alarma de que algún día se puedan 


147 



pagar los títulos de deuda pública con los cuales se solventa) y una deuda externa de más de 150.000 
millones, EEUU merecería por lo menos una suave reprimenda del FMI, aunque más no fuera para que 
no nos diera un ejemplo tan deplorable. Pero ni eso. Hoy podemos decir que los peores pagadores del 
mundo son los que nos están exigiendo el pago riguroso y puntual de las deudas. 


Pagando 100 por lo que podríamos pagar 10 

Uno de los más espectaculares fracasos del equipo económico de este gobierno, todavía no denunciado 
por la oposición, es precisamente el derivado de su política de pago servil de las cuotas de su deuda externa. 
Ya en otros artículos hemos demostrado que la deuda ya se pagó a través de la rebaja unilateral que nos 
hicieron de los precios de nuestros productos, por la fuga de los capitales y por las enormes remesas de 
intereses usurarios que hemos hecho. 

Esto, y la imposibilidad real de pagarla sin hambrear a su pueblo, ha hecho que varios países -entre 
los cuales, algunos tan importante como Brasil, México o Perú- hayan cesado unilateralmente los pagos 
o los hayan limitado, lo que ha hecho que los bancos acreedores de estos países estén vendiendo los títulos, 
es decir los “pagarés” firmados por ellos, a menos del 50 por ciento de su valor nominal a quien quiera 
comprarlos. 

Así por ejemplo, Perú, que tuvo la audacia de cuestionar y limitar el pago de la deuda, hoy podría 
comprarla a un 7 por ciento de su valor nominal. México lo está haciendo: como su deuda todavía se cotiza 
a un 50 por ciento de su valor nominal, en estos días está emitiendo bonos por 10.000 millones de dólares 
en su mercado interno, para poder con ellos comprar su propia deuda extema por un monto de 20.000 
millones. 

El gobierno uruguayo ha estado haciendo de “rompehuelgas” en todas estas intentonas de países 
importantes para discutir, por lo menos, la legitimidad de la deuda extema, y ha conseguido tener una de 
las deudas más imposibles de rescatar del continente. Si hubiéramos adoptado por lo menos la actitud 
moderada de Perú, de pagar solo un porciento de las exportaciones (de esas exportaciones que se pagan 
cada vez a menos precio), nuestra deuda externa se cotizaría hoy a un 7 por ciento de su valor nominal y 
podríamos pagarla totalmente con 350 millones de dólares, o sea con menos de lo que pagamos por 
intereses anualmente. 

Apostador como es al libre mercado, hoy -que por unas de esas cmeles bromas que a veces gasta la 
libre competencia, las deudas están cayendo en sus cotizaciones- no podemos beneficiamos porque el 
servilismo del equipo económico pudo más que el cálculo de conveniencia. Y hoy día se permite que una 
empresa cualquiera compre nuestros pagarés de deuda extema a los grandes bancos a poco más del 60 por 
ciento y nosotros se los cotizamos al 100 por ciento para entregarle tierra a cambio de ellos, como las que 
se cedieron para construir un hotel cinco estrellas en la zona del puerto del Buceo. 


Les pagan a los grandes pero no les cobran a los grandes 

Se podría esperar que un gobierno que paga con bienes del país, como esas hectáreas para el hotel cinco 
estrellas, cobrara también con sus bienes a los grandes empresarios y latifundistas que deben millones de 
dólares a los bancos estatales, pero no: hay empresas “vaciadas” por los empresarios que han estado 
supliendo el dinero que se llevaron con créditos del Banco de la República, y otros hoy del Estado, y no 
pagan ni entregan sus instalaciones o tierras para que sean trabajadas por otros. Comargen, Onda y otras 
empresas que han estado “vaciando” a su vez a los bancos estatales, tienen que pasar a cooperativas de 
sus trabajadores, ya que es el pueblo quien cubre en forma de tarifas y demás los agujeros que ellas han 
dejado. 

Un caso más indignante aun es el de los latifundistas deudores de esa banca. No pidieron dinero 
prestado para invertir sino para colocarlo en el exterior o gastarlo en viviendas suntuarias y demás, ya que 
siguen produciendo ganado como hace cien años. Muchos de ellos sacaron cuantiosos préstamos y los 
depositaron en bancos de Panamá y otros lados, aprovechando la garantía de sus tierras. Y ahora viven de 
los intereses sin importarles sus establecimientos ganaderos que dejaron de ser su fuente principal de 
ingresos. Y el Estado, que podría cobrar esas deudas con tierras que podrían ser distribuidas entre los m iles 
de aspirantes a colonos, prefiere en este caso no aplicar la doctrina de la “capitalización de la deuda” o 
cobro de ella con bienes, que acepta para la banca internacional. El hecho de que la deuda de los 
latifundistas no haya sido amortizada o disminuida en los últimos cinco años, es otro índice de que se nos 


148 



Los grandes latifundistas que no pagan 

(en dólares) 



1983 

1987 

Barera Hnos. 

3.395.000 

9.563.000 

Piquet Hortal 

7.094.000 

7.130.000 

Victorica Turenne 

3.070.000 

3.298.000 

Alejandro Young 

1.976.000 

2.769.000 

Gallinal Heber, A. 

2.326.000 

2.044.000 

Pardo Santayana 

2.079.000 

2.026.000 


El negocio de comprar su propia deuda 

Según un informe elaborado por la consultora estadounidense IBCA Banking Analysis, 
titulado “La rentabilidad de ¡os bancos”, “los países latinoamericanos podrían solucionar el 
problema de la deuda externa adquiriéndola en el mercado secundario, donde los títulos de 
la misma se cotizan a precios inferiores a los nominales". El valor de los papeles de la deuda 
de los países de América Latina en el mercado secundario oscila entre el 72 por ciento del valor 
nominal de la deuda de Colombia, país que no ha renegociado los plazos de devolución de la 
misma, hasta un 7 por ciento para el caso de Perú. Según los cálculos de la consultora 
norteamericana, con solo 980 millones de dólares Perú podría comprar toda su deuda. El 
informe agrega que los bancos acreedores han acumulado ya suficientes reservas como para 
absorber las pérdidas que supondría una operación de este tipo. (Extractado de El Periodista 
de Buenos Aires. 8/1/88). 

Desvalorización de la deuda en el mercado 
(% en que se cotiza respecto a su valor nominal) 



Julio 1986 

Agosto 1987 

Argentina 

65 

47 

Brasil 

74 

47 

Bolivia 

8 

12 

Chile 

67 

66 

Colombia 

82 

82 

Ecuador 

62 

38 

Perú 

20 

13 

México 

57 

51 

Venezuela 

75 

65 

Uruguay 

75 

69 


(Desde agosto ’87 se han dado nuevas bajas, algunas de las cuales se mencionan en el artículo). 


está haciendo pagar al pueblo lo que no pagan ellos, ya que las cuotas del Plan Agropecuario deben ser 
pagadas por el Banco de la República al BID por el préstamo de este, puntualmente cada afio. 


Más miseria para los pequeños agricultores 

Si la encuesta de opinión sobre el gobierno se hubiera hecho en el cinturón agrícola de Montevideo y 
Canelones, o de cualquier otra zona del país, tal vez los índices de repudio se duplicarían. Allí donde la 
baja del poder adquisitivo en las ciudades, decretada por este gobierno, se palpa a través de los camiones 
que vuelven repletos de los productos que el mercado no puede absorber, allí donde la imprevisión 


149 




gubernamental para montar un mecanismo que diera un procesamiento industrial del excedente del 
mercado, la desesperanza y la consternación es la tónica en este año. La buena cosecha de este verano ha 
traído un desastre económico para los que la produjeron, mucho mayor que el de las malas cosechas de 
otros años. 

El dinero que fue a los latifundistas podría haber sobrado para hacer unas instalaciones para la 
conservación e industrialización de estos excedentes agrícolas que hoy se están tirando a la cunetas. 


La gafe de AFE 

Hoy resulta evidente que, en el afán de lograr aquel equilibrio presupuestal que exige el FMI, el 
gobierno resolvió “apresuradamente”, como admitió el ministro de Transporte, cerrar un servicio para el 
campo en lugar de invertir para mejorarlo. Los países más avanzados del mundo apuestan al ferrocarril 
como medio más económico de transporte, y este gobierno, obsedido por cumplir ciegamente las órdenes 
de ese vocero de la banca, ha optado por suprimirlo. 


Inimputabilidad para militares, imputabilidad para menores 

Los mismos que votaron en diciembre de 1986 la inimputabilidad para los crímenes más sádicos que 
se han cometido en este país, matar a un hombre después de semanas de torturas, martirizar y asesinar 
alevosamente incluso a dos legisladores, ahora están proponiendo bajar la imputabilidad a los menores. 
Para poder llevar a los tribunales aun a los niños que muchas veces delinquen por esa misma miseria que 
también han votado contra el pueblo. 

Por cierto, no hay demasiado misterio en esas cifras de las encuestas que hablan de un deterioro 
vertiginoso de este gobierno. El pueblo ya ha madurado un juicio sobre los políticos que hoy lo gobiernan. 

Falta que la oposición madure una plataforma y una estrategia para que este descontento popular 
permita una salida para adelante, y no una para atrás como sucedió en la década pasada. 

2 de marzo de 1988 


Acorralados por sus propias víctimas 


El creciente peligro de ser rico 


Marx vaticinó que el capitalismo crearía a su propio gran enemigo y enterrador: el proletariado. 
Pero este capitalismo decadente de finales del siglo XX está creando otro enemigo más caótico, 
inorgánico y agresivo que lo acusa de continuo: los sectores marginados, que se refugian en la 
delincuencia. Las estadísticas demuestran que a una desocupación juvenil en ascenso, corresponde 

una delincuencia juvenil también en ascenso. 


El sistema, la distribución desigual de los ingresos en el mismo, condena a la privación de las cosas 
más elementales. Simultáneamente, el sistema incita al consumo de las cosas más superfluas. 

El sistema tiende un cerco de miseria sobre el peón o el pequeño productor rural y los obliga a emigrar, 
para hacinarse en las grandes ciudades. El sistema arroja a la desocupación a un sector en aumento de la 
población. Si busca defenderse con la venta callejera, el sistema lo persigue. El sistema enseña a robar y 
matar desde la televisión. A la delincuencia la crea una clase social, pero afecta a toda la población. Para 
terminar con la delincuencia, hay que terminar con el sistema. 


El terrorismo que vimos en Perú 

La prensa del sistema nos quiere hacer creer que la población de ese país andino vive aterrorizada por 


150 



la acciones de Sendero Luminoso o del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru. Puestos dentro de 
Lima vimos el miedo rondando por doquier, pero no debido a los guerrilleros: por el solo hecho de circular 
por las veredas, los limeños se ven amenazados por el saqueo sistemático cometido por un sector de la 
población que vive del robo. La policía controla solo el centro de la capital peruana, el área de los grandes 
negocios; y esto, a medias. Dentro de las oleadas de transeúntes que circulan por esa ciudad de siete 
millones de habitantes, a uno le pueden sacar el reloj de la muñeca mientras va caminando, a pocos metros 
de una seccional de Policía, como le sucedió a un delegado a la Conferencia de la Deuda Externa, que salió 
a la calle a pesar de las advertencias. 

Los ricos no transitan por las veredas, pero viven igualmente en continua zozobra, en sus casas 
defendidas por sistemas electrónicos de alarma o por guardias particulares armados, que acampan en los 
que alguna vez fueron hermosos jardines. S us hijos son acompañados a los centros de estudio por custodias 
personales. Si a pesar de esto alguno es secuestrado, se paga el rescate muchas veces sin molestarse en 
recurrir a una Policía que se muestra impotente y rebasada. Es el salvajismo creado por ellos mismos, que 
se vuelve contra el tranquilo disfrute de sus privilegios. 

Hay que tener en cuenta que en los alrededores de Lima, los niños desnutridos eran un 24 por ciento 
en 1972,28 por ciento en 1978, y un 36 por ciento en 1983, trágicos porcentajes que no han cesado hasta 
el presente de crecer. 

En Río de Janeiro, en Caracas, en Ciudad de México, el panorama es el mismo. Se ahondó el abismo 
entre pobres y ricos. Según el director de la OIT, entre 1980 y 1984 el desempleo aumentó en un 40 por 
ciento en América Latina, y en dos tercios el número de personas sin trabajo. 

Un acelerado acaparamiento de riquezas por el sector capitalista especulativo (según Mandel solo un 
10 por ciento del capital existente se invierte en la producción en este decenio) y una consiguiente, rápida 
y mayor pauperización de los sectores que ya eran pobres. La marginación total de gran parte de estos trajo 
el “salvajismo de las megalópolis”: miles de indigentes que salen como lobos a la calle a hacer su cacería. 
Mientras el sector privilegiado se atrinchera en sus residencias donde vive prisionero de una delincuencia 
que contribuyó a crear, los otros sectores que no tienen la culpa, sufren igualmente sus consecuencias, 
como una plaga más que trajo el capitalismo decadente. 

Pero lo más indignante es que los culpables de que exista esta delincuencia creciente utilizan los medios 
masivos de difusión, que también acaparan, para azuzar a la población contra quienes la cometen y no 
contra las causas de su aumento. 

Y así por ejemplo en Uruguay proponen -ellos, que declararon inimputables a unos militares que 
cometieron los crímenes más sádicos que se han consumado en toda la historia de este país- rebajar la 
imputabilidad para castigar también a los adolescentes. Es que hay otro terror que también ha tomado auge 
en este final de siglo: el terrorismo verbal que apunta a todos los enemigos del sistema. 


También en Uruguay se está fabricando una delincuencia social 

En estos días se ha anunciado triunfalmente que “el país” importó en 1987 un 30 por ciento más de autos 
que en el año anterior. Como los que pueden importar los “0 km” son solo los ricos, eso da un buen ritmo 
del aumento del poder adquisitivo, o sea de la riqueza... de ellos. Un país que en medio de la pobreza de 
la mayoría tenía el triste honor de tener el récord mundial de importación de autos por habitante, bate ahora 
su propio récord. 

Y trasunta cómo se ahonda el abismo entre pobres y ricos: el salario real promedio no aumentó más 
que el 6 por ciento en el último año -y esto según las dudosas estadísticas oficiales-, manteniéndose 
todavía un 30 por ciento más bajo que el de 1972 mientras el poder adquisitivo de los ricos, según lo refleja 
su poder de compra, parece haber aumentado un 30 por ciento. Pero hay un sector aun más pobre que los 
asalariados: son esas decenas de miles de marginados totales que las estadísticas registran como 
desocupados, son los que buscan en la venta callejera y otros modos de economía informal insertarse 
honestamente en un mercado de trabajo que se les niega. 

Montevideo todavía está a mitad de camino: no se ha convertido aún en la ciudad salvaje que es Nueva 
York, o Río, Lima y Caracas, pero está lejos de ser la aldea pacífica de hace 20 años. Los vecinos de los 
barrios pobres, como si la pobreza que los obligaa vivir en ellos no fuera bastante castigo, sufren una razzia 
cada noche, durante la cual los jóvenes son empujados sin miramientos dentro de los camiones celulares 
por el único delito de ser jóvenes y vivir allí. Este gobierno que ahondó el abismo entre la riqueza y la 
pobreza a niveles nunca conocidos, está ahora sembrando un odio en la juventud marginada que caerá 
sobre la sociedad toda. 


151 



Desestabilizadores orgánicos e inorgánicos 


Mucho ha cambiado la estrategia militar de las grandes potencias después de las derrotas que Francia 
y Estados Unidos sufrieron frente a movimientos guerrilleros, la primera en Argelia y la segunda en 
Vietnam. A partir de entonces, estos países se han hecho mucho más cautelosos en el uso de sus colosales 
medios bélicos frente a los pequeños países. Han aprendido que una guerrilla, aunque no pueda acceder 
al gobierno, puede impedir gobernar y puede desgastar a un régimen o un ejército hasta hacerles 
insoportable su permanencia. Y en determinado momento aquellos, que ganaban todas las grandes 
batallas, tuvieron que retirarse indecorosamente de un país que se les había tomado incontrolable. Por eso, 
Estados Unidos vacila tanto para invadir a la minúscula Nicaragua. Ni la bomba atómica ni la “guerra de 
las galaxias” servirían de nada para contrarrestar una docena de guerrilleros refugiados en las boscosas 
montañas que constituyen la mayoría del territorio de ese país. 

Como dijo una vez Nixon: es fácil entrar, pero “¿cómo salimos de ese condenado país?”. La 
desestabilización orgánica de una guerrilla ha cambiado por completo los planes de agresión; ya no es 
fácil -como a principios de siglo- usar los marines en Centroamérica. 

Las fuerzas armadas de las grandes potencias tienen estrategas que ven todo esto con antelación. Pero 
las clases privilegiadas de cada país no tienen un comando único que vea cuántos factores de desestabi¬ 
lización se están creando con este avance de la riqueza y de la pobreza que se ha dado en el último decenio. 

De hecho, el levantamiento orgánico de un pueblo contra la injusticia no es la única forma de 
desestabilizar el sistema. También se es tán viendo países, empezando por Estados Unidos, que han entrado 
en una descomposición creciente (delincuencia, droga) que mantiene a la sociedad en continua zozobra 
y desestabilización del sistema y en los cuales los ricos son como en Perú acorralados por sus propias 
víctimas. 

Estos flagelos que castigan a toda la sociedad, dentro de la cual las clases privilegiadas son las 
principales destinatarias de la violencia que gestaron, aparecen como un componente obligado y nada 
transitorio del capitalismo decadente de este final de siglo. Las medidas policiales se han mostrado 
impotentes, como los ejércitos contra las guerrillas, para contrarrestar la violencia. Es que el sistema la 
retroalimenta de continuo. Hay que cambiar el sistema. 

Organizar a ios marginados 

El sector marginado no ha tenido todavía una expresión política y organizativa relevante, como la tiene 
el proletariado del cual en gran proporción proviene. Una parte ha logrado reinsertarse en el mercado en 
lo que se hadado en llamar “economía sumergida” o “economía informal”: pequeñas industrias familiares 
semiclandestinas, ventas callejeras o a domicilio, etcétera. Pero todavía hay un vasto sector en crecimiento 
que persiste en la marginación total y que crea los problemas que decíamos. Cada vez hay más gente, en 
especial jóvenes, que están para “bajarse” de esta sociedad. 

Organizar a los marginados, incluidos los de la economía informal -de hecho, en países como 
Nicaragua y Perú la mayoría de la mano de obra está en ella-, dentro de pocos años significará organizar 
a la mayoría de la población. 

En nuestro país se ha hecho un avance alentador organizando a esos sectores a nivel de barrios pobres. 
Y en algunos solo falta que esta mancomunión de esfuerzos para resolver problemas zonales, sea 
completada por una coordinación de fuerzas para buscar cambios de fondo en el sistema. 


Desocupación y delincuencia juvenil 

Desocupación eri 1985. EEUU: total 7 por ciento; en los jóvenes, 13 por ciento. Italia: 10 por ciento; 
jóvenes, 36 por ciento. Francia: 10 por ciento; jóvenes, 26 por ciento; Inglaterra: 11 por ciento; jóvenes, 
20 por ciento. 

Detención de jóvenes de 18 a 24 años en Francia: en 1973,un 18pormil;en 1985, un 27 por mil. Entre 
1972 y 1984, en este país los robos domiciliarios (típicos de la pequeña delincuencia no experimentada) 
se multiplicaron por tres. 


152 



Formas de delincuencia en países desarrollados 


Rapiña (robo con violencia): Francia 0.05 por ciento de la población; RFA 0.46 por ciento; Inglaterra 
0.50 por ciento; EEUU 2.14 por ciento. Robo domiciliario: Francia 8.10 por ciento de la población; RFA 
15 por ciento; Inglaterra 18 por ciento; EEUU 13 por ciento. 


Desnutrición en Uruguay 

Estudio de CIEDUR en 1985:21 por ciento de los uruguayos (600.000) tienen dificultades para lograr 
alimentación. Un 30 por ciento de los lactantes sufren desnutrición. En 1973 la canasta mínima familiar 
se llenaba con el 60 por ciento del salario mínimo; en 1985, con un 115 por ciento. 

Indigentes o en pobreza extrema: 154.000 familias (538.000 personas). Según El Día (8 de febrero de 
1987), de acuerdo a datos del MTSS, uno de cada seis uruguayos viven en extrema pobreza (ingreso 
inferior ados salarios mínimos), y un medio de estos son “indigentes” por ganar menos del salario mínimo. 
Traspolados a todo el país, 730.000 uruguayos en extrema pobreza y 350.000 indigentes. Aumento 
continuo de los “cantegriles” desde 1963: seis veces más que en 1959, cuando había 20. En 1985 existían 
116. 


¡Atención Uruguay! 

Dos nuevas grandes estafas se preparan 

¿La deuda? La paga Zerbino 

Sí, sí y lo que es mejor: de su bolsillo. Tal es lo que se desprende de las eufóricas declaraciones del 
flamante ministro de RREE, Barrios Tassano, al bajar de un avión en el Aeropuerto Nacional de Carrasco 
(habría que despachar menos whisky en estos aviones). 

"Para nosotros la deuda es un tema; pero un tema de alguna manera del pasado, en el sentido de que 
el problema de la deuda que realmente nos interesa es la que debemos contraer para seguir desarrollando 
el país, para seguir promoviendo el desarrollo económico. Es cierto que la deuda contraída es un 
problema, pero de todas maneras la financiación ya ha sido arreglada debidamente por nuestro ministro 
de Economía. De manera que el énfasis lo estamos poniendo en que el país cambie de lenguaje y trate, 
por todos los medios, de obtener los recursos para promover su desarrollo y no seguir pensando siempre 
en el pasado”. (¡Bravo, no tener “ojos en la nuca” ni siquiera para pagar deudas contraídas por la 
dictadura!). 

Con el gran alivio que nos embargaba (digo: que nos desembargaba. Ya ni sé lo que digo) esperamos 
ansiosamente el otro avión que traía al ministro Zerbino, para ver cómo iba a hacer para pagar la deuda 
de 5.500 millones de dólares, con esas empresas de morondanga que tiene el Grupo Zerbino, según el 
Prontuario de Mate Amargo. Pero inútil. Al bajar del avión , que venía también de Nueva York -por 
supuesto- nos volvió el “bajoneo” sobre este problema: Zerbino declaró que en este año (pre-electoral, 
pensamos) el país (y no él) pagará 295 millones de dólares (por poco no dijo 299,99 millones). Y en el que 
viene (electoral, seguimos malpensando) se pagará una suma similar. Después la deuda sube, pero no 
importa. Es “solamente” en perjuicio del país y del nuevo gobierno. 

Nueva fuga de capitales organizada por el gobierno 

De todos modos muchos sentirán cierto alivio al conocer por lo menos una cifra de lo que debemos pagar 
en 1988. Pero a no engañarse, este es un gobierno con mentalidad de “descuidista”. Cuando uno se distrae 
-por ejemplo, en las fiestas de Navidad-, le aprueban, entre gallos y mediasnoches, una ley de impunidad 
para los militares (1986), o el cese de servicios de pasajeros de AFE (Navidad de 1987). En este momento, 
cuando todos están atentos a los problemas intemos que aquejan a los dos grandes partidos de oposición, 
se están perpetrando un par de estafas descomunales. Una de ellas implica un pago solapado de la deuda 

153 



extema e interna que se hace en perjuicio de los bancos estatales. Es decir que, en definitiva, ese pago lo 
tendremos que hacer nosotros en forma de tarifas astronómicas, de servicios públicos o impuestos ídem. 
Nos están sacando el dinero del bolsillo y ni siquiera nos hemos dado cuenta. Nos están tratando de hacer 
creer que el único pago a la banca de las metrópolis por este año son esos 295 millones de dólares y no 
es así. 

Si yo ahora digo que dentro del “rico menú” que según el ministro Zerbino tiene para pagar la deuda, 
o sea, para saciar el apetito de los bancos, uno de los mecanismos se llama “debí to debí" muchos, que 
ya me odian por escribir sobre temas económicos, simplemente doblarán la hoja y se irán a la página del 
Ñato o de Baumgartner, que escriben campechano. Sin embargo, como es algo que también después les 
llegará en las tarifas o en los impuestos, los exhorto a atender porque por esta vía se puede ir del país gran 
parte de la riqueza que usted mismo produce y que excede largamente los 295 millones de dólares por año. 
El “debt to debt”, que se debe traducir “deuda por deuda”, consiste en lo siguiente. Uno de esos grandes 
deudores a los bancos del Estado, compra deuda externa uruguaya, por intermedio de un banco privado 
cualquiera, a los grandes bancos acreedores de nuestro país. Pero como esa deuda externa hoy se cotiza 
al 62% de su valor nominal, compra por N$62 un título que le permite cancelar una deuda de $100 en el 
Banco Central o en el Banco República (no se preocupe por los otros N$38 que deja de percibir el banco 
estatal, más de la mitad de los mismos los pagará usted en forma de tarifas o impuestos). 

El mecanismo montado por Zerbino es el siguiente: una de esas empresas, que viene arrastrando una 
enorme deuda con los bancos del Estado, podía hasta el 25 de marzo último, acogerse a esta forma de pago 
con solo enviar un telegrama colacionado al banco del Estado. De hecho 535 deudores enviaron telegrama 
antes de esa fecha y sus propuestas están a estudio del Banco Central. La única condición que se les pone 
es que de ese 38% con el que se benefician, entreguen un 40% al banco del Estado. 

Pero además, por una resolución del gobierno anterior, aquellos que cancelan totalmente su deuda, se 
benefician con una quita del 50% de los intereses. 

Como usted ve, en esto del “debt to debt" la cosa es muy entreverada. Para ver quién gana con esto, 
veamos adónde va el dinero. Supongamos una deuda de 140 millones de dólares, de los cuales 80 millones 
son de intereses. Al abonarla, el banco les perdona a los deudores (quienes tienen que ser bastante 
poderosos para contraer una deuda de esta envergadura y ahora cancelarla) la mitad de los intereses, o sea, 
40 millones. La deuda queda en 100 y los deudores la cancelan comprando, por ejemplo al City Bank de 
Nueva York, títulos de deuda externa uruguaya, que se cotizan al 62% de su valor nominal. O sea que con 
62 millones de dólares que entregan al City Bank rescatan títulos por 100 millones de dólares, con lo cual 
cancelan totalmente su deuda con el banco estatal uruguayo. Es decir, que se han beneficiado con 38 
millones de dólares, de los cuales deben entregar el 40%, o sea, 15,2 millones al Banco Central. Total: 
se fueron del país 62 millones de dólares más, en una evasión de capitales organizada ahora por el gobierno 
uruguayo. Y el banco estatal, que tenía una deuda por cobrar de 140 millones de dólares, ahora no tiene 
nada y recibe solamente 15,2 millones. 

Los grandes beneficiados son la banca extranjera y los capitales privados que tuvieron una rebaja del 
50% en los intereses y con 77,2 millones de dólares cancelaron una deuda de 140 millones. 

Pero la mayor estafa a los intereses populares está en que la deuda extema uruguaya, al igual que la de 
otros países, se está desvalorizando vertiginosamente. 

Hace poco más de un año se cotizaba al 75% de su valor nominal, hace unos 6 meses a un 69%, hoy 
a un 62%. A este ritmo, en pocos meses bajarán a menos del 50% (como ya lo han hecho las deudas extemas 
de Brasil y Argentina que se cotizan al 47% de su valor nominal). Y entonces, ¿qué apuro tiene el Banco 
Central en hacer esta operación ahora, cuando percibe una ínfima parte de sus créditos? ¿Por qué pagarle 
a la banca extranjera con 62 lo que dentro de tres o cuatro meses podríamos pagar con 50? ¿Por qué, 
fomentar esta fuga infame de capitales del país para una banca que ya ha renunciado a cobrar la deuda 
extema del Tercer Mundo y ha aumentado sus reservas para absorber ese déficit? ¿Por qué, en todo caso, 
no rescatar la deuda después que haya bajado lo bastante (la de Perú ya está al 8% de su valor nominal), 
directamente, en vez de brindarles el negocio a capitalistas privados? ¿Por qué esta entrega de la riqueza 
del país tan gratuita y desaprensiva? 


El mecanismo "to quity swap” (capitalización de la deuda) 

Bajo este siniestro nombre se oculta otra entrega dentro del “rico menú” que como decimos, sirve 
Zerbino a la banca extranjera. Por este mecanismo, un capitalista compra títulos de deuda externa, ahora 
al 62% de su valor, y compra bienes estatales por 100% del valor de esos títulos. Por este sistema se han 


154 



Ingreso por habitante y salario real (1968:100) 



Ingreso por año 
(en dólares) 

Salario Real 

1968 


100 

1970 

2.421 

110 

1980 

3.085 

62 

1986 

2.738 

58 


Así hablaba EEUU sobra la deuda an los años ‘20 

"La insistencia en el cumplimiento de un convenio que supere la capacidad de pago de 
una nación, le servirla de justificación para negarse a cualquier arreglo. Nadie puede 
hacer lo imposible. Quienes insisten en las cláusulas imposible están propiciando en 
última instancia el repudio completo de la deuda." 

(Secretario del Tesoro de EEUU, Andrew Mellon, a fines de la década de los ’20, 
refiriéndose a la deuda de los países europeos con EEUU) 


Los sindicatos y la deuda externa 

Conferencia sindical celebrada en La Habana en 1985, por las centrales de Latinoamérica 
y el Caribe: 

“Proponer al movimiento sindical organizado que exija de los gobiernos de sus respec¬ 
tivos países la adopción de medidas conducentes a la anulación, moratoria, suspensión 
inmediata de pagos, o postergación por determinado número de años del pago de la deuda 
externa y sus intereses." 

Conferencia sindical de Campiñas, Brasil, 21 de mayo de 1987: 

"La Conferencia Sindical Latinoamericana y Caribeña sobre Deuda Externa se pronun¬ 
cia contra el pago de la deuda." 

El PIT-CNT, que suscribió estos documentos, incluyó en la plataforma para el 3er. 
Congreso de noviembre de 1985, el no pago de la deuda externa y sus intereses. 

En la plataforma del 1® de Mayo también se incluyó entre los primeros puntos el "no pago 
de la deuda externa y sus intereses”. 


presentado ya 18 propuestas (de hoteles 5 estrellas: uno en el Buceo y otro en Plaza Independencia, 
agroindustrias procesadoras de citrus, industria pesquera y otras de exportación). Aquí ni siquiera hay 
entrega del 40% de los beneficios para el Banco Central. Es la entrega lisa y llana de tierras del país y otros 
bienes, a cambio de unos títulos de deuda que cada día pierden valor y cuya legitimidad están discutiendo 
la mayoría de los gobiernos. 

Otra gran estafa: los convenios de salarlos a largo plazo 

La propuesta gubernamental es sustituir las negociaciones y los Consejos de Salarios que se convocaban 
cada cuatro meses, por unos convenios que se aj ustan automáticamente, sin negociación, igualmente cada 
cuatro meses. Este ajuste se haría sumando la inflación del período anterior al ajuste y la calculada para 
los cuatro meses posteriores y dividiendo esta suma por dos. 

Así, de hecho, los salarios quedarían congelados en su valor real actual. Ese valor real es un 38 % inferior 
al que tenían los salarios de 1970. Pero desde 1970 a la fecha, el producto bruto del país ha aumentado y 
también lo ha hecho el ingreso por habitante (que era de 2.420 dólares por año en aquella fecha y que llegó 


155 




a 2.840 en 1987). O sea que si el ingreso por habitante aumentó en un 17%, el déficit en el salario actual 
ya no es del 38% sino del 55% y hay que recuperarlo. 

Esto no se puede transar. Hay riqueza en el país que en gran parte se va, como vimos, hacia el extranjero. 
Hay más riqueza en los sectores especuladores. No podemos admitir que el abismo entre los más ricos y 
los más pobres -que se ahondó durante la dictadura-, siga aumentando por este proyecto de convenios a 
largo plazo. 

En la congelación de los salarios deprimidos se juega la alimentación y la vivienda de los uruguayos. 

En la congelación de los salarios deprimidos se juega el mercado intemo para los productos de nuestro 
campo y para nuestra industria. 

Sea el que viene un año electoral o no, el derecho a pelear todos los meses y todos los días por un salario 
-que nuestra economía permitirá pagar apenas se distribuya mejor la riqueza-, no se puede claudicar. 

Este I o de Mayo tiene que ser una manifestación por un No rotundo a la entrega del país a través del 
pago de la deuda externa y un No rotundo a la congelación de los salarios a través de los convenios a largo 
plazo. 

20 de abril de 1988. 


Esa modernización que hoy golpea en Alpargatas 

Perecuación de la tasa de la ganancia 


Cayó uno! ¡Lo atrapé! Ya lo sabía. Si yo no hubiera puesto la palabra “perecuación” (un anzuelo, lo 
confieso), usted habría seguido de largo rumbo a páginas más divertidas. Pero le picó la curiosidad por 
saber qué podrá decir este tipo sobre un término tan impresionante y siniestro. Sea por lo que sea, la 
cuestión es que ya me he hecho de un lector. Bueno, ahora vamos a aprovecharlo antes de que se vaya. 


Lo moderno son las máquinas, la miseria es viejísima 

Como es notorio, hace dos meses largos que los obreros de Alpargatas mantienen una huelga, para 
defender su derecho al trabajo frente a unas modemizadoras máquinas que dejan en la calle a un sector 
importante del personal. 

Otra señal roja de alarma se ha encendido para los asalariados. Muchos comprenderán ahora porqué 
Sanguinetti insiste tanto con la modernización desde el principio de su mandato. Al iniciarse este, el 
presidente recién volvía de una gira por Europa y había quedado encantado, no tanto de las ventajas 
productivas en sí, sino de un subproducto nada despreciable de la modernización: el debilitamiento de la 
clase obrera y de los partidos que la defienden. Ese es el panorama de la Europa actual: a pesar de que la 
producción creció con las modernas plantas industriales, la clase obrera disminuyó en más de un 20% en 
un decenio en los países que más las han adoptado. Se creó un “ejército laboral de reserva” (los 
desocupados) que golpea continuamente en las puertas de las fábricas y debilita el arma de la huelga. A 
la par que las fábricas pierden personal, los sindicatos pierden afiliados y se hacen más cautelosos en sus 
demandas y reivindicaciones. En Inglaterra (sí, allí donde nació y se desarrolló aquel vigoroso proletariado 
que estudió Marx) el gobierno ha aprovechado la situación para imponer al movimiento obrero una 
denigrante Reglamentación Sindical por la cual incluso, un sindicato que haga un paro solidario tiene que 
pagar a la patronal respectiva una indemnización por daños y perjuicios... Y como otro subproducto aun 
más codiciable para políticos como Sanguinetti, está el debilitamiento en Europa de los partidos que 
apoyan a esa clase obrera diezmada. Sin ir más lejos, en las elecciones celebradas en Francia hace menos 
de dos meses, el Partido Comunista francés, que hace un par de décadas era cogobiemo en ese país, bajó 
su electorado al porcentaje menor de los logrados desde la posguerra. Ese es el rosado panorama que 
avizoran para Uruguay el actual gobierno y la patronal textil, y que explica la dura política para enfrentar 
los conflictos, que ahora se aplica al de Alpargatas. 

Pero no necesariamente van a obtener en el Uruguay esas secuelas de la modernización. No sería la 
primera vez que los cambios tecnológicos -vistos en principio como catastróficos y lapidarios para el 
sindicalismo- demostraran no haber sido más que pérdidas transitorias en la correlación de fuerzas de este 


156 



con el capitalismo. Sin salimos del gremio textil, recordemos la tragedia que fue para el movimiento 
obrero de principios de la era industrial (en las primeras décadas del siglo XIX), aquella trascendental 
modernización constituida por el descubrimiento de los telares a vapor, cuando cundió la desesperación 
ante los despidos en masa y hasta hubo en Inglaterra precisamente un dirigente sindical llamado Ludd, 
quien no encontró otra salida que aplicar la “línea bestia”, entrándose a quemar las nuevas máquinas. Es 
lo que se llama el “ludismo”, respuesta salvaje a esa modernización que deja en la calle a miles de 
trabajadores. S in embargo, la historia posterior demostró dos cosas: una que la modernización no se puede 
detener y segundo, que no trae más que un retroceso circunstancial en la fuerza del proletariado. 


La ley del "leasing financiero” busca una vertiginosa modernización 

Antes de entrar en lo que los científicos llaman “la estructura fina”, o sea la estructura interna 
desmenuzada, de la modernización, veamos lo que el gobierno y quienes lo apoyan, buscan con esa Ley 
de Leasing Financiero que aprobaron en el Senado en estos días. 

En este país sobra capital; sin embargo todo el sistema está montado -en algunos casos por gobernantes 
que pertenecen a poderosos grupos económicos- para que se invierta en la especulación y no en la 
producción. Así, la compra de títulos de deuda pública -que dan un buen interés (y que invierte el gobierno 
en gran parte para pagar la deuda externa)- se ha multiplicado por quince en el último decenio. Así, los 
depósitos bancarios -que también dan un interés seguro- se han multiplicado por más de tres en el mismo 
período. Si ese capital ocioso se invirtiera en máquinas para la producción, el Uruguay no necesitaría 
ningún llamado a capital extranjero para renovar todo su parque industrial. Pero no, de ese capital varias 
veces multiplicado que va a la Bolsa de Valores, solo un 0.5% se invierte en acciones de empresas; el 
99.5% restante va a los valores públicos mencionados. 

Visto que el capitalismo local no se aviene a financiar la modernización, el gobierno inventó el leasing 
como forma de darle al capital financiero externo una intervención en la ganancia del trabajo uruguayo 
que normalmente no corresponde a este sector especulativo aun dentro de un régimen capitalista. El 
leassing consiste en que una empresa financiera (parecida a un banco) compra máquinas y las arrienda 
a una fábrica del país. La empresa local le paga un arrendamiento a la financiera, que así se lleva para el 
exterior parte de la ganancia generada por los trabajadores, y en determinado momento tienen opción de 
compra de las máquinas. Es otra entrega de riqueza nacional al exterior, que por estar en este caso 
encubierta por un nombre en inglés, pasa casi desapercibida para el grueso del sufrido pueblo uruguayo. 


Ahora sí, la perecuación 

La modernización, que tanto entusiasma a algunos gobernantes, no es hecha más que a regañadientes 
por los empresarios; es la competencia ruinosa, que pueden hacer estas fábricas con nueva tecnología y 
maquinaria, lo que los obliga a renovar. Si EEUU perdió su liderazgo en automóviles o en siderurgia en 
favor de Japón e incluso de Europa, fue por la tardanza en renovar sus plantas industriales. 

Hay una cosa que se llama “composición orgánica del capital”, que es inevitable explicar para entender 
porqué el capital se fuga del sector productivo también a nivel mundial para refugiarse en el especulativo 
(se calcula que solo el 10% del capital del mundo está hoy en la producción, el resto está en la 
especulación). Una parte del capital de una empresa cualquiera se invierte en inmuebles y máquinas (se 
le llama “capital constante”); otra parte, en salarios e insumos (“capital variable”). La “composición 
orgánica del capital” está dada por el porcentaje de capital constante o variable con respecto al total. 

Como debido a la competencia el capitalista debe abatir los precios lo máximo posible, de la 
maquinaria no saca ganancia: no puede meter en los costos más que la amortización de su valor. La 
ganancia del capitalista está en lo que puede sacar del trabajo de sus obreros y empleados; y por eso, cuanto 
más capital variable hay, más ganancia puede obtener. Cuando las máquinas sustituyen a los trabajadores, 
el capitalista al ganar menos, a veces opta por cerrar la fábrica e invertir su capital en el ya mastodóntico 
sistema financiero. A este descenso de la ganancia a medida que se produce la maquinización de la 
empresa, es a lo que se llama “perecuación de la tasa de la ganancia”. 

El dilema de hierro de los capitalistas industriales es hoy: si no nos modernizamos, perdemos el 
mercado; si nos modernizamos, perdemos el margen de ganancia. Están como condenados a correr 
siempre tras el progreso, sabiendo que cada día se encontrarán más desfallecientes. 

Digamos solamente que la modernización, y más ahora que hemos entrado en la etapa de la 


157 



semiautomatización, y se avecina la de larobotización, implica siempre la disminución de la mano de obra. 
El ejemplo, puesto hace poco por Jorge Batlle, de que Japón con más modernización da más trabajo, es 
capcioso: hay más trabajo en Japón pero hay menos a nivel de los mercados que invade con esos productos 
que tienen menores costos. Es como cuando se inventó la máquina textil a vapor en Inglaterra: luego de 
bajar la mano de obra, esa producción más barata empezó a invadir el mundo y aumentó la ocupación en 
Inglaterra pero dejó sin trabajo a millones que hacían telas artesanales en la India y en América. 


Teóricos sin ojos en la nuca se necesitan... 

...inútil presentarse si no ha estudiado la evolución de la economía en los últimos 20 años. 

No somos partidarios de examinar la coyuntura actual con las mismas pautas que eran aplicables en 
otras décadas. El proletariado industrial ha ido disminuyendo lenta pero irreversiblemente en los países 
más avanzados en tecnología. Por ejemplo, en EEUU, desde mediados de siglo a la fecha, del 40% del total 
de mano de obra, disminuyó al 19%. La era de abundancia de producción, aquella profecía “utópica” de 
Marx para cuando se diera una evolución en la tecnología se está ya dando, salvo que solo para el sector 
de la humanidad al cual el sistema capitalista le sigue dando un poder adquisitivo. 

La nueva teoría debe delinear una estrategia adaptada a la era de la automatización. Y de la química 
y de la ingeniería genética cuando también ya hay países que tienen excedentes agrícolas con menos del 
3% de su mano de obra trabajando en el campo. 

Desde luego, en la etapa actual del Uruguay, todavía caben fórmulas, como la propuesta por la 
asamblea de obreros de Alpargatas, de repartir las horas de trabajo. Pero esa no es la solución de fondo. 
Actualmente, a nivel mundial sigue todavía, imperdonablemente postergada, la solución para dar poder 
adquisitivo a esa gran parte de población que pasa hambre y otras necesidades. Pero incluso lograda esta, 
es posible prever que la producción no asegurará un empleo para todos. 

Asegurar el mercado pleno sin pleno empleo, es el primer problema que debe resolver la nueva teoría. 
En ella se juega hoy, el destino de millones de desocupados en el mundo, de la juventud y de las 
generaciones que vendrán. 


18 de mayo de 1988. 


¿A dónde irán los votos de los desesperados? 


Tiempos de polarización 


Los pueblos son como las personas: unas veces se muestran moderados y calmos; otras, desasosega¬ 
dos, turbulentos, impredecibles. 

Así como la perturbación humana se puede mostrar en una gráfica de sus ondas cerebrales, detectables 
por un electroencefalograma, la curva de los votantes en una elección puede medir el grado de perturbación 
de un pueblo. Cuando este pasa por un estado de relativa calma, la curva de la opinión también adopta una 
forma regular, con un punto alto en el centro o hacia los extremos y un descenso suave a partir de este ápice. 
Refleja una opinión pública mayoritariamente homogénea con el consabido espectro de tendencias 
minoritarias, cada vez con menos votos. Cuando la disconformidad es grande y llega a la desesperación 
en algunos sectores importantes, aquella curva se rompe abruptamente y, al igual que en las gráficas de 
los electroencefalogramas, se dispara en protuberancias hacia los extremos. 

Tal es lo que pasó recientemente en Francia, donde los candidatos del centro que habían ganado la 
elección anterior perdieron votos en favor de la derecha encamada en Le Pen, retrógrado, racista, que 
clama por la expulsión de los inmigrantes -vistos por los millones de desocupados que tiene ese país, en 
su desesperación, como los que les han quitado el trabajo-, mientras los socialistas de Mitterrand se 
mantuvieron como el otro polo prominente. 


158 



1971: Pacheco, Pacheco, Pache... Seregni, Seregni, Sereg... 


En Uruguay también tuvimos en los últimos decenios, ese minué del electorado. Este perdió toda 
homogeneidad en las elecciones de 1971 y se rompió en varias protuberancias. Fueron aquellos años 
intensos con “el arriba nervioso y el abajo que se mueve”, y el centro, que había sido cómoda mayoría 
en la elección anterior, perdió sus votos en favor de Pacheco, quien los aumentó ostensiblemente e impuso 
a su candidato Bordaberry, y también en favor del Frente Amplio, que multiplicó varias veces los votos 
que la izquierda había obtenido en elecciones anteriores. 

Las de 1984 se hicieron como culminación de una lucha del pueblo contra la dictadura que lo 
homogeneizó, y otra vez tuvimos una gráfica regular de los votantes, con una sola protuberancia en el 
centro y un descenso paulatino hacia los extremos. 

A veces este corrimiento masivo del electorado se da hacia uno y otro extremo pero no en una misma 
elección, aunque demuestra siempre esa búsqueda desesperada del cambio. Por ejemplo en Bolivia, tal vez 
el pueblo más hambreado de Sudamérica, el electorado se volcó masivamente hacia el candidato 
izquierdista Siles Suazo en una elección. Como este defraudó, víctima de sus contradicciones intemas, el 
pueblo viró también masivamente hacia el ex dictador Bánzer y ahora, en las elecciones municipales, se 
da otro súbito viraje en favor de sectores como el MIR boliviano. 

El Uruguay de 1988 no tiene un pueblo moderado y calmo que permita anunciar un electorado que vote 
homogéneamente y por el continuismo en la próxima elección. A la disconformidad de los asalariados, 
quienes ni siquiera han podido acercarse al 70% del salario real anterior a la dictadura, se ha venido a sumar 
el descontento de los pequeños agricultores y de la clase media en general. 


Los partidos opositores, un regreso a su perfil 

Por razones que nada tienen que ver con esta temperatura del pueblo, aquella posibilidad de formar 
un gran frente popular que se vislumbró hace unos meses se ha disipado transitoriamente por aconteci¬ 
mientos fortuitos como la muerte de Wilson. Ello obligó a los sectores del Partido Nacional que estaban 
buscando la gran fuerza ganadora en una posible alianza con el FA (que a su vez había aceptado en su 
último Congreso este tipo de alianzas), a replegarse dentro de su partido para captar la herencia del líder 
del sector mayoritario. Las fuerzas del FA que estaban buscando con más empeño ese frente supraparti- 
dario, se quedaron transitoriamente sin interlocutores y se replegaron a su vez, dentro del Frente. 

El FA viró hacia una línea netamente opositora en el acto del 19 de abril, y el Partido Nacional se vio 
obligado a seguirlo a regañadientes, con ese rechazo que hizo de la propuesta del Partido Colorado, para 
aprobar conjuntamente un paquete de leyes. Este viraje a la oposición se da porque los dirigentes de esas 
fuerzas se han dado cuenta que, en los tiempos que corren, no hay que hacerse moderado para captar los 
votos del centro porque ya no estamos en 1984, y tal vez el centro y las posiciones moderadas estén 
perdiendo votos... 

Y en la hora de captar también esta herencia del centro, sector que por ahora podríamos identificar con 
Sanguinetti y los sucesores de Wilson en Por la Patria, tal vez tengamos muchos “ultras”, en la oposición 
de derecha y de izquierda, en los próximos meses. 


El voto " cacareco" 

Ya hay en este país gente tan desesperanzada, que podría repetir aquel voto al escepticismo que dio 
un sector grande del electorado de San Pablo hace unos años cuando sufragó por un cocodrilo que tenía 
el nombre de Cacareco. Y si uno sondea en los sectores más desesperados, como los que habitan en los 
cantegriles, ve que no es imposible que la necesidad afligente pueda determinar un voto peor que el de 
“cacareco”, como puede ser un voto a Pacheco (aquél que trajo a los militares), para tener otro gobierno 
“cívico-militar” y recomenzar el mismo proceso que llevó al Uruguay a esta situación. 

Esperemos que esta posibilidad, insinuada por las encuestas de opinión, logre lo que no consiguió la 
propuesta, tan calumniada y al fin admitida por la mayoría de los sectores: un gran frente que agrupe a todos 
los que están por el cambio, que impida que ese pueblo que lo necesita perentoriamente se vuelque hacia 
aquellos que lo llevarán a otra frustración. 


1 de junio de 1988. 


159 



Deuda, banca, tierra 


“En la hora en que se claudican 
las banderas” 


Miles lucharon en Berlín por nosotros 

Tal como estaba previsto, se realizó en Berlín el 22 de setiembre la inauguración de la reunión del 
Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional. En su momento más culminante, el día 25, había 
en ella 1000 delegados de instituciones financieras del mundo, y más de 10.000 policías traídos de toda 
Alemania Federal trataban de mantener a distancia a varias decenas de miles de manifestantes. Mientras 
en la conferencia algún delegado de América Latina aducía que la deuda había transformado a la década 
de los ‘80 en una "décadaperdida" para este continente -cosa que ya había dicho la CEPAL- en las calles 
de Berlín se daban enfrentamientos. 

Esas movilizaciones eran por el No Pago de la Deuda Externa y se estaban realizando en las mismas 
entrañas del capitalismo mundial, allí donde tropas norteamericanas, inglesas y francesas, a más de 40 años 
de terminada la segunda guerra mundial, siguen controlando la parte occidental de la que fue capital de 
toda Alemania. 

Paralelamente al congreso del Banco Mundial y del FMI se realizó un contracongreso en la misma 
ciudad: aquel que resolvimos en una reunión en Lima en enero de este año, precisamente por la lucha contra 
la deuda externa que agobia al Tercer Mundo, al que, según los cables, asistieron unos 3000 delegados de 
organizaciones no gubernamentales (ONG) del Norte y del Sur, y cuya resolución fue: 

“Inmediata cancelación global de la deuda del Tercer Mundo y por un Nuevo Orden Económico 
Internacional" . O sea, que además del No-Pago busca que el Tercer Mundo tenga precios redituables para 
sus exportaciones (precios que fueron bajados en más del 40 por ciento por los países desarrollados en esta 
década), que se termine con el proteccionismo que impide entrar nuestros productos en sus mercados y 
con el subsidio a sus exportaciones agrícolas, que nos impide vender, además, en otros mercados porque 
nuestro sistema financiero no puede competir con el de ellos para solventar con subsidios las exportacio¬ 
nes. 

En Berlín se luchó, y en protesta hubo decenas de heridos y cientos de presos por la estafa de la deuda 
y por un orden más justo. ¿Verdad que ni siquiera se había enterado? 


Bancos: ¿nacionalizarlos o estatizarlos? 

El Frente Amplio había optado por la estaüzación en su plataforma de 1971, de 1984 y aun en su último 
congreso de fin del año pasado. Sin embargo, un sector importante del mismo se plantea ahora cambiarla 
por la de “nacionalización". Con esta fórmula, en el sistema por el que se lucha, se daría cabida a la 
empresa privada con la única condición de que sea nacional. 

En 1971 la bandera de la estatización se levantaba para una banca que era, precisamente, mayoritaria- 
mente nacional; nacionalizar la banca es apenas retrotraemos a tiempos en que las cosas no iban mucho 
mejor que ahora aunque la enorme mayoría de la banca era nacional (1963: patrimonio bancario 90 por 
ciento en banca nacional; 1986: 76 por ciento en la banca extranjera). 

Si algo ha sucedido desde entonces, son justamente acontecimientos que hacen sumamente peligroso 
dejar el sistema bancario en manos privadas. 

Por un lado se han vaciado varios bancos, por sus propietarios nacionales en la mayoría de los casos, 
y cuando uno de ellos cayó en la insolvencia, planteó al Estado esta disyuntiva: o me respaldan, 
absorbiendo mis créditos incobrables, o provoco una “corrida” (gente que retira sus depósitos) que puede 
extenderse a toda la banca. Eso fue lo que pasó con el Pan de Azúcar, La Caja Obrera, Comercial, etcétera 
(y antes en el "negociado de las carteras”, en el que no hubo absorción total pero el Estado se hizo cargo 
de los préstamos incobrables). 

Por otro lado aquí, y con inversionistas nacionales, se ha repetido el fenómeno que ha pautado estas 
dos últimas décadas a nivel mundial: el pasaje masivo de capitales del sector productivo al sector 
especulativo. Y esos capitales especulativos en nuestro país se han orientado hacia los depósitos bancarios 


160 



Mucha inversión en bolsa no significa mucha inversión en la producción 
(Todo en miles de $/1968) 

Monto % en valores privados 
1968 755 47.0 

1986 35.000 0.5 

Mucha inversión en bolsa de valores públicos no significa mayor inversión 
en obras del Estado (En miles de $/1968 

Monto % de inversión estatal 
(de su presupuesto) 

1981 20.500 13 

1986 35.600 9 

El presidente del Banco Central explicó en ese afio 1986 que el déficit fiscal que se solventa 
con esa venta de valores en la Bolsa, estaba motivado por el pago de intereses de deuda externa 
(más o menos 400 millones de dólares). Agregó que si bien habían aumentado los depósitos 
bancarios a 2.300 millones de dólares en este año, la inversión productiva privada en el país 
había bajado al nivel más bajo en los últimos años. Conclusión: mucho dinero en los bancos no 
significa mucha inversión productiva: 

Inversión Bruta Fija (% del PBI) 

1980 17 

1986 7 


que se han multiplicado por 3.2 entre 1974 y 1986 y a inversiones en la Bolsa que se multiplicaron por 14 
en el mismo período. Con una característica en este último tipo de especulación: que en nuestro país el 99.5 
por ciento de lás inversiones en la Bolsa no son en compra de acciones de empresas, que significaría 
compartir el riesgo del sector productivo al tener o no dividendos, sino en títulos y obligaciones del Estado 
que tienen un interés fijo, como en el depósito bancario, asegurado. 

Nada de arriesgar en la producción: cobrar sus intereses siempre, aunque la producción, y con ella el 
país, se hundan. Y así tuvimos este cambio impresionante en la distribución del ingreso nacional: en 1970/ 
71 los sueldos y salarios eran el 42 por ciento del mismo y las rentas solo el 35 por ciento (lo demás, 
ganancia de empresas, etc.) En 1984 el sector especulativo había superado holgadamente al sector 
productivo y se llevaba el 54 por ciento del ingreso nacional mientras a los sueldos y salarios le quedaba 
apenas un menguado 27 por ciento. 

Bien, es a este capital especulativo, que en su enorme mayoría es nacional y no extranjero, al que 
debemos controlar. Y lo último que podemos hacer hoy, precisamente hoy, es entregar los bancos a un 
capital que, por más nacional que sea, ha demostrado que no quiere saber nada con la producción. 


Cálculos políticos versus Ideas 

Desde que en el campo uruguayo viven tan pocos electores, los problemas del agro han sido olvidados. 
Ya casi nadie habla de reforma agraria o de expropiación de latifundios, que era la primera consigna de 
muchos partidos hace 20 ó 30 afios. La extranjerización de la tierra aumenta cada afio y ya llega al 10 por 
ciento del territorio nacional. 

Era una buena consigna para movilizar a cientos de miles de uruguayos... pero como el que propuso 
el proyecto fue Carlos Julio Pereyra, “no conviene” . Y como elNo Pago de laDeudaExterna fue consigna 
que propusieron los tupamaros en marzo del ‘85, “nos opusimos”. Cierto que después la lanzó Fidel y la 
están impulsando todas las fuerzas de izquierda pero como no es una consigna en la que tomamos la 
iniciativa, “no conviene” 

El uruguayo medio “es moderado y conservador”, “no conviene” asustarlo con consignas radicales... 

Ojalá que cuando nos convenzamos de que el pueblo uruguayo de hoy quiere un cambio y quiere 
programas y perfiles nítidos, no sea demasiado tarde... 


161 





Deuda Externa 


Siete presidentes nos presentan 
sus pésames 

Es difícil de explicar, aun a nivel de economistas, dónde radica la sutil maniobra que culminó con este 
endeudamiento descomunal. No se sabe bien porqué ni a cambio de qué, ya que el Tercer Mundo no se 
ha enriquecido sino que se ha empobrecido más en la última década, los millones de habitantes que lo 
pueblan han pasado a entregar a un puñado de especuladores y banqueros, una cuota cada día mayor de 
todo lo que producen. 

De hecho, estamos encadenados a un sistema que en nada se diferencia al de la Colonia, cuando 
teníamos que pagar un “diezmo” y otros impuestos a los españoles. Al cabo de más de 150 años de 
liberamos de aquellos opresores, nos sorprendemos pagando no ya un 10 por ciento sino un 30 por ciento 
de lo que exportamos a otros opresores, que no han necesitado montar un costoso aparato de dominación 
aquí, porque pueden usar el local: “nuestras” Fuerzas Armadas. Fue precisamente durante la dictadura 
implantada por ellas que el capital financiero especulador consolidó su dominio del país. 


“Por lo tuyo te pago solo el SO por ciento 
pero te presto el otro 50 por ciento” 

Mientras las potencias capitalistas no hacían más que subir los precios de sus productos, acordaron en 
las grandes Bolsas (la de Londres, la de Nueva York, etcétera) donde ellas fijan los precios de minerales 
y otros productos, rebajar a menos de la mitad en algunos casos, lo que nos pagaban por ellos. 

Para tener una idea de la estafa que esto significó, tomemos solamente la evolución de algunos de esos 
precios vinculados a nuestras exportaciones. 


Precios en dólares y por tonelada 



1981 

1987 

Trigo 

190 

94 

Soja 

225 

167 

Maíz 

140 

64 

Arroz 

481 

292 

Sorgo 

125 

61 


Desde luego que por la vía de esta rebaja unilateral de nuestros precios y la suba de los de sus productos 
(eso que técnicamente se denomina “deterioro de los términos de intercambio”) ya se han cobrado 
sobradamente sus préstamos. Si a eso le agregamos lo que fue a la banca acreedora por la vía de fuga de 
capitales (com-“patriotas” que hacen enormes ganancias aquí y las colocan en los bancos del exterior) y 
por la ancha vía del pago de intereses y beneficios, no es preciso más que saber sumar para comprender 
que la deuda externa ya se pagó no una sino varias veces. 


A falta de otra producción competitiva, emiten billetes. 

La estafa de la deuda es difícil de entender porque no es un “cuento del tío” vulgar y silvestre. 

Como ya lo explicamos muchas veces: a partir de la década de los *50 pero fundamentalmente en la 
de los ‘60, Estados Unidos que tenía grandes gastos en el exterior (guerras de Corea y Vietnam) y cuyos 
productos eran cada vez menos competitivos (por el auge de Europa y Japón), sufrió un déficit crónico en 
su Balanza de Pagos y luego también en su Balanza Comercial. No viendo otra forma de capearlo, comenzó 


162 




Déficit, deuda, inflación e inversión 

He aquí una explicación que ofrece un economista del Partido Colorado, el contador Luis 
A. Faroppa, en El Día del 23 de octubre próximo pasado, de cómo el déficit público -que no 
se debe precisamente a que se haya aumentado la inversión productiva- influye en la deuda 
(y viceversa -agregamos-, en esa inflación que paga usted): 

“El déficit del sector público ha sido en los últimos siete años el principal causante de la 
inflación y del crecimiento de nuestro endeudamiento externo. El cuadro adjunto comprueba 
que en dicho período, el total del déficit incurrido ascendió a 3.670 millones de dólares, los 
precios se multiplicaron por más de 19 y la deuda externa se creció en U$S 2.989 millones. 
En los referidos crecimientos correspondientes a los gobiernos defacto aproximadamente 
tres cuartas partes de los déficit (73.5 por ciento), dos tercios de endeudamiento (64.3 por 
ciento) y un sexto del crecimiento inflacionario". 

“Muy escaso fue el aporte del endeudamiento externo a la ampliación del aparato 
productivo: en el cuatrienio 1981184, bajo régimen de fado, la inversión anual se redujo a 
menos de la mitad y durante el trienio democrático, apenas creció 1 por ciento. La gran 
recuperación de la producción nacional se fundamentó en la utilización de tierras, equipos 
y brazos anteriormente desocupados que permitió continuar expandiendo la explotación e 
iniciar la recuperación de los consumos familiares y de las importaciones". 

“En 1988 el gobierno continúa admitiendo un déficit de 3.7por ciento del producto bruto 
interno (aproximadamente U$S 280 millones) que será cubierto con emisión (en el equivalente 
de U$S 135 millones) y nuevo endeudamiento externo por U$S 75 millones." 


Año Déficit Tasas de inflación 

sector público extemo anual Anual Acumulada Inversión 



(millones U$S) 

(millones U$S) 

(%) 

(%> 

(% del PBI) 

1981 

231 

505 

29 

29 

17 

1982 

1356 

944 

20 

55 

16 

1983 

661 

492 

51 

136 

11 

1984 

463 

17 

66 

292 

10 

1985 

345 

388 

83 

618 

7 

1986 

320 

277 

70 

1124 

7 

1987 

308 

398 

57 

1826 

8 

1981/7 

3670 

2989 





Fuente: Banco Central del Uruguay 


a imprimir irresponsablemente dólares y a largarlos hacia el exterior. Son los llamados “eurodólares”, que 
pronto superaron el billón cuando dentro de EEUU la emisión se mantenía prudentemente por debajo de 
los 200.000 millones. Estos dólares que hoy se acercan a los dos billones fueron captados por los bancos 
internacionales y ofrecidos en préstamos a los países del Tercer Mundo, a la vez que se obligaba a estos 
-por la rebaja de los precios de sus productos, por la instalación en ellos de dictaduras que hacían grandes 
gastos militares y por otras maniobras- a aceptar esos préstamos esclavizantes. Para decirlo con las 
palabras del presidente De la Madrid: las cajas fuertes de los bancos regurgitaban de liquidez y se vieron 
obligados a reciclar ese exceso de moneda a cualquier costo. 

Esta interpretación del origen de la deuda, en un trabajo de este año, “Perspectivas de la economía 
europea 1987-1988” de AIECE, un organismo técnico de Bruselas que ha estado estudiando porqué crece 
el sector financiero en desmedro del sector real, ha sido explicado en estos términos: 

“El crecimiento del sector financiero se dio: por el aumento de los eurodólares motivado por el déficit 
crónico de la Balanza de Pagos de EEUU en los años '60, el traslado de los petrodólares entre los años 
1974 a 1983, cuando los excedentes de la OPEP se volcaron al sistema financiero y,finalmente, por los 
déficit presupuestarios y comerciales de EEUU ya en los años '80, que generaron nuevas emisiones para 


163 




Un papellto encontrado en la callo 


Sr. Fructuoso L. Novo 

PRESENTE 

De nuestra mayor consideración: 

Según resolución D/694/88 de fecha 11.07.88, el Banco Central del Uruguay ha autorizado 
el pago de la deuda que nuestra empresa mantiene con dicho Banco por medio de canje de 
Deuda Externa. 

Este crédito lo hubo por la compra de cartera a los bancos, Citibank, Nación Argentina, 
Holandés, Of América y Financiero Sudamericano (ahora NMB Bank). 

Al 25.03.88 la deuda es de U$S 4.172.796,62. 

Su cancelación total se realiza por U$S 1.260.000 aproximadamente. 

Solicitamos a vuestro BANCO un préstamo de U$S 1.150.000 a los efectos de aprovechar 
dicha resolución. 

Consideramos necesarios 24 meses de gracia, durante la cual se pagarían solo los intereses, 
y luego, una amortización a realizarse en 60 cuotas mensuales. 

Proponemos también, que a cuenta de dicho pago se aplique el 5 por ciento de todas las 
exportaciones efectuadas por nuestra empresa, las que serían canalizadas totalmente por 
vuestro BANCO. 

Como garantías reales de esta operación se transfieren las que actualmente posee el Banco 
Central. Ver anexo 1. 

Esperando una rápida resolución a dicho planteamiento. 

Lo saluda atte. 

Por D. Mantera & Cía. S.A. 

Alberto Mantera 

Sector Fábrica 

Burgués 2833 48 50 

Sector Almacenes 

Burgués 2845 49 

Sector Comercial 

Burgués 2833 

Teléf 20 69 21* 5 líneas 

1. El papelito adjunto fue encontrado en la calle por uno de esos incansables colaboradores 
de Mate Amargo. Parece ser un borrador de una comunicación que hizo una importante firma 
de plaza al Banco de la República. 

Como se ve, una firma que debe cuatro millones y pico de dólares al Banco Central, con 
el negociado de pagar deuda interna con títulos de deuda extema desvalorizados, propone 
pagar por ese sistema solo un millón y pico... dólares que a la vez, pide prestado al BROU! 

Y pensar que uno, que debe unos pocos pesos, paga religiosamente la “cuota”... 


ser cubiertas por Japón, RFA, CoreayTaiwán. En los últimos años se ha dado un traslado, dentro de los 
capitales especulativos, de la banca a la Bolsa". 

En efecto -agregamos-cuando los países deudores cayeron en la insolvencia, ya es imposible seguir 
haciéndoles préstamos, y ese capital, acumulado con dinero dolorosamente emitido, vuela de la banca, 
como antes había volado de la producción, para refugiarse en la Bolsa y especialmente en la compra de 
bonos emitidos por los Estados. Bonos que también pagamos los pueblos... 


164 




Holocausto en ofrenda al capital financiero 

y al FMI 


Desde Francia 


Los petrodólares, que afluyeron generosamente a Venezuela a partir del aumento del petróleo en 1973, 
tuvieron un efecto sobre la economía tan singular, que se lo conoce con el nombre de “efecto Venezuela”, 
a pesar de que se repitió en grado variable en otros países que tuvieron un boom exportador. Las alegres 
divisas, de las que se apropió rápidamente la clase privilegiada, sirvieron no solo para batir todos los récord 
de importación de automóviles de lujo, sino para sustituir por importaciones las compras que hasta 
entonces se hacían en el mercado interno y alimentaban así a la industria y agricultura locales. Así como 
la escasez de divisas que se dio en la crisis del ‘30 o en la Segunda Guerra Mundial produjo en muchos 
países lo que se llamó la “sustitución de importaciones” por una nueva producción local, la abundancia 
de divisas trajo en algunos esa destrucción parcial del aparato productivo local sustituido por las 
importaciones. 

En Venezuela, los pequeños productores que se quedaron sin mercado, emigraron en aluvión hacia 
Caracas y otras grandes ciudades para recoger las migajas de la flamante prosperidad, que fue acentuada 
artificialmente por generosos préstamos de la banca internacional, siempre fiel a su lema de dar más al que 
tiene más. 

Pero bajó el petróleo y ya no hay divisas ni para pagar los intereses de la deuda contraída. Y llega el 
momento en que, para obtener una gracia del FMI, el gobierno resuelve ajustar el cinturón a aquellos que 
antes habían sido privados de un mercado para su producción y a los otros sectores populares. Aumentos 
del boleto y los comestibles fueron el detonante, y las calles de Venezuela fueron cubiertas de sangre para 
aplicar una receta del FMI, para que este país pueda seguir pagando su tributo al capital financiero mundial. 

Ahora que lo evocamos, el “efecto Venezuela” se dio en cierto grado también en Uruguay. También 
en nuestro país las exportaciones subieron al doble durante la dictadura, y paradójicamente, los salarios 
bajaron a la mitad. También se dio luz verde a las importaciones inclusive de productos agrícolas, 
desalentando la producción nacional. También se batió récord de importación de automóviles “cero 
quilómetro”, dilapidando las divisas, que luego se iban a buscar a través de préstamos de la banca mundial 
que multiplicaron por ocho la deuda externa del país. También se redujo el mercado interno a través de 
la baja del salario y así se desalentó la inversión productiva, que llegó al récord histórico del 8 por ciento 
del producto bruto intemo, ya bajo el gobierno continuista de Sanguinetti, cuando solo para compensar 
el desgaste de maquinarias, se necesita una inversión del 10 por ciento. En Uruguay también se abrió de 
par en par la puerta al capital financiero mundial, al punto que hoy toda la banca privada es extranjera y 
remesa sus ganancias hacia el exterior. A lo que hay que añadir esa remesa gigante que hace el propio 
gobierno en forma de pago de los intereses de la deuda externa. 


Catadura moral del capital que recibe estas ofrendas 

Cabria suponer que un acreedor que merece la inmolación de cientos de venezolanos o, sin ir tan lejos, 
la mantención en la desnutrición de un tercio de los niños uruguayos, goza de una autoridad moral que 
justifica semejante sacrificio. Transcribimos en recuadro, la opinión de un ministro que integra el gabinete 
de Mitterrand-Rocard, político de un partido de centro, que desde un punto de vista diametralmente 
opuesto al nuestro (el de él es el de un gobernante de un país rico que quiere dar la captura a ese capital 
financiero para gravarlo con impuestos) denuncia las maniobras de ese capital pirata que, como los 
corsarios de antes, hasta se ha refugiado en bancos instalados en pequeñas islas del Caribe para poder 
actuar fuera de toda ley. 

A las maniobras descritas por ese autor, solo cabe agregar un pecado original: los dos billones de 
dólares que permitieron crear en diez años este nuevo imperio pirata, no provienen mayoritariamente del 
ahorro sino de la emisión irresponsable que Estados Unidos lanzó al mercado extemo para enjugar sus 
crónicos déficit en la balanza de pagos. Papel abusivamente impreso que hoy se cambia por trabajo y 
sacrificio latinoamericanos y tercermundistas. 

Resulta irrisorio que este capital financiero mundial, denunciado como pirata por un ministro, no 


165 



¿Hacia un nuevo Carlos Marx? 

por Lionel Stoléru 

En 1960 los medios financieros comenzaron a sentirse seriamente exasperados por la multiplicación de reglamentacio¬ 
nes nacionales para sus actividades: Francia, con encuadramiento del crédito, seguramente, pero también Estados Unidos, 
con una voluntad de control de la masa monetaria, y Japón, con voluntad de dirigir el flujo financiero. Entonces germinó una 
idea simple y luminosa digna del huevo de Cristóbal Colón. Puesto que había dificultades para trabajar tanto con el dólar 
en Nueva York como con el yen en Tokio, ¿por qué simplemente no trabajar con el dólar en Tokio y con el yen en Nueva 
York? Esto sería liberado de toda tutela nacional. Así nacieron las euromonedas y los euromercados. (N. de R.: a pesar del 
“euro" se trata de cualquier divisa que circula fuera de su mercado de emisión, no solo en Europa). 

Seguramente, tal idea no habría podido desarrollarse si no hubiera tenido un soporte económico real. En efecto, las 
circunstancias se prestaban bien para ello: numerosas empresas operando en todos los mercados aspiraban a guardar los 
dólares en Francfort o los yenes en Los Angeles. A esta demanda de las empresas se agregó en 1971 una demanda financiera 
de diversificación de moneda cuando las mismas comenzaron a flotar, después, en 1973 ( una demanda de reciclaje de los 
petrodólares engendrada por la cuadruplicación del precio del petróleo; y hacia 1980, una demanda de dólares ligada al 
endeudamiento del Tercer Mundo. 

En síntesis, en veinte años la masa monetaria de los euromercados pasó de cero a dos billones de dólares, es decir a ocho 
veces las reservas de cambio del conjunto de los países industrializados. 

Al mismo tiempo, los euromercados se han liberado más todavía de los riesgos del control nacional, yéndose a instalar 
a las Bahamas y en los numerosos centros offshore y paraísos fiscales. Desde entonces el mercado financiero no es más un 
mercado internacional, es un mercado apátrida, supranacional. Sobrepasando en volumen a todos los nacionales, este 
mercado se ha vuelto así capaz de imponer a todos sus propias leyes. 

La primera consecuencia de ello fue la desregulación. Por un soberbio efecto de búmeran, la voluntad misma de 
reglamentar la moneda y el crédito es lo que engendra los euromercados, los que, de rebote, impusieron a cada país una marcha 
atrás completa sobre sus reglamentaciones. A decir verdad, no había elección: no abolir estas reglamentaciones era presenciar 
la partida de los capitales del mercado nacional hacia los euromercados. 

La segunda consecuencia, que vivimos en este momento y que plantea un problema político de gran envergadura, es 
la degravación. Libre de toda reglamentación, el mercado financiero supranacional está libre también de todo impuesto. En 
consecuencia, todo listado que grave el capital arriesga veiio partir hacia horizontes más favorables. 

Es en este panorama que conviene desde ahora reflexionar sobre la propuesta Delors-Scrivener de coordinar en un 15 
por ciento los impuestos a las ganancias del ahorro en Europa desde ahora al 1 de julio de 1990. Esto significa ignorar que 
una coordinación tal, como tantas otras, la TVA por ejemplo, omite lo esencial: que no es hacia un gravamen europeo al capital 
del 15 por ciento que nosotros vamos sino hacia un gravamen mundial al 0 por ciento. Es no ver que un riesgo de traslado 
del ahorro francés hacia Alemania o Luxemburgo es sobrepasado por el riesgo de ver emigrar el ahorro europeo hacia los 
euromercados y los paraísos fiscales. 

Al final, el proceso tiende a un resultado simple: el capital gravado al 0 por ciento y el trabajo gravado al 100 por ciento. 
Entonces no queda más que esperar a un nuevo Carlos Marx que desencadene la revolución social que tal injusticia habrá 
fatalmente preparado. La Internacional del Trabajo enfrentada a la Supranacional del Capital. 

Ninguna teoría de mercado, por más liberal que sea, ha propuesto la ausencia de reglas de juego. A mercado mundial, 
reglas de juego mundiales. El grupo de las siete grandes potencias, o toda otra estructura de coordinación mundial, debe pues 
ocuparse de una definición de reglas de juego para los euromercados y, en particular, de la adopción de un gravamen mundial 
de las euro-emisiones. 

(Extractado de Le Monde, 22.2.89) 


precisamente de izquierda, de Francia, sea considerado con tanto respeto y solemnidad por un ministro 
de Economía del Uruguay como si se tratara de un interlocutor moralmente intachable. 

En otros artículos hemos demostrado dos cosas con cifras incontestables: que Uruguay y América 
Latina están recibiendo mucho menos dinero en nuevos préstamos que el que envían como pago de 
intereses al exterior y que la política tonta -por decir lo menos- del gobierno uruguayo ha hecho que su 
deuda externa sea la más difícil de rescatar, en el mercado paralelo de América Latina, porque es la que 
se cotiza más alta. 

Hoy, cuando tanta sangre venezolana se ha derramado en la resistencia a la explotación del capital 
financiero, solo nos cabe hacer un llamado a las fuerzas progresistas y de izquierda de nuestro país. Porque 
el NO-PAGO DE LA DEUDA EXTERNA sostenido por las centrales sindicales del Continente y la 
mayoría de la izquierda de otros países, no ha tenido una respuesta condigna en esas fuerzas políticas de 
nuestro país. Y si nuestra deuda externa se cotiza tan alto en el mercado paralelo, es porque aquí no hay, 
como en Brasil, una oposición que se haya definido clara y unánimemente por el NO PAGO DE LA 
DEUDA EXTERNA. 

5 de marzo de 1989 


166 





Asi entregaron la riqueza del país 


(Desde Francia) 


Cuando más servil fue el pago de la deuda externa, más difícil es rescatarla en el Mercado S ecundario. 
Como se ve en el recuadro, Uruguay es el país de América Latina más “entregado” a la banca internacional 
y su deuda tiene la cotización más alta. Países como Perú, que la han discutido, podrían comprar toda su 
deuda a un 5 por ciento de ese valor. Si Uruguay hubiera seguido esa política, con lo que paga hoy en una 
cuota (unos 300 millones de dólares) podría rescatar y cancelar toda su deuda externa. 


Pagos por deuda externa de América Latina en 1988 

América Latina pagó por servicios de deuda 29 millones de dólares en 1988 y 180 mil en los últimos 
siete años según CEPAL. Los pagos bajaron de 33 mil millones en 1985 a 17 mil millones en 1987 y ahora 
suben a esos 29 mil millones, que son el 24 por ciento de las exportaciones de América Latina contra un 
15 por ciento en 1987. 

La deuda total de América Latina es, a fin de 1988, de 401 mil millones y los 180 mil millones pagados 
en los últimos siete años son el 45 por ciento de la misma, sin que se haya logrado disminuirla sino al 
contrario. 

El aumento de 1988 proviene de la suba de los intereses y de la disminución del flujo neto de capitales 
que en este año fue de 4 millones, menos de un tercio del año 1987. 

Los nuevos préstamos bajaron de 5 mil millones a Brasil, México y Venezuela en 1987 a 3 mil millones 
en 1988. También los otros países, salvo Colombia y Argentina, sufrieron una gran reducción en los 
préstamos extemos. El ingreso por estos fue apenas un 13 por ciento de lo pagado por intereses, según 
CEPAL. Pero la deuda extema bajó un 6 por ciento por recompra privada de deuda (conversión de deuda 
extema en deuda interna por los mecanismos de “capitalización de la deuda” y de debí to debí pago de 
deudas al Estado con títulos de deuda extema). 

Todo esto pone en evidencia la falsedad del argumento que pagando la deuda, iban a mejorar los 
créditos extemos. De hecho hay un trasiego cada vez mayor de capital hacia las metrópolis. 

América Latina y el Caribe: precios en el Mercado Secundario de los pagarés de la deuda externa. 
(Porcentaje de su valor nominal) 



1985 

1986 

1987 

1988 


Jul. 

Dic. 

Dic. 

Nov. 

Argentina 

60 

62 

35 

20 

Bolivia 

- 

- 

- 

11 

Brasil 

75 

74 

45 

40 

Costa Rica 

- 

40 

- 

12 

Chile 

65 

65 

60 

55 

Colombia 

81 

- 

67 

56 

Ecuador 

65 

63 

34 

13 

Honduras 

- 

- 

- 

23 

Jamaica 


- 

- 

38 

México 

80 

54 

51 

43 

Nicaragua 

- 

- 

- 

5 

Panamá 

- 

- 

- 

18 

Perú 

45 

16 

7 

5 

Rpca. 

Dominicana 




21 

Uruguay 

- 

- 

- 

59 

Venezuela 

81 

72 

49 

40 


12 de abril de 1989 


167 



Cerrar las puertas a otra dictadura 

“Que el pueblo responda con la dignidad con que lo hizo en el ‘80 y como ha respondido 
el año pasado con la recolección de firmas, porque doblegarse al miedo es abrir las puertas a 
otra dictadura”, es el mensaje que Raúl Sendic trasmitió a todos los uruguayos, desde Francia, 
y de cara al plebiscito, en charla-brevísima dada su seria dificultad en el habla- mantenida con 
Mate Amargo. 


Si no pagás te rebajamos el 95 por ciento, si pagás, el 30 


Deuda externa: una rebaja ficticia 


(Desde Francia) 

La idea se venía barajando desde antes pero los acontecimientos de Venezuela le dieron un nuevo 
impulso. Primero fue una iniciativa del presidente francés, Mitterrand, para rebajar parte de la deuda de 
los países más apremiados por ese flagelo. Después apareció un sorpresivo Plan Brady proveniente de un 
gobierno que hasta hace poco, con Reagan, había proclamado que no se podía rebajar ni un céntimo. Ahora 
es la reunión del llamado Grupo de los Siete (Estados Unidos, Japón, República Federal Alemana, Gran 
Bretaña, Francia, Italia y Canadá) la que proclama una rebaja de la deuda para aquellos países 
“comprometidos en hacer reformas económicas sustanciales”. Sabemos lo que esto significa cuando se 
delega la vigilancia de este operativo al FMI. A su vez el Fondo garantizaría a los bancos que aceptaran 
la rebaja, por lo menos el pago de los intereses por parte de esos países sumisos a sus directivas. 

Pero precisamente el Plan Brady tiene una parte que se refiere a otra forma de rebajar la deuda que pone 
en evidencia cuánto de ficticia tiene esa reducción “generosa” que proclaman ostentosamente gobiernos 
y bancos (y que según ellos podría llegar hasta el 30 por ciento de la deuda nominal). Esta segunda forma 
es la de permitir que los países deudores compren sus respectivas deudas en el mercado paralelo, donde 
las que se cotizan más alto, que son las de Uruguay y Chile, ya tienen una rebaja mayor que la prometida. 
En el caso de estos dos países es de más del 40 por ciento. Y las de otros países de América Latina, que 
no tienen presidentes tan caballerescos con los poderosos como Pinochet y Sanguinetti, se cotizan a mucho 
menos; incluso hay algunos de ellos que podrían rescatar su deuda pagando menos del 10 por ciento del 
valor nominal. 

Hasta ahora para rescatar lá deuda se precisaba que lo hiciera una empresa privada y estaba prohibido 
venderla directamente al gobierno deudor, además se precisaba un consentimiento de la operación de parte 
de los otros bancos acreedores (¿cómo se pueden sindicalizar estos y no los países deudores?). La 
propuesta del Plan Brady es la de suspender por tres años estos requisitos y permitir la venta directa a los 
gobiernos sin necesidad de consultar a otros bancos. Esto permitiría que los países que tuvieron una 
posición digna respecto de esta gran estafa podrán comprarla no ya con un 30 por ciento de rebaja, sino 
con un 95 por ciento en algunos casos. En países como Uruguay y Chile funcionaría, dada su buena 
conducta con el FMI, una rebaja del 30 por ciento, pero con la obligación de pagar eternamente los intereses 
por el resto. 

Solo cabe lamentar que en esta buena cotización de la deuda externa uruguaya haya una responsabi¬ 
lidad de la oposición, que no ha hecho una campaña unánime contra su pago como ha sucedido en casi 
todos los países de América Latina. 


20 de abril de 1989 


168 









Una de las últimas cartas 
de Raúl 


Ardéche, 12 de abril de 1989 

Querido compañero: 

Recibimos el casete, que mucho te agradecemos, lo que nos dio un 
panorama de lo que está sucediendo ahí. (...) Te habrás enterado de las 
alternativas del tratamiento. Hubo dos semanas de perfusiones de un litro de 
aminoácidos por día para fortalecer músculos y neuronas motoras y después 
el médico me dio quince días de licencia para que me viniera para afuera, lo 
cual, entre otras cosas, demuestra que no espera ninguna crisis a esta altura 
de la enfermedad. Esta parece estar estabilizada y solo noto un leve retroceso 
en la potencia de la voz y en las posibilidades de caminar, pero eso también 
puede ser consecuencia del tiempo de permanecer en cama. Tengo 
recomendación de no fatigarme. 

Para el 18 de abril tengo una entrevista con el especialista y ahí nos va 
a plantear el nuevo tratamiento, que es uno que recién han puesto a punto. 
qUe se iniciaría en el mes de mayo. Pero además plantea de quedarnos acá 
porque esta enfermedad puede crear crisis, por ejemplo respiratoria o en la 
deglución, y me dijo que acá tiene aparatos para contrarrestarlas. A la vez 
nos planteó que esos aparatos son muy caros, por ejemplo un amplificador 
para la voz puede llegar a diez mil dólares y él quiere tener la tranquilidad de 
que lo podamos adquirir. Para eso nos recomendó hacer gestiones a nivel del 
gobierno francés. (...) Finalmente hace tres o cuatro días nos avisaron 
telefónicamente que la ayuda había sido concedida. Los compañeros de otras 
partes de Europa han estado haciendo colectas y hemos recibido más de dos 
mil dólares de Suiza (...) y también en Suecia ya llevan recolectada una buena 
suma. 

Mandamos parar una colecta que se iba a hacer en Madrid con ayuda 
de la Liga Comunista y del Movimiento Comunista de Cataluña. (...) Hay 
dificultades financieras para los Comedores. Yo pienso que habría que 
conseguir una buena ayuda para ellos, mientras tanto pedir rubros al 
Movimiento por la Tierra. (...) Podría pedirse que el producido del Grupo Por 
la Tierra de Málmo sea aportado a los Comedores Infantiles de la 
Coordinadora Contra la Pobreza. (...) A medida que haya más noticias te las 
mandamos. 

(...) Un gran abrazo de 
Raúl Sendic 


171 





172 







INDICE 


TEMA1 

FRENTES 7 

TEMA 2 

POLITICA NACIONAL 29 

TEMA 3 

JUVENTUD 49 

TEMA 4 

POLITICA INTERNACIONAL 63 

TEMA 5 

TIERRA 93 

TEMA 6 

BANCA 103 


TEMA 7 

ECONOMIA Y DEUDA EXTERNA 


117 









Se terminó de impimir en el mes 
de abril de 1990 en Impresora 
Unión - Joanicó 3951. 
Montevideo - Uruguay 
Comisión del papel. 
Edición al amparo del art. 79 de 
la ley 13.349 
DL 247049 







Al principo de la ¡/¡da 

todo oían y fantasía, 
uj/no el freti C/uindo ¿¿ lofya 
y ve reda#M vía y da. 


Después i/Oneet Id Ccntrosfes > 1 


peripecias y peno ñas, 
como ¿1 mos Con Cxn? étnbate} 


yee golpea da y da- 


los caballos dt la vida, 
trota*] ^ trotan todo d d ¿4 
y tras olios trotea] frotar] t 
los lebreles ¿yve la hoedyan. 


fies la v'do avila y avifa 
(fi yve a ates daba y d*ba 
¡ewdtOj tr\vdto ¿e entraría. 

Pero d pa - Como al principio- 
y ve da el plan y pandada. 


pedí pendió 


editorial